transdisciplinaria.
AUTORES
Aliety Sosa Padrón, [email protected], Universidad Autónoma de Chihuahua.
México
Rigoberto Marín Uribe, rmarí[email protected], Universidad Autónoma de Chihuahua. México Isabel Guzmán Ibarra, [email protected], Universidad Autónoma de Chihuahua.
México.
La preparación escolar está ocupando más espacios en el mundo, donde en las últimas décadas se evidencia la existencia de importantes investigaciones que se acercan a su estudio. Sin embargo, aún prevalecen problemáticas referidas a una definición clara del concepto, sus dimensiones e instrumentos, que aplicada a los centros educativos
contribuya al mejoramiento del aprendizaje y desarrollo de los niños, de la calidad de las escuelas y la participación de familias. El objetivo de este capítulo es presentar los componentes de una estrategia que parte de proporcionar las últimas visiones y
concepciones sobre la Preparación Para la Escolarización o transición escolar, desde una perspectiva de complejidad y transdisciplinariedad que sean fácilmente aplicables a la vida de los niños en las escuelas y en su entorno. Por tanto, construye un concepto holístico de PPE y de transición escolar, que religa sus tres dimensiones en este proceso de transición: preparación de los niños para la escuela; preparación de la escuela para los niños y preparación para la escuela de familias y comunidades. Asimismo, desde esta perspectiva realiza una revisión sucinta de los instrumentos empleados en los procesos
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de evaluación de la PPE, en el mundo y en México, que permita presentar una estrategia de construcción y aplicación de un instrumento de evaluación de la PPE, para el caso del nivel de preescolar mexicano. Respecto de la propuesta de instrumento de evaluación de la PPE, se comparten características, procesos y componentes, sustentados en los principios del paradigma de complejidad y los pilares de la transdisciplinariedad.
Desarrollo socioemocional, transición, preescolar, preparación para la escolarización, complejidad, transdisciplinar
Social-emotional development, transition, preschool, school readiness, complexity, transdiscipline
School readiness is occupying more spaces in the world, where in recent decades the existence of important research that approaches its study has been evidenced. However, there are still problems related to a clear definition of the concept and its dimensions, which, applied to educational centers, contributes to the improvement of the learning and development of children, the quality of school and the participation of families.
The objective of this chapter is to presents the components of a strategy that starts from providing the latest visions and conceptions on the Preparation for Schooling or school transition, from perspective od complexity and transdisciplinarity that are easily applicable to the lives of children’s in schools and in their environment. Therefore, it builds a holistic concept of PPE and school transition, which links its three dimensions in this transition process: preparing children for school; school readiness for children and school readiness for families and communities. Likewise, from this perspective, it makes a succinct review of the instruments used in the PPE evaluation processes, in the world and in Mexico, which allows presenting a strategy for the construction and application of an PPE evaluation instrument, for the case from the Mexican preschool level. Regarding the proposed PPE evaluation instrument, characteristics, processes, and components are shared, supported by the principles of the complexity paradigm and the pillars of transdisciplinarity.
En el devenir histórico de todas las personas, se experimentan, en distintos momentos, transiciones que se reflejan en sus vidas, entre otros, en los campos
INTRODUCCIÓN
Palabras clave
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de lo social, del trabajo y lo educativo. Todas las transiciones hacen eco o dejan huellas indelebles en su existencia, ante los esfuerzos por prepararse para
integrarse a colectivos desconocidos, por adaptarse a situaciones cambiantes de
entornos emergentes, ante la exigencia por superar nuevos eventos críticos que conducen a momentos de cambio o transformación de la cotidianeidad.
Los escenarios de transición más notorios, a la vez más significativos, se expresan en las etapas que se atraviesan durante la escolarización, donde se transita por distintos niveles en el sistema educativo y cada paso que se da para alcanzar el siguiente nivel representa abandonar un espacio cotidiano para incursionar en otro, del cual se ignora lo qué le depara, los retos a enfrentar y las nuevas personas a tratar.
A partir de esta realidad son varias las investigaciones que se han realizado, por lo que la literatura relacionada con los procesos de transición a la escuela se ha elevado significativamente. En este apartado se presenta una sucinta revisión de literatura para contar con una idea general de algunos resultados de investigaciones sobre la manera en que los niños y sus padres han vivido las transiciones de preescolar a la escuela primaria, así como los problemas y enfoques que rodean este fenómeno, así como los factores que lo afectan.
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Algunas investigaciones en países en desarrollo revelan las ventajas y beneficios de los programas de educación y cuidado infantil en el mejoramiento de los itinerarios escolares de los niños, así como en el aumento de su potencial (Arnold et al., 2007). Y es que, en ese peregrinar por las aulas, los niños,
inicialmente, dejan su ambiente familiar para incursionar en la educación inicial o el nivel de preescolar, y así avanzar, peldaño a peldaño hasta donde le es posible, pues la realidad enseña que solo un bajo porcentaje alcanza el nivel de educación superior.
