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Performance Measures

5.4 Mathematical Methods

5.4.1 Performance Measures

De existir el perdón, Ricoeur considera que constituirìa ―el horizonte común de la memoria, de la historia y del olvido‖έ731

No obstante, en vista del objetivo de este trabajo es de capital importancia advertir que a pesar del dictum de la Truth and Reconciliation Com- mission, por un lado, la relación que Ricoeur establece entre el perdón y el amor —según se verá más adelante— alejaría al primero de lo político, para devenir, como el amor mismo,

―no sólo apolìtico sino antipolìtico‖,732

en el sentido que no habría formas fiables de insti- tucionalizar el perdón. Por otro lado, porque sólo las víctimas puede perdonar a los autores

efectivos de los daños sobre quienes recaería pedir perdón tras afrontar la prueba de la ne- gativa o del rechazo.733 Esto lo lleva a concluir, del lado de las víctimas, que la amnistía

concedida a los acusados por la comisión sudafricana no habrìa equivalido ―a perdón por parte de víctimas privadas de la satisfacción que proporciona, de ordinario, la sanción de un

proceso‖έ734

Y más allá de la Truth and Reconciliation Commission, del lado de los pedidos de perdón por parte de políticos dirigidos a las víctimas de las atrocidades del S. XX, estos no habrían llegado a la raíz del sufrimiento ajeno por no pasar la prueba de la negativa o del

729

Ver ibíd., pp. 628-629.

730

VV.AA., Alan Murphy (coord.), Southern Africa, Hong Kong, Lonely Planet, 2010, p. 394.

731

Ricoeur, Paul, Lamémoire…, p. 593. 732

Ibíd., p. 635.

733

Ver Ricoeur, Paul, La lectura…, pέ θ3έ 734

rechazo.735 De ahí podría pensarse que se trataría de una pretensión de obtener el perdón fácil —que ser retomará en la ―Evaluación final‖ de este trabajo736 que el autor aborda en

La lectura del tiempo pasado: memoria y olvido y cuyo estudio no amplía en La memoire,

l‟histoire, l‟oubli, a fin de dedicar todo el epílogo de la obra al perdón difícil.

Frente a este perdón fácil próximo al olvido evasivo o profundo o a la búsqueda de la impunidad, es que se alzaría el perdón difícil. Primero, lejos del aspecto pasivo del olvi-

do manipulado, de ese ―querer-no-saber‖, este sería una suerte de olvido activo. Olvido no de los acontecimientos imborrables del pasado, sino de su sentido presente y futuro. De aquella deuda con los otros, las víctimas, que nos precedieron, que si bien se vio que im- pedía a la historia confundirse con la ficción, podría llegar a paralizar a la historia y a la memoria misma en un movimiento únicamente retrospectivo, incapacitándolas para proyec- tarse hacia el futuro.737En suma, ―[s]e trata de aceptar la deuda impagada, de aceptar ser y seguir siendo un deudor insolvente, de aceptar que haya pérdidas. Para ello, hay que aplicar el trabajo del duelo a la propia deuda[…], establecer una sutil frontera entre la amnesia y

la deuda infinita‖έ738

Segundo, tras los reflexiones de Jean Nabert, Ricoeur sostiene que la presuposición existencial del perdón difícil se daría fundamentalmente en el sentimiento de falta, al lado del fracaso y de la soledad.739 Falta de la que también habla Karl Jaspers al equipararla a la

culpaentre lo que da en llamar las ―situaciones lìmite‖ omnipresentes en la existenciaέ Dice

Jaspersμ ―[l]as situaciones límite —la muerte, el acaso, la culpa y la desconfianza que des- pierta el mundo— me enseñan lo que es fracasar‖έ740 Esto conduce a Ricoeur a trabajar la falta y la culpa, a parte obiecti, como una magnitud negativa de la práctica de la que habla Kant;741 a parte subjecti, asociada a laimputabilidad sobre la que ya había trabajado en el

735

Ver Ricoeur, Paul, La lectura…, pέ θζέ Ricoeur está pensando explìcitamente aquì en ―las peticiones del canciller Brandt de Varsovia, del presidente Vaclav Havel a propósito de los Sudetes y del rey de España Juan Carlos o el presidente Soares cuando trataron de reparar mediante sus declaración la expulsión de los judíos

de la penìnsula ibérica‖, Ricoeur, θaul, La lectura…, ibìdέ 736 Ver ibíd. 737 Ibíd., p. 62. 738 Ibíd., p. 69. 739

Ricoeur, Paul, Lamémoire…, ηλθέ Ver ζabert, Jean, ―Capìtulo Iμ δ‘expériencie de la faute‖, en Élements pour una éthique, Paris, PUF, 1943, pp. 13-18.

