Chapter 4 Qualitative Findings
4.3 Observation notes and interviews findings
4.3.1 Procedural errors
4. Cómo llegar al conocimiento de la realidad: fases. 4.1. Fase analítico-descriptiva. 4.2. Fase sintético-predictiva 4.3. Fase análitico-reflexiva. 5. Técnicas más usuales. Resumen Actividades Ejercicios de autoevaluación Glosario
INTRODUCCIÓN
El estudio de este tema es un reto para el animador sociocultural con deseos de que su trabajo tenga unas bases sólidas en el conocimiento de la realidad que pretenda mejorar. Emitir diagnósticos sobre realidades sociales con carencias es una tarea difícil pero necesaria si queremos que las intervenciones de la Animación Sociocultural se adapten a cada una de ellas. Los entramados sociales son cada día más complejos pero nunca deben ser confusos, un análisis profundo y pormenorizado de cada uno de los aspectos que confluyen en cada momento, junto con el conocimiento de las personas que forman parte de ellos, nos proporcionará la certidumbre y la claridad que todo trabajo social necesita para alcanzar con éxito sus objetivos.
El animador sociocultural que desea conocer a fondo las necesidades de la realidad en la que se propone trabajar, debe investigar de forma exhaustiva todo los problemas que existen, los elementos que los han ocasionado, la interrelación que existen entre ellos y las carencias que han provocado. Esta es una tarea tan apasionante como difícil pues a través de ella debemos emitir un diagnóstico útil que de paso a un proceso de intervención ajustado a la realidad. Dada la repercusión que el análisis de la realidad tiene en las fases posteriores es aconsejable realizar un estudio riguroso y sistemático que nos de una visión clara y precisa en la que basar el trabajo sociocultural.
Dada la especificidad del análisis, nos proponemos estudiar y reflexionar lo que esta tarea requiere del animador, dada la repercusión que posee en las fases posteriores del proceso de intervención social. Así mismo, estudiaremos cada una de las fases que nos llevarán a conocer la realidad objeto de estudio para que el trabajo social responda a las exigencias del contexto y se pueda llevar a cabo con ciertas garantías de éxito.
Para finalizar, indicaremos las técnicas que más se ajustan a los objetivos del proceso, para que el alumno pueda tener ocasión de reflexionar sobre ellas e incluso de analizar otras distintas a las aquí expuestas, que puedan servir para tal fin.
1. POR QUÉ ES IMPORTANTE CONOCER LA REALIDAD
El trabajo social orientado a la mejora de la realidad lleva consigo el conocimiento profundo y sistemático de la misma. El conocer para poder actuar es el objetivo principal y el punto de partida de cualquier intervención social. El conocimiento que un animador alcanza después de realizar un análisis de todos los elementos que confluyen en una situación problema no basta si no se utiliza para orientar de una forma precisa y eficaz su intervención. Esto significa que cuando se pretende mejorar una realidad, debemos analizar tanto el comportamiento de las personas, como el entorno, sin olvidarnos de estudiar las características y las circunstancias que inciden en la situación deficitaria de que se trate.
Tanto los grupos como la persona considerada individualmente no se desenvuelve al margen del contexto social, sino que por el contrario, la relación que se establece entre ellos determina su forma de vivir, sus relaciones, sus problemas y sus necesidades. El conocer todo ello permite ubicar los principales problemas, desentrañar las causas de fondo y favorecer vías de acción para resolverlos.
importante del método de acción e intervención social que no se le da la relevancia que tiene, esta circunstancia supone un déficit con consecuencias negativas, como es la falta de adaptación de los proyectos y programas de Animación Sociocultural a las personas y contextos que atiende. En este sentido Ander-Egg (1999, p.44) comenta: «Este subdesarrollo metodológico» del diagnóstico social acarrea, por otra parte, no pocos problemas en los componentes subsiguientes (fundamentalmente en la planificación y programación), ya que al no elaborarse buenos diagnósticos o no emplearse adecuadamente, los programas y proyectos que se diseñan suelen estar «desconectados» de la realidad concreta, disminuyendo considerablemente la potencial eficacia de la intervención, además de carecer -por lo general- de una estrategia de acción adecuada a las circunstancias específicas que se afrontan».
Por lo tanto, debemos tener presente que el proceso que culmina en ese conocimiento, constituye una de las herramientas metodológicas más relevantes para dar respuestas adecuadas a las necesidades sociales que desde la Animación Sociocultural, en este caso concreto, debemos atender.