En ese largo tránsito del hogar a la escuela y, en general, en su progreso por el sistema educativo, el estudiante se verá afectado consecutivamente por variaciones de diversa magnitud en contenidos, se enfrentará a variados estilos de enseñar y aprender, tendrá necesidad de adaptarse a la formación de grupos, aceptará nuevas normas, interactuará con distintos profesores y compañeros y, lidiará con la disposición de los nuevos espacios.
La investigación sobre la Preparación Para la Escolarización (PPE en lo sucesivo) resulta relevante para aminorar niveles de repetición u otros problemas de desadaptación en la etapa escolar. Por señalar algunos, se argumenta que los niños con mayor PPE evidencian mayor capacidad y rendimiento en los primeros años de la escuela primaria que sus pares con menor PPE. En esta investigación
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se estudia la transición de la educación preescolar a la escuela primaria de aquellos niños que hayan cursado al menos un año de educación preescolar; conscientes de que la educación preescolar en México mantiene el sentido de obligatoriedad de tres años, pero a la vez, convencidos de que estos, proceden de una amplia y diversa variedad de contextos socioculturales.
Por subsiguiente, el planteamiento se orienta al siguiente cuestionamiento: ¿En qué medida se encuentran preparados para la escolarización los niños de la ciudad de Chihuahua en su transición del nivel de preescolar a primaria desde el campo formativo Exploración y Comprensión del Mundo Natural y Social y el Área Socioemocional a fin de delinear una propuesta educativa para la mejora docente para el nivel preescolar?
De esta manera el propósito de este estudio se centra en Evaluar la Preparación
Escolar de niños de preescolar de la ciudad de Chihuahua en su transición
del nivel de preescolar a primaria desde el campo formativo Exploración y Comprensión del Mundo Natural y Social y el área Socioemocional a fin de delinear una propuesta educativa para la mejora docente para el nivel preescolar. Este capítulo tiene como objetivo presentar los componentes de una estrategia que parte de proporcionar las últimas visiones y concepciones sobre la Preparación Para la Escolarización o transición escolar, desde una perspectiva de complejidad
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y transdisciplinariedad, específicamente los resultados del primer ciclo de la investigación-acción-formación.
A efectos de la investigación, la mirada al proceso de preparación para la escolarización de niño de preescolar de la ciudad de Chihuahua se realiza a partir de un análisis al Modelo Educativo 2017. Tal documento establece en el Programa de Educación Preescolar (PEP) los contenidos que se deben trabajar, en función de una serie de aprendizajes que preparan al niño de tercero de preescolar para su ingreso a la primaria. De esta manera, se considera que la pertinencia del estudio se establece entre los requerimientos sociales y la necesidad de transparentar los resultados de una educación cuestionada que logrará procesos de aprendizaje de calidad entre profesores y estudiantes en nuestro país.
El valor teórico de la investigación, como criterio de justificación, apunta al desarrollo conceptual que se realiza en la búsqueda de un concepto unificado de PPE con dimensiones articuladas y enfocadas al trabajo psicopedagógico con responsabilidad social y educativa, lo que le proporciona una visión
transdisciplinar y con sentido de pensamiento complejo. Por consiguiente, Sosa- Padrón (2020) menciona que no se eliminan las diferentes disciplinas, miradas o perspectivas que se imbrican en el estudio, ni se mantienen solo relaciones
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amables entre ellas, sino que se inicia la búsqueda de los elementos convergentes que apoyan el aprendizaje, específicamente lo que aporten cuestiones de interés para la construcción del constructo, preparación para la escolarización
Actualmente, la PPE es un concepto multidimensional que no se circunscribe a los componentes cognitivos, como originalmente fue propuesto por el mundo académico, aunque continúa siendo la dimensión más evaluada. Que el niño llegue preparado para la escuela comporta, en un sentido, habilidades afectivas y socioemocionales.
El criterio de contribución al campo de conocimiento remite a reflexiones y preguntas que muchas veces nos hacemos como padres o como educadores respecto de por qué a algunos niños les va bien y con ello disfrutan del primer año en la escuela primaria, mientras que otros enfrentan dificultades para “adaptarse” a la nueva etapa de su vida escolar.
El criterio de contribución metodológica de esta investigación se centra en el aporte que se hace en dos procesos fundamentales: el primero, la identificación y articulación de organizadores y aprendizajes esperados para construir un perfil
de preescolar que, en su estructura, incluye campos formativos, áreas de
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como Matriz de especificaciones para diseñar y validar un instrumento para la evaluación de la PPE.
