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Part 2: Disciplines employed in the problem-solving approach

2.2 Discipline 2: Performance evaluation

2.2.2 Performance management systems

La madera es, en sí, un material combustible y, por lo tanto éste es uno de sus usos posibles, tanto de material extraído del bosque nativo, como de plantaciones.

Los países de América Latina, y Argentina en particular, poseen valiosos recursos forestales, que contribuyen al desarrollo y bienestar de la sociedad; tanto desde el punto de vista ecológico como fuente de diversidad biológica, protección de cuencas hidrográficas, mitigación de cambio climático y hábitat de vida silvestre; como desde el punto de vista socioeconómico a través de la generación de ingresos generando empleo, proveyendo alimentación, combustible y medicinas a las comunidades rurales.

El uso de combustibles de madera en América Latina indica que éstos juegan un papel significativo en la satisfacción de la demanda energética, tanto del sector doméstico (cocción, calefacción, calentamiento de agua), como del sector de pequeñas y medianas industrias rurales. El crecimiento poblacional, particularmente el sector de bajos ingresos, la creciente escasez y suba de los precios de los combustibles sustitutos y el potencial que ofrece el uso de los combustibles de madera como alternativa para reducir el consumo de combustibles fósiles y la emisión de gases efecto invernadero, potencian su relevancia.

4.5.1

Importancia del uso de la madera con fines energéticos

A partir de la crisis del petróleo en los 70´, se inició en el ámbito mundial un proceso de investigación y análisis sobre el uso de biomasa para fines energéticos. Su importancia a escala global se debe a varios factores, entre los que en el Informe sobre Madera para Energía, la ingeniera Arias7 menciona:

Una gran cantidad de personas depende total o parcialmente de los combustibles de madera como fuente de energía, siendo los dendrocombustibles la única o principal fuente de energía para más de la mitad de la población mundial.

Existe una gran variedad de usos energéticos: cocción de alimentos y calefacción doméstica, y para actividades productivas artesanales, industriales y de servicios.

La importancia económica y social de su uso, como generadora de fuentes de empleo e ingresos para poblaciones carecientes y como satisfactora de necesidades básicas.

Cuando los recursos de biomasa son manejados apropiadamente, son totalmente renovables y minimizan la emisión de gases efecto invernadero. Esto es así porque si bien hay emisiones de carbono, éstas se originan en material que fue capturado algunos años atrás. En cambio,

7

Arias Teresita. Guía para estudios de demanda, oferta y abastecimiento de combustibles de madera. Documento perteneciente al del taller “Información sobre madera para energía en América Latina”, Información para el desarrollo forestal sostenible, FAO Enero de 2002

cuando lo que se quema son combustibles fósiles, se retira del subsuelo lo ya capturado para reenviarlo a la atmósfera.

La necesidad de su uso como fuente energética con pocas alternativas económicamente viables, ha impulsado, en varios casos, un uso más responsable de los recursos. Como ejemplo, puede citarse lo ya incluido en el capítulo sobre Chaco y Formosa, en el que el manejo del bosque nativo ofrece, como subproducto, leña derivada del ordenamiento para la población local. De hecho, su producción dispersa, cercana a los sitios de consumo la constituyen en una de las fuentes de energía más democráticas y equitativas.

Los combustibles vegetales han constituido históricamente una importante fuente de energía para la generación de electricidad. La utilización como combustible de los residuos derivados de la industria de la madera es el ejemplo típico más representativo del sector. Los motivos principales que han incentivado el uso de estos combustibles en la generación eléctrica son de índole histórica, dado que en el pasado la generación de electricidad utilizando la combinación de caldera, motor a vapor y generador eléctrico era la solución más corriente disponible en el mercado; y técnica, puesto que en la mayoría de los casos había una gran cantidad de combustibles vegetales que estaban disponibles localmente y que constituían una solución rentable (principalmente en las zonas rurales).

