6.2 Dynamic Path Reporting
6.2.1 Representing Dynamic Forests with Small Labels to Support Path
En abril de 1947 el gobierno Británico solicitó que el problema de Palestina fuera resuelto en el marco de las Naciones Unidas. Unos meses después, el 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de la ONU aprobó su resolución sobre la partición de Palestina, por 33 votos contra 13, con 10 abstenciones. Votaron a favor los Estados Unidos, la URSS, muchos estados europeos y la mayoría de los países latinoamericanos.
Mientras que los árabes rechazaron la resolución de las Naciones Unidas, los judíos la aceptaron y celebraron. Pero los festejos no duraron mucho ya que, al día siguiente de la votación, estalló la guerra.
La guerra se desarrollaría en dos fases. La primera se inició el 30 de noviembre de 1947, un día
después de que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptara su resolución sobre la partición de Palestina, y terminó el 14 de mayo de 1948, cuando las fuerzas británicas se retiraron del país. La segunda fase comenzó al día siguiente de la evacuación británica y terminó el 20 de julio de 1949, cuando se firmó el último de los acuerdos de armisticio con Siria.
Clickeá en la imagen para ver la votación de la Asamblea General de la ONU del Plan de Partición, y distintos testimonios y repercusiones de este suceso en la naciente sociedad israelí.
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Amos Oz (Jerusalén, 1939) es uno de los escritores más importantes de la literatura hebrea. En el año 2005 recibió el Premio Goethe de Literatura por su libro autobiográfico Una historia de amor y oscuridad. Reproducimos los fragmentos de este libro, en donde el autor hace referencia a los momentos en que se conoció la aprobación del Plan de partición:
“Después la voz grave, algo ronca, volvió a hacer temblar el aire a través de la radio y concluyó con árida sequedad pero grávida de alegría: treinta y tres a favor. Trece en contra. Diez abstenciones y un país ausente de votación. La propuesta es aceptada.
Y su voz fue tragada por el clamor que salía de la radio, que se desbordaba en las galerías locas de alegría de la sala del Lago Success (…) un grito no de alegría, no se parecía en nada al clamor de la multitud en los estadios deportivos, no se parecía al desenfreno de una muchedumbre exaltada, tal vez era más como un alarido de terror y pavor, un grito trágico, un grito que hacía temblar las piedras, que helaba la sangre (…) y un momento después, el primer grito de terror dejó paso a clamores de alegría y a una mezcla de bramidos roncos y el pueblo de Israel vive! y alguien que intentó en vano empezar a cantar el himno y griterío de mujeres y aplausos (…) y toda la multitud comenzó a moverse lentamente alrededor de sí misma como llevada por un gigantesco remolino y ya nada estaba prohibido y salté dentro de los pantalones pero olvidé la camisa y el jersey y fui lanzado desde la puerta a la calle y la mano de algún vecino o desconocido me alzó para que no me aplastaran y me fueron pasando, volando de mano en mano, hasta que aterricé en los hombros de mi padre junto a la puerta de nuestro patio: mi padre y mi madre estaban abrazados, aferrados el uno al otro como dos niños perdidos en un bosque, jamás los había visto así antes de esa noche y no volví a verlos así después, y por un instante estuve en medio de su abrazo y al cabo de un rato volví a los hombros de mi padre y él, mi instruido y educado padre, estaba allí gritando con todas sus fuerzas, no eran palabras ni juego de palabras ni consignas sionistas ni exclamaciones de alegría sino un largo y desnudo grito como anterior a la invención de las palabras…
Cuando vagábamos por allí, la noche del 29 de noviembre de 1947, yo montado en los hombros de mi padre, entre círculos de gente que bailaba dichosa, él me dijo, no como pidiéndomelo sino como sabiendo y afianzando su opinión con clavos: Observa, hijo mío, observa bien, hijo, por favor, observa con siete ojos todo esto, porque esta noche, hijo, no la olvidarás mientras vivas, y de esta noche les hablarás a tus hijos, a tus nietos, y a tus bisnietos mucho tiempo después de que nosotros no estemos”.
Amos Oz, Una historia de amor y oscuridad, Editorial Siruela, Madrid, 2006
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El 15 de diciembre de 1947, el Dr. Jaim Weitzman, presidente de la Organización sionista mundial, se dirigió a la Asamblea de la “United jewish appeal”, solicitando a los representantes de la comunidad Judía de los Estados Unidos que participaran, con todos sus esfuerzos y posibilidades, en la construcción del Estado Judío. En su emotivo discurso dijo: “Ningún pueblo recibe un Estado en una bandeja de plata”. Inspirado en esta frase, el poeta israelí Natán Alterman (1910 – 1970) escribió el siguiente poema:
La bandeja de plata
Se ha aquietado la tierra. En fronteras humeantes, una aurora indecisa comienza a asomar.
Y una nación dolida, pero aún palpitante, se apresta a recibir el milagro sin par... De noche la envolvieron alegría y espanto, mientras se disponía a la solemne ocasión. Ahora, frente a ella, a una joven y un muchacho ve avanzar lentamente, y aguarda la Nación. Ellos suben la senda: uniforme ordinario, zapatones pesados, en silencio total.
No han cambiado su atuendo ni con agua han borrado las huellas del trabajo y del combate fatal.
Fatigados al límite, abstinentes de pausa, casi niños, retoños del viejo tronco hebreo, se quedarán los dos inmóviles, sin habla,
sin señales que indiquen si están vivos o muertos. La nación los contempla llorando, y fascinada pregunta: -¿Quiénes sois? Le responden, tranquilos: -Nosotros somos la bandeja de plata
en la que recibes el Estado judío.
Luego, envueltos en sombras, caerán a sus pies. Lo demás ya se nombra en la historia de Israel.
De acuerdo a este poema, ¿cuál es la interpretación de Alterman sobre la frase acuñada por Weitzman? ¿Cuál es tu interpretación?
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La Declaración de la Independencia de Israel
El viernes 14 de mayo de 1948, el 5 de Iyar del 5708, a las 16 hs, en el salón principal del museo de arte de Tel Aviv, David Ben Gurión, el entonces presidente de la Agencia judía, leyó la Declaración de la independencia del Estado de Israel. La misma fue firmada por 37 miembros de la Asamblea del pueblo que luego pasó a ser el Consejo provisional del Estado.
La declaración de la independencia comenzaría a regir a partir del 15 de mayo, día de finalización del mandato británico. Su lectura se realizó un día antes, para evitar hacerlo en Shabat:
“ERETZ ISRAEL fue la cuna del pueblo judío. Aquí se forjó su identidad espiritual, religiosa y nacional. Aquí logró por primera vez su soberanía, creando valores culturales de significado nacional y universal, y legó al mundo el eterno Libro de los Libros…”
(Clickeá aquí para seguir leyendo el texto de la Declaración de la Independencia).
"Oh, Jerusalén" (2006) recrea la creación del Estado de Israel en 1948 a través de la historia de dos amigos, uno árabe y otro judío. Contada desde diferentes puntos de vista, la historia lleva a los protagonistas desde las calles de Nueva York a Israel, donde arriesgan sus vidas luchando por lo que creen.
Clickeá en la imagen para ver la película.