4. Methodology and Data Analysis
4.4 Research strategy
Con respecto a las fuentes orales, el trabajo de campo en la región de la Provincia de Soto, me permitió recolectar los testimonios de pobladores y alcaldes. Hay existencia de videos y material de audio de la totalidad de los testimonios. Sin embargo, solo se citaran unos pocos.
Silvia (Municipio de Berlín)
“Nos tienen que dar la información, nos tienen que decir. ¿Qué van a hacer con nosotros? Con los hijos de nuestros hijos. Nosotros somos los dueños de la tierra.
Nosotros la hemos trabajado. De ahí hemos vivido; unas veces bien, otras veces mal. Unos han hecho plata, otros sobrevivimos. Hemos sacado a nuestros hijos adelantes. Hay hijos que están en la universidad. No somos tampoco unos brutos, tenemos hijos en la universidad. Y si no nos dan una solución, no sé qué pasará con nosotros.
Pero no nos vamos a ir a engrosar los cordones de miseria de las ciudades. Si nos sacan, nos sacan muertos, y nos llevan al cementerio. Pero nuestra tierra la vamos a defender, así sea con la vida”.
Luis Alfredo Muñoz (Conalminercol)
“Varias federaciones, asociaciones, y empresas de todo el país, que tienen que ver con el tema de la minería, de los distintos minerales: que va desde los materiales de construcción, los minerales preciosos, carbón, varita, en fin. Todos los minerales que hay en el subsuelo colombiano.
Nos ha tocado organizarnos en el caso de Santander, debido a que la política del Gobierno, ha sido más bien una política en contra del interés nacional. Es decir, la industria nacional minera no tiene apoyo de ninguna clase, por parte del estado colombiano.
Y por el contrario, la actitud, y la política que viene practicando este Gobierno, y el anterior particularmente, han sido de favorecer a las grandes multinacionales que se están empoderando en el país.
Prueba de ellos es que ya tienen medio país concesionado a nombre de todas estas multinacionales. Y realmente ya es muy poco lo que queda del subsuelo colombiano para que lo puedan disfrutar las empresas nacionales, o empresas de colombianos.
En el caso específico de Santander, muchos mineros pequeños, pequeños, como de las arcillas, que son los que producen el ladrillo, la teja, la escoba, otros productos, los materiales de construcción y las calizas; entonces estos son pequeñas empresas, pequeños nichos familiares que han generado unas pequeñas empresas, otros son grupos asociativos como en el caso de los explotadores de arenas.
Existen en Santander, en varios municipios, unas asociaciones, grupos asociativos que son los que mediante esa forma organizativa hemos podido facilitar y presionar ante el Gobierno la vinculación de algunos contratos de concesión.
En otros casos, se está pendiente de eso. Ha sido imposible, como el caso de Charalá ha sido imposible que el Estado tenga alguna consideración con estos mineros tradicionales, que existen allí, y que explotan por ejemplo arena y materiales de construcción hace muchos años.
La verdad es que en torno a eso se presentaron algunas propuestas ante el Ministerio de Minas y Energía, nunca fueron acogidas. Y por el contrario han venido más bien, como en una actitud de persecución.
La persecución en Santander, ha ido desde el mismo desalojo por parte de la fuerza pública, sin tener en cuenta que estas son familias enteras que su sustento depende de este trabajo.
Hay zonas donde este tipo de familias, hace 15, 20, 30 años, ese es su trabajo, pero que el Estado nunca hizo nada por legalizarlo. Entonces hoy, la política actual se jacta de que el combate, y criminaliza, tal cual como lo estableció los últimos decretos, expedidos por el actual Gobierno en diciembre, donde criminaliza la actividad minera para los ilegales”.
Alba Rodríguez (Vetas)
“La historia empezó desde cuando empezaron a llegar las multinacionales, el Gobierno nos vio, ya supo que existíamos aquí en Vetas, pero ya se formó una persecución de todos los ambientalistas, que ya nosotros no podemos hacer nada. Qué la minería, todo contamina. Qué se está regando cianuro. Qué se está regando mercurio, cuando eso es mentira, porque ya el mercurio no se trabaja, no se trabaja el cianuro, y no se está trabajando la mayoría de minas porque el medio ambiente no deja.
Nosotros tenemos una tierrita, que es allá por los lados de la laguna de Pajarito, que no sabemos nosotros qué vamos a hacer nosotros con esas tierras. Supuestamente lo declararon parque, pero esas tierras no sabemos nosotros si esas tierras nos las van a pagar, no sabemos nada, nada ahorita.
Y el desempleo que se está incrementando ya mucho. Todos ya desempleados, porque todas las multinacionales se fueron, la pequeña minería ya casi que se acabó, porque desde el Gobierno nunca hubo apoyo, no hubo apoyo de nada.
Hay mucho desempleo. Ya estamos sufriendo las consecuencias de todo este problema. El señor de la corporación viene y nos dice una cosa y a Bucaramanga va a decir otra.
