2.5 Literature Review
2.5.1 Process industry
De finales del siglo XIII o principios del siglo XIV es el manuscrito denominado Liber magistri de Sancto Audemaro de coloribus facendis241. Consiste en una recopilación de recetas referidas en especial a la miniatura de manuscritos, entre las que existen muchas procedentes del Mappae Clavicula así como de Heraclio y de Teófilo. En este texto se proporcionan indicaciones para el dorado de superficies de madera, entre otras. Así, se citan diversos sistemas para extender el oro a base de distintos mordientes. En primer lugar existe una receta para la aplicación del oro en superficies de madera, muro, mármol o papel en la que se señala que sobre la superficie a dorar se extendían tres o cuatro capas de aparejo confeccionado con una mezcla de yeso, pigmento marrón y cola de pergamino o cuero. La superficie así tratada se bruñía con una piedra o un diente. Por último se aplicaba una ligera mano de yeso sobre la que, una vez seca, se extendía el oro. La superficie dorada se cubría después con un paño caliente lo que permitía que el oro se bruñera mejor:
…tere fortiter gypsum per se separatim. Deinde brunum similiter teris separatim facies que de gypso tres partes et quatuor de bruno. Accipies que colam de pergamenis vel de corio factum et distempers simul, miscendo illas supradictas partes, facies que de ipsa mixtura unum lectum de super cum pincello et ad huc de super alium. Et sic facies tres vel quatuor linitiones: cum vero siccum fuerit rades cultillo vel alio ferro ad hoc parato it quod sit bene adequatum deinde bruñías dente vel petra et cum pincello de super tantum una vice trahe de ipso gypso postea siccabitur…242
.
Como se extrae de esta descripción, se trata de un aparejo coloreado que hace el papel, tanto de preparación de yeso como de mordiente o asiento del oro.
A continuación se menciona otra forma de extender el oro, que después podía bruñirse o dejarse mate, empleando como mordiente yeso molido con agua y mezclado con cola de toro y un poco de clara de huevo. Este mordiente se aplicaba tres veces y se bruñía una vez seco antes de extender el oro. En el caso de que se deseara bruñir la superficie dorada resultante se empleaba una piedra hematites o un diente de perro:
Accipe gypsum et mola cum fortiter cum aqua. Deinde accipe gluten tuum quod fit de taurino pinguedine et misce cu meo parumper de glarea ovi, et distempra gypsum. Ubi ver aurum ponere volueris ibi cum pincello de gypso trahes, dimittes que siccare. Haec facies tribus vicibus; postea raddes eum ut sit planum et burnies; iterum de dicto glutine seu cola de super trahes et illico aurum tuum pones et de cotho suaviter turpedines ipsum et ita dimitte siccare si vero polire eum vis de emate vel dente canino polies ipsum243.
240 Hawthorne, J. G. y Smith, C. S., 1979, cap. 31, pp. 37, 38. 241
Este manuscrito se incluye en la recopilación de Jehan Le Begue titulada Tabula de vocabulis
sinonimus et equivocus ad colorum de hacia 1431. Ms. 6741 de la Biblioteca Nacional de París, traducido
y publicado por Merrifield, M. P., en 1849. Ed. cons. 1999.
242
Merrifield, M. P., 1999, rec.190, p.153.
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El hecho de que el autor señale que la superficie dorada podía dejarse sin bruñir, es decir mate, constituye un dato poco usual, ya que en las fuentes consultadas hasta el momento se recomienda casi siempre el bruñido de las superficies doradas al agua.
St. Audemar proporciona otra receta para el dorado de pergamino o cualquier otro objeto que se deseara. Aquí el mordiente se confeccionaba con palo de brasil diluido con clara de huevo:
Accipe brasilium noviter distemperatum cum glarea ovi iptime fracta cum spungia vel aliter et de ipso protrahe et pinge quae vis in pergamino vitulino vel alio ubi ponere aurum volueris et statim aurum de tesue dimidium diem sssiccare vel per totum diem si vis. Postea accipe dentem caninum et brunire incipias primum quidem suaviter ne totum disipes, deinde fortius patean tam fortiter ut frons tua sudore madescat…244.
