CAPÍTULO 29: HAGAMOS EL AMOR
Se dejó caer sobre la cama como una pluma. Se dejó caer sobre la cama como una pluma.
Ella, sobre su cuerpo, acariciaba su pelo y la miraba con un brillo distinto en los ojos. Ella, sobre su cuerpo, acariciaba su pelo y la miraba con un brillo distinto en los ojos.
Leve y sutilmente sintió como una especie de brisa, una pequeña corriente que hizo que su cuerpo Leve y sutilmente sintió como una especie de brisa, una pequeña corriente que hizo que su cuerpo se enfriara momentáneamente.
se enfriara momentáneamente.
Se había separado de su cuerpo. Y con la mirada, intentó preguntarle el porqué. Se había separado de su cuerpo. Y con la mirada, intentó preguntarle el porqué.
La miró a los ojos, sin desviar la vista, indagando, pero ella tan sólo sonrió y la besó con dulzura La miró a los ojos, sin desviar la vista, indagando, pero ella tan sólo sonrió y la besó con dulzura primero, con fiereza después.
primero, con fiereza después.
Notaba como su beso, que había empezado suave, lento, tímido, se transformaba en un beso Notaba como su beso, que había empezado suave, lento, tímido, se transformaba en un beso rápido, húmedo, hambriento de más…
rápido, húmedo, hambriento de más…
Sus manos se perdían por su espalda, su cuerpo se estrechaba más al suyo y sus labios se abrían Sus manos se perdían por su espalda, su cuerpo se estrechaba más al suyo y sus labios se abrían buscando profundizar el contacto.
buscando profundizar el contacto.
Temblando, Pepa recorrió con sus manos las piernas de Silvia, queriendo grabar a fuego el tacto Temblando, Pepa recorrió con sus manos las piernas de Silvia, queriendo grabar a fuego el tacto de su piel.
de su piel.
Silvia se estremecía ante su contacto, sintiendo como todo su cuerpo respondía y una sensación Silvia se estremecía ante su contacto, sintiendo como todo su cuerpo respondía y una sensación parecida al frío y la excitación provocaba que sus pezones se irguiesen.
parecida al frío y la excitación provocaba que sus pezones se irguiesen.
Los besos se hacían más necesarios y el calor empezaba a dominar el ambiente. Los besos se hacían más necesarios y el calor empezaba a dominar el ambiente. Y ya no era como aquella vez, no.
Y ya no era como aquella vez, no.
Ahora eran conscientes de lo que pasaba, sabían lo que querían, sabían lo que venía. Ahora eran conscientes de lo que pasaba, sabían lo que querían, sabían lo que venía.
Subió hasta su cuello y lo besó, lo rozó con suavidad con la punta de su nariz, dejando a su paso Subió hasta su cuello y lo besó, lo rozó con suavidad con la punta de su nariz, dejando a su paso pequeños mordiscos y succiones que hacían que tanto ella como Silvia sintieran escalofríos pequeños mordiscos y succiones que hacían que tanto ella como Silvia sintieran escalofríos recorriendo su cuerpo.
recorriendo su cuerpo.
Dejó caer su cuerpo completamente sobre el de ella, comprobando lo placentero de ese contacto y Dejó caer su cuerpo completamente sobre el de ella, comprobando lo placentero de ese contacto y volvió a encadenar su boca con la de ella.
volvió a encadenar su boca con la de ella.
Tenía miedo, miedo de no saber hacerlo, de no saber complacer a Silvia. Tenía miedo, miedo de no saber hacerlo, de no saber complacer a Silvia.
Vergüenza, vergüenza de mostrar su cuerpo, y de ver como reaccionaría al estar tan cerca del de Vergüenza, vergüenza de mostrar su cuerpo, y de ver como reaccionaría al estar tan cerca del de Silvia.
Silvia.
Silvia: (susurrando entrecortada) Pepa… Pepa… Silvia: (susurrando entrecortada) Pepa… Pepa… Pepa: ¿uuuum?
Pepa: ¿uuuum?