Nosotros ya estamos perdiendo hasta la identidad. Porque nosotros no podemos decir que somos de Vetas porque de una vez dicen “¡Ah! Esos son los asesiones de
Vetas, esos son los que están contaminando el agua, esos son los que están haciendo
esto y aquello”.
Entonces nosotros ya no podemos decir “nosotros somos de Vetas”. O sea que
estamos perdiendo la identidad de nosotros. Porque no podemos negar nuestra tierra, no podemos decir que somos de aquí de Vetas, de una vez nos ponen problemas.
Mi esposo trabaja en la minera, y trabajaba un hijo; pero ya el hijo se quedó sin empleo ahorita. Y hay mucha incertidumbre de la gente, que ya no sabemos qué vamos a hacer, qué van a hacer con nosotros. Porque nosotros, no es una o dos familias, somos los dueños de los predios más o menos , por ahí unas: son 72 predios, y cada una tiene varias familias.
Por lo menos el caso de nosotros somos tres familias, que viven del terreno que nosotros tenemos allá. Supuestamente ya no nos dejan trabajar en la tierra, ya no nos dejan hacer nada. Entones esa es toda la problemática de todos nosotros.
Ya nuestras tierras no valen nada. Si va a hacer uno un préstamo en un banco, ya no nos lo dan, porque ya pertenece al páramo. Y yo no estoy de acuerdo. Estoy de acuerdo todavía con la línea de parque, pero con la línea de páramo no, porque ahí si nos acaban de perjudicar.
No nos dejan trabajar, no nos dejan hacer nada. Y uno que ha vivido toda la vida de la minería, toda la vida ha vivido de eso, entonces uno no sabe hacer más nada que minería.
A los ambientalistas, que realmente, ellos consideren que no van a desplazar una familia, que van a desplazar es miles de familias. Allá en Bucaramanga nos llaman, que las minorías, pero acá existimos, somos seres humanos, como cualquier ser humano.
O sea no tienen por qué discriminarnos, porque nosotros nacimos aquí en el páramo, que hace 460 años está, o sea que nosotros nacimos primero aquí, hubo primero asentamiento minero aquí en Vetas que en Bucaramanga. Porque es fundado primeo Vetas y luego Bucaramanga.
Entonces, a nosotros nos tratan de intrusos, pero nosotros no somos intrusos. Nosotros tenemos toda la vida aquí. Toda la vida ha sido historia desde aquí de Vetas. Nuestros antepasados, desde los indígenas, han pertenecido a ser mineros, porque somos mineros, porque esa es la realidad de las cosas. Ser mineros.
Y ahora es por eso que nos tildan de asesinos. Y vuelvo y repito, que nosotros no
podemos decir en Bucaramanga que nosotros somos vetanos porque todos dicen: “no, ustedes son de Vetas. Son unos asesinos”.
Norte de Santander nos ha atacado mucho, el gobierno de Norte de Santander nos ha atacado mucho, y ellos no se han dado cuenta. Vengan y conozcan, vean que la realidad es otra.
Si puede vivir el medio ambiente, puede vivir la minería, sí. Que la controlen, ¿no? Pero que haya minería, que haya trabajo, que haya. Ellos no dicen que nos van a sacar, ellos dicen que ahí vamos a seguir. Pero al no haber trabajo, al no dejarnos cultivar la tierra, al no dejarnos trabajar, al no dejarnos hacer nada, ¿qué hacemos? ¿Qué quiere decir eso? ¿Qué nos van a sacar? ¿Qué hay desplazamiento?
Y una incertidumbre que tiene uno, que no se sabe. Es como una guerra psicológica. Porque todos los días uno pensando, ¿qué vamos a hacer? ¿nosotros qué
vamos a hacer? ¿pa‟ donde nos vamos a ir?”.
Víctor Julio Durán (Suratá)
“Los medios de comunicación debían haber estado haciendo parte en este proceso, para que se hubiera llevado a cabo una socialización como debe ser. Porque el proyecto de parque no fue socializado.
Cuando llegaron con el cuento de la declaración del parque natural regional Santurbán, ya estaba todo montado y no socializaron. Con la comunidad no socializaron.
No han tenido en cuenta qué van a hacer con una persona que sacan de aquí y se va ir a otro lugar. Donde llega a Bucaramanga y no sabe sobrevivir.
O que los cambien de un clima de estos a un clima de Río Negro. Por ejemplo, de que aquí logren que les compren las tierras y se vayan a comprar una finca a Río Negro; ellos no tienen la experiencia, ni se van a aguantar por el clima, los cambios de clima, para poder seguir sobreviviendo.
Entonces, yo pienso que el estado debe tomar medidas, y diría, adquirir los terrenos, no como dicen que teniendo en cuenta el avalúo catastral porque eso no puede ser. Tiene que hacerse es un avalúo comercial y tener en cuenta que hay que tener un sobreprecio, que sería como un aporte a una inversión social, que haga el Estado a las personas que resultaron afectadas con la creación del parque”.