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5 Problem description

5.1 Problems as experienced by stakeholders

En el resto de las películas no se hace tanta mención explícita de la belleza de las princesas sin embargo, si se toma en consideración la actitud de algunos personajes, es posible notar que esta tendencia no desaparece del todo. Es por ello que se procederá

a analizar la manera en que se resalta la importancia de “ser bonita” por medio de otros recursos, como por ejemplo la actitud de los príncipes que aparecen en las historias. En Blancanieves y los siete enanos, La cenicienta, La bella durmiente y La sirenita, se observa que el príncipe se enamora de la princesa con sólo verla, es decir, se deja ver que como mujer no es necesario hacer o decir nada, basta con verse bien para que lo demás venga por sí solo. Esta situación se hace más evidente en el caso de Blancanieves, ya que al momento en que el príncipe la ve por primera vez, comienza a cantar: “yo estoy enamorado de tu belleza, de tu candor” (Príncipe en Cottrell et al, 1937). Con esto se hace evidente que lo que despertó el amor en el hombre es la belleza de la mujer.

El refrendar a través de los diálogos la importancia de la belleza de las princesas ocurre frecuentemente en las producciones de este tipo, de esa manera es que en uno de los pasajes de La sirenita, Úrsula la villana de la historia señala:

Eso qué importa, ¡te ves muy bien! no olvides que tan sólo tu belleza es más que suficiente. Los hombres no te buscan si les hablas. No creo que los quieras aburrir. Allá arriba es preferido que las damas no conversen a no ser que no te quieras divertir. Verás que no logras nada conversando. A menos que los quieras ahuyentar. Admirada tú serás si callada siempre estás. Sujeta bien tu lengua y triunfarás (Úrsula en Clements y Musker, 1989).

Se podría pensar que lo anterior es un mensaje que fácilmente puede ser descalificado ya que viene de parte del personaje negativo de la película sin embargo. el argumento es reforzado por el príncipe Erik quien se enamora de Ariel a pesar de que nunca cruzó una sola palabra con ella, debido a que estaba muda. En esa misma cinta, antes de que la princesa Ariel se convirtiera en humana, salva al príncipe de ahogarse y en ese momento con tan sólo verla un segundo, Erik quedó prendado de ella, es decir, de nuevo está presente el mensaje de que la belleza es una cualidad muy importante para la mujer y que tiene una gran participación en su vida.

El enamoramiento súbito que los príncipes sienten por las princesas al momento de verlas también está presente en Aladdin y Pocahontas. En el primer caso, cuando el personaje masculino de la historia ve a la princesa Jazmín de lejos por primera vez, sólo dice “Wow” y no puede dejar de verla. Después de eso, Aladdin hace todo lo posible –e imposible- por quedarse con la chica y cuando habla de ella dice que es “Inteligente, graciosa y muy hermosa. Tiene unos ojos que te obligan a, y un cabello que, y su sonrisa” (Aladdin en Clements y Musker, 1992).

En la segunda película ocurre que el capitán John Smith, protagonista masculino de la historia, llega al “nuevo mundo” dispuesto a acabar con los indios americanos para conquistar las tierras. Cuando se da cuenta de que hay alguien cerca del lugar por donde él va caminando, se puede ver que está dispuesto a dispararle ya que pone su rifle en posición y le apunta, pero en cuanto logra apreciar a Pocahontas baja el arma y le dice “no tienes por qué huir, tranquila; no te haré daño” (John Smith en Gabriel y Golderg, 1995). Después de esto ella le muestra a él las maravillas del mundo natural y logra que cambie su modo de pensar, pero lo que le dio la oportunidad de si quiera hablar con él fue su belleza.

Sin embargo, en algunas otras cintas la situación del enamoramiento se presenta de manera diferente, como ocurrió en La bella y la bestia, en donde aún y cuando Bella es reconocida en el pueblo por su hermosura, la Bestia no se enamora de ella a primera vista. En esta ocasión, los sentimientos de él hacia ella y viceversa surgen por la convivencia y no por la cuestión física. Lo anterior también ocurre entre Tiana y el príncipe Naveen.

El capitán Shang se enamora de Mulán de manera lenta comparada con todos los casos mencionados. Al principio él cree que la protagonista es hombre por lo cual no tiene ningún tipo de sentimiento romántico hacia ella sin embargo, ésta se gana su

agradecimiento después de que (mientras se hace pasar por hombre) le salva la vida. Posteriormente Shang es testigo de cómo Mulán salva a toda China de la invasión de los mongoles, lo que provoca que quede impresionado con la guerrera, después de eso el emperador chino le dice al capitán que “la flor que florece en la adversidad es la más rara y hermosa de todas. No en todas las dinastías conoces a una chica como esa” (Emperador en Banaroft y Cook, 1998), y así Shang decide ir a buscarla a su casa.

Con lo anterior se puede ver que a pesar de que en la mayoría de las producciones de Walt Disney se le da, de alguna u otra forma, gran importancia a la belleza de la protagonista, esto es mucho menos evidente en las últimas dos películas: Mulán y La princesa y el sapo, ya que no se hace una gran mención explícita de este tipo de cualidades dentro de los filmes, ni se muestra a los príncipes enamorándose de ellas a primera vista.

La apariencia física es un aspecto de los personajes que vale la pena revisar ya que, como se vio anteriormente, la belleza de las princesas juega un rol importante dentro de la historia. Sin embargo, conviene también complementar esta información con el perfil psicológico de los principales personajes femeninos que aparecen en las nueve películas analizadas.