5.1. First cycle
5.1.2. Site as the framework for data analysis
Existen estudiantes que sí asumen el rol que les corresponde dentro del modelo educativo, el perfil identificado de estos estudiantes son personas mayores, que ya trabajan, llegan ansiosos de aprender cómo realizar nuevas cosas, y prefieren la realización de actividades que les ayude a desempeñar mejor su trabajo.
En los estudiantes se observan situaciones de inseguridad, sobre todo al inicio, en los primeros semestres, muestran resistencia a asumir que ellos son los que deben de
investigar, la inseguridad, en palabras de los estudiantes viene a partir de que los facilitadores no les definen –algunas veces- de forma clara, la actividad a realizar.
Los estudiantes desarrollan habilidades para el aprendizaje a través del tiempo, al inicio no se esfuerzan por la búsqueda, es hacia la mitad del programa educativo cuando se les despierta la necesidad de preparase más, de no quedarse con lo que el facilitador les da, incluso mencionan identificar el daño que se hacen ellos mismos de no asumir esa postura desde un inicio.
El tiempo que dedican los estudiantes para la realización de actividades
académicas es muy variable, dependerá siempre del tiempo libre que tengan a partir de la realización de otras actividades, siendo la más común el trabajo; le dedican en promedio dos horas diarias,- cuando cuentan con tiempo-, dicen aprovechar al máximo su estancia dentro del Centro, para realizar búsquedas en biblioteca, consultas de internet y si tienen mucha tarea, faltan a las asesorias, no sacrifican otras actividades para la realización de tareas, la lectura u otras actividades de aprendizaje, la prioridad es el trabajo.
Los estudiantes muestran una marcada preferencia por la elaboración de tareas que impliquen la práctica, siempre y cuando tengan un conocimiento previo de lo que se pretende realizar, que exista el acompañamiento, instrucciones precisas.
Los facilitadores observan que los estudiantes se muestran activos cuando se resuelven casos prácticos ya sea que se hayan elaborado especialmente para la sesión o
cuando alguno de ellos que ya trabaja, identifica una problemática similar, la expone y en el grupo se elaboran propuestas de solución.
Existen materias en las que los estudiantes deciden sobre que proyectos trabajar, pero no es el común, esto dependerá de los objetivos, los contenidos y la capacidad del facilitador para encaminar a los estudiantes hacia la elección de la tarea.
En palabras de los facilitadores no siempre se puede dar libertad a que los estudiantes realicen sus proyectos, para esta situación, el facilitador deberá considerar las expectativas, experiencia, iniciativa y ritmo de aprendizaje de sus estudiantes al momento de planear actividades de aprendizaje.
Un comportamiento detectado en base a las opiniones dadas por los facilitadores es que a los estudiantes en algunas actividades, por ejemplo, la participación en los foros de discusión, pueden tener la libertad de trabajar a su propio ritmo, pero no lo hacen, generalmente el facilitador les tiene que estar recordando que tienen que participar, a los foros de discusión, se ingresa ,-casi siempre- , cuando ya esta la fecha límite, lo que no permite una interacción con sus demás compañeros, para compartir opiniones, generar discusión y el facilitador no alcanza a brindar la asesoría o respuesta a dudas planteadas.
Otro aspecto identificado fue el gusto por el trabajo colaborativo, pues con éste se les facilita el aprendizaje, discuten entre sus compañeros, incluso se sienten con la libertad de evaluarlos, criticarlos y corregirlos, aunque algunas veces lo hacen por vengarse no lo asumen con seriedad o con la responsabilidad que se requiere, durante las exposiciones dejan solo al equipo, no le prestan atención.
La participación en las asesorias es buena, pero no lo hacen de forma crítica o analítica, aportan únicamente lo que existe en los libros, se van al concepto, no le dan interpretación propia, se construyen a partir de las participaciones mapas conceptuales u organizadores de información, pero a partir de que son solicitados por el facilitador
Los estudiantes algunas veces discuten, pero la discusión es propiciada por el facilitador, quien tiene que estarlos animando, como facilitador se les debe dar la confianza de que lo hagan libremente y que convenzan tanto al facilitador, como a los demás, esta situación funciona cuando todo el grupo lee previamente, pero se les tiene que recordar siempre qué es lo que tienen que leer, aún cuando cuentan con una guía de los contenidos y de las sesiones, si no se les recuerda llegan a la asesoria vacíos, no prevén, sin conocimiento previo la discusión fracasa.
Los estudiantes no expresan sus dudas a los facilitadores, se quedan únicamente con lo que lo que se les da, los facilitadores entrevistados manifestaron que ellos los observan temerosos, que se quedan con ganas de preguntar, pero que no lo hacen por miedo o por desconocimiento de qué términos utilizar para la expresión de sus dudas.
Los estudiantes buscan el apoyo en otras personas a parte del facilitador, para la realización de actividades de aprendizaje, identifican amigos, compañeros más
avanzados o conocidos que tienen despachos de asesoria, que les brindan ayuda y les despejan sus dudas.
