3. EU ‘smart borders’
3.2 The foreseen systems
3.2.4 The rationale for ‘smart borders’
La Noche, como el escudo, no sólo es madre, asiento, sede y protección de los dioses. Es también promesa de regularidad. En ella observamos que de símbolo invertido y de la intimidad pasa a ser promesa de retorno.
Fr. 147: “(I) Fanes avanza como único que es, y se celebra como “hembra y engendrador” y engendra las Noches. // (II) Pues se presentan tres noches en Orfeo, la primera de las cuales permanece en sí misma [...] y la intermedia entre ambas, lo que es propicio de la moderación. // (III) Pues hay órdenes de la noche y del día [...] como también nos enseña la teología órfica, pues hay unos anteriores a la demiurgia y otros que están implicados en ella”.
Fr. 246: “Pues se presentan tres noches en Orfeo […], la tercera sale fuera y da lugar, dice, a Justicia. // Pues hay muchos órdenes de la noche y del día […] como también nos enseña la teología órfica, pues hay unos anteriores a la demiurgia y otros que están implicados en ella. // La tercera (Noche) está alineada con los demás dioses”.
Fr. 250: “Por su parte, Ananque (Necesidad) representa tanto la divinidad única que preside el destino como el orden que gobierna los cuerpos celestes, manifestándose como la misma diosa que entre los teólogos se llama Temis. // (II) Por otra parte, que hay que creer que Necesidad es la misma que Temis (Norma) no sólo se garantiza por las teogonías griegas”.
La tercera Noche, la de la oposición día-noche, genera la Norma que rige los movimientos celestes y, en general, los movimientos del mundo. El calendario, la Justicia, nace de la sucesión de días y noches. Es notable que Temis permanezca virgen hasta su unión con Zeus. La norma regular no es posible sin su unión con el principio rector.
Fr. 251: “Por ello permaneció virgen (Temis) hasta que el demiurgo no hubiera nacido, de acuerdo con los decretos de la Noche: Hasta que Rea pariera un hijo, unida en amor a Crono”.
Fr. 252: “(Temis) dio a luz a las Horas, Equidad, Justicia y Paz”.
Fr. 253: “Cloto, Láquesis y Átropo (Las Moiras)”.
Fr. 254: “Aglaya, Eufrósine y Talía (Las Gracias)”.
Por la noche (por su decreto) es por lo que nace la regularidad. Y lo hace “esperando” el nuevo orden que impondrá el cetro de luz. De la noche será hija la Norma, y de ésta las Horas, las Hilanderas y las Gracias.
2. La madre
1044Los símbolos temidos del Régimen Diurno que se agrupaban entorno al concepto de devenir subyacente e incontrolado, se invierten y pasan a ser símbolos de seguridad y de refugio, precisamente por estar siempre “por debajo” de lo dado. La muerte se convierte en el retorno a la madre tierra, y el sepulcro en cuna: “la vida no es otra cosa que la separación de las entrañas de la tierra, la muerte se reduce a un retorno a uno (....) el deseo tan frecuente de ser enterrado en el suelo de la patria no es más que una forma profana del autoctonismo místico, de la necesidad de volver a su propia casa”.1045 El
patriotismo es en realidad “matriotismo”. Tanto mitos como ritos reflejan esta concepción: la sepultura (tanto de muertos como de enfermos –con el objetivo de que sanen-) es un retorno al útero materno, y el “polvo eres” y “en polvo te convertirás” evoca esa misma naturaleza terrestre de los humanos.
En Grecia, por ejemplo, Heráclito se sumergió en estiércol para curarse de hidropesía.1046 Y, por
ejemplo, Empédocles habla de cómo de la tierra nació todo lo existente:
“Y la tierra se juntó casi con la misma proporción o bien en cantidad poco mayor o menos con Hefesto, con la lluvia y con el éter brillante y así ancló en los puertos perfectos de Cipris. De éstos nacieron la sangre y las formas de la carne además”.1047
El éter, como aquello más excelso que podemos alcanzar, puede interpretarse como un regreso al útero, como ya observamos. Aristóteles refiere esa idea de la muerte como retorno al vientre materno cuando dice que a partir de cierta edad los ancianos se vuelven progresivamente niños.1048
Ese recipiente que es a la vez sepulcro y cuna también lo encontramos en el simbolismo de la barca de Caronte. La barca, como el Arca de Noé, es el refugio de la semilla. Esta interpretación aclararía el sentido de la etimología de “cementerio”: “koimêterion quiere decir “cámara nupcial””.1049
Esto significa que el cementerio, además de ser lugar de reposo, es un sembrado. Como la letra nûn en el alefato, continente del punto, la esencia, la barca es el continente de la vida.
Para Durand, la inhumación está ligada al Régimen Nocturno y la incineración a los rituales celestes y solares, como ya vimos anteriormente. El sepulcro, en cambio, nos remite a la intimidad y al reposo. Las bellas durmientes de la mitología popular tienen que ver precisamente con esto. Emerge la constelación del recipiente y lo receptivo, que aglomera juntos al sepulcro, la madre, la tierra, el vientre, la caverna, la casa, la copa, el grial, la matriz, la tumba, la cripta, etc. Y su esencia se concentra en el
1044 = Los símbolos de la intimidad.