Silvia: Que te has quedado inmóvil… Silvia: Que te has quedado inmóvil…
En efecto, Silvia había seguido besándola, y ella había dejado de dar órdenes a sus labios, y sus En efecto, Silvia había seguido besándola, y ella había dejado de dar órdenes a sus labios, y sus preocupaciones habían acaparado el 99% de su cuerpo.
preocupaciones habían acaparado el 99% de su cuerpo. Silvia: ¿Te pasa algo…? –Temerosa.-
Silvia: ¿Te pasa algo…? –Temerosa.- Pepa: no, no… yo no…
Pepa: no, no… yo no…
Silvia: Pepa… -Dijo sentándose sobre la cama.- No tienes porque hacer nada si no estás preparada Silvia: Pepa… -Dijo sentándose sobre la cama.- No tienes porque hacer nada si no estás preparada y yo…
y yo…
Pepa: (interrumpiéndola) No, no, no. No es eso, Silvia. –Y mirándola a los ojos añadió-: Nunca he Pepa: (interrumpiéndola) No, no, no. No es eso, Silvia. –Y mirándola a los ojos añadió-: Nunca he estado con una mujer y yo… tengo… tengo miedo de que…
estado con una mujer y yo… tengo… tengo miedo de que… Silvia le sonrió tierna.
Silvia le sonrió tierna. Silvia: Pepa…
Silvia: Pepa…
Pepa: Es que… yo… después de lo de Sonia… yo… Pepa: Es que… yo… después de lo de Sonia… yo… Silvia: Pepa, ¿Sabes una cosa?
Silvia: Pepa, ¿Sabes una cosa? Pepa: ¿Qué…?
Pepa: ¿Qué…?
Silvia: Que quiero hacer el amor contigo, y que me da igual si sabes o no sabes, si has estado con Silvia: Que quiero hacer el amor contigo, y que me da igual si sabes o no sabes, si has estado con una mujer o no. Yo sólo quiero que me hagas el amor, a tu manera, como quieras… Pero quiero una mujer o no. Yo sólo quiero que me hagas el amor, a tu manera, como quieras… Pero quiero sentir tu cuerpo junto al mío, que tus caricias me estremezcan y que me beses hasta agotarnos… y sentir tu cuerpo junto al mío, que tus caricias me estremezcan y que me beses hasta agotarnos… y vibrar contigo cuando me toques… Quiero hacer el amor contigo, Pepa…
vibrar contigo cuando me toques… Quiero hacer el amor contigo, Pepa…
Pepa no dijo nada, la besó, enredando su lengua con la de ella acariciando su cuello, enredando Pepa no dijo nada, la besó, enredando su lengua con la de ella acariciando su cuello, enredando sus piernas.
sus piernas.
Delicadamente y sin romper el beso, despojó a Silvia de su toalla y sintió su cuerpo tibio debajo Delicadamente y sin romper el beso, despojó a Silvia de su toalla y sintió su cuerpo tibio debajo suya.
suya.
Y entonces se le olvidó la vergüenza, el miedo a no saber hacerlo, a no hacerlo bien. Y entonces se le olvidó la vergüenza, el miedo a no saber hacerlo, a no hacerlo bien.
Y cuando Silvia despojó a Pepa de su toalla, dejando a la vista su largo cuerpo, sus cuerpos se Y cuando Silvia despojó a Pepa de su toalla, dejando a la vista su largo cuerpo, sus cuerpos se acercaron, como si de un imán se tratase, mezclando la piel tostada de la morena con la piel blanca acercaron, como si de un imán se tratase, mezclando la piel tostada de la morena con la piel blanca de la pelirroja.
Lo dulce, con lo salado. Lo dulce, con lo salado.
La morena acercó su boca hasta uno de los senos de Silvia, besándolo despacio, provocando que el La morena acercó su boca hasta uno de los senos de Silvia, besándolo despacio, provocando que el fuego de la pelirroja se avivara más.
fuego de la pelirroja se avivara más.
Atrapó el pezón, succionándolo entre sus dientes, mientras Silvia recorría su espalda, atrayéndola Atrapó el pezón, succionándolo entre sus dientes, mientras Silvia recorría su espalda, atrayéndola más hacia ella.
más hacia ella.