Con el correr del tiempo, la penetración de los combustibles derivados del petróleo fue ganando mayor mercado hasta que la crisis energética iniciada en los años 70, y que continuó en los 80, renovó el interés por los biocombustibles.

x Los combustibles biomásicos, si bien han sido progresivamente desplazados por combustibles fósiles, mantienen en la generación de electricidad nichos de mercado importantes, encontrándose diversos sostenedores en el sector público y privado. Entre sus beneficios puede mencionarse que:

x Cuando están disponibles en calidad y cantidad constituyen, en general, una solución energética competitiva con otras alternativas que pueden dar lugar a proyectos rentables.

x La utilización de combustibles vegetales para la generación de electricidad constituye una nueva oportunidad para diversificar los mercados de las materias primas y productos provenientes del sector agrícola y forestal.

x Los fuertes cambios que se están produciendo en el sector energético a raíz de los cambios políticos, legislativos e institucionales (descentralización y desregulación del sector eléctrico) abren nuevas oportunidades a fuentes de energía alternativas; los combustibles biomásicos están en condiciones de competir con las fuentes energéticas convencionales (fósiles, hidra, nuclear, carbón mineral, entre otros).

x Permiten realizar el seguimiento de los mandatos del Programa 21 en lo que se refiere a los aspectos de desarrollo sostenible y protección del medio ambiente.

x Los combustibles biomásicos aptos para la generación de electricidad son muchos y muy diversos. Cada uno de ellos posee propiedades fisicoquímicas especificas que los caracterizan y requieren soluciones tecnológicas particularizadas para su utilización eficiente y confiable.

Existen diversos tipos de biomasa:

x Cultivos energéticos: Son aquellos combustibles derivados de plantaciones y cultivos cuyo principal objetivo es la producción de biomasa con fines energéticos. Actualmente se realiza una importante actividad de investigación y desarrollo en los países industrializados que están buscando alternativas ecológicas a las fuentes energéticas convencionales y una solución para el reciclaje de los excedentes agrícolas (Caso típico de los países europeos).

9 Forestales: Son los derivados de la industrialización de la madera, derivados de las operaciones silviculturales y leña propiamente dicha.

9 Agroindustriales: Son combustibles sólidos derivados de las operaciones de transformación y procesamiento de materias primas agrícolas, tales como bagazo, cáscaras de arroz, otros.

9 Agrícolas: Son derivados de cultivos agrícolas en general, tales como paja, rastrojos, etc.

La utilización de residuos lignocelulósicos para la generación de electricidad está conformada por una cadena de diversas operaciones y procesos unitarios que, aparte de requerir la asistencia de especialistas de diferentes disciplinas, requieren un ajuste particular para su uso confiable y rentable. Esto cubre una serie de aspectos que van desde la generación de electricidad, su suministro y distribución pasando por la conversión de biocombustibles en energía termoeléctrica, la alimentación de los biocombustibles, su preparación adecuada para su uso eficiente, el almacenamiento, transporte, recolección y preparación. De hecho, por ejemplo, el proceso kraft para la fabricación de pastas, por intermedio del llamado licor negro, derivado de la lignina de la madera, usa ese combustible para proveer energía en el mismo proceso.

De la cadena de procesos requeridos para la generación de biowatts, resultan importantes los aspectos relativos que van desde la conversión a la producción de los biocombustibles, tales como:

x Aspectos técnicos: Cubren una serie de tecnologías desarrolladas para la efectiva y racional utilización de los combustibles biomásicos, para la generación de electricidad que incluye operaciones unitarias relacionadas con la producción (y el cultivo); la preparación, el almacenamiento, el transporte, el abastecimiento y suministro y la conversión de biocombustibles.

x Aspectos económicos: Son necesarios para la selección y adopción de este tipo de proyectos. Determinan la inversión inicial y los costos de operación.

De acuerdo con los valores de mercado del año 2000, es más barato producir energía sobre la base de gas que sobre la base de leña. Sin embargo, si se considera que el material utilizado como combustible, la leña originada en raleos y chips, es un descarte que, incluso, puede generar costos para su eliminación, esta evaluación se hace menos negativa. Si, además, se agregan los factores relacionados con el mejoramiento del ciclo de los gases de efecto invernadero, las desventajas disminuyen aún más8.

