Literature Review
3.3.4 Data Collection
3.3.4.5 Resilience Trade-off Data
Tras descartar el uso de corpus existentes y la grabación de situaciones no elicitadas, opté por el diseño de un método de recogida de datos adecuado a los objetivos de investigación. La Tabla 4 resume el tipo de aproximación metodológica expuesta en el apartado 4.2. Principalmente, el método diseñado debe ser capaz de elicitar variantes abundantes en fragmentos de lengua en uso y debe proporcionar además información social de los participantes.
Tabla 4 Resumen del método para la recogida de datos adecuado a los objetivos de investigación.
Tipo Aplicación concreta
Método Empírico Basado en el uso
Análisis Mixto (cual.+ cuantitativo) Datos abundantes
Variable lingüística Conceptos sexuales Selección Elicitación
Variables independientes
Sociales (macro-, micro-) Conceptuales
Contextuales
Control
Prestratificación
Discurso Oral Entrevista
El alto grado de control sobre las circunstancias de la obtención de datos es típico de los métodos experimentales. Al hablar de experimentación en Lingüística, la primera idea asociada es el trabajo en laboratorio, como el que se hace en Psicolingüística. Sin embargo, la definición de experimento es más amplia y concierne a los métodos que incluyen “evidence based on careful observations that are submitted to statistical analysis” (Eddington, 2004: 24).
En Sociolingüística, las circunstancias experimentales se consiguen habitualmente mediante la entrevista, cuya metodología se ha discutido ampliamente (Briggs, 1986; Labov, 1972c, 1972d; Milroy y Gordon, 2003). El origen fonetista del Variacionismo motivó que la disciplina estuviese dirigida hacia la recogida del
vernáculo (Labov, 1972d: 112), es decir a la lengua de los hablantes cuando no son observados (Hernández Campoy y Almeida, 2005: 115). No obstante, la presencia del investigador en la situación comunicativa incluye un elemento que no estaría presente en circunstancias normales, dando lugar a la conocida como “paradoja del observador” (Labov, 1972d: 113)116. La Sociolingüística le ha dedicado una atención especial a este problema, refinando los métodos experimentales de obtención de datos en entrevista. En esta se suelen utilizar preguntas que puedan suscitar que el hablante narre hechos de su vida con los que se sienta implicado, lo cual permite supuestamente una mayor naturalidad en el habla, más cercana a su lengua vernácula. Aunque algunas preguntas tipo han pasado a la historia de la Sociolingüística por elicitar narrativas especialmente intensas, como la del peligro de muerte de Labov (Labov, 1972b: 354), estas no funcionan en todas las comunidades (Milroy y Milroy, 1978). En general, se recomienda que los temas sean flexibles y adaptados a los intereses de los informantes (Tagliamonte, 2006: 38-9), por lo que algunos investigadores prefieren hacer entrevistas abiertas sin preguntas predefinidas (Briggs, 1986; Hazen, 2000).
La posibilidad de que este método sea capaz de elicitar el uso de la lengua vernácula ha sido puesta en tela de juicio, incluso por el propio Labov (2001: 107) 117, porque la entrevista es un evento muy distinto de la conversación, aunque comparta ciertos elementos con ella (Moreno Fernández, 2011: 5), que conlleva ciertas implicaciones y prejuicios, que afectan a todos los elementos de la comunicación (Wolfson, 1976: 189-195). Sin embargo, la crítica más relevante está orientada al fundamento mismo de la Sociolingüística Variacionista, la búsqueda del vernáculo, que está basada en una visión restrictiva del habla “natural”. En pocas palabras, toda habla adaptada a la situación comunicativa es natural, sea esta una entrevista o una conversación (Wolfson, 1976: 202). En esta misma línea, Eckert (2009: 21) también ha puesto en duda la exclusividad del vernáculo como objeto de estudio y ha razonado el interés de estudiar otros estilos menos espontáneos, supuestamente menos interesantes para el sociolingüista, porque también son reveladores del significado de la variación (también en Milroy y Gordon, 2003: 50; Schilling-Estes, 2008: 971).
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“To obtain the data most important for linguistic theory, we have to observe how people speak when they are not being observed” (Labov, 1972d: 113).
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Las narrativas no proporcionan el nivel esperado de características vernáculas, como ha reconocido Labov (2001: 107): “the narrative category, which we have relied on as the most substantial and the most objective is doing less work in this analysis than any other. This is contrary to my own initial expectation”.