Con relación al criterio de implicaciones prácticas, se considera que la investigación contribuye a resolver un problema real que tiene implicaciones trascendentales para una amplia gama de problemas prácticos. La construcción de un perfil de preescolar y la construcción de un instrumento de evaluación de la PPE se justifica desde una perspectiva que tiene que ver con la contribución que se hace ante la necesidad de evaluar la PPE para su empleo en las aulas
Como se mencionó antes, el creciente número de publicaciones
internacionales destaca la importancia de la necesidad de documentar y analizar las experiencias infantiles en su transición de preescolar a la primaria como un hecho trascendental para alcanzar el éxito en los años escolares sucesivos, esto hace que este periodo sea mucho más significativo que cualquier otro.
Sin embargo, no solo la ciencia se ha acercado a la infancia en este recorrido hacia sus primeros estudios en la educación inicial. Siendo así, la Organización de las Naciones Unidas y particularmente la UNICEF, han
manifestado los principales lineamientos que regulan tales procesos y los rasgos
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que hoy tipifican la misma en México. De esta manera, la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes en México (2014), en su Artículo 13, establece el derecho a la educación, aunque no menciona desde que nivel se podría asumir que desde el nivel preescolar por lo que el mismo implica. Sin embargo, la Agenda de la Infancia: 2019-2024 (2019), evidencia que más de 4 millones de niños y adolescentes en México continúan fuera de la escuela, cuestión agravada en educación inicial y preescolar.
En contraste, por lo que representa desde la perspectiva socioemocional y cognitiva el Informe SITAN-UNICEF (2018) reconoce la importancia de la etapa preescolar que es “cimiento de las habilidades socioemocionales se reflejan posteriormente en su seguridad y confianza, así como en la manera en que se relacionan con otros niños y niñas al ingreso a la escuela primaria”. Anteriormente se había mencionado el anclaje teórico de la investigación en lo establecido por el Modelo Educativo de 2017 en México, pues sustenta los objetivos que se
pretenden alcanzar en cuestión de aprendizaje al terminar el preescolar e iniciar la transición a primaria.
En los estudios sobre la transición a la escuela, dentro de la literatura revisada, se encontró que la gran mayoría provienen de contextos de los países desarrollados.. En México existen muy pocos estudios, entre ellos se encuentra el
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estudio “La transición escolar de preescolar a primaria. Análisis de la pertinencia del criterio de edad como requisito para el ingreso a la educación primaria” realizado por Lara, Zaragoza, Carrillo y González (2003) quienes abordan este tema y en lo relacionado con la pregunta sobre qué entienden por transición, que lo definen, de manera resumida como un punto de conflicto dentro del sistema escolar.
Asimismo, entender que la transición debe ser concebida como:
(…) la manifestación del principio de continuidad del desarrollo (ejemplo, creación pedagógica, enfoques curriculares y/o disciplinarios que trascienden y continúan entre programas). Sugerimos que las tres interpretaciones son parte de lo que se entiende por transición y que las transiciones se definen como la continuidad de experiencias que tienen los niños entre períodos y entre esferas de sus vidas. (Kagan y Neuman, 1998, p. 366).
Particularmente, la transición a primer grado figura como el elemento clave en el proceso educativo al que el niño se enfrenta gradualmente, partiendo de la premisa que los infantes que logran mejor adaptación al primer grado tienen mayores posibilidades de evidenciar mejores desempeños en los años posteriores, en comparación con quienes no tuvieron la fortuna de tener un proceso de adaptación exitoso. (Ames et al., 2009)
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En la literatura mexicana Lara et al (2003), lo definen como:
el pasaje o transición de los sujetos de un nivel escolar al siguiente puede observarse como un probable punto de conflicto dentro del sistema escolar. Con frecuencia este punto de conflicto es vivido por algunos individuos como un proceso de “adaptación” el cual no está exento de dificultades académicas y personales. En la experiencia cotidiana puede constatarse, por ejemplo, en las “dificultades adaptativas” que se manifiestan en el primer ingreso del niño al nivel preescolar, en el pasaje del preescolar a la primaria, en la promoción hacia el nivel medio básico y superior, etcétera (p. 1).
En estas definiciones de transición el énfasis está puesto en pasar de un espacio socio-institucional a otro, cada uno con sus propias condiciones que suelen ser diferentes y requieren ajustes. Pero el paso de la institución social “familia” a escuela no es lo mismo que el paso de preescolar a primaria. Cuando la “transición” es de la familia a la escuela, sea escuela definida como el nivel
preescolar o de primaria, no es una transición permanente porque al entrar a la escuela, el niño o niña no deja de ser parte de la estructura de su familia. Después de su tiempo cada día en la escuela se regresa para reincorporarse a la familia. (Myers et al., 2008).
