INDICE
1.- Antecedentes administrativos. ... 1 2.- Justificación del contenido. ... 3 2.1.- Proyecto Fin de Carrera en la ETSICCyP. ... 3 2.2.- Cooperación para el Desarrollo. ... 4 2.3.- Gestión de Residuos Sólidos Urbanos. ... 7 2.4.- Relación entre las tres perspectivas. ... 9 2.5.- Esquema general del PFC. ... 25 3.- Bibliografía ... 28
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1 anejo nº 1: antecedentes administrativos y justificación de contenido
1.-Antecedentes administrativos.
En el año 2008, el autor de este Proyecto Final de Carrera (PFC), D. Gonzalo Gascón Ramos, se puso en contacto con D. Alberto Camarero Orive, Profesor Titular de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) y coordinador del grupo de cooperación Infraestructuras Básicas para la Cooperación, para mostrarle su interés sobre la elaboración de su PFC en el ámbito de la Cooperación para el Desarrollo (CpD). Finalmente se formalizó la relación y el profesor D. Alberto Camarero fue declarado tutor de PFC del alumno Gonzalo Gascón. Además, el profesor titular de la UPM D. Pablo de la Fuente Martín, también miembro del grupo de cooperación mencionado, se ofreció de colaborador para el PFC.
El grupo Infraestructuras Básicas para la Cooperación ya estaba entonces inmerso en el proyecto de un puerto para la isla de Ibo, Mozambique, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID). Esta institución, y más concretamente el coordinador de la oficina en Pemba, D. Jesús Pérez Marty, ofreció su colaboración desde el primer momento para este PFC y facilitó en gran medida las labores en el terreno del alumno. La AECID lleva a cabo, en la provincia de Cabo Delgado un programa de fortalecimiento institucional a distintos niveles de gobierno y en varias regiones. Uno de sus socios es el Gobierno del Distrito de Ibo relación de la cual han surgido, principalmente, proyectos de asistencia técnica en materia de planificación urbana y Gestión de las Finanzas Públicas (GFP).
Gracias a la colaboración de la secretaria de la unidad docente de ingeniería sanitaria de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos de Madrid (ETSICCyP), Dña. Julia Chamorro, el alumno se puso en contacto con el Dr. António Inácio Comando Suluda, doctorado en Ingeniería Sanitaria por la UPM y actualmente profesor de la Universidad Pedagógica de Mozambique (UPMoz). Tras largas conversaciones entre el alumno y las dos universidades Finalmente esta persona formalizó su relación con el PFC y el alumno pasando a ser cotutor en el país de destino. Adscrito a la UPMoz, y siendo el Dr Suluda uno de sus miembros más destacados, se encuentra el Centro de Estudios de Desarrollo Comunitario y Ambiente (CEDECA) cuyas actividades de investigación y aplicación práctica se centran en aspectos como la gestión y la educación
ambiental, el desarrollo comunitario, las políticas de desarrollos, el medio ambiente en general y la planificación territorial.
En el año 2009 el alumno D Gonzalo Gascón es beneficiario de una beca del programa de Proyectos fin de Carrera o Máster para el Desarrollo organizado por la UPM, gracias a la cual es posible el desplazamiento al país de destino, Mozambique, y realiza los trabajos de campo entre Mayo y Diciembre de 2009.
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2.-Justificación del contenido.
El presente trabajo reúne tres características principales que determinan su estructura y su contenido. En primer lugar se trata de un Proyecto Fin de Carrera (PFC) de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos (ETSICCP) de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM). De otro lado se ha elaborado bajo el programa de becas de la UPM Proyecto Fin de Carrera o Máster para el Desarrollo correspondiente a la primera convocatoria de 2009. En tercer y último lugar se enmarca en el ámbito de la Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (GRSU).
El PFC persigue integrar los enfoques que cada una de las tres perspectivas citadas imponen.