Esta observación tiene una relevancia notable para el tabú lingüístico, que opera más intensamente en unas situaciones que en otras: menos, en las de mayor familiaridad, y más, en las de mayor distancia social (López Morales, 2001). No cabe duda de que hablar acerca de la sexualidad es un problema per se para muchas personas, que se acentúa cuando se le añaden los siguientes elementos: entrevista cara a cara, grabada, con una persona desconocida que, además, tiene el control sobre las preguntas que se formulan. A la vista de lo anterior, el diseño de un método que afronte justificadamente todos los escollos es una tarea delicada; no puede extrañar que los investigadores hayan optado por otras soluciones y que el estudio sociolingüístico del tabú en lengua oral haya sido constantemente reclamado, pero no encarado.
A continuación detallaré el diseño del método y las circunstancias de su aplicación. Aunque existe mucha bibliografía sobre la planificación de la entrevista sociolingüística, en mi experiencia, la elaboración del método ha sido una labor creativa y científica, a partes iguales. El éxito en la obtención de datos ha dependido, finalmente, tanto de la elaboración de un cuestionario útil, testado y mejorado, como de la atmósfera conseguida in situ en la entrevista.
4.4.1. El cuestionario
La entrevista sociolingüística parte en muchos casos de un cuestionario, que es la herramienta para la obtención de datos. Consiste en una serie de preguntas que orientan el recorrido temático de la conversación, que despierten el interés del informante, que le hagan sentir cómodo y que eliciten estilos narrativos. Según las reacciones, se varía el orden, se eliminan preguntas o se insiste en otras; por lo que normalmente la estructura de la entrevista es semidirigida (Tagliamonte, 2006: 39). Cuando la variable estudiada es fonética, por ejemplo, este método es suficiente, ya que no importa tanto lo que diga el hablante como que siga hablando.
La obtención de variables semánticas es muy distinta, ya que el contenido del discurso sí es relevante. En este caso, las preguntas deben elicitar conceptos sexuales en cantidad, por lo que el primer paso es definir estas variables, para la redacción posterior de un cuestionario coherente.
4.4.1.1. Los conceptos sexuales como variable lingüística
El fenómeno estudiado es la variación semántica en la expresión de los conceptos sexuales. La variable lingüística (cap. I, 1.5.4.1) es, por tanto, el conjunto de conceptos referentes a cualquier ámbito de la sexualidad. En el capítulo III, he tratado la complejidad del campo de la sexualidad (cap. III, 3.2). Partiendo de esta riqueza conceptual y de una perspectiva no esencialista, la lista de los conceptos meta, abierta y básica118, sirve de punto de partida para la elaboración de las preguntas. A diferencia de variables con un conjunto cerrado de variantes (como las fonéticas o las morfológicas), la variación semántica puede producir un número de variantes no determinable a priori, y más cuando se trata de un campo tabú cuya variabilidad es extrema.
Para el listado de los conceptos pertenecientes al campo y su agrupación por áreas, el apéndice temático del Diccionario del sexo y el erotismo (Rodríguez González, 2011) es de gran utilidad. Divide el campo en varios grupos que se componen, a su vez, de un número variable de categorías, como se puede ver en la Tabla 5 (los grupos están numerados y en negrita, las categorías en redonda y con guion). La lista inicial de conceptos meta seleccionados se compone de:
Partes del cuerpo: órganos sexuales / erógenos (masculino, femenino), otras partes erógenas (pechos, culo), desnudez.
Procesos fisiológicos: menstruación, eyaculación.
Prácticas sexuales / eróticas: (realizar) el acto sexual, sexo oral, anal, masturbación, otras (orgías, tríos, sadomasoquismo, etc.), placer, excitación, deseo (falta de deseo), virginidad.
Otros aspectos de la relación sexual / efectos: embarazo, enfermedad de transmisión sexual, métodos anticonceptivos, aborto voluntario.
Cualidades personales: tener atractivo sexual (hombre, mujer), ser sexualmente activo/ardiente (hombre, mujer), ser promiscuo (hombre, mujer).
Prostitución: prostituto / prostituta, prostituirse, prostíbulo, cliente. Opciones y categorías sexuales: heterosexualidad, homosexualidad
(femenina, masculina), bisexualidad, transexualidad.
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Tabla 5 Conceptos del apéndice temático al Diccionario del sexo y el erotismo (Rodríguez González, 2011).
1. Órganos sexuales /