El rol del estudiante activo, que se busca y se asume que existe dentro del modelo académico, aún no se da en un 100%, son muy pocos los estudiantes que se salen de la
media y que asumen su responsabilidad, existe una tendencia muy marcada a esperar qué se les va a dar, llegan a las sesiones sin ningún conocimiento previo, incluso caen en situaciones de conformismo, de aquí estoy bien, es mi círculo, me siento cómodo y no busco más.
Otro de los objetivos que condujeron la presente es la identificación de los actores que intervienen dentro del modelo académico del Centro Universitario y su impacto en base a lo obtenido una vez que se aplicaron los instrumentos de investigación, se concluye que:
El estudiante del CUVALLES debería ser el actor principal, pero este, no lo concibe así ya que señalan al facilitador como el principal, lo perciben como el
responsable de hacerles llegar su aprendizaje y lo responsabilizan del éxito o fracaso de las actividades que se realicen para la adquisición de conocimientos.
La relación entre facilitador y estudiante en general es buena, se tienen buenos niveles de comunicación, incluso algunos estudiantes los ven como compañeros de asesoria, aunque también los estudiantes entrevistados difieren que todos son así, ya que existen algunos que no permiten contravenir a sus ideas, a sus planteamientos, que no se prestan a la discusión.
Los estudiantes mencionan estar satisfechos de la forma en la que los facilitadores conducen las asesorias, argumentan que disfrutan mucho de los que tienen la facilidad para relacionar los conceptos con contenidos reales o con situaciones divertidas.
Los estudiantes consideran que lo que influye en su aprendizaje, y que logran la comprensión de conceptos, son las visitas que se realizan a las empresas y las prácticas que se realizan en los programas de consultoría que se han llevado a cabo, mencionan que son actividades que los enriquecen profesionalmente y que contribuyen a la comprensión de lo que se vio previamente.
Mencionan que los facilitadores emplean buenos recursos auxiliares para el aprendizaje, pero que ellos como estudiantes no siempre los aprovechan, los utilizan únicamente si están condicionados para la calificación.
Acerca de los facilitadores, califican que el CUVALLES cuenta con muy buenos maestros, que dominan sus áreas de formación profesional, pero que ellos observan que les hace falta preparación al momento de impartir asesorias, notan que algunos
improvisan y que no todos realizan una adecuada planeación de las actividades, o que hay quien la realiza pero no las lleva a cabo, no les dan seguimiento.
Mencionan que existen facilitadores que se toman muy en serio el que la
responsabilidad para el aprendizaje es del estudiante, y que ellos nada más van a resolver dudas, que ese estilo de conducir las asesorias no les gusta, que ellos si asumen el rol de estudiar por su cuenta, pero el facilitador debe orientarlos, no nada más resolver dudas, ya que si no existen dudas, las sesiones duran nada más como media hora, por que el facilitador, se enoja, regaña a los estudiantes por que no traen elementos para trabajar en la sesión y la abandonan.
El programa de tutorías implementado dentro del centro permite establecer niveles de comunicación mas personalizados, ya que el estudiante se abre a problemáticas, las expone pero muchas veces el tutor no se siente capaz para atacarlas, o poder darles una respuesta.
Entre las demandas derivadas de esta pregunta resalta que a algunos maestros les hace falta más preparación al momento de impartir asesorias, que como profesionales si pueden tener mucho conocimiento o de hecho lo tienen pero no lo saben transmitir. Las actividades para el aprendizaje
De acuerdo con lo observado y a las respuestas proporcionadas, la libertad de elección por parte de los estudiantes para la realización de los proyectos que habrán de realizar para la aplicación de conceptos dependerá de las materias, la temática, y los objetivos que se pretendan lograr por un lado, por otra parte el facilitador deberá tomar en cuenta los intereses del estudiante, dejarles algo de libertad para que encaminen sus proyectos hacia intereses particulares.
Las tareas escolares han de estar cuidadosamente planificadas, exigen un tiempo de preparación y desarrollo. En la selección de temas y problemas debemos tener en cuenta, por un lado, las expectativas de los escolares, sus experiencias e iniciativas, su curiosidad intelectual, su ritmo de aprendizaje; y por otro, la relevancia científica de los temas, la problemática especifica del entorno social y cultural, el derecho por el que se establece el currículo etc.
Lo que la persona habrá de aprender estará relacionado con sus intereses por el descubrimiento, por el desarrollo de nuevas capacidades, la adquisición de competencias y las exigencias propias del entorno.
Argumentan que no existen criterios definidos para la realización de tareas, solicitan que debe haber uniformidad en cuanto a cómo integrar un ensayo, ya que varía de facilitador a facilitador las características de los mismos, los requisitos de calidad en las tareas no se les dan a conocer, los estudiantes les da inseguridad el no saber si están haciendo bien las cosas, hasta que reciben la calificación.
Se pudo constatar además que las actividades son calendarizadas con anticipación y que el estudiante pudiera trabajar a su propio ritmo –si así lo desea- ya que puede participar en foros, ir integrando información y desarrollando actividades a su propio ritmo, pero esto casi no sucede.