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CHAPTER 11: CONCLUSIONS AND RECOMMENDATIONS

11.2 Recommendations

Al igual que el titular, el lead o entradilla es la parte donde se concentra lo más substancioso de un artículo de prensa al proporcionar un resumen de los acontecimientos que luego se desarrollarán en el cuerpo de la noticia. En este componente se indica la hora, el lugar, las circunstancias, los actores implicados, al igual que los acontecimientos relevantes, expresados en proposiciones breves.

Las entradillas contienen, por lo general, los resultados o las consecuencias principales de los acontecimientos. Desarrollan las fases concluyentes de las noticias; para el caso que corresponde aquí, las penas imputadas a los agresores al igual que la confirmación del hecho violento a partir del hallazgo del cadáver de la víctima. Los leads se convierten en elementos superestructurales que especifican la clase de suceso, los protagonistas y las consecuencias. De acuerdo con van Dijk (1983): “[los] lead[s] puede[n] contener los resultados o consecuencias principales de las acciones y acontecimientos” (p. 86).

54 El lead, al ser una proposición donde se reúnen aquellos detalles que no fueron incluidos en la macroestructura semántica del titular, aporta detalles sobre los actores y los hechos; en otras palabras, el lead es aquella parte donde se reúnen los hechos desencadenantes tales como la agresión como una etapa culminante de una discusión, o las acciones judiciales que se imputarán al actor del delito. En la entradilla se presentan, además, las fases concluyentes relacionadas con el asunto principal que subyace en la macroestructura semántica:

9. La tierra removida y los malos olores permitieron la ubicación del cuerpo enterrado en el patio de la finca La Floresta. En medio de una discusión11, M. C. R. H.12, de 40 años, murió de un golpe con un ladrillo que le propinó su esposo, de 54 años, quien además la enterró en el patio de la vivienda, en la vereda El Caimal […] (La Tarde, 11/05/2016).

10. La condena de hasta 30 años que alias “Caco” tendrá que pagar, es la primera por feminicidio después de haberse aprobado la ley que aumenta las penas a quien dé muerte a una mujer por su condición de género (Q’hubo, 18/03/2016).

11. Con sevicia, C. V. C. de 30 años presuntamente agredía a la mujer que supuestamente ‘amaba’. El caso parece de película de terror, según la fiscalía, le enterraba agujas en diferentes partes del cuerpo y la hería con máquinas de afeitar (Q'hubo, 02/07/2015). 12. El capturado fue puesto de cara a la justicia por los hechos denunciados por su pareja

sentimental y la Fiscalía solicitó medida de aseguramiento en establecimiento carcelario. El hombre fue denunciado por su compañera sentimental como el responsable de causarle heridas con cuchillas de afeitar y agujas (La Tarde, 02/07/2015).

Los anteriores fragmentos son muestras selectivas que representan a otras entradillas de noticias recopiladas en los Anexos. El tema desarrollado en los enunciados (9) y (10) es similar al de las noticias 1, 2, 4, 6, 7, 12, 13, 17, 29, 30, 31, 32, 37, 38 y 39 al tratarse del asesinato de mujeres por parte sus parejas “por motivos pasionales” o “luego de una discusión de pareja”. En estas entradillas se incurre en la deshumanización de la mujer ya que es generalizada por medio de la nominación cuerpo. Así se legitima, pues, el papel subordinado de la mujer dentro de las

11 Las cursivas son nuestras.

55 estructuras del discurso sobre el feminicidio.

En los casos (9) y (10) se desarrolla el mismo caso de una mujer asesinada; sin embargo, mientras en la entradilla (9) se narra la situación desde el punto de vista de los actores que no están involucrados en el hecho violento (“los habitantes”), en (10) la descripción “La tierra removida y los malos olores permitieron la ubicación del cuerpo enterrado en el patio de la finca La Floresta” hace que haya una omisión de éstos, siendo el olor de descomposición del cuerpo una forma para afirmar de que en verdad hubo un feminicidio.

En líneas subsiguientes del enunciado (10) se retoma el asunto de “la discusión” como una de las principales causas que desató el crimen. Lo anterior concuerda con lo planteado por Vallejo (2005) y Zurbano (2012) al sostener que los diarios periodísticos, si bien abordan temas como el feminicidio, el maltrato al que es sometida la mujer (en este caso con un objeto contundente) se encubre como si se tratara de un problema doméstico.

En cuanto a la muestra (11), el tema de la violación sexual se aminora por la utilización de la proposición “agredía a la mujer que supuestamente ‘amaba’” lo que conlleva a que la agresión sexual no se presente como un acto de violación contra la integridad de la mujer, sino más bien como un caso de relación sexual mediada por circunstancias como “el amor”. De esta manera se recalca la idea de que la mujer es un sujeto constantemente sometido al placer y pertenece a una imaginería holística de la dominación erótica (Fernández, 2003, p. 37).

De igual forma la pasividad de la mujer se cristaliza por las prácticas sexuales las cuales no se consideran directamente como actos de violación, al existir argumentos como “el amor”. Si bien en el enunciado (11) se construye la imagen del otro, en este caso, el de la mujer como objeto de quién se habla, el cual resulta ser material noticiable, su voz no está presente. En el caso del fragmento (12), en la que la víctima decide denunciar al perpetrador sucede algo similar puesto que no se incluye la voz de la mujer; en vez de ello, se acude al testimonio judicial, lo que estaría indicando el plano desde el cual se reproduce el hecho noticiable con el fin de omitir la voz de la denunciante. En otras palabras, la voz de la mujer es parafraseada (Angélico, Dikenstein, Fischberg y Maffeo, 2014) en las construcciones de los hechos que son noticia.

56 Si bien en los enunciados (11) y (12) se desarrolla el tema de la violencia sexual como una de las tantas representaciones de misoginia, el hecho de que el perpetrador haya utilizado “agujas” para hacer daño es una forma de decirle a la sociedad que su pareja “no ha cumplido con su papel de mujer dentro de la relación de pareja”. En otras palabras, el acto de tortura es una forma de control del varón y, a la vez, una forma de mostrar a la mujer como un objeto de posesión y subyugación.

Un recurso retórico que se detectó en las noticias analizadas tiene que ver con la edad de los actores sociales. Esta información obedece a una máxima de cantidad, en cuyo caso realza la precisión del perfil de los sujetos. Al tratarse de personas mayores de 18 años, la forma como se construye una imagen sobre estos actores podría ser diferente a como podría ser abordado un caso de infanticidio o violación a una menor de edad13.

Si bien, las víctimas a las que hacen referencia los periódicos de Pereira son mujeres que oscilan entre los 19 a 40 años, la forma como se aborda el maltrato o el asesinato de éstas no genera tanto repudio ya que se trata de mujeres jóvenes con responsabilidades como el hecho de tener un vínculo amoroso con el hombre agresor, contrario a niñas o ancianas que son más vulnerables. De modo que la elección léxico-estilística es una categoría importante en el uso de la palabra “mujer” la cual puede corresponder a “compañera sentimental” o “pareja sentimental” y esto no genera tanto rechazo social.