En primer lugar se presenta dichos criterios de manera independiente. A continuación se analiza la relación entre las diferentes perspectivas en busca de posibles formas compatibles y por último se presenta el esquema general del PFC.
2.1.-Proyecto Fin de Carrera en la ETSICCyP.
La Coordinación del Proyecto Fin de Carrera establece las normas para la realización del Proyecto Fin de Carrera en la ETSICCP de la UPM.
El PFC en la ETSICCyP consiste en un trabajo original del alumno que simule, con la mayor veracidad posible, un proyecto real de construcción de una obra de ingeniería civil. Se debe componer de las siguientes partes principales:
- un estudio previo de soluciones, donde se planteen diferentes alternativas y se discuta su idoneidad,
- un proyecto de construcción de la alternativa elegida, incluyendo planos, pliego de prescripciones, presupuestos y proyecto de seguridad y salud,
- conjunto de anejos donde se desarrolla la información necesaria para la definición de las alternativas planteadas y, con mayor precisión, la definición y construcción de la alternativa seleccionada.
2.2.-Cooperación para el Desarrollo.
El término cooperación puede considerarse relativamente unívoco. Se puede interpretar como trabajo conjunto entre dos o más miembros, actividad llevada a cabo bajo un acuerdo en ámbitos de intereses plenamente o sólo en parte comunes, etc. Sin embargo la palabra desarrollo representa múltiples significados y también en concreto cuando se une a la palabra cooperación, que a su vez adquiere significados más concretos en esta circunstancia. Como muestra de tal situación y sin pretender ser exhaustivo se puede hacer referencia a Summer A. y Tribe M. (2008)1 para quienes se
pueden clasificar las distintas concepciones propuestas del término desarrollo -en el ámbito de la Cooperación para el Desarrollo (CpD)- en tres tipos ideales: como proceso de transformación social estructural, como resultado de un conjunto de objetivos a corto y medio plazo, o como el discurso dominante de la modernidad occidental. Sin ser éste el objetivo del apartado, la CpD se puede definir a partir de la descripción del sistema establecido de actores, instituciones y productos que, bajo la bandera de la CpD, opera actualmente. Aquí la descripción se centra en el sistema de cooperación español pero por los motivos anunciados al inicio de la introducción.
Una clasificación de los actores de la cooperación española (CE) puede ser la que incluye a la administración central del estado, las administraciones autonómicas y locales, Organizaciones No Gubernamentales, universidades y organismos públicos de investigación (OPI), y empresas privadas. Dentro de cada uno de estos tipos de actores se encuentran diversos organismos con finalidades, funcionamiento y actividades diversas pero siempre bajo una serie de criterios, en ocasiones enfrentados, que caracterizan el funcionamiento del sistema internacional de cooperación. Dentro de este maremágnum de actores e intereses es oportuno destacar un documento: el Plan Director de la Cooperación Española 2009-2012 (PD0912); por el motivo de constituir un trabajo de cierta profundización teórica, sistematización funcional e integración del panorama de la CE sin parangón en el territorio español. En relación con la integración es necesario apuntar dos circunstancias que añaden más intensidad a la misma: i) a pesar de ser aprobado por el consejo de ministros, se declara que está basado en el consenso de todos los actores de la CE, lo que en principio supone que se tome como punto de referencia por la gran mayoría de ellos y ii) el alto
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En resumen, el PD0912 representa el plan estratégico y en cierto grado operacional de la actividad de la CE para el periodo 2009-2012. El contenido de dicho plan se sistematiza en los siguientes apartados: i) Bases, que presentan los enfoques, los valores, la misión y la visión de la CE, ii) Ámbitos estratégicos y la Gestión de Resultados para el Desarrollo (GRpD), en el que se plantea y planifica una serie de cambios en la estructura interna de la CE para adaptarse a las nuevas exigencias del sistema internacional de CpD, iii) Contenidos temáticos, que incluye básicamente a) los sectores de actuación: medio ambiente, pobreza, género, infancia y juvetud, etc; organizados principalmente en horizontales o transversales y específicos o sectoriales, y b) las prioridades geográficas, iv) Instrumentos y recursos, donde se describen las formas de actuación en los ámbitos bilateral, multilateral, investigación para el desarrollo y educación para el desarrollo así como las previsiones generales del volumen y la distribución del gasto, y v) Seguimiento y Evaluación del Plan Director, en el que se establece los fundamentos del sistema.
