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creación y competitividad de las

Pymes auspiciadas por la

Dado que las empresas, tal y como afirma la Comisión Europea, son cruciales para el crecimiento económico de la Unión, desde 1983, fecha en que tiene lugar el lanzamiento del primer programa de acción comunitario específicamente pensado para las Pymes, esta política ha ido definiéndose y continúa haciéndolo hoy en día apoyándose en la identificación de las dinámicas recientes y en la referencia a los elementos de cambio es- tructural, afirmándose, en cada proceso de toma de decisiones, en numerosos estudios, comunicaciones de la Comisión, acuerdos del Consejo Europeo, mecanismos de infor- mación e intercambio de experiencias. En este sentido, la política de la Pyme a partir de 2000 se compone de varios capítulos:

• política industrial, referida a las condiciones marco favorable a las Pyme, en concre- to, la Carta;

• programa plurianual a favor de la empresa y el espíritu empresarial, en particular para las pequeñas y medianas empresas Pyme 2001-2006 (entre otras actuaciones: red Euro Info Centres, instrumentos financieros y procedimiento Best que ha dado lugar al Plan de Acción para la promoción del espíritu empresarial y de la competi- tividad); y

• mejora del entorno de las empresas.

La Carta contiene diez líneas de actuación y, entre otras, la siguiente recomendación: que los gobiernos, concentren sus esfuerzos estratégicos en ellas, ya que revisten una importancia capital para el entorno en el que operan las pequeñas empresas.

Para los Estados miembros de la Unión Europea, por tanto para España, el proceso de aplicación de la Carta se inició en la primavera de 2000. Cada año se publica un infor- me de ámbito comunitario sobre la aplicación de la Carta. Este informe se alimenta de los respectivos informes nacionales por lo que se dará cuenta de su contenido en el epí- grafe destinado a las políticas nacionales elaborados por cada Estado miembro en base a un cuestionario remitido por la Comisión. En 2005 tuvo lugar la publicación del últi- mo informe, que presenta una visión general de los principales avances registrados en- tre otoño de 2003 y otoño de 2004.

Para la aplicación de la Carta se utiliza fundamentalmente el “Plan plurianual en favor de la empresa y el espíritu empresarial, en particular para la pequeña y mediana empresa 2001-2006”, ya que el Consejo Europeo de Santa María de Feira solicitó que la total aplicación de la Carta formara parte, sobre todo, de las propuestas relativas a este Plan, tal y como queda recogido en el considerando 7) del Plan Plurianual.

En el 9) se cita: “El Consejo recalcó la importancia de mejorar la financiación de las em- presas innovadoras… se reorientarán los instrumentos financieros hacia el apoyo a la creación de empresas, de sociedades de alta tecnología y de microempresas”.

Políticas de apoyo a la creación y competitividad de las Pymes auspiciadas por la Comunidad Europea

CUADRONº 47. CARTAEUROPEA DE LAPEQUEÑAEMPRESA. LÍNEAS DE ACTUACIÓN Y ORIENTACIÓN

Educación y formación en el espíritu empresarial

Registros menos costosos y más rápidos

Mejora de la legislación y la reglamentación

Disponibilidad de habilidades

Mejora del acceso en línea

Mayor aprovechamiento del mercado único

Cuestiones fiscales y financieras

Incremento de la capacidad tecnológica de las pequeñas empresas

Modelos de comercio electrónico que han prosperado y apoyo de calidad a las empresas Desarrollo, potenciación e intensificación de la eficacia de la representación de los intereses de la pequeña y mediana empresa a escala nacional y comunitaria

Para cultivar el espíritu empresarial desde una edad temprana, es necesario ofrecer estudios relacionados con el ámbito empresarial, fundamentalmente durante la enseñanza secundaria y universitaria, y alentar tanto las iniciativas empresariales de los jóvenes como los programas de formación destinados a las pequeñas empresas. La posibilidad de recurrir a la inscripción en línea permitirá disminuir los costes y la duración del registro.

Tanto las normas nacionales en materia de quiebra como la nueva normativa tendrán menos repercusiones negativas en las pequeñas empresas.

Se simplificará el uso de los documentos administrativos y se eximirá a las pequeñas empresas de satisfacer determinadas obligaciones reglamentarias.

