4. Methodology and Data Analysis
4.2 Research philosophy
La comprensión de la línea que rige el producto final de este trabajo de grado, es posible mediante la explicación del concepto de reportaje interpretativo.
Para empezar un reportaje es un trabajo periodístico. Su uso generalmente está relacionado con la descripción de un hecho, mediante una recolección de datos que alimentan el espectro espacio-temporal en el que se desarrolla la noticia a contar.
La importancia de lo que se escribe o trata haya sentido en su narración, que al ser novedosa y sugerente, posibilita añadir imágenes, sonidos, o videos. Con estos elementos se llamará la atención pública; de cierta manera esta modalidad de periodismo traspasa experiencias reales por medio de escritos contundentes y que abarca todo los frentes.
El reportaje de interpretación o explicación incluye las observaciones personales de quien lo escribe, sin necesidad de que esto signifique que manipula o dirige la información. De esta manera no pierde el vínculo con los principales implicados, o los antecedentes del hecho. La actualidad es una característica muy importante por la cual esta clase de reportaje debe siempre identificarse; debe ser pertinente a las demandas informativas del presente, y congruente con la realidad del país.
Aunque en la definición y construcción del concepto del reportaje se pueden encontrar distintas formas de su creación, el periodístico es uno de los más usados y
conocidos. La explicación con mayor claridad y calidad la dan los recursos periodísticos, las encuestas y las entrevistas son dos de los recursos más utilizados.
Como lo explica, Juan Jorge Faundes (2006), profesor y experto en periodismo interpretativo:
―Pese a que el reportaje no se encuentra incluido en ninguno de los géneros literarios existentes hasta el momento, cabe señalar que, el escritor colombiano Gabriel García Márquez, sí considera que se trata de un género literario, que podría ser vecino a la crónica. Un género que hace uso de materiales propios del plano real para convertirse en un texto de carácter literario‖.
En la academia hay muchos instructivos que aconsejan la línea y forma que debería llevar un reportaje, en este caso la interpretación se puede contar como una más.
Una de las consideraciones para este tipo de reportaje es desarrollar los escenarios de la temática, comprender cómo se relacionan y por qué esto debe ser de interés. Para lograr esto es necesario tener una cantidad de información superior a la que se pretende trasmitir, la intención de esto es que el periodista explique verdaderamente lo que pasa al tener suficiente conocimiento de causa.
He allí la disciplina del periodista con la lectura y la investigación. Al tener más información de la que está pensada contar, se abre la posibilidad de que las dudas que surjan no tengan que ver por la falta de contexto si no por reflexiones inmersas en la narración.
Puede servir para el desarrollo de las actividades que comprometen un buen reportaje de interpretación, que se realice un esquema del tema a tratar, con todo y los
subtemas, a fin de que la información se brinde de forma clara y ordenada (Faundes, 2006).
Las herramientas, géneros periodísticos y formas de expresión, permiten que el reportaje pueda tener un carácter multimedia. En la actualidad está característica es valiosa de acuerdo a cómo las Tecnologías de la Información y Comunicación interactúan y ayudan a enviar el mensaje con mayor rapidez y eficacia. Los medios digitales son el gran ejemplo, que por las amplias posibilidades que ofrece, obliga de manera indirecta a que a la hora de entregar la información se reinvente.
Ya vemos en los portales de periódicos nacionales e internacionales que no basta con que haya un texto informativo e explicativo de lo que pasa, el usuario de estos portales espera que esa información esté acompañada de fotos, videos, sonidos, u optará por cambiar de dirección web y encontrar lo que exige.
Como podemos encontrar en el libro Periodismo Interpretativo: el reportaje, de Julio del Rio Reynaga (1994), plantea “que para responder a las necesidades del lector
moderno, el reportero ya no puede improvisar su trabajo”. El reportero se encuentra con
que debe pensar, investigar y exponer los sucesos con precisión, y lógica. En otras palabras, tiene urgencia de métodos y técnicas rigurosas para captar los hechos y redactarlos.
El reportaje de interpretación del presente trabajo cuenta con una desventaja, la perdida de pertinencia. El trascurrir del tiempo caduca la relevancia del producto. El material que trabaja es susceptible de morir en un corto lapso si no se publica con cierta
oportunidad. Su valor está en relación directa con la celeridad con la que se informa a la
opinión pública. “Con tal perspectiva, el método y las técnicas de investigación del
reportero resultan todavía imperfectas” (Del Rio, 1994)
La fusión entre el periodismo de interpretación y la naturaleza del reportaje harán un relato con mayores oportunidades de asimilación. Las características del producto deben ser de carácter informativo, interactivo, documental, ágil, de multimedia, y novedoso con el fin de describir el contexto global de la problemática.