Para este trabajo resulta oportuno centrarse en los criterios de actuación en materia de CpD de la comunidad universitaria española y más concretamente de la UPM.
Con el deseo de contar con unas referencias claras para orientar el trabajo en cooperación, de manera que se preserve el carácter solidario y el objetivo de contribuir expresamente a la equidad, el desarrollo humano y la sostenibilidad, la Comisión Española Universitaria de Relaciones Internacionales (CEURI) aprobó en julio de 2006 el código de Conducta de la Universidades en materia de Cooperación para el Desarrollo. Destacan en este documento los siguientes temas: i) la definición de Cooperación Universitaria para el Desarrollo (CUD), ii) los principios y objetivos de la CUD y iii) los principios que deben regir la relación de las universidades con las instituciones contraparte en otros países.
Por su parte, la UPM concreta el documento anterior estableciendo su código propio, los criterios y los instrumentos de actuación que promueve en dos documentos: la Normativa de la UPM sobre acciones de Cooperación para el Desarrollo y la convocatoria anual de subvenciones y ayudas para acciones de cooperación universitaria para el desarrollo. Cabe destacar en este caso el detalle de los diferentes tipos y modalidades de acción, y los criterios de selección de las acciones
que quieran ser beneficiarias de financiación. En el primer documento mencionado se institucionaliza la figura de los Grupos de Cooperación (GC).
El Grupo de Cooperación de la UPM Infraestructuras básicas para el Desarrollo y la Sostenibilidad tiene su sede en la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (E.T.S.I.C.C. y P.). Su coordinador es D. Alberto Camarero Orive y actualmente cuenta con 10 miembros entre profesores, alumnos, investigadores y personal laboral. La actividad del grupo se centra principalmente en la investigación y desarrollo de proyectos para la construcción de infraestructuras básicas en las zonas vulnerables de países en vías de desarrollo.
En el ámbito de la CpD, a pesar de que cada institución presenta su propia política de actuación, existe cierto consenso respecto a las características básicas que debe observar cualquier tipo de actuación en este campo. En concreto2:
- debe promover de forma directa o indirecta la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM),
- debe contemplar cinco aspectos transversales: Pobreza y exclusión social, Promoción de los Derechos Humanos y Gobernabilidad Democrática, Género en Desarrollo, Sostenibilidad Ambiental y Respeto a la Diversidad Cultural,
- debe fomentar la apropiación de la acción por parte del socio receptor, alinearse con las estrategias, instituciones y procedimientos de éste, desarrollarse en armonía con las actividades de otros actores, orientarse a resultados y no a productos cuya relación con los primeros es dudosa y no directa ni inmediata, y reconocer que ambos socios tienen responsabilidad en el desarrollo y los resultados de la acción,
- debe cumplir las siguientes condiciones, que sirven de resumen de lo anterior, para el caso de proyectos de base tecnológica: satisfacer las necesidades humanas básicas, tener calidad técnica, liberar a las personas de tareas duras, de riesgo o rutinarias, contar con la participación creativa de la comunidad destinataria, buscar la apropiación local de la tecnología, buscar la
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autonomía tecnológica sin caer en el autarquismo tecnológico, hacer el mayor uso posible de los recursos locales de conocimiento, humanos, sociales, económicos y tecnológicos, promover y reforzar el papel de las organizaciones locales, asegurar la compatibilidad con la cultura local, y tener un impacto medioambiental bajo.
2.3.-Gestión de Residuos Sólidos Urbanos.
