Part 5: Validating the evaluation framework
5.1 Case study 1: Acquiring portfolios of policies through one broker
5.1.5 Step 5: Develop a causal loop diagram for the systems identified in Step 3
social
Es claro que hacer una proyección sobre estos puntos es más que dificultoso. Hacia mayo de 2003 la Argentina ha comenzado a superar una dificilísima crisis institucional, sin lo cual es prácticamente imposible pensar en un desarrollo económico sano.
Es de esperar que este factor vaya mejorando y, en primera instancia, se ponga en línea con las experiencias latinoamericanas. Un país sin confianza en sus instituciones de gobierno, en sus empresas y en sus bancos no puede prosperar.
Desde el sector forestal se está observando una tendencia a impulsar el sostenimiento de políticas sustentables en el área. Pero al mismo tiempo, en particular en Misiones, se vive un duro enfrentamiento entre una de las principales empresas: Alto Paraná S.A. y la comunidad, en la que parece quedar descartado el claro aporte que una empresa de esa envergadura hace al desarrollo regional. Se advierte en este caso una responsabilidad compartida porque la
empresa en cuestión no presta, tal vez, la adecuada atención a la interacción con la comunidad. Otros ejemplos regionales mostraron comportamientos diferentes.
En lo que hace a la proyección de estos puntos se debe destacar el mencionado Plan para PyMES forestoindustriales en Misiones, realizado por la consultora STCP a pedido de la SAGPyA, en el cual se detallan sugerencias de un plan que incluye a las empresas mencionadas y excluye a las empresas grandes. El estudio, cuyo resumen se incluye en el título Potencialidad de desarrollo para la provincia de Misiones. Plan para los aserraderos chicos y medianos. de la página 32, por instrucciones de quien lo encarga, hace este enfoque que claramente prioriza el enfrentamiento al aprovechamiento de las sinergias productivas que puede presentar un área en la que convivan sanamente grandes y pequeñas empresas como sucede en cualquier cuenca forestal del mundo. Este enfrentamiento también se ve expresado en el análisis de la compra que está llevando adelante Alto Paraná S.A. de la empresa PECOM, luego de la adquisición de este último grupo por parte de la empresa Petrobrás. Entonces, de no mediar cambios, para los próximos años no se advierte que la relación empresa/sociedad en el sector forestal vaya a cambiar, pero se empiezan a notar en los diálogos y en las opiniones una mayor comprensión de los beneficios que pueden acarrear para todos una relación más sana y limpia.
9
Situación Social
La situación social formó parte marginal de la descripción del monte nativo, de la descripción del complejo industrial, del comercio exterior y de los criterios e indicadores. En este capítulo se hará una descripción acerca de cómo es la situación en ciudades cercanas a importantes áreas forestales.
Frente al contexto de ausencia de información oficial para el conocimiento de indicadores sociales en las zonas de los bosques naturales e implantados, debido al hecho de que no existen relevamientos formales en zonas no urbanas, se tratará de identificar a partir de datos de la EPH (INDEC) y censales, relevados en localidades seleccionadas del interior del país cuáles son los principales indicadores sociales de las localidades que se asimilan a las regiones forestales argentinas, de acuerdo a la importancia relativa de estas actividades en la estructura productiva.
Cabe aclarar que el análisis de la pobreza en la Argentina ha estado tradicionalmente limitado al área metropolitana del Gran Buenos Aires, y esta restricción geográfica tiene su explicación en deficiencias informativas. La tasa de pobreza oficial se construye sobre la base de los ingresos declarados pertenecientes al mes previo a la encuesta de hogares. Tal como se observa en la Ilustración 40, la evolución de la pobreza acompaña la evolución de la tasa de desempleo, salvo en los episodios inflacionarios de 1989 y devaluatorio de 2001, que provocó inflación sin incremento de los ingresos de las personas.