Una evaluación económica que comparó la posibilidad de utilizar residuos de bosques de cedro en Canadá en una planta que permita recuperar vapor, que requiere baja inversión de capital, y otra de ciclo combinado de vapor y energía, que permita la generación de electricidad, mostró que la segunda opción era la más rentable.

En la Tabla 57 se incluyen los requerimientos de capital para ambas opciones; en la Tabla 58 se detallan los ingresos y gastos operativos para el quinto año y en la Tabla 59 se especifican los índices de rentabilidad.

8

Graef et. Al. Feasibility Study of A Biomass Power Plant Cofired with Natural Gas for the Village of Angel Fire, New Mexico 2000

Tabla 57. Requerimientos de capital para planta de generación eléctrica con biomasa

Componente Vapor, $CDN Combinado, $CDN

Capital para la planta $8,517,000 $10,116,000 Planta de transmisión $150,000 $150,000

Sistema comunitario $1,989,000 $1,989,000 Total de capital $10,656,000 $12,255,000

Fuente: CITY OF REVELSTOKE

Tabla 58. Ingresos operativos para la planta de generación eléctrica con biomasa Conceptos para año 5 Vapor, $CDN Combinado, $CDN

Ingresos $987,000 $2,051,000

Costos de operación y mantenimiento

$536,000 $921,000

Ingreso operativo neto $451,000 $1,130,000 Fuente: CITY OF REVELSTOKE

Tabla 59. Indicadores de rentabilidad de generación eléctrica con biomasa

Concepto Vapor Combinado

Repago 21 10

ROI % 1.8% 11.6%

Valor presente MM$ -$4.153 $3.634 Tasa de cobertura 0.3 1.4 Fuente: CITY OF REVELSTOKE

Para los estándares de rentabilidad de la empresa de energía canadiense en British Columbia, el rango de rentabilidad aceptable para proyectos eléctricos es de entre 8 y 12%, ubicándose este proyecto en la parte superior del rango para la alternativa de ciclo combinado. Se agrega, como comentario, que en este caso había un contrato posible de compra de largo plazo de la energía abastecida por la planta.

Una vez incluido este detalle ilustrativo, se continúa con los otros aspectos que se pueden tener en cuenta.

x Aspectos socio-económicos: La utilización de combustibles lignocelulósicos tiene una serie de implicancias socioeconómicas muy importantes en dos niveles diferentes. A nivel macro por la decisión de utilizar energía convencional o generar la propia electricidad a partir de residuos constituye una política, por lo que significa en cuanto a la redistribución de la renta local, la rentabilidad de actividades rurales asociadas derivadas del uso de subproductos agroforestales, y la diversificación de las actividades rurales con la consiguiente apertura de nuevos mercados. A nivel micro por la generación de empleo e ingresos con beneficios para la comunidad donde está ubicado el proyecto.

x Aspectos ambientales: Son múltiples y variados, se pueden dividir en tres niveles principales: en el nivel local se resuelve el problema de eliminación de residuos que ocasiona molestias y contaminación de diverso tipo; en el nivel zonal permiten proteger ríos y corrientes de aguas utilizadas por las comunidades de la zona; en el nivel global están relacionados con aspectos de contaminación del aire.

La importancia desde el punto de vista de disminuir gases de efecto invernadero, se puede volcar en la ilustración que se incluye a continuación, que es muy gráfica.

Ilustración 39. Ciclo simplificado del carbono en la bioenergía

Fuente: Trade Association of the UK bioenergy industry.

4.5.2

Principales Limitaciones: Problemas de Información y Aspectos

Institucionales

El estado actual de los procesos de recolección de datos sobre combustibles de madera, indica que la información disponible es insuficiente y en general poco confiable. Ello es debido a que no se han instrumentado a nivel nacional y provincial mecanismos que garanticen la calidad y la continuidad de los datos recolectados, produciéndose de esa forma subestimaciones estadísticas significativas y disminuciones en la cobertura de los datos recogidos. Para solucionar estas deficiencias es necesario definir en forma conjunta, Nación y provincias, mecanismos únicos de captación que tengan carácter obligatorio.

