THE OXIDATION OF ARSENITE
1.4 PRECONDITIONING
1.4.3 Right Preconditioning
A lo largo del apartado anterior ofrecí ejemplos de cómo las obras literarias pueden ser influidas por las obras musicales y viceversa. Uno de estos ejemplos son las
38 Arthur Rimbaud (1854 – 1891) fue un poeta francés que ya desde pequeño mostraba un gran interés por
la literatura. Tras una infancia difícil, se instaló en París, donde entró en contacto con el círculo literario. Mantuvo una relación amorosa con el también poeta Paul Verlaine, con el que viajó a Bruselas y Londres. Durante esta etapa aparecieron sus primeras publicaciones, El barco ebrio (1871) y Una temporada en el infierno (1873). Tras numerosos trabajos y viajes por Europa, se instaló finalmente en París. Sus obras se caracterizaron por un tono simbolista y el interés por el ocultismo, la religión y el subconsciente.
39 Lou Reed (1942 – 2013), cantante y compositor de rock estadounidense, considerado el creador del rock
alternativo. Cursó estudios de Literatura Inglesa en la universidad, donde entabló amistad con varios poetas, lo que aumentó su interés por las letras. En 1964 formó el grupo experimental The Velvet Underground, apadrinado por el artista Andy Warhol, junto al estudiante de música clásica John Cale. Tras su disolución en 1970, Reed comenzó una carrera en solitario que abarcó desde discos como Rock’n’Roll Animal (1974), Coney Island Baby (1975) o Lulu (2011) hasta libros de fotografía como Emotions in Action (2003) o el espectáculo teatral Poe-try (2003), sobre Edgar Allan Poe.
cantigas, en las que he decidido profundizar por dos motivos: el primero de ellos es desarrollar cómo una pieza literaria puede ser a su vez una pieza musical desde un punto de vista teórico, y las cantigas son el objeto de estudio más adecuado porque eran poemas escritos para ser cantados y acompañados de música. Y en segundo lugar, saber qué son las cantigas y cuáles son sus características permitirá analizar posteriormente si han influido en la literatura de Pearse Hutchinson.
La cantiga es un género poético desarrollado durante la Edad Media en Galicia y Portugal que surgió a partir de la expansión de la literatura occitana, original del sur de Francia, a comienzos del siglo XII. Este tipo de texto literario era escrito en una variante poética de la lengua provenzal (occitana) por trovadores, compositores de clase noble que también escribían la música que acompañaba al poema. Sus creaciones, que trataban temas amorosos, políticos y sociales, eran interpretadas habitualmente por los juglares, que en ocasiones también podían ser trovadores. Las diferencias entre trovador y juglar radican en funciones y origen. El trovador era un creador, un poeta lírico de clase alta que elaboraba una pieza literaria y musical por escrito, mientras que el juglar era un intérprete no perteneciente a un estamento social concreto que memorizaba las piezas y podía improvisar, al no guiarse por el poema escrito.
La literatura occitana estaba compuesta para ser cantada, de ahí su acompañamiento musical. Sin embargo, sus orígenes no son claros y no se puede determinar con exactitud el motivo por el que se cantaba. El uso de recursos estilísticos responde a una función estética y posiblemente nemotécnica, ya que los juglares memorizaban las composiciones. A su vez, el hecho de que los juglares desempeñaran la función de artistas ambulantes que actuaban en plazas públicas o actos de la nobleza sugiere que estas composiciones también contaban con un carácter lúdico, y de ahí la presencia de la música.
El éxito de este tipo de literatura hizo que se extendiese rápidamente por toda Europa. En Galicia y el norte de Portugal, la influencia de la poesía occitana llegó a través de las clases altas y la monarquía, esposada con princesas occitanas, y el Camino de Santiago. La adopción y adaptación de este tipo de poesía dio lugar a las cantigas, recopiladas en tres cancioneros: el Cancionero de Ajuda, el Cancionero de la Biblioteca Nacional y el Cancionero de la Biblioteca Vaticana.
A pesar de la adopción del modelo occitano, las cantigas desarrollaron características propias. La primera y más evidente es el uso del gallego-portugués en lugar de la lengua provenzal, ya que los autores eran originarios de Galicia y el norte de
Portugal, aunque su éxito hizo que otros poetas de la Península Ibérica emplearan esa misma lengua.
