CAPÍTULO 27: CUIDARTE EL ALMA
Lola entró corriendo en el portal en cuanto Montoya salió con Sonia, la última detenida. Lola entró corriendo en el portal en cuanto Montoya salió con Sonia, la última detenida.
Lola: ¡Silvia, Silvia! –Dijo abrazando a su hermana y arrancándola de los brazos de Pepa.- ¡Mi Lola: ¡Silvia, Silvia! –Dijo abrazando a su hermana y arrancándola de los brazos de Pepa.- ¡Mi vida, estás bien! –Dijo recorriéndole la cara con sus manos.- ¡Pero! ¡Si estás desnuda! –Dijo vida, estás bien! –Dijo recorriéndole la cara con sus manos.- ¡Pero! ¡Si estás desnuda! –Dijo mirando de arriba abajo a Silvia.-
mirando de arriba abajo a Silvia.-
Silvia: Lola… -Bajó la cabeza.- creo que no es un buen momento para explicar porque estoy… Silvia: Lola… -Bajó la cabeza.- creo que no es un buen momento para explicar porque estoy… Pepa: No,
Pepa: No, no es no es buen momento… buen momento… -Interrumpiéndola.--Interrumpiéndola.-
Y acercándose a Lola y Silvia, tiró ligeramente del hombro de Silvia para darle la vuelta y Y acercándose a Lola y Silvia, tiró ligeramente del hombro de Silvia para darle la vuelta y abrazarla otra vez.
abrazarla otra vez.
Los vecinos empezaban a preguntar a uno de los policías que estaba en el coche tomando pruebas. Los vecinos empezaban a preguntar a uno de los policías que estaba en el coche tomando pruebas. Y también empezaban a arremolinarse en el rellano de la escalera.
Y también empezaban a arremolinarse en el rellano de la escalera.
Lola: Toma Silvia… -Dijo y se quitó la chaqueta para ofrecérsela a su hermana.- Lola: Toma Silvia… -Dijo y se quitó la chaqueta para ofrecérsela a su hermana.- Silvia cubrió su cuerpo con
Silvia cubrió su cuerpo con la chaqueta y entonces uno de los la chaqueta y entonces uno de los policías policías se acercó a ellas.se acercó a ellas.
Policía: Inspectora Castro… debería acudir a comisaría a interponer la denuncia y a declarar… Policía: Inspectora Castro… debería acudir a comisaría a interponer la denuncia y a declarar… Silvia: ¿Qué? No, no… por favor, no… –Dijo mirando a Pepa, como intentando que la salvara.- Silvia: ¿Qué? No, no… por favor, no… –Dijo mirando a Pepa, como intentando que la salvara.- Pepa: Arias, mañana mismo irá a comisaría a denunciar, por hoy es suficiente. –Dijo tajante, y Pepa: Arias, mañana mismo irá a comisaría a denunciar, por hoy es suficiente. –Dijo tajante, y antes de que pudiera replicar, añadió-: Yo hablaré con el inspector Montoya.
antes de que pudiera replicar, añadió-: Yo hablaré con el inspector Montoya. Se dirigieron las tres al coche de Pepa, Silvia de copiloto, y Lola detrás. Se dirigieron las tres al coche de Pepa, Silvia de copiloto, y Lola detrás.
Lola: Silvia hija mía… y esos moratones… Vamos, vamos al hospital… -Dijo apremiando a Pepa.- Lola: Silvia hija mía… y esos moratones… Vamos, vamos al hospital… -Dijo apremiando a Pepa.- Silvia: Por favor… -cerró los ojos.- Lola, déjame ir a mi casa a dormir, te lo pido…
Silvia: Por favor… -cerró los ojos.- Lola, déjame ir a mi casa a dormir, te lo pido… Pepa: Lola, déjala que… -Pero su cuñada la interrumpió.-
Pepa: Lola, déjala que… -Pero su cuñada la interrumpió.- Lola: Silvia, tienes que ir a que un médico te mire… Lola: Silvia, tienes que ir a que un médico te mire… Silvia: Soy médico… -Habló pero Lola no escuchó.- Silvia: Soy médico… -Habló pero Lola no escuchó.-
Lola: ...esos moratones, porque quizás haga falta que te echen algo ahí, a saber que te habrán echo Lola: ...esos moratones, porque quizás haga falta que te echen algo ahí, a saber que te habrán echo esos…
esos…
Silvia: ¡Lola joder! –Gritó y provocó que todo el coche se quedara en absoluto silencio.- ¡Quiero Silvia: ¡Lola joder! –Gritó y provocó que todo el coche se quedara en absoluto silencio.- ¡Quiero irme a mi puta casa descansar y a olvidarme de todo! ¿!Te vale ya!?
irme a mi puta casa descansar y a olvidarme de todo! ¿!Te vale ya!?