Como vemos, el oro se bruñía con un diente de perro. Tal operación se iniciaba presionando suavemente y se acababa frotando tan fuerte que era necesario sudar al hacerlo. El objetivo de bruñir enérgicamente era conseguir un grado de brillo que se aproximara al del metal macizo.
También se incluye una recomendación para dorar en época cálida y que consistía en llevar a cabo el proceso en un ambiente húmedo para evitar que el calor afectara al dorado resultante:
De advertentiis habendis in poniendo aurum- Sed inde adverte quomodo operari te oportet de auro, et coloribus in humido loco propter calidum tempos quod sicut sepe nocet ad bruniendum aurum et ad colores de quipus aurum ponitur et de auro operari…245.
Por último, citaremos una receta para elaborar un barniz coloreado a aplicar sobre láminas de estaño con el objetivo de que adquiriesen un aspecto dorado. Este se confeccionaba con azafrán diluido en cola muy floja o barniz líquido246:
Quomodo efficitur auripetrum- Crocus hispanicus cum luciddisimo glutine seu vernicio liquido distemperatur et stanno limpidissimo, i.e. pene polito et claro, superpositas speciem auri intuentibus mentitur quod a sole colorem et stanno accipit fulgores et inde optimum fit auripetrum247.
Entre finales del siglo XIV y principios del XV Johann Alcherius escribe una serie de tratados sobre técnicas pictóricas248 entre los que se encuentran los titulados De coloribus diversis modis tractatur y Experimenta de coloribus249. En estos dos manuscritos el autor proporciona información sobre la técnica del dorado. El primero de ellos escrito en 1398250, contiene diversas instrucciones y fórmulas para la ejecución del proceso de dorado sobre diferentes superificies, entre las que se incluyen las de madera.
244 Merrifield, M. P., 1999, rec. 192, p. 155. 245
Merrifield, M. P, 1999, rec. 194, p. 155.
246 Diferentes autores coinciden en que este barniz estaba confeccionado con sandáraca y aceite de linaza.
Entre ellos Eastlake, C. L., 2001, p. 507 y Merrifield, M. P., 1999, cap. VI, p. cclxii.
247 Merrifield, M. P, 1999, rec. 202, p. 159.
248 Las recetas e instrucciones que aparecen en estos textos proceden de fuentes de origen diverso que
Alcherio recoge durante sus viajes entre París y Milán.
249 Tratados que corrige e incluye en su recopilación Jean Le Begue en 1431. Publicado por Merrifield en
1849. Ed. consultada 1999.
250
La información que en el mismo se contiene procede de Jacob Cona o Coene, pintor flamenco residente en París.
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En este sentido se puede citar una extensa descripción sobre la forma de extender el oro en pergamino, papel, lino y en paneles imprimados con el fin de que pudiera bruñirse. Para ello se hacía uso de un mordiente, del que Alcherio especifica que en Francia se llamaba assiete251 y que se elaboraba con yeso, bol de Armenia252 y un poco de azafrán aglutinados con cola de guantes o de pergamino. De este mordiente, que se aplicaba templado, se daban dos manos y una vez secas se bruñían con un diente de caballo o de oso. Por último, se extendía una tercera capa en la que el aglutinante era clara de huevo batida, cuyo objetivo era proporcionar un mordiente fuerte que permitiera la fijación del oro y facilitara el bruñido:
Accipe gersam albam… et accipe parum bularmenii… vel parum croci… Et ea omnia tere valde subtiliter super lapidem… viz. Cum aqua clara putei vel fontis et fiat tempera seu color qui in gallico dicitur assiete… quia postquam siccus potes distemperare cum aqua colata, ex cola facta de inciseriis corii albi de quo fiunt chirothecae, et minutiae pergamenorum etiam sunt bonae ad hoc… Et de ipsa aqua colata tepida debes ut dictum est distemperare dictum colore tritum seu temperamentum ad ponendum aurum… Et hoc facto scribe pertrahe et imple seu pinge quae vis ex eo… et postea dimitte siccari ex quae scripseris pinxeris et protraxeris et quando siccati fuerint, brunias… cum dente equi vel apri, vel cum lapide duro polito ad hoc apto… deinde rettera et adhuc in ipsis locis repone pinge et pertrahe tanquam prius cum ipso colore et postea permitte siccari et adhuc polies et bruñías ut prius. Postea vero tertia reponas et repinge ea ipsa quae prius de eadem assisia seu colore, sed fac quod ista tertia et ultima vice temperatus sit ipse color de clara ovi spongiata aut verberata… quia ipsa clara ovi facit ipsam assisiam seu temperam mortem satis ad tenendum aurum ad burnissionem et ad strepitum et violentiam fricationis et deductionis ipsius super ipso auro…253
.