Y cuando Pepa inició un camino de besos desde sus senos hasta su vientre, deteniéndose en el Y cuando Pepa inició un camino de besos desde sus senos hasta su vientre, deteniéndose en el ombligo, dejando una hilera de besos sobre su cuello, la pelirroja echó el cuello hacia atrás, ombligo, dejando una hilera de besos sobre su cuello, la pelirroja echó el cuello hacia atrás, facilitándole el trabajo.
facilitándole el trabajo.
Un pequeño mordisco en el lóbulo de la oreja fue el detonante para que emitiera un pequeño Un pequeño mordisco en el lóbulo de la oreja fue el detonante para que emitiera un pequeño gemido, apenas audible, que encendió más a la morena.
gemido, apenas audible, que encendió más a la morena.
Sus cuerpos rodaban, enredándose, atándose, sus miradas hablaban, deseándose a cada instante Sus cuerpos rodaban, enredándose, atándose, sus miradas hablaban, deseándose a cada instante más.
más.
Pepa se posicionó entre sus piernas, besando el vientre de la pelirroja y admirando su cuerpo Pepa se posicionó entre sus piernas, besando el vientre de la pelirroja y admirando su cuerpo desnudo, enrojeciéndola de la vergüenza.
desnudo, enrojeciéndola de la vergüenza. Silvia: No me mires así…
Silvia: No me mires así…
Pepa: Eres… Eres preciosa, Silvia… -Dijo comiéndosela con los ojos.- Pepa: Eres… Eres preciosa, Silvia… -Dijo comiéndosela con los ojos.- Acarició sus senos, besó su ombligo, rodó por sus muslos, estremeciéndola. Acarició sus senos, besó su ombligo, rodó por sus muslos, estremeciéndola.
Cuando depositó un suave y húmedo beso en la parte interna de su muslo, pudo escuchar la Cuando depositó un suave y húmedo beso en la parte interna de su muslo, pudo escuchar la respiración agitada de Silvia, pidiéndole más.
respiración agitada de Silvia, pidiéndole más.
Acarició sutilmente el centro de la pelirroja, notando como aquello la quemaba. Lamió sus muslos, Acarició sutilmente el centro de la pelirroja, notando como aquello la quemaba. Lamió sus muslos, rozó su sexo y volvió a trepar por su cuerpo, frotando su cuerpo contra el de ella, escuchando en rozó su sexo y volvió a trepar por su cuerpo, frotando su cuerpo contra el de ella, escuchando en su oreja los gemidos ahogados de Silvia, que le pedía más.
su oreja los gemidos ahogados de Silvia, que le pedía más.
La pelirroja la cogió bruscamente de la cabeza, atrayéndola hacia ella, besándola con fuerza, con La pelirroja la cogió bruscamente de la cabeza, atrayéndola hacia ella, besándola con fuerza, con auténtica vehemencia.
auténtica vehemencia.
Pepa empujó la rodilla contra su entrepierna, callando un gemido con otro beso frenético, para Pepa empujó la rodilla contra su entrepierna, callando un gemido con otro beso frenético, para después volver a recorrerla entera.
después volver a recorrerla entera.
Lamió su sexo, observando los movimientos pélvicos de la pelirroja, que intentaba profundizar el Lamió su sexo, observando los movimientos pélvicos de la pelirroja, que intentaba profundizar el contacto y tenía la respiración cada vez más acelerada.
contacto y tenía la respiración cada vez más acelerada.
Pero Silvia estaba desesperándose de ver que no terminaba lo que había empezado. Pero Silvia estaba desesperándose de ver que no terminaba lo que había empezado.
Ahora frotaba con dos de sus dedos su clítoris, parando de vez en cuando para volver a besar su Ahora frotaba con dos de sus dedos su clítoris, parando de vez en cuando para volver a besar su abdomen.
La estaba haciendo sufrir, y lo sabía. La estaba haciendo sufrir, y lo sabía.
