• No results found

mm pick-up loop positioned in parallel to the surface coil surface detector with a distance of 40 mm connected to port 2.

Expresión de remordimiento y frustración al no haber podido evitar una muerte o ser incapaz de aliviar un dolor.

35

Se sienten culpables por no haber podido evitar la muerte de alguien. Se responsabilizan por situaciones sobre las cuales no tienen control. Piden disculpas por no haber hecho nada y, a pesar de que no estaba en sus manos cambiar la situación, sienten que ellos deberían haber podido salvar al otro. El énfasis está en ellos, en lo que no pudieron hacer.

So ldado

secuestrado Me p esa tanto, aún siento amargura, hubiera podido hacer algo por ellos. Los

doctores solamente querían luchar por la paz y ni siquiera los dejaron hablar

Soldado de l Ejército Nacional

Jamás se m e olvid arán los gritos y lamentos de mis com pañeros pidiendo clemen cia. Eran varios los que decían ¡No me m aten, se los ruego. ¡Me entrego! Ap enas escuchaban los disparo s. Yo lloraba de rabia y de miedo. Me sentía impotente. Quería ayudar, pero no podía hacer nada

Dirigente d e las

autodefensas

Yo pen sé: “Tuvimos el coraje de enterrarlo, pero no de defenderle la vida”. Siempre me ha avergo nzado haber tenido esa actitud cobarde. La suya fue u na mu erte anunc iada

Mamá d e víctima d e la bomba de la Plaza de Toros La Macarena

Mi esposo era más impotente que yo. Por ser él médico le daba ira y much o dolor no poder salvarla

34

Papá de soldado secuestrado

Ese día fue el más duro al ver a los familiares d e los demás abrazándose con sus m uchachos, y qu edarse con ese abrazo y ese beso en los labios, sin darlo. Eso quema mucho. Por ejemplo, en mi barrio en Pasto todo el mundo les iba a hacer calle de honor con rosas, pero no se pudo.

Mamá de soldado secuestrado

Llegamos destrozados porque después de semejante viaje ni siquiera vimos a nuestros hijos.

So ldado del Ejercito Nac ional

No tuvimos otra alterna tiva que acatar s us órd enes. Escuchá bamos voces e insultos contra el teniente. Le decían: "¡Perro rega lado!, ¡Policía sap o!"Lo golpea ron fuertemente en la cabeza, lo dejaron lleno de hematomas por las patadas

Hablan de alguien indefenso a quien deberían poder proteger; se preocupan por sus sentimientos, quieren evitarle dolor a esa persona. No haber podido hacerlo es una derrota personal.

Comandante

de las FARC La muchach a se llamaba H eidy. Y o sentía remordimiento de que la hubieran

detenido. Me preocupaban sus tres meses de embarazo. Tenía que arreglar la forma de que no le pas ara nada

Herman a de

secuestrado Es m uy duro ver el sufrimiento de los mayores, ver cómo nuestro padre se

deprime, cómo llora; porque se secuestran también los sueñ os, los ideales . Y n osotros estamos atados, no podemos hacer nada

Mamá d e víctima d e la bomba de la Plaza de Toros La Macarena

Un día le d estrozó el corazón a su papá ya que le preguntó qu e si ella iba a volver a caminar. Él sabía que no porque las

quemaduras habían comprometido mucho sus músculos. Ella decía que no quería vivir sin poder caminar

Dirigente d e las autodefensas

!Dios mío! Hicieron una reunión política en la que, p rácticamente, expulsaron al Culebro de la zona. Y o me sentí mu y apen ada. Fui a hablar con él, pero no me miró. Lo único que me dijo fue:

36

MANIFESTACIONES

37 "Tú moriste para mí. No te quiero. Me

traiciona ste. Nunca te voy a perdonar"

Jov en

Secuestrada Los guerrilleros decidieron cambiarnos de frente. Cuando nos lo comun icaron, Ru bén

explotó de un a manera m uy fuert e,

golpeándose contra las paredes de tabla del cambuche. Era muy doloroso verlo así

Jov en

excombatiente Me sentí mal, triste, pues sí me dio rabia… me dio rabia porq ue imagínese, l os habían

mata do y ah í estaba la persona que más quería.

Hay un reclamo por l a cru eld ad del a gre sor y la profa naci ón del cuerpo de los muertos. El énfasis está en el cómo lo mataron y en la falta de sentimientos del otro más que en la muerte en sí; hacen un relato detallado de los hechos.

Jov en

excombatiente

A una com pañera la cogieron viva, ella se llamaba X, tenía com o 16, 18 años, así en esa edad, la cogieron y la violaron entre todos los soldados, más de 100, y a lo último, a lo que ya se cansaron todos, le metieron el calibre del fusil por la vagina y le dispararon, y después le echaron ácido sulfúrico.

Niño habitante

de Palenque El que le pegó en la cabeza, le voló los sesos y el muchacho comenzó a agonizar

allí. Y yo viéndolo allí…

Dirigente de las

autodefensas Encontramos a Lucho tirado en el patio de su casa, cubierto d e polvo. Parecía una

momia. Sus siete hijos estaban alrededor. Su mujer lloraba en cuclillas a su lado.

