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Chapter 2 Development of reflective practice 2.1 Introduction

2.2 An origin of reflective practice: Schön’s view

2.3.3 Reflection as a form of development

En una adicción hay varios factores que debemos tener en cuenta durante la terapia: 1. Qué hecho la motivó. 2. La repetición del consumo crea un hábito. 3. El hábito genera una dependencia orgánica, o respuesta biológica a los tóxicos que se ingieren. La hipnosis es una herramienta para tratar rápidamente los factores psicológicos, pero los orgánicos dependen de cada organismo y de lo profundo de la afectación.

Puesto que la adicción está grabada en la mente del sujeto como algo supuestamente agradable, una técnica para desprogramarlo consiste en asociarle eso con algo que para él sea asqueroso. Para averiguarlo, se le pregunta al paciente qué cosa le parece repugnante. Luego, durante la hipnosis el terapeuta le puede crear una historia que asocie ello con el cigarrillo, la droga o el licor. En nuestro canal Aurelio Mejia de YouTube hemos compartido muchos vídeos de terapias relacionadas con adicciones y otros temas, los cuales podéis mirar como referencia.

El procedimiento anterior se puede se puede reforzar con lo siguiente: Se le dice al paciente que imagine estar disfrutando el campo, respirando el aire puro de la mañana, y que sienta el agradable aroma de las flores que hay en los jardines cercanos: El día está hermoso... Observa los árboles... Siente los trinos de las aves... Respira profundo toda esa energía del campo.... Siente como el aire puro limpia ahora tus pulmones... Siente como al exhalar el aire va saliendo toda esa contaminación que tenías en ellos... Siente salir todo ese veneno dejado por el humo de los cigarrillos... Ahora que ya eres un no-fumador siente esa apacible energía que te rodea... Disfruta el aroma de las flores, de la tierra húmeda, del aire de las montañas... Siente lo agradable que es ser no-fumador.

Procura hacer sugestiones que afirmen: Disfruta el aroma del campo.... Ya eres no-fumador y eso te hace muy feliz.... Sigue respirando ese aire puro y fresco... Saca completamente de tus pulmones todo ese asqueroso veneno.... Te sientes estupendo... Es una sensación de bienestar maravillosa.... Te sientes muy bien ahora que eres no fumador.... Ahora te fastidia el olor y el sabor del cigarrillo... Te sabe a algo que te repugna.... No sabes a qué, pero te parece asqueroso...

Otra técnica para dejar de fumar, beber o consumir droga

Puesto que fumar, consumir droga o beber licor está grabado en la mente como algo supuestamente agradable, que produce placer o que llena un vacío, una técnica que da muy buen resultado para bloquear eso, consiste en relacionarlo con algo asqueroso, repugnante,

desagradable. Durante la entrevista se le pregunta al paciente qué cosa le produce asco, y cuando esté en hipnosis se busca el momento más apropiado para vincular y asociar una cosa con la otra.

Por ejemplo, cuando esté imaginando una playa o un bosque, se le dice: disfruta el aire fresco del mar (o del campo), siente el olor de los árboles y el pasto fresco, el aroma del campo. Ahora que estás allí, te hago una pregunta: ¿Respirarías el humo que está saliendo por la chimenea de una fábrica?

Lo usual es que responda que no. En ese momento le refuerzas su respuesta, diciendo algo como lo siguiente:

¡Ni loco(a) que fueras para respirar el humo de esa chimenea!

Pues resulta que han inventado unas chimeneas pequeñas, de bolsillo. Empaquetan varias en una cajetilla y las llaman cigarrillos. Igual que en una chimenea grande, en la pequeña también sale humo por un extremo. Igual que en la chimenea grande, en la pequeña también queman basura para producir el humo… Es picadura de hoja de tabaco (o de marihuana, según la adicción que se trate) revuelta con otras cosas. ¿Y de dónde la traen? Unos campesinos cultivan las plantas en el campo, cortan las hojas cuando están grandes y van haciendo una pila o arrume con ellas, esperando que se sequen y llegue alguien en un camión para llevarlas a la picadora.

Pues resulta que hay cucarachas por todas partes… ¿Dónde no hay cucarachas? El cucaracho y la cucaracha se meten por entre las hojas del tabaco — (o de marihuana) — para hacer sus “cucarachadas” sexuales. La cucaracha queda en embarazo y le sale por la cola un huevo largo que pega con un vómito pegajoso debajo de las hojas de tabaco. ¿Y dónde no hay ratas? En todas partes, y las campesinas son más grandes. Hacen el nido entre las hojas del tabaco, y allí el ratón embaraza a la rata. Tú sabes que la rata es femenina y tiene el periodo… ¿Y a dónde derrama eso? ¿En dónde orina, vomita y hace la caca? Pues allí donde estás pensando: en las hojas de tabaco.