Lola no dijo nada, suspiró, miró a su cuñada con preocupación y se recostó en el asiento. Lola no dijo nada, suspiró, miró a su cuñada con preocupación y se recostó en el asiento.
Silvia: Y por favor… –Dijo más calmada.- Mañana declararé, haré lo que haga falta, pero ahora Silvia: Y por favor… –Dijo más calmada.- Mañana declararé, haré lo que haga falta, pero ahora quiero irme a mi casa. Por favor. –Y dijo esto último mirando a Pepa.-
Pasaron el resto del trayecto en silencio. Lola seguía preocupada por Silvia, pero respetaba su Pasaron el resto del trayecto en silencio. Lola seguía preocupada por Silvia, pero respetaba su postura. Pepa conducía y miraba de reojo a Silvia, que tenía la mirada perdida en algún punto de postura. Pepa conducía y miraba de reojo a Silvia, que tenía la mirada perdida en algún punto de la carretera.
la carretera.
Pepa habló, y notó como si tuviera la lengua tiesa como una zapatilla, como si llevara dos horas sin Pepa habló, y notó como si tuviera la lengua tiesa como una zapatilla, como si llevara dos horas sin hablar, y no los diez minutos que llevaba callada.
hablar, y no los diez minutos que llevaba callada.
Pepa: Lola, te dejo a ti primero, me pilla de paso. –Y lo dijo sin opción a réplicas por parte de su Pepa: Lola, te dejo a ti primero, me pilla de paso. –Y lo dijo sin opción a réplicas por parte de su cuñada.-
cuñada.-
Lola abrió la boca pero miró por el espejo del coche a su cuñada con una mirada desafiante, Lola abrió la boca pero miró por el espejo del coche a su cuñada con una mirada desafiante, queriendo advertirle que hiciera caso, así que se limitó a asentir.
queriendo advertirle que hiciera caso, así que se limitó a asentir.
Cuando Pepa apagó el motor y Lola bajó del coche, tocó a la ventanilla de Silvia para que abriera. Cuando Pepa apagó el motor y Lola bajó del coche, tocó a la ventanilla de Silvia para que abriera. Lola: Silvia, llámame mañana… ¿Vale mi vida? –Dijo apretándole la mano.-
Lola: Silvia, llámame mañana… ¿Vale mi vida? –Dijo apretándole la mano.- Silvia: Mañana hablamos Lola. –Dijo y se atisbó un amago de media sonrisa.- Silvia: Mañana hablamos Lola. –Dijo y se atisbó un amago de media sonrisa.- Lola: Hasta mañana Pepa. –Haciendo un gesto con la mano.-
Lola: Hasta mañana Pepa. –Haciendo un gesto con la mano.- Pepa: Hasta mañana cuñada.
Pepa: Hasta mañana cuñada.
Encendió otra vez el motor y puso rumbo a casa de Silvia sin decir nada. El silencio era incómodo, Encendió otra vez el motor y puso rumbo a casa de Silvia sin decir nada. El silencio era incómodo, una mezcla entre las emociones vividas y lo que iba a pasar a partir de ahora.
una mezcla entre las emociones vividas y lo que iba a pasar a partir de ahora.
Silvia: ¿Sabes? –Dijo al cabo de un rato y con un hilito de voz.- He pasado tanto, tanto miedo… Silvia: ¿Sabes? –Dijo al cabo de un rato y con un hilito de voz.- He pasado tanto, tanto miedo… que me resulta increíble todo lo que ha pasado… -Mirando al frente con la mirada perdida.- Es… que me resulta increíble todo lo que ha pasado… -Mirando al frente con la mirada perdida.- Es… es como una pesadilla…-Dijo esto último mirándola.-
es como una pesadilla…-Dijo esto último mirándola.- Pepa: Silvia…
Pepa: Silvia…
Silvia: Como… como ha
Silvia: Como… como ha podido hacerlo, Pepa… -Llorando.- podido hacerlo, Pepa… -Llorando.- Me… me iba a… -Calló Me… me iba a… -Calló y no pudoy no pudo
seguir.- seguir.-
Pepa siguió con la vista fija en la carretera, pero el odio cruzó su cara y su mandíbula empezó a Pepa siguió con la vista fija en la carretera, pero el odio cruzó su cara y su mandíbula empezó a contraerse imaginando la clase de barbaridades que habría pasado Silvia.
contraerse imaginando la clase de barbaridades que habría pasado Silvia.