El trabajo detrás de este producto maneja contenidos manifiestos de un texto, contenidos latentes, y todo dato que pueda ser utilizado para inferir conclusiones de manera vicaria respecto de fenómenos que guarden relación.
Hay que entender la diferencia que suponen el periodismo de interpretación y el periodismo de investigación, para saber cómo se da el reportaje de interpretación que tanto interesa en este trabajo de grado.
De acuerdo al Instituto Prensa y Sociedad (2013) el periodismo de interpretación
es “reconocido como una prestigiosa vertiente profesional y como una poderosa herramienta de fiscalización a los gobiernos”.
Esa fiscalización a los gobiernos hace que el trabajo del periodista en esta vertiente exija que los datos y las fuentes se manejen con especial cuidado, y que de ninguna manera se manipule la información.
Por otro lado "el periodismo de investigación asume la parte más delicada y difícil en esa misión de defensa de la transparencia democrática, al sacar a luz los casos, a menudo ocultos e invisibles por su propia naturaleza", así lo explica el director del diario ABC, Luis María Ansón (Klein, 2001).
De acuerdo a lo anterior, y tratando de que se entienda la diferencia, hay que entender que el periodismo de interpretación o explicación, difiere del periodismo de investigación por su característica intrínseca de explicación en la que se relacionan los conceptos. Es como el periodismo de investigación solo debe remontarse a hechos concretos, certeros y probables, sin dejar ningún supuesto.
Esa naturaleza propia de la que Klein habla no es otra que el gran valor que este tipo de periodismo le aporta a la sociedad. Haciendo guardia de lo que sucede, el periodismo de interpretación da más información de la que parece suficiente, asume el acontecimiento como un hecho en constante desarrollo con infinidad de puntos de vista por donde abordarlo, pero siempre con la intención de aportar más, de ir más allá.
La racionalidad y la reflexión de los públicos son propósitos a lograr con este tipo de ejercicio. La sociedad está en su deber de mantenerse informada de lo que pasa en su entorno, pero el periodismo tiene la obligación de llevar la información y las herramientas para que la sociedad no esté sesgada por interés ajenos, sino que mediante el ideal de la democracia desarrolle conceptos que ayuden al surgimiento de un país.
Para lograr que esto pueda llegar a ser, el periodista tiene que autoevaluar su trabajo, mantener la producción intelectual, no debe conformarse con la mera
información que cualquiera que se pueda interesar llegue a obtener. Como periodista se debe crear una base siempre sólida que respalde cada cosa que se exprese.
Según ese deber social del ejercicio, Eugene Roberts, el periodista norteamericano, ex Editor Nacional de The New York Times, dice:
"La sociedad -especialmente nuestra sociedad democrática- empieza a fallar cuando no es adecuadamente informada. ¿Informa a sus lectores un periódico que se niega a hacer periodismo en profundidad, periodismo de investigación? La respuesta es, enfáticamente, no. Sin el deseo de llevar a cabo periodismo de investigación, un periódico falla a sus lectores. Les da cobertura incompleta" (Roberts, 1988, p. 12).
La responsabilidad que reposa sobre la labor de los periodistas no es meramente informativa, siempre ha de ser de trascendencia. Una sociedad civilizada, evolucionada, o con intenciones de serlo, se preocupa por exigir informaciones completas, que los dejen con la tarea moral de reflexionar sobre lo que pasa, no simplemente saber qué pasó.
La investigación es un eslabón más en la metodología de este trabajo de grado. El tratamiento de la información periodística que se da a través de la interpretación hace que el envío del mensaje, de toda clase de información tenga mayor efectividad.
Si el mensaje ha llegado de manera efectiva podemos decir que hemos informado mejor. El cambiar de perspectiva es interpretar. Las causas y efectos de lo que acontece no necesariamente deben ser detallados minuciosamente, pero si deben contar con la
información más que suficiente, para que las preguntas que surjan en el lector sean de inferencia y trascendencia.
El sentido del texto va de la mano del panorama completo. No podemos esperar que un lector se conforme con la explicación de una sola parte del tema y no seamos culpables de que ese lector fundamente la corriente de información, creyendo que eso que dedujo es una verdad completa, sin conocer los demás actores y temas involucrados.
Como el efecto de una bola de nieve que crece conforme desciende, la mala información cuenta con esa gran rapidez para esparcirse, para llegar a mentes de toda clase. Teniendo en cuenta ese fenómeno tan propio de la información es que preocupa de qué clase de información se está alimentando la sociedad.
