5.5 Comparison with other methods
6.1.1 Performance Measures
Para la construcción del instrumento se partió de una sistematización teórica y metodológica acerca de las emociones en niños y su evaluación. Se consultaron 148 fuentes bibliográficas, principalmente fuentes primarias como revistas de alto impacto ubicadas en índices bibliográficos tales como Medline, Pubmed, PsycINFO, Scielo, entre otros. Los términos claves para la búsqueda de la información fueron: teoría de las emociones, concepto de emociones, clasificación de las emociones, desarrollo emocional del escolar, instrumentos existentes para la evaluación de emociones
Se pudo constatar diversidad de concepciones teóricas en el estudio de la temática, donde se privilegia solo un componente o aspecto del proceso emocional (cognitivo, fisiológico, motor, social). En la investigación se asume la multidimensionalidad de las emociones (Cano-Vindel & Miguel- Tobal, 2001; Fernández – Abascal, 2011; Lang, 2000; Oblitas, 2010; Velasco, 2000) considerando que en las mismas convergen tres componentes fundamentales: cognitivo/subjetivo, conductual/expresivo y fisiológico/adaptativo.
También debe tenerse en cuenta la especificidad situacional pues independientemente de las diferencias individuales que pueden existir ante determinada situación muchas de las características de las reacciones emocionales dependen de la realidad vivenciada por el sujeto (Cano-Vindel, 1995). Por lo que se hace necesario considerar el sujeto en situación, así como el significado atribuido a la misma.
A partir de estos elementos se asume la definición propuesta por Pérez (2014) donde expresa que las emociones son “procesos afectivos que emergen de la relación entre la persona y su medio social. Conllevan cambios a nivel fisiológico, motor o conductual expresivo y subjetivo-experiencial, que tienen en su base la valoración personal de la situación o estímulo (externo o interno) y son vivenciados con agrado y/o desagrado, considerando su vínculo con las necesidades y metas individuales. Estos cambios presentan implicación para el funcionamiento biológico, psicológico y social del sujeto”.
54 Entre las diversas clasificaciones existentes de las emociones se decide agrupar las mismas en un espacio bidimensional de acuerdo con la experiencia subjetiva de calidad placentera –displacentera, aspecto que se encuentra argumentado en las páginas 19 y 20 de la investigación.
Emociones placenteras: Una emoción es placentera si la experiencia subjetiva es percibida como agradable. Surgen cuando la persona experimenta atenuación en su estado de malestar, consigue alcanzar metas determinadas, o evalúa el evento o estímulo como favorable con la consecución de las mismas, proporcionando disfrute, relajación y bienestar. Tienen carácter positivo o negativo.
-Emociones displacenteras: Se generan ante acontecimientos que son valorados como dificultad para el logro de los propios objetivos, es decir, cuando se bloquea una meta o ante una amenaza o pérdida, son vivenciadas con desagrado. Requieren especialmente la movilización de recursos afectivos, cognitivos, fisiológicos y comportamentales, que contribuyan con la resolución o alivio de la situación que las provoca. Tienen carácter positivo o negativo.
También, según la duración e intensidad, los procesos emocionales pueden considerarse como episodios de corta duración (emociones propiamente dichas, estados emocionales más intensos, más breves y generalmente se encuentran asociados a eventos concretos e inmediatos); episodios que duran horas y días y son característicos de los humores (Lazarus, 1991), el estado de ánimo o tono emocional de base que produce un cambio afectivo más inespecífico, donde es difícil establecer un claro inicio o final. Y finalmente, característicos de la personalidad, es decir, patrones emocionales que serían construidos a lo largo del desarrollo de la persona y que compondrían sus trazos estables de personalidad. (Fernández-Abascal, 2011). Ello apunta a que las emociones pueden presentarse tanto como rasgo o como estado situacional.
Además, se tuvo en cuenta el desarrollo emocional en la etapa escolar, específicamente la comprensión y expresión, donde transcurren importantes avances cualitativos y cuantitativos en este sentido, destacándose la evolución que adquieren las emociones autoconscientes, de carácter más complejo (orgullo, vergüenza, culpa), lo cual permite su autoevaluación. A su vez, el desarrollo de la comprensión de emociones ambivalentes y la confluencia de varias emociones de manera simultánea fue otro aspecto considerado para la elaboración de del instrumento.
Las principales emociones estudiadas en la literatura científica son la ansiedad, la tristeza y la ira, sin embargo han existido intentos por la evaluación de emociones placenteras y de otras emociones displacenteras, las más reconocidas y asumidas en este estudio se exponen en la tabla siguiente:
55 Tabla 9. Definición de las variables.
Emociones a Evaluar
Definición
Esperanza Aparece ante una situación donde el individuo espera un resultado positivo, a pesar de las escasas probabilidades de su ocurrencia(Pereyra, 2006).
