Inspirado por la Teoría del Prototipo de Rosch, que se ha tratado en 5.4, Lakoff empieza a elaborar unos modelos cognitivos o mentales, acordes con la organización diferenciadora de nuestro conocimiento. Es decir, más amplia que la categorización en la semántica tradicional pero a la vez matizando entre atributos y miembros más centrales y más representativos aunque relacionados y, por tanto, ni necesariamente excluidos de la misma categoría, ni exclusivos de una sola. Estos modelos constituirán la herramienta de descripción e identificación de las categorías y del grado de representatividad de sus miembros integrantes, de interés especial también para la polisemia motivada por un proceso metafórico de proyección entre dominios103, en lugar de contenidos conectados por un significado abstracto común, como pretendía la semántica tradicional. Lakoff intenta, por tanto, proveer una teoría para la representación mental (véase también 5.6.3.3) que se basa en cuatro fuentes de efectos prototípicos —una de ellas la metáfora—, según el tipo de principios estructurales implicados en cada representación.
La razón de presentar, de una manera más completa, lo que se entiende por modelo cognitivo idealizado (‘idealizad cognitive model’) o ICM104 es su importancia para definir la metáfora conceptual, es decir, el
comprensión sin necesidad de un análisis descomposicional, véase también Gibbs (1990a: 56-66, 1990b: 417-462) y Gibbs, Nayak & Cutting (1989: 576-593), respectivamente.
103 En los puentes de fábrica son UTs procedentes de campos, relacionados con el ser
humano: p.ej. estribo, tímpano, zapata, riñon, boquilla, aleta, etc.
104 A pesar de su mencionada importancia, los ICM no han estado exentos de críticas (al
igual que cualquier otra teoría empírica de Lakoff). Entre las ‘más feroces’ (que sus autores extienden prácticamente al contenido completo del clásico libro Women, fire and
dangerous things de Lakoff (1987), encuentro las de Vervaeke y Green (1997: 59-80).
Basándose en el ejemplo clásico de la categoría ‘bachelor’ (y en la inclusión o no del Papa o de los curas en ella) de Fillmore y en la explicación que da Lakoff (1987: 70-71) a través
importante papel que juega en nuestra selección inconsciente (‘automática’) que evoca ciertos conocimientos espontáneos, llamados ‘convencionales’, o consciente ―aunque nunca arbitraria― de proyectar, en parte o del todo, ciertos dominios conceptuales origen sobre ciertos otros dominios conceptuales meta. Por esta naturaleza cognitiva, y no solamente lingüística, de la metáfora se explica, a la vez, la polisemia sistemática, como reconocen Ruiz de Mendoza y Otal (2002: 15) “[...] allowing words that have different senses in the source domain of a mapping to have corresponding senses in the target domain”. En definitiva, Lakoff intenta explicar el porqué de la imperante necesidad humana de utilizar la metáfora como herramienta imprescindible (y recurso indispensable) de expresión en cualquier ámbito y el cómo de su utilización.
Aunque Lakoff (1987:45) admitía que los efectos de prototipo (o efectos prototípicos) podían ser superficiales, resultantes de factores múltiples, como, por ejemplo, en el caso de representantes ‘difusos’ (fuzzy) de una categoría de gradación cuya delimitación no es precisa, en caso de una delimitación precisa, sin embargo, los efectos prototípicos tenían que resultar de otros aspectos dentro de la estructura interna de categoría. Esta preocupación hizo que dedicara un estudio exhaustivo105 al intento de establecer los fundamentos para una teoría de categorización de modelos cognitivos. En palabras resumidas de White (1998: 1.2), esta teoría se basaba en las posibles fuentes de estos efectos prototípicos, en consonancia con los principios estructurales relativos a las representaciones mentales, que forman la base de cómo entendemos y conocemos el mundo y cómo conceptualizamos la experiencia y otras cosas.
