CHAPTER 7: CONCLUSION AND RECOMMENDATIONS
7.8 REFLECTIONS
Los ingleses durante sus incursiones- más bien defensivas- contra los aviones enemigos, no habían podido todavía aproximarse a Puerto Argentino, la capital de las islas y donde estaba el grueso de las tropas argentinas a la espera de los ingleses. Fue así que se pensó mandar desde el estrecho de San Carlos, a dos unidades logísticas de la clase “SIR”, los buques “Sir Galahad” y “Sir Tristam” ambos apoyados por la fragata Plymouth. Iban en ellos los guardias galeses y en ese mismo buque se contaba con municiones suficientes para cruentos y largos combates.
Los ingleses ya habían establecido en días previos su desembarco en San Carlos y la cabeza de playa estaba asegurada; nada parecía ser que los detenía en su avance hacia Puerto Argentino. El clima era óptimo y ayudaba para ataques aéreos por parte de los argentinos. En Bahía Agradable empezaron los movimientos para desembarcar hombres y equipos. Esa información llegó a la Fuerza Aérea Argentina ese mismo día, 8 de junio, al detectar movimientos cercanos a la costa, y más bien habían representado dos objetos estables en los radares; eran esos dos buques que permanecían anclados a unos 400 metros de la costa. Era tanta la confianza, que se permitían ir desembarcando, ahora cerca de una localidad llamada “Fitz Roy” (Bluff Cove) a unos pocos kilómetros de la capital.
Pero por sorpresa y volando a muy baja altura aparecieron por lo menos cuatro aviones A 4, serpenteando las colina, dos de un lado, y dos del otro lado. Eran las escuadrillas de “Dogos” y “Mastines”, 2 escuadras de aviones que luego fueron 7 debido al desperfecto mecánico de uno y que debió regresar al continente y posteriormente quedaron 5, por no haber podido reabastecerse en vuelo, justo a los Capitanes Carballo y Filippini. Hicieron blanco en ambos buques con una precisión increíble.
El primer ataque, las bombas hicieron impacto en el RFA Sir Galahad, y en ese momento se encontraba el grueso de la tropa en la cafetería del buque, desatándose un infierno a bordo debido al derrame del combustible de los misiles Rappier que se debían instalar en tierra lo cual se hizo un verdadero descontrol. Los otros 2 aviones entraron de revés y lograron impactar en el segundo buque, el RFA Sir Tristam. Murieron quemados más de 30 hombres y muchos más resultaron heridos de consideración. No obstante los hombres que allí se encontraban eran muchos de ellos enfermeros y médicos, lo cual no ayudó a aliviar un poco la situación. Otros desesperadamente se tiraron al agua desde el infierno de sus cubiertas. Era tanta la impotencia que se tenía que ni si quiera los Harriers estaban en su ayuda. El accionar de los aviones fue rápido y preciso. “El despelote se hizo notable”, como señaló un
piloto que participo del bombardeo. Solo quedaba por presenciar desde las costas el horror de la guerra. Soldados ingleses desde la costa veían como eran atacados sus buques, que minutos antes ellos habían estado abordo. Se hicieron operaciones de salvamento, llevadas a cabo por los helicópteros Sea King, tratando de rescatar hombres sobre las cubiertas del Sir Galahad. Igual situación se vivía en el Sir Tristam que estaba a su lado. Solo había desesperación, y atrás quedaba el infierno en Bahía Agradable para nuestros pilotos con la satisfacción de la misión cumplida. Esta fue sin dudas una cruenta y sangrienta derrota de la Task Force.
El mal logrado plan que fue pergeniado por los Comandantes ingleses Jeremy Moore y el General Tony Wilson, a bordo del buque comando de asalto Fearless. Posteriormente se reprochó duramente el accionar de esos buques, al no tomar los recaudos necesarios como el apoyo de las patrullas Harriers y el apresuramiento por llevar a cabo las acciones de desembarco a toda prisa. Por cierto para ese día, 8 de junio, el clima era el óptimo y ayudaba ya que días anteriores había clima lluvioso y las operaciones habían sido casi nulas. Igualmente se esperaban resultados rápidos, ya que se presionaba desde Londres urgentes acciones en la reconquista de Puerto Argentino.
Foto: una de las imágenes mas conocidas de la guerra, el Sir Galahad en llamas.
Posterior a la toma de Puerto Argentino, el Sir Galahad fue remolcado y llevado a la isla Ascensión para su reparación. Su buque compañero le había quedado una bomba en el casco y sufrió serios impactos de cohetes. Además de las pérdidas humanas hay que reconocer que en esas dos embarcaciones se perdió también material logístico de suma importancia para las operaciones terrestres. Las imágenes de estos buques son conocidas en todo el mundo, tomadas por la BBC de Londres de sus corresponsales de guerra. Estas imágenes representan una de las postales más terroríficas y también muy difundidas; la operación desastrosa e ineficaz por la manera en como se expuso casi sin protección aérea a los buques.
En este plan fue ejecutado casi a la perfección, al igual que la operación de desembarco “Rosario”. El factor sorpresa fue decisivo para dicho ataque a estas unidades que se encontraban ancladas cerca de la costa llevando a cabo tareas de desembarco, tanto de hombres como de material logístico y bélico.
Ahora bien, el porqué se había tomado la decisión de ésta desastrosa operación, previa reunión de la plana superior de los oficiales encargados de dirigir el desembarco en Bahía Agradable. Uno motivo, era la proximidad de esta localidad (Bluff Cove) a la capital de las islas, donde se encontraba el grueso del ejército argentino. Previamente las tropas argentinas volaron un puente que unía a las localidades de Bluff Cove con Fitz Roy, lo cual dificultaría o retardaría la llegada de tropas enemigas hacia la capital, y la cancelación de dicho plan por parte del Gral. Wilson que no quería avanzar más lentamente por tierra y no rehacer el puente. Y el segundo motivo era se necesitaban resultados urgentes, ya que desde Northwood, el Brigadier Julián Thompson4 había recibido directivas de avanzar hacia la embestida final. Lógicamente esas tropas (guardias galeses y escoceses) ayudarían al comando 42 y a los paracaidistas del 2° regimiento, que a paso lento pero seguro, iban barriendo posiciones argentinas en los terrenos elevados. Y estos buques eran los disponibles para evitar arriesgar a los de desembarco anfibio, los HMS Fearless e Intrepid donde eran base del comando y desde allí se tomaban decisiones de suma importancia. Se había previsto que para dicho plan se usaran lanchas de desembarco LSD y posteriormente las tropas se reagruparían y marcharían hacia la embestida final de los cerros cercanos a Puerto Argentino. Era tanta la confianza que se tenía en esta operación, que no se tuvo en cuenta los ataques aéreos por parte de los argentinos, ni si quiera una efectiva protección antiaérea por parte de más fragatas a dichas unidades auxiliares de transportes de tropas
4
Sobre el brigadier Thompson había recaído la responsabilidad de dirigir las operaciones anfibias y de desembarco en tierra, antes de pasar el mando al general Jeremy Moore que se encontraba en trayecto hacia las islas en el Canberra. Sobre Thompson recayó la responsabilidad del avance hacia Puerto Argentino, lo cual destruyó su estrategia debido a que no tuvo en cuenta a los Exocets argentinos ya que estos habían impactado y hundido al porta contenedores “Atlantic Convenyor”, buque de suma importancia logística para Thompson.