Pepa: Silvia… -Suspiró y la miró unos instantes.- Dime, por favor… -Intentando relajar el tono de Pepa: Silvia… -Suspiró y la miró unos instantes.- Dime, por favor… -Intentando relajar el tono de voz.- Dime que te ha hecho esa cerda…
voz.- Dime que te ha hecho esa cerda…
Silvia: Pepa yo no… no… no me hizo nada, no… no pudo. Silvia: Pepa yo no… no… no me hizo nada, no… no pudo.
Pepa: Dime que no te ha tocado. –Dijo con odio.- Por favor, dime que no te ha tocado, Silvia. Pepa: Dime que no te ha tocado. –Dijo con odio.- Por favor, dime que no te ha tocado, Silvia. Silvia: (respiró hondo y lo soltó) Intentó violarme…
Pepa apretó la mandíbula y las manos contra el volante, pegó un volantazo para girar por las Pepa apretó la mandíbula y las manos contra el volante, pegó un volantazo para girar por las calles y contó mentalmente hasta 10.
calles y contó mentalmente hasta 10.
Silvia la miraba asustada, temía que se enfadara con ella. Silvia la miraba asustada, temía que se enfadara con ella.
Silvia: Pepa, por favor… no, no te enfades conmigo yo no… -gimoteó.- Silvia: Pepa, por favor… no, no te enfades conmigo yo no… -gimoteó.- Pepa aparcó el coche, apagó el m
Pepa aparcó el coche, apagó el motor, se quitó el cinturón otor, se quitó el cinturón y la miró directamente a los ojos,y la miró directamente a los ojos,
levantando su barbilla. levantando su barbilla.
Pepa: Silvia… Me estás diciendo que esa asquerosa intentó violarte, ¿Y piensas que me voy a Pepa: Silvia… Me estás diciendo que esa asquerosa intentó violarte, ¿Y piensas que me voy a cabrear contigo? ¿De verdad piensas eso? –Dijo duramente.-
cabrear contigo? ¿De verdad piensas eso? –Dijo duramente.- Silvia: Pepa pero… -Lloró, enterrando la cara entre sus manos.- Silvia: Pepa pero… -Lloró, enterrando la cara entre sus manos.- Pepa la abrazó fuertemente.
Pepa la abrazó fuertemente.
Silvia: Quería, quería decirte donde estaba, pero no me dejaron… -Dijo llorando.- Silvia: Quería, quería decirte donde estaba, pero no me dejaron… -Dijo llorando.- Pepa: Silvia, eso es lo de menos ahora… -Dijo apretándola contra ella.-
Pepa: Silvia, eso es lo de menos ahora… -Dijo apretándola contra ella.-
Silvia: Por favor, Pepa, no me dejes sola… No me dejes sola esta noche, por favor… -Le rogó, Silvia: Por favor, Pepa, no me dejes sola… No me dejes sola esta noche, por favor… -Le rogó, mirándola a los ojos, envueltos de lágrimas.-
mirándola a los ojos, envueltos de lágrimas.-
Pepa: No pienso dejarte sola nunca… nunca más Silvia… -y volvió a abrazarla.- Pepa: No pienso dejarte sola nunca… nunca más Silvia… -y volvió a abrazarla.-
Subieron al ascensor abrazadas, muy pegadas la una
Subieron al ascensor abrazadas, muy pegadas la una a la otra, como a la otra, como si no si no pudieran separarse.pudieran separarse.
Silvia: ¡Pepa! No tengo llaves… Silvia: ¡Pepa! No tengo llaves…
Pepa: Pero yo sí… -Dijo y sacó las llaves del piso de Silvia.- Pepa: Pero yo sí… -Dijo y sacó las llaves del piso de Silvia.- Silvia: ¿Pero cómo…?