Jov en

excombatiente Los echaron en unas bolsas negras co mo de aseo y los montaro n en un caballo para

subirlos arriba donde tenía el helicóptero para traern os a la c iudad.

Dirigente de las

autodefensas Lo sac aron. Lo llevaron a un rincón d e la invasión. Cogieron un cuchillo de escamar

pescado. Y, como en un rito, cada uno de los cuarent a lo chuzó hast a que lo

mata ron. Llevaron el cadáver de Irá n hasta un lugar por donde pasaba todo el mundo y descuartizado, lo botaron ahí.

MANIFESTACIONES

39 38

Y lo mataron

Es la expresión de la pérdida completa del otro, ya no hay esperanza de volver a estar con esa persona.

Los combatientes saben que están defendiendo una causa por la que pueden m orir en cualquier momento, sin embargo, la muerte de un compañero siempre es injusta, extraña y se reconoce como un asesinato.

Soldado de l Ejército Nacional

Para los soldados que iban en la p atrulla con el capitán fue muy doloroso verlo muerto.

Ex guerrillera del ELN y el M-19

Lo más duro de la guerra es la muerte, la pérdida de los compañeros. Son dolores que se van acumulan do. Uno no es

consciente de ello mientras está en la lucha. Pero cuand o para, lo devo ra a uno el dolor de cada muerto, de todos los muertos.

Soldado de l Ejército Nacional

Fue una dura realidad afro ntar este golpe tan fuerte para el ejército, com o fue el asesinato de 18 de nuestros so ldados.

Comandante

de las FARC Son muchos los compañeros q ue se mueren, es mucha la gente que uno quiere

que desaparece.

Ex guerrillera del ELN y el M-19

Una vez llegó un compañero con una herida en el estómago. Mandó a llamarme. Yo era la enfermera del grupo. Me hice a su lado. Empezó a quejarse y a quejarse. De pronto se fue…

Soldado de l Ejército Nacional

Lamentable lo de mi capitán. Que en paz descanse…

40

Soldado de l

Ejército Nacional Él les estaba pidiendo a gritos que le perdon aran la v ida. Pero lo mataron a

sangre f ría.

Jov en

excombatiente Cuando me cogieron y me llevaron allá vi a los otros muchachos amigos míos

que los habían matado, y los trataban mal ya después de muertos, les pegaban y los insultaban y ahí cogieron un poco de cosas.

Esposa d e po lítico secuestrado muerto en cautiv erio

Los hizo entrar al cambuche donde dormían y allí los acribilló sin

compasión. M urieron diez, en tre ellos Gilberto y el gobernador Guillermo Gaviria. Sólo cu atro qu edaron h eridos. Uno murió cuand o era trasladado en el helicóptero.

Soldado de l

Ejército Nacional Una guerrillera le dio dos tiros en la cabeza y luego, cuan do cayó, lo remató

con otros impactos al cuerpo mientras gritaba: !Perro maldito!

Hablan de los que mataron, en la mayoría de los casos los muertos no tienen cara, ni historia, ni familia, no quedó nada. Preocupa la cantidad de muertos, son más que uno; son muchos cuerpos que han quedado a la deriva.

Dirigente de las

autodefensas ¡Cómo es posible que nos estén matan do así! – exclamaban -. ¿Cómo es

posible q ue no n os haya a yudado ninguno de los que t anto ha blan de justicia y de derechos humanos? ¡Cómo es posible que los comandantes de la guerrilla no escuchen!

Niño de Bog otá Mi papá estaba en una ca seta conmigo y

empezó el ataqu e y mata ron a 10 familias, murieron todos, no quedó

MANIFESTACIONES

41 nad a, quedaron n o más los cadáv eres. Los Sán chez, los Guillardo , los Vargas… El pueblo quedó hediondo. En esa masacre hi cieron una fosa com ún de diecisiete [cadáveres]

Campes ina y madre de familia sobreviviente de la masacre d e El

Sala do Y to davía se veía por el cementerio que

había como cincuenta muertos que todavía n o habían enterrado. ¡A y, que hedentina, qué pudrición!

Campes ina y maestra de El Catatumbo. M adre de tres niñas

Ah í todos los días m iraba muertos, eso fue l o que a mí más me afec to: tod os los días, todo s los d ías llegab a un muerto al pu eblo; tod os los días, acuchillados, muertos a garrote y a bal a, y llegaban muertos, recién muertos, muertos pichos; pero todos los días, todos los días

llegaban muertos…

Dirigente de las

autodefensas Yo recogía cabezas, otros recog ían cuerp os…Las FARC actuaron allá d e

manera h orrible: m asacraro n al pueblo del Diamante. A mí me tocó recoger esos muertos. Estuve enterrando gente hasta el 31 de diciembre.

Campes ina y maestra de El Catatumbo. M adre de tres niñas

Yo vivía con esas ansias de ir a mirarlos, porque yo decía “qué tal ahí alguien de mi tierra, p a’ ir a a visarles a mi gente”.

Esposa d e líder d e izquierda

asesinado

Ya h abían matado a Jaime Pardo L eal, a Leonardo Posada , a Teófilo Forero - asesinados días antes -, a tantos…t odos militantes de la Uni ón Patriótica. En total, desd e 1985 han m atado como a 70