Asimismo, los elementos anteriormente planteados, según Urbina-García (2020), no establecen la poca o casi nula participación de los padres, sino que
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reafirman la importancia de hacerlos partícipes de este proceso. Como resultado, cuando los padres reciben información sobre la transición se interesan y
establecen una relación más frecuente y activa con la escuela. Tal actitud
garantiza el adecuado acompañamiento del niño en su recorrido por el preescolar y su posterior cruce a la primaria.
En este orden, es importante mencionar que el concepto de transición a la escuela primaria se vincula al debate en torno a la noción anglosajona de
“preparación escolar” (readiness school) el cual originalmente fue definido como “un conjunto de habilidades predeterminadas (físicas, sociales y cognitivas) que
los niños debían tener para cumplir con los requerimientos que exigía la escuela.
(Arnold et al., 2007, p. 5).
Por otra parte, Kartal y Guner (2018) realizan una revisión de literatura que incluye la dimensión de preparación escolar, el artículo “A Review of Articles that Include the Schools’ Readiness Dimension” describe que los niños al iniciar la escuela primaria se enfrentan a un ambiente social diferente del hogar y que contiene sus propias reglas particulares y nuevas experiencias de vida.
La preparación y la transición están estrechamente vinculadas. Mediante una transición manejable, los niños deben estar “preparados” para la escuela. Con relación a la preparación escolar, términos como “preparación” y “madurez
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escolar” muchas veces son usados indistintamente como sinónimos, aunque no lo son. El concepto “preparación”, lo hemos definido como bidimensional en cuanto a su significado dual: preparación para el aprendizaje y preparación para la escuela.
La preparación para el aprendizaje indica que el niño tiene la capacidad mental suficiente para poder aprender cualquier material y sus contenidos, la
preparación para la escuela es más integral que la preparación para el
aprendizaje. La preparación para la escuela significa todos los requisitos preliminares que el niño necesita adquirir, dentro de un cierto período, para acostumbrarse a la escuela y tener éxito allí. (McTurk, Nutton, Lea, Robinson y Carapetis, 2008)
Las últimas tendencias asumen el modelo y enfatizan que el concepto de Preparación para la Escuela debe estar centrado en el niño. En este sentido del término, se considera en función de direccionar correctamente las habilidades y competencias que le permiten desempeñarse exitosamente en la realidad escolar, tanto académica como socialmente. (Liz, 2018) De esta forma no resulta extraño que actualmente, la dimensión más estudiada y evaluada de la Preparación para la Escuela es referida a la preparación del niño para la escuela. (Arrivillaga, Moreira, Schiappacasse y Vázquez, 2016).
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En congruencia en este estudio, se asume la definición de preparación para la escolarización dada por Rodríguez, Varela, Murnikovas, Urruticoechea, Moreira y Vásquez en el año 2019, al hacerse eco de la postura que define la preparación para la escuela como el estrecho vínculo niño-contexto, además que definieron las competencias que debía manifestarse en función de un proceso exitoso. Siendo así explicaban que se concretaba en el conjunto de competencias necesarias (socioemocionales, cognitivas y otras) para una adecuada transición a la escuela. Es un proceso de transición producto de la interacción entre el niño y su contexto.
Este trabajo se ubica en la perspectiva de la investigación de corte cualitativo, con un enfoque de complejidad y transdisciplina (Morin, 2005). Se plantea como una investigación con estudio de casos, que implica el análisis en profundidad de un caso analizado en contexto y con la característica de unicidad (Stake, 2010)
Considerando que es una investigación básica-aplicada, con intervención en el ámbito de la educación, se estimó que es pertinente emplear como método la Investigación Acción (IA), en su modalidad de investigación-formación-acción docente (Suárez y Metzdorff, 2018). En esta modalidad el profesor se integra
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como sujeto y objeto de su propia investigación. El método de investigación- formación-acción se genera en fuertes críticas a los programas de formación e intervención docente basadas en una racionalidad técnico-instrumental, buscando remplazarla por una racionalidad crítico emancipadora (Habermas, 1982 y 1986).
La investigación-formación-acción surge de la religación de diversos conceptos y disciplinas, de esta manera, incursiona en la narrativa y los relatos pedagógicos, donde participa en la formación-investigación sustentada en orientaciones teórico-metodológicas desde una visión crítica y de emancipación (Santos, 2008). Actualmente los ejes de apoyo se encuentran en la investigación (auto)biográfica-narrativa (Bolívar y Domingo, 2019; Huchim y Reyes, 2013), en el enfoque (auto)etnográfico (Alegre-Agís y Riccò, 2017; Blanco, 2012) y la
investigación-acción docente (Anderson y Herr, 2007; Batallán, 2007; Carr y