Ilustración 40. Tasa de desempleo e incidencia de la pobreza en GBA
Tasa de Desempleo e Incidencia de la Pobreza en GBA
- 10,0 20,0 30,0 40,0 50,0 60,0 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 %
Tasa de Desempleo GBA Pobreza GBA Fuente: INDEC
HIPERINFLACIÓN
EFECTO TEQUILA
INICIO CONVERTIBILIDAD
DEVALUACIÓN
La tasa de incidencia de la pobreza para el total de los aglomerados urbanos relevados en la EPH en octubre de 2002 era del 57.5%, lo cual representa más de 21.5 millones de personas con ingresos familiares por debajo de la línea oficial de pobreza, sin embargo esta información difiere marcadamente entre regiones. Lo mismo ocurre con la proporción de personas que no alcanzan a cubrir lo estrictamente necesario para su subsistencia, siendo la tasa de indigencia
para el total de aglomerados del 27.5%, afectando a 10.3 millones de personas. Tal como puede observarse en el gráfico, acompañando el incremento de la tasa de desempleo, la tasa de incidencia de la pobreza muestra un patrón ascendente a lo largo de las últimas dos décadas, considerando la evolución en GBA. En la primera mitad de los ochenta la tasa creció del 6% a alrededor del 12%. La inestabilidad macroeconómica de fines de los ochenta situó a la pobreza en niveles sin precedentes: en 1989 el 40% de los encuestados por la EPH en GBA declararon ingresos por debajo de la línea de la pobreza. Alcanzada la estabilidad a principios de la década siguiente, la tasa de pobreza no volvió a los niveles anteriores a la hiperinflación: en 1992 y 1993 la tasa se estabilizó en 17%. A partir de 1994 se inicia un nuevo episodio ascendente en la pobreza, con un aumento fuerte en 1995. Luego de otro breve período de estabilidad entre 1997 y 1999, en el que se alcanzó una meseta de 26%, el escenario de recesión y desempleo de fines de la década desencadenó un nuevo episodio de incremento de la pobreza. Al aumento moderado en 1999, le han seguido un aumento considerable en 2000 y una drástica suba en 2001. El incremento de precios desatado a partir de la devaluación de enero de 2002 generó un salto inédito en el indicador.
Es importante destacar que la pobreza difiere sustancialmente entre localidades y regiones. Las zonas con mayores niveles de pobreza e indigencia son el NEA y el NOA, seguidas de Cuyo, la región Pampeana y GBA. Las ciudades de la Patagonia presentan los menores indicadores de pobreza. Las diferencias dentro de cada región son menores, es así que todas las localidades del NEA presentan tasas de pobreza significativamente superiores al promedio nacional, mientras que todas las ciudades patagónicas registran tasas de incidencia muy inferiores al resto. Sin embargo, a grandes rasgos todas las ciudades y regiones presentan una evolución de la pobreza parecida: caída en 1993, aumento hasta 1996, estabilidad hasta 1998 y crecimiento hasta la actualidad.
Las ciudades del NOA, Cuyo y varias ciudades pampeanas no bonaerenses (Paraná, Rosario, Santa Fe y Córdoba) y del NEA (Corrientes y Posadas), con mayores niveles de pobreza, presentan un ingreso promedio inferior. En los casos de Concordia y Resistencia la pobreza es superior tanto por menor ingreso promedio como por mayor desigualdad.
Las marcadas diferencias regionales se repiten para el caso de la medición de la pobreza a través del indicador de población con necesidades básicas insatisfechas (NBI). Mientras que en las ciudades de Tierra del Fuego el 6.1% de la población es NBI, en Jujuy el porcentaje es de 26.4%. Nuevamente, las ciudades del NEA y el NOA aparecen como las de mayor pobreza por NBI en el país. En el otro extremo, la Capital Federal y las ciudades patagónicas son las que presentan menores tasas.
Tal como puede observarse en la Tabla 81, los críticos valores que se informan se incrementaron en una forma significativa entre 2001 y 2002, dado el fuerte impacto de la crisis económica nacional en las condiciones de vida de la población. El incremento del costo de vida y de la desocupación, así como también el efecto del retraso en los pagos de la coparticipación federal que representan una proporción muy elevada de los recursos presupuestarios totales de la mayoría de las provincias analizadas, son hechos que impactan directamente sobre los ingresos reales de la población y producen como efecto el aumento de la pobreza y la indigencia.