Silvia: Pepa… -Susurró respirando agitada.- Silvia: Pepa… -Susurró respirando agitada.-
Pero Pepa succionó su clítoris por respuesta y apretó uno de sus pezones con sus manos. Pero Pepa succionó su clítoris por respuesta y apretó uno de sus pezones con sus manos. Silvia: Por Dios… -Dijo cerrando los ojos.-
Silvia: Por Dios… -Dijo cerrando los ojos.-
El delirio y desenfreno se apoderaban de ella, intentando abarcar con sus manos todo lo posible, El delirio y desenfreno se apoderaban de ella, intentando abarcar con sus manos todo lo posible, grabar su piel, grabar su olor, sus besos…
grabar su piel, grabar su olor, sus besos…
Miró a Silvia, casi como en una demanda de permisión y por toda respuesta obtuvo su mirada Miró a Silvia, casi como en una demanda de permisión y por toda respuesta obtuvo su mirada desesperada, anhelante, deseosa…
desesperada, anhelante, deseosa…
Y así se sentía ella también. Estaba deseosa de poseerla, deseaba poseerla de verdad, que se Y así se sentía ella también. Estaba deseosa de poseerla, deseaba poseerla de verdad, que se estremeciera entre sus brazos hasta el límite, hacerla tocar el cielo…
estremeciera entre sus brazos hasta el límite, hacerla tocar el cielo…
Introdujo dos de sus dedos en el cuerpo de Silvia, moviéndolos en una cadencia regular al Introdujo dos de sus dedos en el cuerpo de Silvia, moviéndolos en una cadencia regular al principio, agitada después, cuando los fuertes y prolongados gemidos de la pelirroja la avisaron de principio, agitada después, cuando los fuertes y prolongados gemidos de la pelirroja la avisaron de que ella no aguantaría mucho más.
que ella no aguantaría mucho más.
Besó su cuello, excitándose más de lo que estaba ya, ante el contacto de su pecho contra el de Besó su cuello, excitándose más de lo que estaba ya, ante el contacto de su pecho contra el de Silvia, y cuando pensó que su mano no aguantaría más el ritmo, un gemido, detonante de aquella Silvia, y cuando pensó que su mano no aguantaría más el ritmo, un gemido, detonante de aquella pasión, irrumpió en la habitación y resonó en su oído.
pasión, irrumpió en la habitación y resonó en su oído.
Noto como su cuerpo debajo del de ella, se arqueaba, se retorcía, vibraba y palpitaba, respirando Noto como su cuerpo debajo del de ella, se arqueaba, se retorcía, vibraba y palpitaba, respirando agitadamente.
agitadamente.
Clavando sus uñas en su espalda morena, dejando arañazos a su paso por su piel. Clavando sus uñas en su espalda morena, dejando arañazos a su paso por su piel.
Besó su frente y acarició su mejilla rosada, pero la pelirroja no se contentó con ese contacto, y Besó su frente y acarició su mejilla rosada, pero la pelirroja no se contentó con ese contacto, y cuando abrió los ojos, más brillantes que nunca, la besó con total devoción.
cuando abrió los ojos, más brillantes que nunca, la besó con total devoción. Silvia: Eso es hacer el amor.
Silvia: Eso es hacer el amor.
CAPÍTULO 30: CAPÍTULO 30: Había soñado con ella. Había soñado con ella. Con su pelo, con su risa… Con su pelo, con su risa…
Había soñado que por fin la sacaban de ese piso donde estaba con Sonia y que se lanzaba a sus Había soñado que por fin la sacaban de ese piso donde estaba con Sonia y que se lanzaba a sus brazos y se la comía a besos.
Como esos besos que le daba, que hacían que olvidara donde estaba, quien era y que estaba Como esos besos que le daba, que hacían que olvidara donde estaba, quien era y que estaba besándola una mujer.
besándola una mujer.
Porque una vez se acercaba, todo daba igual. Porque una vez se acercaba, todo daba igual.
Y volvía a sentir esas mariposas en el estómago, y esas ganas de salir corriendo, de gritar, de Y volvía a sentir esas mariposas en el estómago, y esas ganas de salir corriendo, de gritar, de saltar…
saltar…
Y hasta la primavera parecía florecer aún más.
Y hasta la primavera parecía florecer aún más.
Soñó con sus manos, con su piel, con su olor… Soñó con sus manos, con su piel, con su olor…
El olor que aún podía sentir tan cerca de ella como si fuera real, como si estuviera ahí con ella. El olor que aún podía sentir tan cerca de ella como si fuera real, como si estuviera ahí con ella. Sus manos, que parecían tocarla, acariciarla, suaves, tan frías…
Sus manos, que parecían tocarla, acariciarla, suaves, tan frías… Sus besos… sus labios cálidos, dulces…
Sus besos… sus labios cálidos, dulces… ¿Dónde estás Silvia, dónde estás…? ¿Dónde estás Silvia, dónde estás…?
