ORIENTATION AND PROBLEM STATEMENT
1.4 RESEARCH QUESTIONS
Oh, Señor, ¿Por qué a mí?
- Antigua pregunta primate
“Dije, ¡QUE JODAN A TODOS LOS MALDITOS CAPITALISTAS!!!” aullaba el escritor californiano en medio del grupo cercano a la chimenea, debajo del ídolo itifálico.
“Mamá Vacía Toda la Marmita. Jamón en Sándwich Usando Nuevos Platos, Mayonesa unos Gramos” recitaba Blake Williams pacientemente a Natalie Drest.
“En TV, publicaciones, películas, en todos lados – los extraterrestres se han adueñado de todo” advertía Marvin Gardens con su entonación apasionada de Peter Lorre.
Benny Benedict súbitamente sintió que ya tenía suficiente de aquel grupo de intelectuales de Wildeblood. Salió al balcón para mirar las estrellas y preguntarse, un tanto borracho, por qué estaba tan deprimido.
Luego de tres años todavía se repetía la pregunta cada vez que se tomaba unos tragos: ¿Por qué a mí?
Aunque eso era un tanto egoísta y sensiblero. La verdadera pregunta debió ser: ¿Por qué a mi madre?
Si vivimos así y lo toleramos, es que el mundo debe estar loco. Las junglas primitivas debieron ser menos peligrosas que las calles de cualquier ciudad de Uniestado ¿Éste es el resultado de la larga lucha para salir de las cavernas – un mundo más atemorizante, más lleno de odio y violencia, y más sangriento que el de la época del dientes de sable?
Cada vez que veo las noticias de las siete, pensó miserablemente, termino sintiéndome así antes de medianoche. Es casi como si ellos temieran que alguien pudiese tener un leve destello de esperanza, o una buena opinión sobre la humanidad (al menos potencial), o un breve momento de seguridad ilusoria. Cada noche, para prevenir dichos estados de ánimo irreales, ellos nos recordaban que la violencia y la brutalidad todavía existían.
Con una sacudida, Benny descubrió que estaba llorando nuevamente, en silencio, con culpa y en privado. Pensaba que ya había superado eso.
Demasiado, para ser que su tranquilizante era el alcohol.
Se resistió. Era autoindulgencia, autocompasión disfrazada, en realidad. Se restregó los ojos e intentó pensar en otra cosa. Om mani padme hum, Om mani padme hum…
“Linda noche”. Un hombre que no conocía había salido al balcón.
“Aquí arriba no se siente el smog” dijo Benny, avergonzado, preguntándose si se habría limpiado bien las lágrimas antes de que aquel extraño las viese.
El desconocido miró hacia las estrellas, sonriendo levemente. Era bastante guapo, como un actor, pensó Benny, y al segundo vistazo le pareció remotamente familiar, como si hubiera visto su foto alguna vez en los periódicos. “Las estrellas”, dijo, “¿No te fascinan?”
Benny miró hacia arriba. “Solía pensar que viviría para ver a la humanidad viajando hasta ellas” confesó, repentinamente seguro de haber conocido a aquel hombre en algún lugar, hace mucho. “Aunque ahora no parece probable, con Lousewart llevándonos de vuelta a la Edad de Piedra”.
“Eres un no-ec” dijo el hombre, acusándolo en broma.
“Culpable” respondió Benny, cayendo en la cuenta de que era tranquilizador hablar con aquel sujeto. “Creo que si usáramos más nuestros cerebros tendríamos la posibilidad de crear un mundo donde la gente tendría derecho a las Altas Expectativas”.
“Un revolucionario sin remedio” dijo el hombre, sonriendo. “Probablemente todavía lees ciencia-ficción”.
“Culpable de nuevo” dijo Benny.
“Supón que soy un extraterrestre” dijo el hombre con serenidad. “Supón que estoy millones de años adelantado a este planeta. Si tuvieras que hacerme una sola pregunta, ¿Cuál sería?”.
“¿Por qué hay tanta violencia y odio entre nosotros?” preguntó Benny de inmediato.
“Siempre es así en los planetas primitivos” dijo el hombre. “Las etapas evolutivas tempranas nunca son agradables”.
“¿Maduran los planetas?” preguntó Benny. “Algunos si” dijo el hombre con simpleza. “¿Cómo?”.
“Mediante el sufrimiento se llega a la sabiduría”.
Benny giró y miró a su extraño compañero. Es un actor, pensó. “Mediante el sufrimiento” repitió. “¿No hay otra manera?”.
“No durante las etapas primitivas” dijo el hombre. “Los primitivos son demasiado egocéntricos como para hacerse preguntas importantes, hasta que el sufrimiento los obliga a hacerse esas preguntas”.
Benny sintió que la aflicción lo abandonaba. Sonrió. “Juegas muy bien este juego”.
“Cualquiera puede hacerlo” dijo el desconocido. “El truco es salir del proceso mental usual. Tú también puedes hacerlo. Inténtalo un minuto – tú serás la inteligencia avanzada y yo seré el terráneo primitivo, ¿Ok?”.
“Bien” respondió Benny, disfrutando del juego.
“¿Por qué a mí?” el tono del extraño era intenso. “¿Por qué me ha tocado sufrir tanta injusticia y dolor?”.
“No hay respuesta segura para eso” respondió Benny enseguida. “Algunos dicen que es por azar-casualidad-estadísticas. Otros dicen que hay un Plan, y que tú fuiste elegido para aprender una lección importante. En realidad, nadie lo sabe. Lo substancial es hacerse la próxima pregunta”.
“¿Y cuál es la próxima pregunta?”.
Benny sintió que aquello era fácil. “La siguiente pregunta es ¿Qué puedo hacer al respecto? ¿Qué puedo hacer para que esto tenga sentido?”.
“Hey, eso está bueno” dijo el extraño. “Interpretas muy bien a la Inteligencia Avanzada”. “Es sólo un truco” dijo Benny, sintiendo como si le hubiesen quitado un gran peso de los hombros. Rieron.
“De un libro de Cábala” dijo el hombre. “Es una manera de contactar con el Santo Ángel de la Guarda. Pero la gente de hoy en día ya no conecta con esa metáfora, así que lo cambié por un extraterrestre de una civilización avanzada”.
“¿Quién eres? Siento que he visto tu cara…”
El hombre rió. “Soy un mago de escenario” dijo, “Cagliostro el Grande”. “¿Estás seguro que no eres un mago verdadero?” preguntó Benny.