Nacen ratoncitos, pero como la alimentación es tan mala, algunos mueren, se pudren, le salen gusanos, huele fétido, la piel se les desprende y todos esos pelitos van quedando ahí, revueltos con las hojas de tabaco.

En cierto momento llega alguien en un camión para llevarse eso para la picadora, pero él es un ser humano, tiene su necesidad fisiológica. Corre apresurado, está que se revienta, se esconde detrás del arrume de las hojas de tabaco… Esa diarrea salió fétida, asquerosa. ¿Y con qué se limpió? Allí no hay papel perfumado de tocador. Se limpió con eso que estás pensando… Con una hoja de tabaco — (o de marihuana, según la adicción que se está

tratando) — grande y lisa, porque tiene piel muy sensible. Luego la tiró encima del arrume, y con una pala subió todas las hojas al camión y las llevó para la picadora.

En la picadora muelen las hojas, los huevos de cucaracha, la rila del camionero, las cucarachas muertas, los orines y la diarrea de la rata… Y con esa picadura fabrican los cigarrillos de tabaco — (o de marihuana) —.

Yo tengo uno aquí y lo voy a encender para que recordemos a qué huele esa porquería, pero no vayas a vomitar… aguanta… ya lo voy a encender. En este momento enciendes el cigarrillo y soplas suavemente el humo para que llegue a la nariz del paciente. Coloca un papel debajo, de modo que no le caiga a éste la ceniza del cigarrillo.

En nuestro canal de YouTube puedes ver vídeos con terapias. Busca Aurelio Mejia cigarrillo (o marihuana, o licor)

Cuando veas que el paciente expresa asco, desagrado, le dices: Ya voy a retirar esta porquería... Hoy tomaste una decisión muy inteligente… no más el asqueroso cigarrillo… ahora podrás disfrutar el aroma del campo, el olor de las flores, el sabor de las comidas. ¡Ahora eres libre para disfrutar tu salud y tu dinero!

El final del proceso se hace igual que para el resto de terapias: ¿Consideras que estás preparado(a) para regresar y disfrutar de todo eso? Si responde afirmativamente, haces el conteo de retorno a la normalidad, y le dejas unos cuantos mensajes de motivación post- hipnótica.

Para dejar de beber procede de manera similar. Le preguntas al paciente qué cosa le

produce desagrado, y durante la terapia le creas una historia acorde con aquello que le repugna, la cual podría ser así. Te voy a contar algo que me dijeron (así comienzan todos los chismes, sin responsabilidad personal). En la fábrica de licores tienen unos tanques grandes en los que guardan muchos galones de cerveza — (de ron, whisky, aguardiente, según el caso) — y hay unos vigilantes que los cuidan día y noche para evitar que se acerquen ratas, cucarachas, gusanos o cualquier otro bicho.

Pues resulta que le celebraron la noche anterior el cumpleaños a uno de ellos, llamado Pancho, y le dieron de comer pizza, frijoles, mole mexicano y otras cosas que le cayeron mal al estómago. Por la mañana, cuando salía para la fábrica donde trabaja vigilando, su esposa le dio para tomar unas cucharadas de aceite de hígado de bacalao… ¡Y usted sabe lo que es eso!… Huele a pescado podrido. ¡Y el remedio lo empeoró! Cuando estaba laborando junto a uno de los tanques se le vino tremenda diarrea con vómito… ¡Y salpicó al tanque! Esa caca y el vómito comenzaron a dar vueltas en el licor como en un remolino.

Pancho no dijo nada, para no perder el empleo. Él sabía que los borrachos se comportan como idiotas, dicen y hacen cosas que no serían capaces en sano juicio, y que no se iban a dar cuenta de que se estaban bebiendo esa porquería.

¡Pero ahora tú lo sabes! Afortunadamente hoy tomaste una decisión muy inteligente… Terminó tu relación con esa porquería del licor… No volverás a beber de la diarrea ni el vómito de Pancho.

A partir de hoy, cada que sientas el olor de licor o veas a alguien tomando, te va a venir a la mente ese vigilante…

Afortunadamente hoy tomaste la decisión de ser libre, y eso te hace feliz… muy feliz.

El final del proceso se hace igual que para el resto de terapias: ¿Consideras que estás preparado(a) para regresar y disfrutar de todo eso? Si responde afirmativamente, haces el conteo de retorno a la normalidad, y le dejas unos cuantos mensajes de motivación post- hipnótica.