Entre las provincias hay marcadas diferencias en lo que respecta al mercado de trabajo. Existen ciertas pautas empíricas básicas que permiten explicar estas diferencias. En primer lugar, la estructura etárea de cada provincia determina diferencias en la oferta laboral. Cuanto mayor es el porcentaje de la población en edad de trabajar, más alta es la oferta de trabajo en la región. Además, existe una correlación positiva entre el Producto Bruto Geográfico (PBG) y la proporción de población activa. Esto claramente marca una diferencia entre provincias: las provincias más ricas enfrentan mayor oferta de trabajo. También existe una correlación positiva entre tasa de actividad y nivel educativo: cuanto más alto es el nivel educativo (medido como proporción de la población mayor de 25 años con educación universitaria completa), mayor la tasa de actividad. Así, las provincias más ricas, tienen una población más joven y más calificada enfrentando en consecuencia una mayor oferta de trabajo. Del mismo modo, la ocupación también es más alta en las provincias más ricas. La tasa de empleo muestra una correlación positiva con el PBG por habitante. Así también pareciera existir una relación
negativa entre el PBG por habitante y la tasa de desocupación. Del mismo modo, se observa una relación negativa entre la tasa de informalidad y PBG per capita. Es decir, que las provincias más ricas tienen una menor tasa de desocupación y registran menos informalidad en el mercado de trabajo que las de las provincias más pobres.
Tabla 81. Proporción de personas bajo la línea de pobreza e indigencia. Aglomerados urbanos seleccionados y regiones
Oct-01 Oct-02 Oct-01 Oct-02
Personas Personas Personas Personas
Noreste 57,2 71,5 26,8 41,9 Corrientes 58,7 74,4 25,1 43,1 Gran Resistencia 58,0 71,5 30,1 42,8 Posadas 53,8 69,9 25,5 43,1 Formosa 58,1 68,7 25,7 36,8 Noroeste 48,3 69,4 16,2 35,1
Santiago del Estero-La Banda 47,6 66,5 15,8 31,5
Cuyo 39,6 61,3 12,2 29,7
Pampeana 37,1 56,7 13,7 27,2
Concordia 66,4 77,7 39,1 50,5
Gran Paraná 50,1 66,7 18,6 32,2
GBA 35,4 54,3 12,2 24,7
Ciudad de Buenos Aires 9,8 21,2 2,1 5,7
Partidos del Conurbano 43,2 64,4 15,2 30,5
Patagonia 23,2 45,6 7,3 21
Rawson-Trelew 51,8 24,9
Comodoro Rivadavia 24,2 42,2 8,1 19,2
Ushuaia-Río Grande 15,2 38 4,7 16,9
TOTAL URBANO EPH 38,3 57,5 13,6 27,5
Fuente: INDEC
Aglomerado/Región
Pobreza
Proporción de personas bajo Línea de Pobreza e Indigencia
Aglomerados urbanos seleccionados y regiones
Indigencia
En cuanto a los principales indicadores del mercado de trabajo, sintetizados en la Tabla 82 y extraídos de la EPH, analizando su evolución entre 1983 y 2002, se observa que para las provincias que componen el NEA la tasa de actividad cae entre el 0.2 y 0.8% anual, mientras que en Concordia y GBA crece a poco menos del 1% anual, es decir que aumenta casi un 18% en el período seleccionado. Por su parte, la tasa de empleo cae a un ritmo promedio del 1% anual para las localidades seleccionadas, mientras que en GBA cae al 0.3% anual en el período indicado. La tasa de desempleo se comporta en forma más heterogénea de acuerdo a la localidad seleccionada, en Concordia crece casi al 8% anual, en Corrientes al 6.3%, en Chaco al 4.6%, en Posadas al 3.3 y en Formosa al 2.9%, creciendo para GBA al 7.9% anual, dejando para el conjunto de aglomerados urbanos aproximadamente un número de 119 mil personas sin trabajo por año entre 1983 y 2002.
Siendo la situación más crítica en las provincias del NEA, a continuación se realizará una breve descripción de los principales indicadores sociales de algunas provincias seleccionadas (Chaco, Corrientes, Entre Ríos, Formosa, Misiones y Chubut).
La provincia cuenta con una población de 979 mil personas (Censo 2001) siendo la más poblada de la región del Noreste Argentino (NEA). En el período 1991/2001 la población creció un 16,6%, por encima de la tasa de crecimiento nacional (10,5%).