Lakoff (1987:68) identifica cuatro principios de este tipo que forman la base estructural para cada modelo cognitivo idealizado o ICM106:
(a) El primer principio se basa en la estructura proposicional (propositional structure) de los marcos (frames) de Fillmore (1985: 223- 224) quien los explica así:
“What holds such word groups107 together is the fact of their being
motivated by, founded on, and co-structured with, specific unified
de su teoría de los ICMs, de cómo se interpretarían estos efectos prototípicos, estos autores parecen no tener en cuenta toda la información que aporta Lakoff. Cuando ellos (1997: 67) alegan que “Because unmarried but ineligible men are relatively rare, this implicit social property is not salient and therefore may not come readily to mind for participants classifying priests”, sacan, a continuación, la conclusion “There is a match to external properties, and there is a failure of match to social properties, but the participant is unsure about the relevance of these social properties and so hesitates in responding”. En mi opinión, se basan en la omisión de un grupo grande de personas, los homosexuales, que, aun siendo ‘ineligible men’ —a fecha de hoy, habría que especificar “ineligible men”, añadiendo para mujeres ya que, igual que en algunos estados de EEUU como aquí en España, desde 2005 hay una ley que permite el matrimonio entre hombres—, de ninguna manera son ‘relatively rare’, además de que Lakoff (1987: 70) los menciona expresamente, entre otros grupos más [negrita mía].
105 Este estudio está reflejado en su libro Women, fire and dangerous things (1987) y, de
forma particular en los capítulos 4 a 6 del mismo.
106 Aunque Lakoff no aporta una definición exacta de lo que denomina ICM, podría
describirse bien en palabras de Ruiz de Mendoza y Otal (2002: 15): “[...] we may describe an ICM as a conventionalized mental representation of reality as perceived and interpreted by our senses or as determined by culture”.
5.LA METÁFORA
frameworks of knowledge, or coherent schematizations of experience, for which the general word frame can be used”.
Añade Fillmore que el marco complejo detrás de este campo o dominio del vocabulario, el fondo de conocimiento y prácticas, representan la base común (common ground) para la figura representable por cualquiera de las palabras individuales. Tal marco representa la organización particular del conocimiento, requisito preliminar para nuestra capacidad de entender los significados de las palabras asociadas.
(b) El segundo principio se basa en la estructura esquemática de imagen (image-schematic structure) de la gramática cognitiva de Langacker. En palabras de este autor (1991: 399,Vol.II), un esquema de imagen (image schema) es una concepción esquemática, y sin embargo fundamental en el sentido cognitivo, que emerge de múltiples aspectos de experiencias físicas cotidianas y que se proyecta metafóricamente sobre otros dominios cognitivos. La lista de esquemas de imagen de Lakoff y Johnson incluye orientaciones espaciales como ‘arriba-abajo’ (up-down), ‘delante-detrás’ (front-back), ‘centro-periferia’ (center-periphery), más configuraciones conceptuales como ‘contenedor-contenido’ (container-content), ‘origen- camino-meta’ (source-path-goal), ‘conexión’ (link), ‘parte-todo’ (part- whole), ‘equilibrio’ (balance) y ‘fuerza’ (force).
(c) El tercer principio consiste en las proyecciones metafóricas (metaphoric mappings), descritas por Lakoff y Johnson (1980:5-6). La proyección metafórica (mapping) se caracteriza por la correspondencia metafórica de un campo o dominio conceptual origen o fuente (source domain) con otro campo conceptual meta (target domain) diferente, lo que Lakoff y Johnson describen como: “the essence of metaphor is understanding and experiencing one kind of thing in terms of another”, y donde se entiende por ‘metáfora’ el concepto metafórico. Un ejemplo clásico es ARGUMENT IS WAR108 (LA DISCUSIÓN ES LA GUERRA) donde DISCUSIÓN, el dominio meta, se estructura, se entiende, actúa y se expresa, parcialmente, en términos de GUERRA. Lo que no quiere decir que las discusiones sean una subespecie de guerra, sino que el concepto y la
107 Ejemplos suyos para estos ‘word groups’ son “father, mother, son, daughter, brother,
sister” o “buy, sell, pay, spend, cost” y los define como “lexical representations of some single coherent schematization of experience or knowledge”. Resume el autor que para entender de lo que se trata en cada caso individual de los miembros de un grupo, es entender, de alguna manera, de lo que se trata en el caso de todos (1985: 223).
108 Aunque, o precisamente por ello, la metáfora “Argument is war” —al igual que “Love is
a journey” y varias otras—, es un ejemplo clásico, ha estado expuesto, como era previsible
(y ‘normal’ dentro del rigor analítico que exige la comprobación de hipótesis empíricas por otros autores), a críticas diversas. Entre las más llamativas encuentro las de Glucksberg & McGlone (1999), Geeraerts (1989), Wierzbicka (1986) o Llamas (2005). Sin querer profundizar en ellas, en mi opinión se refieren mayoritariamente a los aspectos ‘cuantitativos’, mencionados anteriormente, o a un posible malentendido en el caso de Llamas (2005: 132) que toma ‘argument’ por ‘conversación’ en la metáfora ‘Argument is
War’ por lo que llega a la acertada conclusión de que “es posible entender el concepto
CONVERSACIÓN sin hacer referencia al concepto GUERRA [....y] sin tener que recurrir obligatoriamente a la descripción de carácter metafórico”.
actividad se estructuran metafóricamente, lo que resulta, lógicamente, en la estructuración metafórica del lenguaje usado109.