Antes de que secara el mordiente, se extendía el oro rápidamente y se bruñía con un diente, una piedra u otro instrumento. Esta operación se iniciaba presionando suavemente y se continuaba frotando la superficie dorada cada vez más fuerte:
…Et tunc velociter antequam siccetur color in locis in quipus possueris, pone sursum aurum et
sic permitte siccari, et postea ea omnia bruñías cum eodem dente lapide vel alio instrumento quo prius ut supra, sed primo leniter premendo et trayendo burnissorem desuper aurum, postea aliquantum fortius, et postea adhuc fortius…254.
Como vemos, Alcherio describe el proceso de bruñido de una forma muy similar a como lo hace con anterioridad St. Audemar255. En esta misma descripción se menciona una variante para el caso del dorado de paneles de madera, entre otros, que consiste en poner solo dos capas de mordiente, la primera aglutinada con cola y la segunda con clara de huevo: Sed notandum est, quod in carta, papiro et tabulis, sufficere quod ponatur dictus color solum una vice, temperatus cum cola et postea ultima vice cum clara ovi…256
.
Así mismo, en este texto se proporcionan indicaciones para dorar a bruñido paneles de madera aparejados previamente con yeso, mediante el empleo de un mordiente
251 Alcherio emplea por primera vez el término assiete para definir un mordiente al agua. 252
Se trata de una de las primeras referencias en los tratados al bol de Armenia.
253 Merrifield, M. P, 1999, rec. 291, pp. 259, 162, 263. 254 Merrifield, M. P, 1999, rec. 291, p. 265.
255
Merrifield, M. P, 1999, rec. 193, p. 155.
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procedente de operaciones de dorado anteriores o que se había dejado reposar durante algún tiempo, ya que se consideraba que el semidescompuesto257 era el mejor:
Ad ponendum aurum in papiro, in pergameno, seu carta, et in tabulis ligneis, creta alba dealbatis, quod aurum burniatur seu poliatur. Accipe gersam seu cretam albam et modicum ocrae de ru, per tertiam partem quantitatis cretae et totum simul sobtilia, et tere cum aqua clara magis spissum quam poteris… Postea pone ipsum colorem qui aliter tempera vel assisia auri dicitur, in conchilla aut in scutella figuli vitriata, aut in vase vitri. Et cum operari vis, accipe de ipso in conchilla alia parviori quantum vis et modera ipsum cum claro ovi spongiato at rationabilem mollitiem seu liquidatem pro pingendo aut scribendo de ipso, et si habes tempus cum temperaveris, dimittas inveterari per plures dies vel septimanas ipsam temperam, quia melior erit putrida quam recens. Postea de ipso scribe pinge et pertrahe quae vis et ubi vis et dimittas siccari… ponas aurum in locis cartae aut papyri quibus ipsum colorem vel assisiam posuisti… Ideo cum aurum poni vult, color talis remansus de alia positione auri alias facta melior est…258.