1045 Eliade, cf. Durand,G., Las estructuras antropológicas del imaginario, Introducción a la arquetipología fundamental, F.C.E., México, 2004, p. 244.
1046 DK 22 a 1. 1047 KyR 441.
1048 Aristóteles, Política, 270 d-e.
1049 Jung, cf. Durand,G., Las estructuras antropológicas del imaginario, Introducción a la arquetipología fundamental, F.C.E., México, 2004, p. 245.
hueco, que es precisamente el sancta sanctórum, la habitación última y secreta y, finalmente, el ómphalos u ombligo del mundo: “el rincón es un refugio que nos asegura un primer valor del ser: la inmovilidad”.1050
Durand diferencia entre las figuras cuadradas y rectangulares (la ciudad, la fortaleza, la ciudadela), que harían recaer el acento simbólico sobre temas de defensa de lo interior, y las figuras más bien circulares (el jardín, el fruto, el huevo o el vientre), que acentuarían las voluptuosidades secretas de la intimidad.1051 Probablemente base su afirmación en su maestro Bachelard, quien dice: “¿Creemos que
Bergson no rebasaba el sentido atribuyendo a la curva la gracia y sin duda a la línea recta la rigidez? ¿Qué hacemos de más si decimos que un ángulo es frío y una curva caliente? ¿Qué la curva nos acoge y el ángulo demasiado agudo nos expulsa? ¿Qué el ángulo es masculino y la curva femenina? (…) La gracia de una curva es una invitación a permanecer”.1052
El grial, que es la crátera órfica, sirve para evocar con más facilidad algo que parece sugerir todo símbolo del recipiente: a saber, el alimento. Por ello todo continente es un estómago, porque lo que en él se posa, “se realiza” (en el sentido de que “viene a la Realidad”): “toda alimentación es transustanciación. Precisamente por este motivo Bachelard puede afirmar muy profundamente que “lo real es desde el principio un alimento”. Con esto entendemos que el acto alimenticio confirma la realidad de las sustancias. Porque “la interiorización ayuda a postular una interioridad””.1053
La sustancia es entonces, con Bachelard, un interior preciado.
El alimento primordial y arquetípico es la leche, porque es el alimento natural de la madre: es su fruto. La miel supone un doblete natural de ella. En el mismo sentido, el brebaje sagrado de la mayoría de culturas, que funciona como sustitutivo del alimento primordial, se extrae de un árbol o planta. De esta forma, emerge la ilación entre la copa, la leche, el néctar divino y el árbol, porque el brebaje sagrado no sólo se extrae frecuentemente de un árbol, sino que además colabora activamente en la ascensión (y como hemos dicho, el árbol es la escalera primigenia). En el caso griego, el vino es reflejo del néctar divino. Su color, espesor y vida hacen de él la viva imagen de la sangre. El cristianismo conserva esa convergencia llamando al vino sangre de Cristo.
Durand dice que para Bachelard los alquimistas valoraban el oro por el proceso de digestión que requería, no por su brillantez. Es decir, que el oro es “un doblete técnico del excremento natural”.1054
La operación alquímica precipita generando la sal, que junto con el agua, el vino y la sangre, es “la madre de los objetos sensibles”.1055
Sirve para cocinar y conservar los alimentos, lo que nos remite de nuevo al esquema de la digestión. En la psicología infantil, según el autor que estudiamos, “la defecación es el modelo de la producción, y el excremento es valorizado por ser el primer producto creado por el
1050 Bachelard, G., La poética del espacio, F.C.E., México, 1975, p. 172.
1051 Durand, G., Las estructuras antropológicas del imaginario, Introducción a la arquetipología fundamental, F.C.E., México, 2004, p. 256. 1052 Bachelard, G., La poética del espacio, F.C.E., México, 1975, p. 182.
1053 Durand, G., Las estructuras antropológicas del imaginario, Introducción a la arquetipología fundamental, F.C.E., México, 2004, p. 264. 1054 Durand,G., Las estructuras antropológicas del imaginario, Introducción a la arquetipología fundamental, F.C.E., México, 2004, p. 269. 1055 Durand,G., Las estructuras antropológicas del imaginario, Introducción a la arquetipología fundamental, F.C.E., México, 2004, p. 271.
hombre”.1056 Obviamente, esta asimilación es insostenible para el Régimen Diurno, pero para el
pensamiento nocturno, la inversión de valores entorno al excremento tiene que ver con los beneficios del ahorro, el abono y lo económico. Desde esta óptica, Plutón es rico porque precisamente las sobras de la naturaleza (los muertos) son consideradas bienes. Junto al acurrucamiento, el Régimen Nocturno se caracteriza por la búsqueda silenciosa de tesoros interiores e íntimos, cuyo valor es otorgado por su peso, y ya no por su brillo.