La falta o incoherencia de la información impide a los países realizar un diagnóstico acabado de la situación del sector, imposibilitando las actividades de planificación para la adopción de políticas sectoriales que contribuyan al manejo forestal sostenible, de las cuales el uso de combustibles forestales constituye un componente importante.

Paradójicamente, una de las fuentes energéticas más importantes en los países en vías de desarrollo, los combustibles de madera, son los menos conocidos, estando poco y mal representados en las estadísticas nacionales, al margen de la economía formal, carente de marco legal y normativo adecuado, generalmente ausente de políticas de inversión y desarrollo.

Tal como lo indica la Licenciada Esper9 en su informe sobre combustibles forestales, el tema de la confiabilidad de la información está estrechamente ligado a los mecanismos de captación de los datos estadísticos de leña, carbón y sus procesos de validación.

La producción de las Estadísticas Forestales en las que se incluyen los combustibles forestales es competencia de organismos oficiales específicos, que integran el Sistema Estadístico Nacional, cuya coordinación está a cargo del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Históricamente los datos sobre leña y carbón, tanto del bosque nativo como cultivado, fueron responsabilidad del Instituto Forestal Nacional (IFONA) hasta su disolución en el año 1991. En la actualidad la producción de datos estadísticos del sector primario para bosque nativo es competencia de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable (SAyDS), a través del Programa Nacional de Estadística Forestal, mientras que el bosque cultivado es responsabilidad de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) a través del área de Economía e Información.

La división oficial existente en la producción de los datos estadísticos se resolvió utilizando en ambos organismos los mismos criterios en el proceso de recolección tanto en las planillas para productos primarios, como en los formularios que sirven para obtener las estadísticas industriales. Los datos referidos al comercio exterior son proporcionados por la Dirección Nacional de Estadísticas del Sector Externo del INDEC.

Por su parte, los datos estadísticos del sector primario son suministrados por los Servicios Forestales Provinciales y la Administración de Parques Nacionales. Las oscilaciones numéricas observadas en las series de datos no permiten garantizar la confiabilidad permanente de los mismos, por lo que se recomienda instrumentar mecanismos de captación únicos y con carácter obligatorio.

Otra limitación corresponde al hecho de que la información que se obtiene del sector primario se refiere a la producción de madera y no está diseñada con fines energéticos. En cuanto al sector industrial, la información se obtiene a través del Censo Anual de la Industria de la Madera que se realiza a empresas privadas del sector forestal, sin incluir el formulario información detallada sobre combustibles forestales, por lo que también es escasa la información industrial referida a la utilización de combustibles vegetales con fines energéticos En resumen, de acuerdo a la evaluación de los expertos sobre la materia convocados por la FAO10, las principales limitaciones se deben a deficiencias de información y problemas de articulación institucional, atribuibles mayormente al desinterés político e institucional sobre el tema. La información estadística dendroenergética es deficiente porque es poco confiable, es escasa, deslocalizada y no actualizada. Hay una fuerte falta de interés en el ámbito institucional y político por generar información sobre bioenergía. En la captura de información no se considera la importancia socioeconómica de este tipo de combustibles. Tampoco hay una adecuada cuantificación en las cuentas nacionales sobre la actividad forestal, siendo que sólo se cuantifica el sector primario y los productos madereros, sin considerar los servicios ambientales del bosque. También observan una insuficiente o inexistente coordinación interinstitucional e intersectorial, debida principalmente a una falta de acuerdos de trabajo en conjunto ente el sector energético y el forestal, duplicidad en la captación de datos y ausencia de armonización de métodos de relevamiento y procesamiento.

A los factores mencionados se suma la falta de recursos económicos suficientes y humanos calificados, desestimación de la importancia debida a los sectores informales que producen fuertes sesgos en la información, la discontinuidad de los programas por cambios en los gobiernos (por ausencia de memoria institucional), escasez de instrumentos metodológicos que utilicen la información para la planificación y toma de decisiones sobre asuntos dendroenergéticos y la falta de coordinación en las instituciones ligadas a la obtención de datos.