2. EL ANÁLISIS DE LA REALIDAD: DIAGNÓSTICO SOCIOCULTURAL
De acuerdo con lo dicho anteriormente, no se puede emitir un diagnóstico sobre una situación problema, si antes no tenemos la información necesaria que nos permita descartar algunas opciones en favor de la que se supone es la acertada. Algunos autores, entre ellos Ander-Egg, han comparado el diagnostico social con el diagnostico médico, considerando que hasta que no se tiene un cuadro completo de los aspectos o elementos que han provocado la situación problemática no se puede emitir éste de una forma precisa y por lo tanto eficaz, pues de lo contrario estaríamos ofreciendo soluciones a problemas que no existen y dejando sin dar una respuesta adecuada al problema que realmente urge solucionar. Evidentemente, en este último caso, la falta de precisión llevaría consigo el fracaso de la intervención y el agravamiento de las situaciones que se intentaba mejorar. En este sentido podemos considerar que la tarea de analizar es parte importante y previa al diagnóstico. Dicho de otra manera, éste es la culminación de un estudio analítico en profundidad que determine las necesidades, carencias, centros de interés, factores causantes, condicionantes y de riesgo de la situación en la que se debe actuar. Para nosotros son dos tareas a realizar en la misma fase metodológica que se podríamos denominar «análisis y diagnóstico de la realidad».
Los distintos autores hablan de «análisis de la realidad» o de «diagnóstico social» para referirse a la misma fase metodológica. Es sólo un problema de denominación si tenemos en cuenta que la fase metodológica que nos ocupa, tiene una parte de análisis que necesariamente acaba en un diagnóstico. Por ello y con la intención de profundizar en lo que significa esta parte del proceso de intervención, vamos a exponer algunas definiciones y enfoques que los autores más relevantes han elaborado y que como decimos la denominan de distinta manera pero se refiere al mismo proceso.
Richmond (1987), entiende por diagnóstico social «el intento de efectuar con la mayor precisión posible una definición de la situación y personalidad de un ser humano con alguna carencia social; es decir, de su situación y personalidad en relación con los demás seres humanos de los que dependa en alguna medida o que dependan de él, y en relación también con las instituciones sociales de la comunidad».
Espinoza (1986, p. 77) entiende que «el diagnóstico previo a la formulación de un proyecto es el reconocimiento que se realiza en el terreno mismo donde se proyecta ejecutar una acción determinada, de los síntomas o signos reales y concretos de una situación problemática»
Cembranos (1988, p. 24) afirma que el concepto de análisis de la realidad varia según su ámbito de aplicación. No será el mismo concepto si se está realizando una investigación sociológica pura, un ensayo filosófico o un estudio para una intervención, aunque todos mantiene un elemento común, que es el intento de comprensión de la realidad. El concepto del que parte la Animación Sociocultural cuando hace análisis de la realidad es el de conocer para transformar.
Para Aguilar y Ander-Egg (1999, p. 41): El diagnóstico social es un proceso de elaboración y sistematización de información que implica conocer y comprender los problemas y necesidades dentro de un contexto determinado, sus causas y evolución a lo largo del tiempo, así como los factores condicionantes y de riesgo y sus tendencias previsibles; permitiendo una discriminación de los mismos según su importancia, de cara al establecimiento de prioridades y estrategias de intervención, de manera que pueda determinarse de antemano su grado de viabilidad y factibilidad, considerando tanto los medios disponibles como las fuerzas y actores sociales involucrados en las mismas».
De las distintas concepciones subrayamos las ideas que consideramos más relevantes y que pueden aportar más claridad y sentido a su significado:
• Es un proceso de elaboración y sistematización de información.
• Implica conocimiento y comprensión de problemas y necesidades dentro de un contexto determinado.
• El reconocimiento se realiza en el terreno mismo donde se proyecta ejecutar una acción determinada.
• Implica conocer la realidad para saber como transformarla. • Permite establecer prioridades en la atención de necesidades.
• Debe determinar de antemano el grado de viabilidad de un proyecto.
En suma, no se trata de conseguir información indiscriminada de una situación, circunstancia que puede dificultar una percepción clara de los aspectos verdaderamente importantes y que son la causa del problema. Otro aspecto negativo para alcanzar una visión clara y concisa de lo que ocurre en un contexto determinado es la mala presentación de la información recogida que impide la contextualización del análisis. Para evitar cometer este último error se debe recurrir a las técnicas especificas que nos permitan contextualizar y ver con claridad la totalidad de los elementos y aspectos implicados, así como sus relaciones.