CHAPTER TWO LITERATURE REVIEW
2.2 What is Performance Management and Development Systems?
2.2.7 A brief comparative study of PMDS internationally
2.2.7.1 Performance management in the U.S
(…) el movimiento socialdemócrata tiene un (…) gran desarrollo histórico tanto en el plano de las ideas como en el de las acciones políticas, que lo catapultan como uno de los más significativos del siglo XX. (…) surge de la ruptura entre “revolucionarios” y “reformistas” al interior de la Internacional de Trabajadores.
Mientras los “revolucionarios” se inspiraban básicamente en las formulaciones de Marx y Engels, los “reformistas” lo hacían a partir de las elaboraciones provenientes fundamentalmente del fabianismo
inglés (antecedente del partido Laborista, que tenían en George Bernard Shaw a su principal referente)
y del revisionismo alemán (surgido al interior del Partido Socialdemócrata de Alemania, siendo Eduard Bernstein su principal ideólogo)
Los fabianos eran de la idea de que el socialismo devendría de una serie de medidas parciales que debían surgir en el marco del sistema imperante. El revisionismo de Bernstein era de la misma idea: el socialismo sólo podría generarse a partir de una serie de reformas generadas al interior del sistema político burgués (…): “la democracia es al mismo tiempo un medio y un fin: es el medio para la lucha
en pro del socialismo y es la forma de realización del socialismo”. Esta premisa se basaba en tres
pilares fundamentales: (a) el socialismo no debe ser entendido como un sistema constituido a partir de la toma del poder del Estado, sino como un largo proceso en el que se logre ir socializando por medio de reformas puntuales, las relaciones de producción, (b) el determinismo económico debe dar paso a
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una concepción más crítica de los comportamientos donde influyen las diversas dimensiones de la vida humana, (c) las condiciones de vida del proletariado, en contradicción con las tesis de Marx, no empeorarían, sino que mejorarían dando lugar a una poderosa clase media.
Estas tesis, desarrolladas en textos como “Socialismo Evolucionista” y “Los presupuestos del Socialismo”, fueron discutidas al interior del PSD Alemán y finalmente rechazadas por los Congresos de principio del Siglo XX (1902 y 1904) En el rechazo a estas tesis jugaron un gran rol las figuras de Karl Kautsky en Alemania, así como del propio Lenin. Sin embargo las bases estaban echadas para el reavivamiento de estas ideas.
La ruptura definitiva con el Marxismo Leninismo: Es así que la socialdemocracia deberá esperar algunos años más para comenzar a hacer prevalecer en diferentes partidos europeos estas tesis revisionistas. El propio Kautsky en su texto “La dictadura del proletariado” terminaría posicionándose en lecturas más revisionistas, por ejemplo, con respecto al sistema democrático: “¿Qué motivos hay
para que la dominación del proletariado tenga que tomar una figura incompatible con la democracia? Un régimen que sabe que cuenta con las masas usará la violencia únicamente para defender la democracia y no para suprimirla. Sería un verdadero suicidio si quisiera suprimir su base más segura, el sufragio universal, fuente poderosa de autoridad moral”.
La polémica con las posiciones más ortodoxas del marxismo llega a su punto culminante con la propia revolución de 1917. Para entonces Lenin, definitivamente distanciado de Kautsky (…), en la Revolución de Octubre, disuelve la Asamblea Constituyente (con mayoría de mencheviques y socialrevolucionarios) e implanta el poder exclusivo de los Soviets. Comunismo y socialdemocracia desde entonces quedarían definitivamente separados en el concierto de las ideas y de las prácticas políticas europeas del Siglo XX. Ejemplo de esta ruptura es el llamado de Lenin en 1919 a una III Internacional (donde propone el abandono de la denominación “socialdemócrata”, por el de Partidos Comunistas), en oposición a la II Internacional, acusada de aliarse con la burguesía.
Esta estrategia de confrontación variaría con el avance del fascismo, dando lugar en muchos países a la constitución de los llamados “Frentes Populares”.
(…) Los partidos socialdemócratas tendrían un gran desarrollo electoral a lo largo del Siglo XX. En la primera mitad del siglo, logran acceder a diferentes gobiernos europeos, aunque por lo general en virtud de sus políticas de alianzas con partidos centristas.
La mejor hora de la socialdemocracia viene en el período de postguerra. Los partidos inspirados en los ideales revisionistas, logran consolidarse en el mundo occidental (básicamente Europa y América Latina) en base a su modelo de Estado de Bienestar y economías mixtas, con fuerte papel del Estado, aunque en el marco de la economía de mercado.
A nivel global, las diferentes experiencias de los partidos socialdemócratas, laboristas, socialistas, etc., encontraron un espacio común en la Internacional Socialista, fundada en 1951.
Si bien esta Internacional se puede considerar aún hoy una de las más exitosas en términos electorales, en términos ideológicos continúa siendo controvertida en cuanto a su sentido último. ¿La socialdemocracia aspira a construir un modelo socialista o a mejorar el capitalismo? Aunque compleja y controvertida, en los años ochenta la respuesta a esta pregunta central dio lugar a la distinción entre socialdemócratas a secas (con posiciones más de centro), y socialistas democráticos (con posiciones más hacia la izquierda) A fines de los noventa, la discusión sobre la identidad de esta corriente de pensamiento, desató una interesante polémica en el marco de las propuestas de Anthony Giddens sobre la “tercera vía”, (…) Concluyendo podemos decir que la vertiente social demócrata si bien conserva algunos lineamientos del pensamiento marxista, en los hechos termina por abandonarlos, como ocurre con respecto a la figura de la dictadura del proletariado, la abolición o minimización de la propiedad privada de los medios de producción, la desaparición final del Estado, el papel central de la lucha de clases, etc., (…) “la social democracia conserva del socialismo marxista los programas de beneficio social, pero mantiene la esencia del capitalismo” (Garzazo)
La Internacional Socialista (I.S) es la organización mundial que reúne a los partidos inspirados en los ideales socialdemócratas. Actualmente agrupa a 141 partidos socialdemócratas, socialistas y laboristas de todo el mundo: El socialismo democrático es un movimiento internacional por la libertad, la
justicia social y la solidaridad. Su meta es un mundo en paz, en el que puedan realizarse estos valores fundamentales, en el que cada individuo pueda vivir una vida plena desarrollando su personalidad y sus capacidades, y en el que los derechos humanos y civiles estén amparados en una sociedad democrática” (Declaración de Estocolmo, 1989)
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