La Pontificia Universidad Católica de Chile (2013) hace unas acotaciones muy al caso de la interpretación en las facultades de comunicación de Latinoamérica. Para esta universidad la marcada concepción de la división en el periodismo es: Periodismo Informativo y Periodismo de Opinión.
La enseñanza de esta división, dice la Universidad, se nota en cada periódico chileno.
―En teoría debe hacerse evidente que: la información aspira a ser objetiva, organizada sobre el clásico modelo de la "pirámide invertida", respondiendo las preguntas de qué, quién, cuándo, cómo, dónde y por qué. La opinión, en cambio, es un juicio de valores, basado también en hechos objetivos y una equilibrada ponderación de antecedentes, pero donde cabe una clara orientación ideológica, filosófica o política‖ (2013).
Por otro lado, ceñidos a la definición que brinda la Real Academia de la Lengua
(2013), la palabra interpretar significa “explicar o declarar el sentido de algo, y
principalmente el de un texto”. Aquí surge una pregunta: ¿será que ese sentido que trata
de explicar la interpretación, no puede tomarse como manipulación, una intensión ineludible que imprime el periodista en lo que produce?
En distintos textos provenientes de la educación periodística en Norte América se entiende el periodismo de interpretación como la profundización del periodismo habitual de diarios, sin mayores matices.
Parece que si estudiamos los antecedentes del periodismo no entenderíamos bien
el “género” del periodismo de interpretación. El sentido que toma la interpretación es de épocas modernas, donde la tecnología juega como un arma de doble filo para el periodismo. Las malas informaciones o buenas informaciones son absorbidas de muchas maneras y formatos, por lo que prevalece el afán de dar mayor información y argumento de lo que pasa, frente a la mera información que se enuncia por todos lados y que no se digiere.
Un modelo muy conocido, y proveniente de Estados Unidos, es el del Time. Esta fórmula entiende como interpretación: el organizar, explicar, y completar
discursivamente un hecho aislado, “situándolo en el marco de sus antecedentes,
contexto y derivaciones posibles, lo que no implica necesariamente un salto desde lo
descriptivo a lo interpretativo, desde los datos manifiestos a su sentido latente”
Desde los años 60, al norte del continente americano, la confusión de lo que pasaba en el país, el desconcierto del ámbito político, demandaba un esfuerzo mayor en el tratamiento de la información. No bastaba para calmar a la población de la consternación con que se escribiera únicamente, debía incorporarse un cambio acorde a las circunstancias.
Luego surge un Nuevo Periodismo, que suponía de muchas interpretaciones. Autores especialmente norteamericanos, como Alex Edelstein (citado por Santibañez,
1995), traían conceptos relacionados como la “redacción humanística”, que significaban
el añadido al ejercicio del periodismo.
Michael L. Jhonson en su libro “El nuevo Periodismo”, dice que “para tratar
plenamente el Nuevo Periodismo (…) conviene limitar la definición a ese periodismo en
revistas y libros que floreció en Estados Unidos a partir de la década de los 60, y que se caracteriza por una investigación rigurosa de antecedentes, con énfasis en detalles humanos y reveladores, a menudo olvidados en el periodismo, e hilvanados con un estilo literario fluido, casi como de una novela” (citado por Santibañez, 1995).
―El Periodismo Interpretativo se sitúa, de alguna manera, en un punto intermedio entre la opinión pura y la información aséptica y objetiva. Esto permite dudar muchas veces de su objetividad y hace posible un cierto contrabando ideológico, deliberado o no. Pero eso —hay que subrayarlo— no es un problema del género en sí mismo, sino de quienes
lo han instrumentalizado o, simplemente, mal utilizado‖ (Pontificia
Universidad Católica de Chile, 2013).
“La interpretación periodística permite descifrar y comprender por medio del
esfuerzo, también interpretativo, de hacerse cargo de la significación y alcance que los
hechos captados y escogidos para su difusión pueden tener” (Gomiz, 1997, p 36).
La actualidad colombiana con sus confituras políticas, sociales, ambientales, y de toda índole merece un mayor esfuerzo por parte de los profesionales del periodismo. El oficio del periodista consagrado con la verdad y la información, dirige sus esfuerzos a que su trabajo no se pierda con el tiempo; este quiere que su interpretación sea digerida, y converja con una sociedad con ganas de ser mejores ciudadanos a través del conocimiento de lo que aqueja a los otros y de lo que podría afectarle particularmente.
Finalmente el esfuerzo por implementar esta metodología en el Reportaje Interpretativo que representa la esencia de este trabajo de grado tratará de cubrir todas las intenciones que se den en el contexto de la crisis social, al tiempo que se nota el compromiso adquirido de investigación y la interpretación.