Desde el punto de vista socioeconómico la provincia de Chaco, al igual que el conjunto de las provincias de la región NEA, se halla en una situación sumamente crítica. La pobreza por ingresos alcanzaba en octubre del 2002 al 71.5% de las personas, porcentajes que muestran
una situación mucho más crítica que para el promedio del país (57.5%). La indigencia afecta al 42.8% de las personas, valores que resultan superiores a los nacionales (27.5%). Cabe señalar que las provincias del NEA son las que presentan los mayores niveles de pobreza e indigencia de todo el país. Además, la provincia muestra una alta desigualdad en la distribución del ingreso de acuerdo a información de Octubre de 2001. El 50% de los hogares más pobres reciben el 22,6% del ingreso, en tanto que el 10% más rico acumula el 30,7% del ingreso total. Tabla 82. Indicadores del mercado de trabajo para localidades seleccionadas (onda mayo 2001)
Período 1983-2002
Aglomerados Seleccionados Actividad Empleo Desempleo Actividad Empleo Desempleo
Posadas -0,6% -1,0% 3,3% -5,0 -6,5 6,0 Corrientes 0,2% -0,8% 6,3% -4,5 -6,3 6,4 Concordia 0,7% n/d 7,8% -1,1 -3,9 8,6 Formosa -0,8% -1,1% 2,9% 4,2 1,8 15,5 Chaco -0,2% -0,7% 4,6% 1,5 -4,7 15,9 Total de aglomerados 0,6% -0,4% 7,4% 4,4 -2,5 16,0
Gran Buenos Aires 0,8% -0,3% 7,9% 6,0 -1,7 16,8
Fuente: Elaboración propia en base a EPH - INDEC
Cambio puntos porcentuales Tasas de crecimiento anual
9.1 Chaco
En Resistencia, como en el resto del país, se observó durante los últimos años una tendencia permanente a la deflación de las remuneraciones del trabajo. La falta crónica de oportunidades de empleo le da un rasgo peculiar a este mercado de trabajo. Esta circunstancia, que induce a un fuerte desaliento de la población para insertarse en el mercado laboral, ha llevado a que la participación laboral de la población sea inferior a la del conjunto de los aglomerados. (Ver Ilustración 41)
Ilustración 41. Evolución de la Tasa de Actividad, Chaco y GBA (onda mayo 2001)
Tasa de Actividad (%) - Aglomerados Chaco y GBA 1975-2002 30 32 34 36 38 40 42 44 46 48 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 TA GBA TA Chaco
Tal como se puede observar en la Ilustración 41, la tasa de actividad es de 36% de acuerdo a la EPH de octubre 2002 y en los años noventa sufrió leves variaciones, aún en los momentos de crisis. Este comportamiento se combinó con la disminución de la tasa de empleo, que mostró también a lo largo de la década un descenso lento, siendo en el último relevamiento del 29.7%. Ambos hechos influyeron para aumentar la tasa de desempleo, que a octubre 2002 alcanzó un valor del 17.4%. Una característica del empleo urbano en este aglomerado refiere a la importancia de la informalidad en la estructura del empleo, que asciende a más del 50%. Esta proporción es mucho más elevada en los hogares de menores recursos, donde el 80% de los trabajadores es informal.
La crítica situación económico social de la provincia también se manifiesta en sus indicadores sanitarios y educacionales. La proporción de la población que sólo tenía acceso al hospital público para el cuidado de su salud era de casi el 50%. La tasa de mortalidad infantil es una de las seis más altas del país. En relación con los indicadores de educación se observa que la tasa de asistencia escolar en Chaco es alta en el nivel primario, pero más baja en los demás niveles.
9.2 Corrientes
La provincia cuenta con una población de 927 mil personas (Censo 2001), donde la pobreza por ingresos alcanzaba en octubre del 2002 al 74.4% de ellas y la indigencia al 43.1%. La situación social de la provincia es de las más críticas del país, con la mayor proporción de población por debajo de la línea de pobreza, compartiendo con las otras provincias de la región NEA los índices más altos del país de población indigente.
Ilustración 42. Evolución de la Tasa de Desempleo, Corrientes y GBA (mayo 2001)
Tasa de Desempleo (%) - Corrientes y GBA 1977-2002 0.0 5.0 10.0 15.0 20.0 25.0 1974 1975 1976 1977 1978 1979 1980 1981 1982 1983 1984 1985 1986 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 2000 2001 2002 TD Corrientes TD GBA
Fuente: EPH - INDEC
La tasa de desocupación en Corrientes es del 19.7% en octubre del 2002, encontrándose sobre la tasa nacional (17.8%) y de la mayoría de la desocupación de las provincias de la región NEA. La provincia también muestra una alta desigualdad en la distribución del ingreso.