Silvia: ¿Pero cómo…?
Pepa: Lola. –Se limitó a contestar.- Pepa: Lola. –Se limitó a contestar.-
Entraron al piso abrazadas aún, y como si lo hubieran premeditado de antes, se dirigieron al baño Entraron al piso abrazadas aún, y como si lo hubieran premeditado de antes, se dirigieron al baño sin hablar.
sin hablar.
Pepa abrió el grifo de la bañera y dejó que se llenara, mientras acariciaba el rostro de Silvia, la Pepa abrió el grifo de la bañera y dejó que se llenara, mientras acariciaba el rostro de Silvia, la miraba hasta gastarla, la besaba con el alma.
miraba hasta gastarla, la besaba con el alma.
http://www.youtube.com/watch?v=p3j3MBQTeHU http://www.youtube.com/watch?v=p3j3MBQTeHU
Se desnudó lentamente, tranquilamente, manteniendo la mirada fija en ella, separando sus Se desnudó lentamente, tranquilamente, manteniendo la mirada fija en ella, separando sus cuerpos lo justo y necesario.
cuerpos lo justo y necesario.
Desprendió a Silvia de la chaqueta de Lola, deslizándola por sus brazos, acariciando la piel que Desprendió a Silvia de la chaqueta de Lola, deslizándola por sus brazos, acariciando la piel que quedaba al descubierto.
quedaba al descubierto.
Besó sus hombros dulcemente y la abrazó, estrechándola entre sus brazos, acurrucando su cabeza Besó sus hombros dulcemente y la abrazó, estrechándola entre sus brazos, acurrucando su cabeza en su pecho, tocando su pelo.
en su pecho, tocando su pelo.
Silvia suspiró y se estrechó en su pecho, recorriendo con sus manos la espalda de la morena, Silvia suspiró y se estrechó en su pecho, recorriendo con sus manos la espalda de la morena, pausadamente.
pausadamente.
Pepa: (en un susurro) No se que hubiera hecho si te hubiera pasado algo… Pepa: (en un susurro) No se que hubiera hecho si te hubiera pasado algo… Y besó su cabeza con amor.
Y besó su cabeza con amor.
Silvia: (susurrando también) No… no me hizo nada… no llegó a… Silvia: (susurrando también) No… no me hizo nada… no llegó a… Pero calló, porque Pepa depositó sobre sus labios un dulce beso. Pero calló, porque Pepa depositó sobre sus labios un dulce beso. No movieron los labios, no se separaron.
No movieron los labios, no se separaron.
Con el único contacto de sus labios, notaban el calor que desprendían los de la otra, sin hacer Con el único contacto de sus labios, notaban el calor que desprendían los de la otra, sin hacer ningún movimiento, sin recorrerse, tan sólo sintiéndose ahí, haciendo equilibrio entre sus labios y ningún movimiento, sin recorrerse, tan sólo sintiéndose ahí, haciendo equilibrio entre sus labios y sus corazones.
sus corazones.
Pepa: Dios mío Silvia, no sabes la falta que me haces… -Y hundió la cabeza en su cuello.- Pepa: Dios mío Silvia, no sabes la falta que me haces… -Y hundió la cabeza en su cuello.- Silvia se separó un poco de ella y la miró a los ojos.
Silvia se separó un poco de ella y la miró a los ojos.
Silvia: Estoy aquí, mírame… -Dijo y acarició su mejilla.- Estoy aquí… Silvia: Estoy aquí, mírame… -Dijo y acarició su mejilla.- Estoy aquí… Pepa la miró, y por primera vez separó su cuerpo del suyo y la observó. Pepa la miró, y por primera vez separó su cuerpo del suyo y la observó.
Sobre su piel empezaban a formarse hematomas que se teñían morados. Tenía arañazos, rasguños, Sobre su piel empezaban a formarse hematomas que se teñían morados. Tenía arañazos, rasguños, restos de sangre seca…
restos de sangre seca…
Pepa: Voy a matarla, la voy a matar… -Dijo y derrotada se dejó resbalar por las piernas de Silvia, Pepa: Voy a matarla, la voy a matar… -Dijo y derrotada se dejó resbalar por las piernas de Silvia, quedando tirada en el suelo, con la cabeza entre las manos, llorando.-
quedando tirada en el suelo, con la cabeza entre las manos, llorando.-
Silvia se dejó arrastrar a su lado y la abrazó, besando con infinita dulzura su pelo, su sien, sus Silvia se dejó arrastrar a su lado y la abrazó, besando con infinita dulzura su pelo, su sien, sus ojos…
ojos…
Besó cada lágrima que derramaba, un beso por cada caricia no dada, por cada abrazo que faltó y Besó cada lágrima que derramaba, un beso por cada caricia no dada, por cada abrazo que faltó y por cada palabra no pronunciada.