740

Jaspers, Karl, La filosofía: desde el punto de vista de la existencia (trad. José Gaos), México, Fondo de Cultura Económica, 1981, p. 19.

741Ver Kant, Immanuel, ―Ensayo de introducción de las magnitudes negativas a la filosofìa‖, en

Referencias de Lacan, Nº 9, Buenos Aires, Colección del Campo Freudiano, 1994.

Le discours de la action al hablar con H. L. A. Hart del agente imputable en tanto suscepti- ble de adscripción de responsabilidad.742

Ahora bien, la profundidad de la falta y de la culpa haría al perdón difícil encontrar- se con lo imperdonable tanto de iure como de facto. Aquí Ricoeur sigue la reflexión de Jacques Derrida en el sentido de que el perdón sólo es perdón si se dirige a lo imperdona- ble. Dice Derrida:

No se puede o no se debería perdonar, no hay perdón, sólo lo hay, más que ahí donde existe lo imperdonable. Vale decir que el perdón debe presentarse como lo imposible mismo. Sólo puede ser posible si es im-posible. Porque, en este siglo, crímenes monstruosos (―imperdonables‖, por ende) no sólo han sido cometidos —lo que en sí mismo no es quizás tan nuevo— sino que se han vuelto visibles, conocidos, recordados, nombrados, archivados por

una ―conciencia universal‖ mejor informada que nunca, porque esos crìme-

nes a la vez crueles y masivos parecen escapar o porque se ha buscado hacerlos escapar, en su exceso mismo, de la medida de toda justicia humana, y la invocación al perdón se vio por esto (¡por lo imperdonable mismo, e n- tonces!) reactivada, re-motivada, acelerada.743

Pero como se anticipó que el perdón está asociado al amor y ―el amor disculpa todo,

[…] todo comprende lo imperdonable‖έ744

Esto lo lleva a asociar al perdón al conocido

mandato neotestamentario del Evangelio según δucasμ ―[…] yo les digo a ustedes que me escuchan: Amen a vuestros enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que

los maldicen, rueguen por los que los maltratanέ […] [A]men a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar algo a cambio‖έ745

La reciprocidad o simetría horizontal ínsita en este amor que espera la conversión del enemigo en amigo estaría atravesada por una disimetría vertical entre lo altísimo del espíritu del perdón y la profundidad abismal de la culpa y de la

742

Ver Hart, H. L. A. Punishment and Responsibility: Essay in the Philosophy of Law, Oxford,Clarendon Press, 1968.

743

Derrida, Jacques, El siglo y el perdón (Entrevista con Michel Wieviorka) (trad. Mirta Segoviano), Buenos Aires, Ediciones de la Flor, 2003, pp. 13-14.

744

Ricoeur, Paul, Lamémoire…, p. 605. 745

falta. Esta disimetría es la que exigiría aquel perdón de lo imperdonable del que hablaba Derrida. Perdón, por una parte, que Ricoeur asocia etimológica y semánticamente a la figu-

ra del ―don‖ como lo atestiguan las distintas lenguasμ ―don-pardon, gift-forgiving, dono- perdono, Geben-Vergeben…‖746 y en español: don-perdón. Y por la otra, señala que esta

suerte de hipérbole neotestamentaria podrìa encontrase en ―la utopìa polìtica de la paz per- petuakantiana […] [que] otorga a todo hombre el derecho a ser recibido en cualquier paìs

extranjero ‗como huésped, no como enemigo‘έ δa hospitalidad universal […] consiste — arriesga Ricoeur— en la aproximación polìtica del amor evangélico de los enemigos‖έ747 Esta figura pacìfica de la ―hospitalidad universal‖ kantiana que multiplicarìa el espíritu de la paz, reaparece con fuerza en su trabajo titulado ―δa condition d‘étranger‖ (1λλθ), publi- cado en su totalidad diez años más tarde en Esprit.748