Los servicios de formación actuarán de acuerdo con las necesidades de las empresas y suministrarán formación permanente y consultoría.

Las administraciones públicas deberían desarrollar servicios en línea en el marco de sus relaciones con las empresas.

Los Estados miembros y la Comisión Europea concluirán la puesta en marcha del mercado único para que las empresas puedan aprovecharlo al máximo. Al mismo tiempo, deberán aplicarse rigurosamente las normativas nacional y comunitaria en materia de competencia.

Los regímenes fiscales deberán favorecer la vida de las empresas. Deberá mejorarse el acceso a la financiación (capital riesgo, fondos estructurales, etc.).

Se realizarán esfuerzos para fomentar las nuevas tecnologías, poner en marcha la patente comunitaria y facilitar el acceso a programas de investigación más centrados en las aplicaciones comerciales. Se estimulará la cooperación entre empresas, así como la cooperación de éstas con el mundo de la enseñanza y los centros de investigación.

Se estimulará a las empresas para que adopten las mejores prácticas y se desarrollarán servicios que les sirvan de apoyo. Se estudiarán soluciones encaminadas a representar a la pequeña empresa en el seno de los Estados miembros y de la Unión Europea. Se mejorará la coordinación entre las políticas nacionales y comunitarias y se realizarán evaluaciones con vistas a mejorar los resultados de las pequeñas empresas.

El Plan Plurianual contiene cinco objetivos, los cuales promueven distintas medidas a fa- vor de las empresas:

• Fomentar el desarrollo y la competitividad de las empresas en una economía basada en el conocimiento. Las medidas previstas en relación con este objetivo se refieren al refuerzo de la competitividad y la innovación, la preparación de las empresas para la universalización, o la promoción de la utilización de las nuevas tecnologías de la in- formación y las comunicaciones. Estas actuaciones se llevan a la práctica principal- mente mediante los Programas Marco de Investigación.

• Fomentar el espíritu empresarial. Las medidas apoyan, en particular, la promoción de la creación de empresas, la transmisión de empresas, el desarrollo de la formación pa- ra el espíritu empresarial, la definición y la sensibilización respecto de las políticas es- pecíficas a favor de las Pymes.

• Simplificar y mejorar el marco administrativo y reglamentario de las empresas, en par- ticular, para favorecer la investigación y la innovación. Las medidas se refieren, en par- ticular, a la mejora del sistema de evaluación de la incidencia en las empresas de cual- quier propuesta de legislación comunitaria y a la mejora de la normativa.

• Mejorar el entorno financiero de las empresas, en particular de las Pymes. Las medi- das se centran en la mejora del entorno financiero de las empresas, el desarrollo de la financiación de proximidad (“business angels”) y la organización de mesas redon- das entre banqueros y Pymes.

• Facilitar el acceso de las empresas a los servicios de apoyo a los programas y a las re- des comunitarias y mejorar su coordinación. Las medidas fomentan la simplificación del acceso a los programas comunitarios, la mejora de la coordinación entre las redes comunitarias de apoyo o asesoramiento como los Centros Europeos de Información Empresarial (euroinfocentres).

El Plan Plurianual no incluye soportes directos a las empresas y sus medidas se materia- lizan mediante convocatorias públicas.

Con ocasión del Consejo Europeo de Barcelona en 2002, la Comisión manifestó su in- tención de presentar un Libro Verde sobre el espíritu empresarial, con objeto de gene- rar un debate en el contexto de la estrategia de Lisboa, sobre un entorno favorable pa- ra la creación y desarrollo de empresas, como complemento de la Carta, en la que como acaba de apuntarse se recogió la línea de acción “Educación y formación en el espíritu empresarial”. Este proceso de debate finalizó en 2004 con la “Comunicación de la Co- misión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones” denominado:”Plan de acción: El programa europeo en favor del espíritu empresarial”.

Políticas de apoyo a la creación y competitividad de las Pymes auspiciadas por la Comunidad Europea

Como complemento a la Carta, el Plan de acción en favor del Espíritu Empresarial abor- da un amplio abanico de cuestiones relacionadas con el espíritu empresarial encamina- das a fomentar su desarrollo en toda Europa.