Orgullo Consecuencia de la evaluación positiva de una acción o cualidad del sujeto, o de aquellos con quienes se identifica, que refuerza la valía personal (Etxebarria, 2009; Oros, 2014).
Simpatía Constituye el componente afectivo de la empatía. Envuelve la capacidad de sintonizar con la emoción de los demás y la inclinación a ayudar. Se basa en la preocupación por la condición emocional del otro, que involucra sentimientos de pena e interés y comprende el deseo de que el otro se sienta mejor (Eisenberg, 1991; Kienbaum, Volland & Ulich, 2001).
Gratitud Emoción empática de gran relevancia social experimentada cuando se obtiene un beneficio que no se ha conseguido por el esfuerzo propio, sino que ha sido otorgado intencionalmente por un benefactor, retroalimentando las conductas prosociales (Cuello & Oros, 2011).
Serenidad Involucra paz y confianza pudiendo experimentarse independientemente de los
eventos externos, incluso en situaciones de adversidad, permite tomar distancia de aquellos pensamientos que generan inquietud y/o angustia (Connors, Toscova & Tonigan, 1999; Roberts & Cunningham, 1990).
Alegría Intensa emoción positiva desencadenada por situaciones de vida satisfactorias y por progresos significativos en dirección a las metas personales. Se refiere a un estado general de contentamiento, diversión y regocijo, cuya máxima expresión es la risa (Lazarus, 2000).
Optimismo Valoración y expectativa positiva de la realidad que energiza la conducta
motivada (Poseck, 2006; Seligman, 2002)
Ira Aparece ante la ofensa contra uno mismo o aquellos con los cuales se identifica, teniendo como creencia la responsabilidad de otros ante los fracasos o en un
56 hecho que resulta dañino. Se asocia con la irritabilidad, el enojo, aumento de la tensión muscular, gritos, agresividad, entre otras manifestaciones (Spielberger, Krasner, Solomon, 1988; Cano-Vindel, 2004).
Ansiedad Emoción desencadenada ante una situación de incertidumbre, amenaza, física o psíquica, real o imaginaria. Puede manifestarse a través de sudoraciones, aumento de la tensión muscular, frecuencia respiratoria y/o tensión arterial, descenso de la salivación, palpitaciones, vómitos, aprensión y preocupación (Cano Vindel, 2004; Lazarus, 2001).
Tristeza Aparece asociada a acontecimientos que implican separación, pérdida o fracaso, decepción e indefensión. Se asocia con la disminución de energía e interés por las actividades vitales, enlentecimiento del metabolismo corporal, la pena, la desilusión, la melancolía, falta de interés y desmotivación por actividades que antes eran satisfactorias(Piqueras, Ramos, Martínez, Oblitas, 2009).
Vergüenza Aparece asociada a una evaluación negativa de sí mismo, a partir de un defecto o fracaso en el logro de determinadas metas. Se experimenta evitación y aislamiento ante la desaprobación social y presencia (real o imaginada) de los otros (Etxebarria, 2003; Lazarus, 2001; Lewis, 2001).
Culpa Aparece asociada a una evaluación negativa, referida a una acción concreta desarrollada por el sujeto, en la cual se transgrede alguna norma moral (Etxebarria, 2003; Lewis, 2001).
Celos Resentimiento y temor ante la amenaza o pérdida de un afecto u objeto valioso que se siente como propio, que puede cambiar hacia un tercero (Lazarus, 2001; Mullen, 1991).
Envidia Descontento cuando una persona carece de una cualidad, logro o posesión que otra (s) tiene (n) y es también deseada por ella (Carrasco, González & Del Barrio, 2010; Vila, Hijós, Holagado, 2014)
57
Humor Tono emocional de base o probabilidad de experimentar afecto positivo o negativo. Es
una disposición propia del receptor para divertirse ante aquello que puede promover risa. El sentido del humor es un proceso lento que va más allá de una reacción inmediata ante lo cómico, es una actitud sonriente ante la vida y sus adversidades (Florers y Gil, 2014; Ferrnández-Abascal, 2011;Carbelo y Jáuregu, 2006).
Fuente: Investigación.
Los instrumentos para la evaluación de las emociones se han dado principalmente en relación a la población adulta, encontrándose muy pocas escalas aplicables desde la niñez. La mayoría de ellas no están disponibles en idioma español. Además, tradicionalmente la casi totalidad de los estudios se ha centrado más en las de carácter displacentero, especialmente la ansiedad, depresión e ira. Generalmente se encontraron técnicas de autorreporte dirigidas a evaluar la intensidad y duración de estados emocionales específicos, las adaptaciones para niños son aplicables a partir de los 9 años en su mayoría, siendo extensas y arrastrando las mismas dificultades que las versiones adultas (Véase página 23).