En el lenguaje común el concepto residuo significa deshecho, producto no buscado, no deseado, sin valor. Si se analiza con un poco más de profundidad se puede añadir que se trata de un concepto relativo pues la cosa considerada residuo por alguien puede tener valor para otro en una circunstancia diferente, incluso en otra cultura3. Christensen T. H. et al (2010) señala los siguientes
factores como determinantes: tiempo, lugar, estado de la cosa, nivel de ingresos, preferencias personales así como la cultura, el clima, la religión y el contexto étnico4.
El adjetivo sólido junto al nombre de residuos adquiere un significado diferente en función de las características propias del residuo, de las tecnologías específicas y apropiadas para su gestión, o del ámbito de trabajo. Así por ejemplo en la RCRA (Resource Conservation and Recovery Act) emitida por la EPA (Environmental Protection Agency), cuando trata de los residuos tóxicos los describe, entre otras características, como residuos sólidos, incluyendo entre otros, lodos y materiales en estado líquido y gaseoso, excluyendo aquellos regulados por la leyes de protección de las aguas y de la energía nuclear5. En el ámbito ganadero se puede diferenciar entre estiércol sólido
y estiércol líquido o purín6. En el ámbito urbano suele establecerse la diferencia entre residuos
sólidos y residuos líquidos designando éstos últimos aquéllos gestionados a través de la red de alcantarillado. Se denomina lodos de depuradora al residuo generado en la gestión de dichos residuos líquidos mediante técnicas convencionales en plantas de depuración de aguas residuales. Si bien estos residuos pueden compartir tecnologías de tratamiento y por tanto sistema de gestión con los residuos sólidos urbanos, es común diferenciarlos.
3 (Klundert & Anschütz, 2001).
4 (Christensen, 2011).
5 (LaGrega, Buckingham, & Evans, 1996). 6 (Moreno Casco & Moral Herrero, 2008).
No existe unanimidad a la hora de caracterizar a un residuo sólido como urbano. Como ejemplo de definición de residuo urbano se incluye la correspondiente a la Ley 10/98 de 21 de abril, de Residuos, del reino de España, que los define como aquéllos generados en los domicilios particulares, comercios, oficinas y servicios, así como todos aquellos que no tengan la calificación de peligrosos y que por su naturaleza o composición puedan asimilarse a los producidos en los anteriores lugares o actividades. Tendrán también la consideración de residuos urbanos los siguientes: a) Residuos procedentes de la limpieza de vías públicas, zonas verdes, áreas recreativas y playas. b) Animales domésticos muertos, así como muebles, enseres y vehículos abandonados. c) Residuos y escombros procedentes de obras menores de construcción y reparación domiciliaria7.
Se puede diferenciar así este tipo de residuos de otros como los agrícolas, los agroindustriales, los ganaderos, los industriales, los peligrosos o los hospitalarios no asimilables a residuos urbanos. Este último tipo es frecuente que se genere en el contexto urbano, pero la necesidad de una gestión específica sugiere una clasificación en un tipo diferente.
La gestión de residuos sólidos urbanos no tiene valor per se sino que se lleva a cabo con el objetivo de abordar los problemas que genera su presencia. En Christensen T. H. et al (2010)8 se
destacan los siguientes: volumen y espacio, molestias, salud pública, economía, contaminación del medio ambiente y el consumo de recursos.
A la hora de abordar la problemática de la gestión de los residuos, en Christensen T. H. et al (2010)9 se incluye lo que se denomina perspectivas o aproximaciones de gestión: i) la del sentido
común, ii) la de la jerarquía de residuos o 3R, iii) la de la sostenibilidad, iv) la del ciclo de vida, y v) la de la economía medioambiental. Otros autores destacan además el concepto de Gestión o Perspectiva Integral. En Tchobanoglous et al (2002)10 y en McDougall F. R. et al. (2001)11 se describe
dicha perspectiva de manera diversa pero se puede resumir como aquella que es holística, en tanto en cuanto toma en consideración todos los factores: principalmente económicos, medioambientales y tecnológicos y se considera que cada una de las partes está relacionada con las demás; sin priorizaciones previas, optimizada a las circunstancias.