Vemos que la superficie, sobre la que después se extendía el mordiente, se aparejaba con carbonato cálcico y un poco de ocre disueltos en agua. Una vez aplicada la lámina de oro se bruñía la superficie dorada con un diente de caballo o de oso.
Por último se incluye una receta para dorar también con pan de oro, en la que se describe un mordiente a base de yeso molido con sinopia y aglutinados con cola de pescado, previamente diluida con vino blanco:
Pour mettre or de feuilles battues-Molez gipse tres bien avec yaue pure et nette, puis le sechiez, puis le molez avec cinote si comme rose, et avec cole de poisson qui sois fondue avec tres bon vin blanc et le mettez au pincel la ou vous vouldrez et sois bien couvert et le seichiez puis le raez dun coustel plainement et mettez lor dessus et le fermez de ametiste, et le lissez…259.
La superficie así dorada se bruñía con una piedra amatista.
En cuanto al plateado con pan de plata, en este manuscrito no existe ninguna referencia al mismo. Este metal sólo aparece mencionado una vez reducido a polvo para su empleo como pintura o tinta de plata.
Por otro lado, en este texto aparecen distintas recetas para confeccionar polvo de oro que se empleaba para escribir o pintar. En una de ellas el sistema consistía en pulverizar recortes de oro previamente lavados en una concha o en una bacía. Una vez eliminada el agua, el oro se posaba en el fondo del recipiente y se colocaba al fuego. Este sistema se utilizaba también para pulverizar otros metales como el cobre, la plata o el estaño:
…tres fin or menu et le broyez en un mortier suzille… mais avant ce doit estre votre limeure
d’or bien lavee en un bachin ou en une conche de llimeterie a un pincel et en ce mortie dessus dit, molez tant or que have qui y sera mise sois au departir clere. Et en telle maniere purrez molez cuivre argent loton estaing et tout autre metail... Et quant ce sera fair, ostez liaue et les
257 Se trata de un dato de especial interés ya que se trata de la primera mención que hemos encontrado a
un mordiente envejecido. El envejecimiento del mordiente incrementaba su capacidad adhesiva. De hecho, cuando la cola o la clara de huevo se descomponen se vuelven más pegajosas.
258 Merrifield, M. P, 1999, rec. 298, p. 281.
259 Merrifield, M. P., 1999, rec. 318, p. 301. Esta receta y las tres que se citan a continuación (322, 310 y
339) son según Merrifield añadidos de Jean Le Begue debido, entre otras razones, a que están escritas en francés. Merrifield, M. P., 1999, p. 3.
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ordures et laissez lautre rasseoir, puis le metez sur les charbons avec eaue r le chauffez et mouvez260.
Una forma diferente para elaborar el polvo de oro consistía en mezclarlo con mercurio y un poco de sal, e introducirlo en un crisol al fuego hasta que el mercurio se evaporaba. Después se lavaba el polvo de oro con agua, y cuando secaba, se mezclaba con cola de pergamino o con cola fuerte. Esta mezcla se calentaba al baño de María hasta su disolución, momento en que se podía utilizar:
Mettez argent vif avecques or molu en pouldre en cuir de cerfs, et le espraignez si passera largent vif par le cuir et lor demourra ou cuir, puis mettez lor avecques largent vif sur le feu maiz gardez bien que le crosel narde. Et mettez avecques un pou de sel bien moulu et crible tant que le vif argent se parte par fumee, lequel vous pouez recevoir en une escuelle ointe de graisse pendue au hault au dessus puis lavez la pouldre dor en un bacin en yaue… quant elle est seche en glus faite de parchemin orculin (ou velin) lequel mis en vaisel sur eaue chaude est tantost resolu et quant tout sera resolu moelez bien et mettez en vostre plume ou pincel et escrisiez ou paindez dicellui or trempe261.