9 Esper Norma. Estudio de casos sobre combustibles forestales. Proyecto información y análisis para el manejo forestal sostenible (GCP/RLA/133/EC). Documento perteneciente al Informe sobre el Estado de la Información Forestal en Argentina, Información para el desarrollo forestal sostenible, FAO, Diciembre 2001

10

Conclusiones del taller “Información sobre madera para energía en América Latina”, Información para el desarrollo forestal sostenible, FAO Enero de 2002

4.5.3

Análisis de las series disponibles de leña y carbón

De acuerdo a las consideraciones de la Licenciada Esper11, a estos productos no se les ha asignado la debida importancia en cuanto a compilación de información, homologación de mecanismos para capturarlos y procesarlos, análisis y divulgación para la toma de decisiones y definición de políticas de desarrollo, que contribuyan al bienestar socioeconómico del país y la región.

Cabe mencionar que, dentro del bosque nativo la actividad no registrada se presume que es alta, aunque existen escasos datos para sostener conclusiones precisas. La AFIP en el 2000, realizó un estudio sobre carbón vegetal cuya finalidad era estimar el nivel de evasión que registraba en la cadena, desde su elaboración hasta la comercialización. Este estudio, que es incluido en el capítulo de Chaco y Formosa, muestra que hay importantes niveles de subestimación del consumo.

Es pertinente aclarar que las importantes oscilaciones que se observan en las series de las especies cultivadas, en general son atribuibles a la falta de información por no procesar las guías forestales en las provincias que se acogen al Régimen de Promoción

Datos sobre Leña

En Argentina la importancia de la leña con relación a los demás productos forestales es alta, siendo el segundo en orden de importancia. Sin embargo, es uno de los países latinoamericanos con menor consumo per cápita de leña, a pesar de los cuantiosos volúmenes de leña y residuos que se dilapidan en los procesos de extracción, como en la extracción de madera, leña y residuos de la forestación que se queman sin aprovechamiento a fin de ampliar la frontera agropecuaria, con impacto negativo sobre los ecosistemas intervenidos. El Proyecto Biomasa Forestal del ex IFONA, estimó el recurso dendroenergético en 1987 de la siguiente forma:

En los 34 millones de hectáreas de bosques se pueden producir 10 millones de toneladas de dendroproductos. De ese total 2.8 millones corresponden a bosques energéticos y 9.2 millones a maderables, de los cuales 5.2 millones no tienen destino establecido, 3 millones para residuos forestales y 1 millón de rollizos industrializados. El proceso industrial, suponiendo una eficacia del 50%, genera unas 500.000 toneladas de residuos.

Del análisis se observa que Argentina es un país que se autoabastece de leña, es decir consume lo que produce, sin tener relevancia su comercio exterior. Sin embargo, la participación del total comercializado de leña en el total de transacciones forestales es escasa (0.027% mayor registro).

Tabla 60. Producción y consumo aparente de leña

Años Leña como tal Leña para carbón (*) % leña para carbón Leña total

(**) Consumo Expo Impo

Escala de autoabastecimiento 1993 1.555.994 1.821.869 53,9% 3.377.863 3.377.864 - 1 Autoabastecimiento 1994 1.597.073 2.073.166 56,5% 3.670.239 3.670.035 204 - Autoabastecimiento 1995 1.817.629 1.875.517 50,8% 3.693.146 3.693.080 66 - Autoabastecimiento 1996 1.583.778 2.028.152 56,2% 3.611.930 3.611.851 79 - Autoabastecimiento 1997 1.579.545 1.999.641 55,9% 3.579.186 3.579.203 143 160 Autoabastecimiento 1998 1.716.059 3.513.028 67,2% 5.229.087 5.228.765 341 19 Autoabastecimiento 1999 1.427.615 2.208.614 60,7% 3.636.229 3.636.166 63 - Autoabastecimiento

(*) 5 toneladas de leña = 1 tonelada de carbón

(**) Se refiere a combustible de madera, incluida la madera para producir carbón vegetal.