Dewey (1916) menciona que todo lo que la escuela puede o tiene que hacer por los estudiantes, en lo que se refiere a su mente, es desarrollar su capacidad de pensar. En términos actuales, esto quiere decir que hay que reforzar la facultad de los estudiantes de reflexionar sobre su pensamiento, de crear sus propias estrategias mentales y fomentar una concepción del aprendizaje como un proceso continuo, de duración indefinida, en el que el significado lo crea el estudiante.
Al cuestionar a los facilitadores al respecto, de qué habilidades para el aprendizaje, observan o desarrollan los estudiantes, compartieron lo siguiente:
“Los estudiantes, en general no desarrollan actividades de aprendizaje, porque a veces nada más se quedan con lo que el facilitador les da y lo que se habla en asesoria y ya no buscan más, muchos tienen carencias pero es más que nada por que no le intentan a buscar, desarrollar contenidos o ampliar la información”.
Barbera (2000) identifica las características de un estudiante competente: a) Relaciona los contenidos con alguna realidad que le resulte cercana.
b) Muestra mayor voluntad por interrelacionar contenidos, bien sea por similitud de contenidos o similitud de estrategias.
Se preguntó a los facilitadores si los estudiantes descubren por sí mismos más conceptos o conocimientos de acuerdo con las temáticas generales, se obtuvieron las opiniones siguientes:
“El estudiante te da un concepto ya elaborado, aunque algunas veces se les exige la definición de ello, la que a partir de lo que tú (como estudiante) sabes, o lo que opinan los demás se construyen conceptos, están muy acostumbrados a limitarse a lo que ya está establecido o definido no van más allá”.
“Como facilitador yo creo, observó, que sí tienen la capacidad pero son muy poco ambiciosos, muy limitados, si yo nada más les doy la primera unidad de todo el
programa durante todo el semestre con eso yo creo que estarían conformes salvo a lo mejor aquellos estudiantes que trabajan y que están viendo la necesidad de tener más
conocimientos dentro de alguna área pudieran exigir algo más, pero en general se quedan con lo básico así es la idiosincrasia de nuestros estudiantes”.
“Eso es el objetivo que lo hagan todos, que descubran y lo apliquen pero algunas veces se logra y otras no”.
Covington (2000) Las reacciones pasivas y ambivalentes en la escuela proceden no tanto de la indiferencia –es decir, de una falta relativa de motivación de logro-, cuanto de un exceso de preocupación por el fracaso y sus implicaciones por carecer de capacidad suficiente.
Sobre este tema, acerca de las habilidades para aprendizaje, que dominan, obtienen o que desarrollan a lo largo de su estancia en el Centro Universitario los estudiantes mencionan que:
“Como estudiantes adquieren mas disciplina ya que se centran más en el estudio y en el aprender”.
“Conforme avanzan y conocen el modelo, adquieren una rutina, y saben que tienen que realizar investigaciones, asistir a la biblioteca, hábitos que creen se deben de
desarrollar en los primeros semestres para aguantar el sistema de aprendizaje”.
Mencionan que complementan el aprendizaje con la participación en los cursos en línea, sienten la necesidad de dominar el equipo de cómputo, el Internet.
Otros buscan la asesoria con los maestros y trabajando con los compañeros. El repaso cotidiano y dedicarle tiempo a las actividades.
Se apoyan con los compañeros que ya van más adelante para que les ayuden a comprender el sistema de aprendizaje
En cuanto al tiempo que dedican a la realización de actividades de aprendizaje, se puede constatar que es muy variable, los entrevistados mencionaron que dedican en promedio dos horas diarias para la realización de actividades durante el periodo normal de asesorias pero al final del semestre sí tienen que dedicarse un poco más porque el tiempo no les alcanza.
Otro de los aspectos que se cuestionó a los estudiantes entrevistados es acerca de las actividades que realizan para la comprensión de conceptos, obteniéndose las siguientes declaraciones:
“Se me facilita más poner atención en la asesoria que leer un libro o artículo tres veces, eso depende yo creo que de las características de cada persona, se trata de comprender y tomar lo que realmente te es útil”.
Se tratan de comprender y relacionarlos con la práctica.
“La actividad que se realiza y que se nos solicita mucho por parte de los
facilitadores es la lectura, se lee y se busca relacionarlos con algo, generalmente con la tarea que se vaya a realizar, la comprensión se da cuando le buscas la aplicación”.
Los estudiantes opinan que la comprensión de conceptos se hace más fácil de acuerdo con la habilidad que tenga el facilitador de relacionarlos con situaciones graciosas,” por que algunas veces recuerdas el concepto y te remites al momento, a la forma en que lo aprendiste y así lo puedes explicar de forma más entendible”.
Otro aspecto que se investigó durante la aplicación de la entrevista a los estudiantes fue acerca de la utilización de estrategias para el aprendizaje, y la adquisición o desarrollo de éstas.
De acuerdo con las respuestas obtenidas por parte de los entrevistados, los
estudiantes del CUVALLES desconocen la aplicación de estrategias de aprendizaje que les permitan la comprensión de la lectura y el manejo adecuado de conceptos, las únicas estrategias a las que hacen referencia son los mapas conceptuales, la lectura crítica y dinámica y la elaboración de resúmenes, que incluso en palabras de un entrevistado señala que algunos no leemos todo el capítulo que nos dejan, nos vamos directamente al resumen del capítulo y con eso tenemos para hacer las actividades.