Así mismo, se describe la forma de obtener pintura de oro en una receta para dorar distintos materiales como tela, pergamino o paneles de madera. Dicha pintura se confeccionaba con polvo de oro aglutinado con una mezcla de clara de huevo y de orina:
A paindre et escrire dor sur telles, parchemins, ou tables, et toutes autres choses-Emplissiez de votre orine un vaissel de voirre et si le laissiez reposer tant que elle soit bien claire, puis prenez glaire doefs tres bonne deux parties et les meslez avec vostre orine novelle ensemble, et le mettez avec or solut ou broye, dedens le cornet et de cest or povez escrire comme dautre couleur…262
.
Por lo que respecta al segundo tratado de Alcherio, denominado Experimenta de Coloribus263, escrito entre 1409 y 1410, aparecen en él datos de interés con relación al dorado. Así se contienen dos recetas para la confeccion de la purpurina. En la primera de ellas, esta sustancia se obtenía preparando en primer lugar una amalgama de estaño y mercurio a la que se añadía después azufre y sal amónica. Todo ello se introducía al horno en un recipiente de vidrio cubierto con un plato de hierro agujereado para que saliera el vapor. Una vez fuera del horno se rompía el recipiente y se extraía la purpurina. Para su uso ésta se mezclaba con agua de cola o con clara de huevo batida:
Ad faciendum purpurinum colorem. Accipe sal armoniacum onciam i., argentum vivium onciam
i., sulphur vivium onciam i., Stagnum onciam i., et fonde Stangnum ad ignem, et in ipso mitte argentums vivium, et dimitte stare aliquantulum, et mole dictum sal armoniacum et sulphur simul; et pone in dicto stagno liquefacto, in quo est argentum vivum, et omnia pone in ampula vitri… cum vis operari, distempera cum aqua gummata, vel cum clara ovi spongiata264.
El proceso indicado en la segunda receta tenía como finalidad obtener un color de purpurina tan bello como el oro para aplicarlo en libros y pergamino. Este procedimiento era prácticamente igual que el anterior:
260 Merrifield, M. P., 1999, rec. 322, p. 303. 261 Merrifield, M. P., 1999, rec. 310, p. 297. 262
Merrifield, M. P., 1999, rec. 339, p. 313.
263 Las recetas que se incluyen en este tratado proceden de distintas fuentes como señala expresamente
Alcherio: de un libro sin encuadernar que le facilita un monje denominado Dionisio (recetas 1 - 47) y de otro libro del pintor boloñés Johannes de Módena (recetas 100-116). Merrifield, M. P., 1999, pp. 68 y 90.
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Ad faciendum purpureum colorem pulcrum et aurum. Accipe argenti vivi et stagni, et fonde simul; postea accipe sulphuris vivi, salis armoniaci, et tere simul hec duo, et pone cum predictis, terendo super lapide subtiliter cum… et est color optimus ad ponendum super libris et cartis265.
Por otro lado, en este texto se incluye una fórmula para la realización de un mordiente al aceite que Alcherio no menciona al referirse a estas sustancias en su primer tratado. Dicho mordiente, al que según el autor no afectaban las condiciones climatológicas, se confeccionaba con minio, cerusa, verdigiris, bol y ocre pulverizados con agua y mezclados después, una vez evaporada el agua, con aceite de linaza, a lo que se añadía un poco de barniz líquido:
Ad faciendum mordentem qui stet ad aerem.-Accipe parumper de minio, et cerusa… et verderamo, et de bolo, et de ocrea, et tere omnia ista ad invicem cum aqua. Postea sine siccari usquequo aqua exiverit. Postea accipe illud quod remanserit, et tere cu moleo et semine lini, et pone intus cum aliquanto vernicis liquide, et aliquantum de auratura; et omnia ista tere bene invicem, et ponas in opere, et quando pungit pone super aurum266.
De entre los siglos XIV y XV es el denominado Manuscrito de Estrasburgo267, texto anónimo que constituye uno de los más completos escritos en época medieval en el norte de Europa268 sobre técnicas artísticas. La información que proporciona acerca de la técnica del dorado es extensa y detallada, e incluye distintas instrucciones y recetas