El citado Plan de Acción establece los objetivos generales que deben alcanzar la Unión Europea y los Estados miembros en cinco ámbitos estratégicos:

• sensibilizar a un mayor número de ciudadanos en relación con el espíritu empresarial y permitir que adquieran competencias empresariales mediante medidas educativas y de fomento;

• crear un entorno igualitario en materia de asunción de riesgos y suprimir los obstácu- los injustos que encuentran los nuevos empresarios que crean o retoman una empresa; • garantizar un apoyo de mayor calidad, concretamente en materia de comercio trans-

fronterizo e innovación, en favor de los empresarios de cualquier tipo y sector de ac- tividad;

• proporcionar la ayuda y la seguridad suficientes para financiar un conjunto de pro- yectos empresariales viables, incluidos aquellos pertenecientes al marco de adecua- ción de capital «Basilea II»;

• garantizar una mayor neutralidad del tratamiento fiscal de las diversas opciones de financiación.

Al igual que se hizo para la aplicación de la Carta, se ha invitado a los Estados miembros a que colaboren con la Comisión en la instauración de un entorno más favorable para la creación de empresas en Europa. El citado Plan de Acción se basa en la solicitud de la reducción sustancial de los procedimientos normativos y administrativos para poder te- ner mejor en cuenta las necesidades de las Pymes a la hora de tomar decisiones de ca- rácter político. Las medidas clave que ha propuesto la Comisión para cada uno de los cinco ámbitos estratégicos mencionados son:

• Fomento de la cultura empresarial.

• Fomento del espíritu empresarial entre un mayor número de ciudadanos: reducir el estigma del fracaso, facilitar la transmisión de empresas, revisar los regímenes de se- guridad social de los empresarios.

• Orientación a los empresarios hacia el crecimiento y la competitividad: Prestar apoyo personalizado a las mujeres y las minorías étnicas, ayudar a las empresas en el desa- rrollo de las relaciones interempresariales.

• Mejora de los flujos de financiación.

• Instauración de un marco normativo y administrativo más favorable para las Pymes: consultar de forma más eficaz a las Pymes, reducir la complejidad del cumplimiento de la legislación fiscal.

Los informes del Plan de Acción se integrarán en los mecanismos de información relati- vos a la puesta en marcha de la Carta Europea de la Pequeña Empresa. De esta mane- ra, a partir de 2005 la Comisión elaborará un único informe conteniendo los progresos realizados en el cumplimiento de los objetivos y las acciones clave fijados en el presen- te Plan de Acción, tanto en la Unión como en los Estados miembros, y sobre las líneas de actuación de la Carta.

En España, la Política de la Pyme se incorpora, como una política horizontal, dentro de la Política Industrial conjuntamente con las políticas de internacionalización e innovación tecnológica y con otros programas horizontales como: “el programa de cualificación de los recursos humanos y el programa de adaptación al mercado único”, a finales de la década de los ochenta.

La no existencia de consenso sobre el concepto de Política Industrial en la literatura, que parece derivarse de que la propia Administración suele carecer de una definición de la Política Industrial, se refleja en la falta de un marco legal que establezca el ámbito que articule dicha política. Así, La Política Industrial horizontal –por tanto, la política de la Py- me– se ha instrumentado a partir de órdenes.

En la Constitución Española no hay referencia expresa a la Industria, aunque sí a la ac- tividad económica. El artículo 38 obliga a los poderes públicos a garantizar y proteger el ejercicio de la libertad de empresa y la defensa de la productividad. El artículo 130.1 de la Constitución establece que los poderes públicos, atenderán a la modernización y de- sarrollo de todos los sectores económicos y el artículo 149.1.13 confiere al Estado com- petencia exclusiva sobre las bases y coordinación de la planificación general de la activi- dad económica, siendo la Industria una de ellas.

La Política de la Pyme parece haber adquirido relevancia en España tras su incorpora- ción a la Comunidad Europea en 1986, a pesar de la existencia del Instituto de la Me- diana y Pequeña Industria (IMPI) desde 1976. Esta constatación contribuye a explicar el contenido de la política de la Pyme entre 1991 y 1996 que comienza a corregir de forma embrionaria, por un lado, el “total descuido por lo que respecta a la oferta de instrumentos de promoción de la Pyme en todo caso, diseñados sin “un diagnóstico

13. Políticas de apoyo a la