El 50% de los hogares más pobres reciben el 26 % del ingreso, en tanto que el 10% más rico acumula el 29,3% del ingreso total. El 10% más rico de la población recibe un ingreso que es casi 33.2 veces que el del 10% más pobre.
9.3 Entre Ríos
Entre Ríos tiene una población de 1.1 millones de personas (Censo 2001). La población de la provincia ha crecido a un ritmo superior al del conjunto del país. Este se relaciona con las tasas de natalidad superiores a la media nacional observadas en la última década. Se estima, además que la migración de otras provincias habría contribuido a este crecimiento. En tanto, la mortalidad general y la infantil ha tenido niveles similares a los del promedio del país. La provincia se caracteriza por un índice de urbanización alto y una gran dispersión de la población urbana en pequeños centros. Los principales aglomerados -Gran Paraná y Concordia- sólo concentran un tercio de la población urbana.
Durante la década pasada Paraná y Concordia tuvieron una tasa de actividad inferior a la del conjunto urbano. En Paraná creció la tasa de actividad durante la recesión, incentivada por una mayor entrada de trabajadores varones al mercado de trabajo, siendo en octubre de 2002 del 37.5%.
En Concordia, en cambio, el retiro de un importante contingente de trabajadores del mercado de trabajo produjo, a partir del 2000 una caída de la tasa de actividad, siendo en el último relevamiento 36.9%. En los últimos dos años la tasa de empleo cayó en forma abrupta. Actualmente Concordia se ubica entre los centros urbanos que tienen menor capacidad de generar empleo. El aumento de la tasa de actividad y la disminución de la tasa de empleo convergieron para potenciar el crecimiento del desempleo en ambos centros urbanos, que en Concordia asciende al 18.3% y en Paraná al 15.4%, en octubre de 2002. La subutilización de la mano de obra se acentuó en estos dos centros urbanos, donde más de un tercio de los trabajadores no habían logrado una inserción laboral adecuada.
Se observó en Paraná un significativo aumento del desempleo de larga duración, dada la reducción de las oportunidades de empleo y la presión de una oferta laboral creciente. Concordia, en cambio, las menores expectativas de encontrar empleo han desalentado a los desocupados a continuar la búsqueda, propiciando así un retiro más temprano del mercado de trabajo. La menor persistencia en la búsqueda ha sido un factor que ha contribuido a que se amortiguara el crecimiento de la tasa de desempleo.
Entre los trabajadores de menores recursos la tasa de empleo se mantuvo por el aumento de las ocupaciones informales. Este proceso fue acompañado por una fuerte caída de los ingresos laborales. A partir del 2000, los estratos medios, donde también son relevantes las ocupaciones informales, empezaron a registrar la caída del empleo y una reducción de las remuneraciones. El deterioro de la situación ocupacional fue el principal determinante de la caída del ingreso per cápita familiar. En cuanto a la distribución del ingreso, puede afirmarse que en Paraná el ingreso del 10% más rico era 27 veces mayor que el 10% más pobre y en Concordia esta diferencia era de casi 39 veces.
Las cifras de la pobreza en la provincia sintetizan un cuadro económico y social extremadamente crítico. En Concordia, los datos a octubre del 2002 muestran que el 77.7% de las personas se ubicaban por debajo de la línea de la pobreza y el 50.5% no alcanzaba a cubrir el nivel mínimo de subsistencia. Estos datos indican que se trata de la localidad con indicadores más dramáticos. Por su parte, Paraná registra un creciente empobrecimiento. En octubre del 2002 el 66.7% de la población estaban bajo la línea de pobreza, y el 32.2% era indigente. Considerado el universo de los hogares con menores de 18 años, se tiene un cuadro aún más crítico. La problemática de los jóvenes excluidos del sistema educativo y del mercado laboral tiene menor incidencia relativa en el aglomerado de Paraná (12,8%), que en el nivel nacional (15.5%). Sin embargo, esta condición de vulnerabilidad tiene un importante peso en Concordia, donde llega a un nivel de 20%.
9.4 Formosa
La provincia de Formosa tiene 485 mil habitantes (Censo 2001), representando el 1.34% de la