……….. ………..
Pepa: Silvia… Donde estas… -Decía balbuceando y dormida.- Pepa: Silvia… Donde estas… -Decía balbuceando y dormida.- Silvia: Ssh… estoy aquí…
Silvia: Ssh… estoy aquí…
………. ……….
Sí. Es verdad. Estaba ahí. Sí. Es verdad. Estaba ahí.
Y volvió a sentir sus manos, frías como un témpano, recorriendo su espalda desnuda. Y volvió a sentir sus manos, frías como un témpano, recorriendo su espalda desnuda.
Y su pelo rozándole el cuello, provocándole una sensación de hormigueo muy placentera, haciendo Y su pelo rozándole el cuello, provocándole una sensación de hormigueo muy placentera, haciendo que se encogiera más en sí misma y pronunciara un gemido de agrado.
que se encogiera más en sí misma y pronunciara un gemido de agrado. ¿Estoy dormida? ¿Silvia? Silvia… ¿Dónde estás?
¿Estoy dormida? ¿Silvia? Silvia… ¿Dónde estás?
……….. ………..
Silvia: Será dormilona
………. ……….
Uum… Sí. Igual debería despertarse. Uum… Sí. Igual debería despertarse.
Pepa: (soñando) Quita, quita, lo agustito que se está aquí… Pepa: (soñando) Quita, quita, lo agustito que se está aquí…
La pelirroja se acomodó a su espalda la abrazó estrechamente por la cintura, cubriéndolas con el La pelirroja se acomodó a su espalda la abrazó estrechamente por la cintura, cubriéndolas con el nórdico.
nórdico.
Pepa: (soñando) Uyyy… y más agustito se está ahora… yo de aquí no me muevo, que estoy muy Pepa: (soñando) Uyyy… y más agustito se está ahora… yo de aquí no me muevo, que estoy muy calentita…
calentita…
………. ……….
Silvia: Pepa… Despierta dormilona… Silvia: Pepa… Despierta dormilona…
Pepa, aún dormida, emitió un gruñido a modo de respuesta, haciendo reír a Silvia. Pepa, aún dormida, emitió un gruñido a modo de respuesta, haciendo reír a Silvia.
……… ………
Pepa: (Pensando medio dormida) Que graciosa, que me despierte dice, después de la juerga de Pepa: (Pensando medio dormida) Que graciosa, que me despierte dice, después de la juerga de anoche…
anoche… Vaya mVaya marcha tiene archa tiene esta…esta…
Sintió sus labios en su espalda, besando con delicadeza su piel y erizándole hasta los pelillos de la Sintió sus labios en su espalda, besando con delicadeza su piel y erizándole hasta los pelillos de la nuca.
nuca.
Extasiada por ese bienestar se dejó caer otra vez en los brazos de Morfeo, pero el desvelo le vino Extasiada por ese bienestar se dejó caer otra vez en los brazos de Morfeo, pero el desvelo le vino rápido.
rápido.
La pelirroja acarició con su mano la cintura de Pepa, bajando cada vez más, al tiempo que La pelirroja acarició con su mano la cintura de Pepa, bajando cada vez más, al tiempo que depositaba besos sobre el cuello y hombros de esta.
depositaba besos sobre el cuello y hombros de esta.
Pepa: (Más despierta que dormida ya) Ay Dios… Ay Dios que está entrando en territorio Pepa: (Más despierta que dormida ya) Ay Dios… Ay Dios que está entrando en territorio salvaje…
salvaje…
……… ………
Mordiéndose el labio y aguantándose las ganas de más, Silvia se atrevió a deslizar sus manos por Mordiéndose el labio y aguantándose las ganas de más, Silvia se atrevió a deslizar sus manos por el pecho de Pepa.
el pecho de Pepa.
Silvia: Pepa… cariño… -Dijo con voz lastimera.- Silvia: Pepa… cariño… -Dijo con voz lastimera.-