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En el marco de dichas perspectivas generales los tres últimos títulos mencionados incluyen listas con consejos, buenas prácticas y factores de éxito a tener en cuenta. Cabe destacar las cuestiones institucionales como la credibilidad de los políticos, la participación ciudadana, los diferentes niveles regulatorios; y en términos de planificación destacan la necesidad de hacerlo a largo plazo o buscar oportunidades más allá del ámbito local.
Como se indica en Tchobanoglous et al. (2002) la gestión de los residuos es una materia compleja porque envuelve muchas tecnologías y disciplinas. Históricamente ha sido principalmente cuestión de ingeniería, perspectiva bajo la cual el asunto puede estudiarse atendiendo a las diferentes tecnologías para: i) el control de la generación, el manejo y el almacenamiento, ii) la recolección, iii) la transferencia, iv) el transporte, v) el procesado y vi) la deposición de los residuos. Sin embargo es necesario recordar que todos esos procesos deben llevarse a cabo en el marco de las directrices legales y sociales existentes para proteger la salud pública, el medio ambiente, y ser estéticamente y económicamente aceptable. Disciplinas como la administración, las finanzas, el derecho, la arquitectura o la planificación deben formar parte integrante de cualquier plan integral que pretenda desarrollarse con éxito.
2.4.-Relación entre las tres perspectivas.
Como se indica al comienzo de esta introducción el presente PFC pretende reunir los criterios de elaboración que imponen las tres circunstancias expuestas en un único documento.
En primer lugar se plantean las relaciones que pueden establecerse entre los ámbitos de la GRSU y la CpD. A continuación se realiza el mismo ejercicio pero con la GRSU y la figura del PFC de la ETSICCP. Finalmente, teniendo en cuenta todo lo anterior se muestra un esquema explicativo del contenido y la forma del PFC.
2.4.1.- La GRSU y la CpD.
En primer lugar se presentan diferentes perspectivas teóricas del tema de la GRSU en el ámbito de la CpD provenientes de algunos autores y organizaciones seleccionados. A continuación se discute la relación, mediante ideas y ejemplos, entre las diversas actividades posibles en materia de GRSU y los temas, indicadores e instrumentos y modalidades típicos utilizados en la valoración de las
acciones en CpD: Objetivos de Desarrollo del Milenio, Desarrollo Humano, prioridades horizontales y sectoriales. Por último, a modo de resumen y como muestra de las tendencias recientes en Cooperación Técnica en el ámbito de la CpD se incluye un resumen de la historia de la CpD en materia de GRSU y cómo la Agencia de Cooperación Internacional Japonesa plantea el desarrollo de capacidades en el ámbito de la GRSU. Abordar la problemática desde la perspectiva del desarrollo de capacidades.
Diversos autores y organizaciones relacionadas con la CpD han elaborado trabajos o artículos específicos para el caso de países en vías de desarrollo o de aplicación universal.
UN-HABIAT (2010) Solid Waste Management in the World’s Cities, Londres, Reino Unido: Earthscan. Se trata de una recopilación de casos alrededor del mundo, tanto de países desarrollados como de países en vías de transición y subdesarrollados. A partir de la información obtenida se identifican una serie de cuestiones clave y recomendaciones para que un sistema de gestión de residuos tenga éxito. Las ideas básicas son: i) El sistema de gestión de residuos debe construirse sobre la base de tres elementos físicos clave y tres características de gobernanza, ii) los elementos físicos clave del sistema están vinculados a tres respectivos problemas que son los que animan la actividad de los primeros: salud pública – recolección, protección ambiental – tratamiento y deposición final, gestión de recursos – valorización de residuos, iii) las tres características de