(d) El cuarto y último principio lo constituyen las proyecciones metonímicas (metonymic mappings), descritas, asimismo, por Lakoff y Johnson (1980: cap.8) y Lakoff (1987: 77). Los autores entienden por ‘metonymic mapping’ la proyección conceptual dentro de un mismo campo conceptual, es decir, se toma un aspecto bien conocido o de fácil concepción de una cosa y se utiliza para representar esa cosa en su totalidad, algún otro aspecto o parte de ella. Un ejemplo clásico es cuando una camarera dice a otra: “El bocadillo de jamón acaba de derramar cerveza por todo su cuerpo” (traducción propia) donde ‘el bocadillo de jamón’ representa a la persona que está comiendo el bocadillo.
Aunque la metáfora tenga, con cierta frecuencia, su origen en la metonimia, como así lo constata Lakoff, en el marco de esta tesis, este hecho carece de relevancia, ya que en el caso de la metáfora EL PUENTE DE FÁBRICA ES UN SER HUMANO no se trata de una proyección conceptual dentro de un mismo campo conceptual110.
Como se ha visto, la propuesta de Lakoff se puede resumir de forma simplificada así: la metáfora está construida como el plano analógico de un término más concreto de un área ‘fuente’ sobre un término más abstracto en el área ‘meta’, comprende el estudio de categorías conceptuales y sus relaciones y está anclada en la percepción y el movimiento corporal y, en particular, en esquemas de imágenes abstractas y topológicas basadas en ellos. Por lo que el término ‘metáfora’ se entiende hoy como “a cross- domain mapping in the conceptual system”, donde las expresiones metafóricas son el resultado lingüístico de esta proyección (Lakoff, 1993: 203).
No obstante, Lakoff y Johnson no son los únicos en tratar la metáfora conceptual. Hay varios estudiosos que a partir de los impulsos y stimuli dados y recibidos por ellos primero, integran el estudio de la metáfora conceptual en sus líneas de investigación o hacen de la metáfora conceptual un tema de estudio en profundidad. Una de estos autores es Eve Sweetser. Para ella (1990: 45-48) “la metáfora se mueve entre áreas, [...]” donde “los hablantes encuentran una conexión inter-área entre el conocimiento y la visión o el tiempo y el espacio [...]”, aunque “ciertos aspectos abstractos y topológicos de la estructura del esquema de imágenes son los aspectos que se tienen que conservar a través de los planos metafóricos”. Más tarde, Sweetser y Fauconnier (1996: 5) amplían esta conexión inter-área incluso al léxico cuando constatan que “metaphor,
109 Como Lakoff (1987: 114, 1993: 203-204, entre muchas otras) reconoce en múltiples
ocasiones, el descubrimiento de las proyecciones conceptuales de la metáfora y de que ellas forman parte habitual en nuestro sistema de pensar y de expresarnos, se debe, en gran parte a Reddy y su aludida “Conduit metaphor”. Confirma con esta última, mediante un análisis lingüístico rigoroso, cómo conceptualizamos el concepto de (la) comunicación a través de la metáfora: “The CONDUIT metaphor for communication maps our knowledge about conveying objects in containers onto an understanding of communication as conveying ideas in words”. (Lakoff, 1987: 114). Para un estudio profundo de ella, véase Reddy (1993: 164-201).
110 Para un estudio exhaustivo de la metonimia, véase Ruiz de Mendoza (1999, 2000, 2003,
2005), Barcelona (2000), Panther y Thornburg (1998, 1999), Ruiz de Mendoza y Otal (2002: 17), Gibbs (1999: 66-73), entre otros.
5.LA METÁFORA
unlike analogy, crucially allows access between the two domains in a way that permits direct transfer of naming conventions”. Este punto es de especial interés para esta tesis, como se verá en los capítulos 7 y 8, donde la terminología antropo-médica y psico-social es transferida al puente de fábrica.