por cada palabra no pronunciada. Silvia: Pepa…
Silvia: Pepa…
Y Pepa subió la vista hasta ella, con su cara surcada por las lágrimas y dijo: Y Pepa subió la vista hasta ella, con su cara surcada por las lágrimas y dijo:
Pepa: No sabes cuanto te quiero… Pepa: No sabes cuanto te quiero…
Y como si no hicieran falta respuestas ni palabras, Silvia la miró, diciéndole todo lo que sentía por Y como si no hicieran falta respuestas ni palabras, Silvia la miró, diciéndole todo lo que sentía por dentro con una sola, con una simple mirada.
dentro con una sola, con una simple mirada.
Y se introdujeron en la bañera de la mano, mirándose a los ojos, calmadas. Y se introdujeron en la bañera de la mano, mirándose a los ojos, calmadas.
CAPÍTULO 28: Cerrando Heridas CAPÍTULO 28: Cerrando Heridas
Con infinito cuidado, fue mojando la espalda de Silvia, cubriéndola de besos, limpiando cada Con infinito cuidado, fue mojando la espalda de Silvia, cubriéndola de besos, limpiando cada rastro de miedo.
rastro de miedo.
Tocó su pelo, estiró sus rizos, los peinó con las manos, provocando su lentitud cosquillas en la Tocó su pelo, estiró sus rizos, los peinó con las manos, provocando su lentitud cosquillas en la pelirroja, que se dejo hacer y se recostó sobre ella.
pelirroja, que se dejo hacer y se recostó sobre ella.
Pepa besó su frente y, temblando, rodó por sus mejillas y acarició sus pestañas. Pepa besó su frente y, temblando, rodó por sus mejillas y acarició sus pestañas. Notó como ella también temblaba ante su caricia.
Notó como ella también temblaba ante su caricia.
Silvia abrió los ojos y la encontró acariciándola, mirándola extasiada, con su mirada perdida más Silvia abrió los ojos y la encontró acariciándola, mirándola extasiada, con su mirada perdida más allá de ella.
allá de ella.
Recorrió el cuerpo de Silvia, lavándolo con suma delicadeza, apenas rozándola. Recorrió el cuerpo de Silvia, lavándolo con suma delicadeza, apenas rozándola. No la besaba. No con sus labios.
No la besaba. No con sus labios.
Eran sus corazones los que se demostraban el amor que sentían y sus miradas las que decían todo Eran sus corazones los que se demostraban el amor que sentían y sus miradas las que decían todo lo que había que decir.
lo que había que decir.
Frotó con cuidado el contorno de las heridas y arañazos que surcaban su piel blanca y lavó y lavó Frotó con cuidado el contorno de las heridas y arañazos que surcaban su piel blanca y lavó y lavó el pelo de la pelirroja, sin decir nada, sin que fueran necesarias las palabras.
el pelo de la pelirroja, sin decir nada, sin que fueran necesarias las palabras. Porque a veces, sobran.
Porque a veces, sobran.
Secó cada centímetro de su piel, desenredó su larga melena roja con esmero, observándose en el Secó cada centímetro de su piel, desenredó su larga melena roja con esmero, observándose en el espejo la imagen de ambas, y entonces…
espejo la imagen de ambas, y entonces… Sí, la vio sonreír.
Sí, la vio sonreír. Y ella también lo hizo. Y ella también lo hizo.
Pepa: (susurrando) ¿Sabes…? Estamos de foto… -Colocando la cabeza en su hombro, Pepa: (susurrando) ¿Sabes…? Estamos de foto… -Colocando la cabeza en su hombro, abrazándola por la cintura, por la espalda.-
Silvia: (susurrando también) No creo que fuera muy buena idea… estamos desnudas… Silvia: (susurrando también) No creo que fuera muy buena idea… estamos desnudas… Pepa: (mirándola embelesada) Estas preciosa…