La segunda característica es la división en géneros mayores y menores, establecidos en un manuscrito anónimo titulado A arte de trovar. Los géneros mayores o principales son tres: cantigas de amor, cantigas de amigo y cantigas de escarnio y maldecir. Las cantigas de amor son adaptaciones de la cançó provenzal en las que el trovador o juglar cantaba a una amada. Estas cantigas se basan en el amor cortés y muestran una relación de vasallaje en la que el enamorado (servidor) habla de la pasión que siente por su amada (senhor), casi nunca correspondida. También puede cantar las bondades y belleza de una mujer con la que nunca podrá estar. En ambos casos se trata de un amor no correspondido, por lo que el poeta muestra su tristeza o coita. En cuanto a las cantigas de amigo, el amor vuelve a ser el tema principal, aunque en esta ocasión la voz es femenina y se dirige a sus familiares y amigas o a la propia naturaleza, a las que expresa la tristeza que le produce la ausencia de su amado o la alegría de reencontrarse con él. Por último, las cantigas de escarnio y maldecir no tienen una voz determinada y son satíricas. Las sátiras y críticas (de tipo literario, político y moral o personal) pueden estar implícitas a través de indirectas, ironías y vocabulario sutil (escarnio) o por el contrario ser explícitas, directas y agresivas (maldecir). Respecto a los géneros menores, se distinguen la tenzón, la cantiga de seguir y el pranto. La tenzón es una cantiga en la que dos trovadores discuten de forma alterna y que sigue una estructura formal fija. Las cantigas de seguir se basan en otras cantigas y mantienen elementos como la música, la letra, ambas o algunas estrofas. Finalmente, el pranto es una elegía por la muerte de alguien.
La última característica a destacar de las cantigas está relacionada con la música, ya que es el aspecto formal. Cada género tiene su propia estructura, pero todas buscan la sonoridad a través de la métrica y los recursos estilísticos. Las cantigas de amor constan de cuatro estrofas con siete versos octosílabos o decasílabos, lo que indica una regularidad silábica que aporta homogeneidad y un ritmo marcado. Estos versos riman entre sí con esta estructura: abbaccb, abbacca, ababcca y ababccb. Las rimas, apoyadas en el uso de paralelismos,40 producen una repetición sonora, como se puede apreciar en estas estrofas de Paio Soares de Taveirós:
Como morreu quen nunca ben ouve da ren que mais amou, e quen viu quanto receou d'ela, e foi morto porén: Ay, mia senhor, assi moir' eu! Como morreu quen foi amar quen lhe nunca quis ben fazer, e de quen lhe fez Deus veer de que foi morto con pesar: Ay, mia senhor, assi moir' eu!41
De forma similar, las cantigas de amigo constan de versos octosílabos o decasílabos de rima consonante y sus estrofas se entrelazan mediante el paralelismo o el
leixaprén,42 como en esta cantiga de Joan Zorro: El-rey de Portugale
barcas mandou lavrare, e lá irán nas barcas migo mya filha e noss’ amigo.
El-rey portugueese barcas mandou fazere, e lá irán nas barcas migo mya filha e noss’ amigo.
Barcas mandou lavrare e no mar as deytare e lá irán nas barcas migo
41 “Como murió quien nunca obtuvo / favor de lo que más amó, / y quien vio cuanto receló / de ella, y así
murió: / ¡Ay, mi señora, así muero yo! / Como murió quien fue a amar / a quien nunca le quiso favorecer, / y de quien Dios le hizo ver / aquello por lo que fue muerto con pesar: / ¡Ay, mi señora, así muero yo!” Traducción anónima.
mya filha e noss’ amigo.43
En último lugar, las cantigas de escarnio y maldecir comparten métrica y paralelismo con las cantigas de amor, por lo que también comparten características sonoras. El trovador Pero da Ponte es autor de varias cantigas de este tipo, como la que recoge estas estrofas:
Mort’é Don Martín Marcos, ai Deus, se é verdade? Sei ca se el é morto, morta é torpidade,
morta é bavequía e morta neiciidade, morta é covardía e morta é maldade.
Se Don Martinh’é morto, sen prez e sen bondade, oimais, maos costumes, outro senhor catade; mais non o acharedes
de Roma ata cidade; se tal senhor queredes, alhu-lo demandade.44
Como se puede apreciar en los ejemplos facilitados, las cantigas, sean del tipo que sean, poseen características musicales como el ritmo y la sonoridad de las rimas gracias a sus recursos estilísticos y a su métrica. A esto hay que sumarle el hecho de que las cantigas, como su etimología indica (del latín canticula o “canción corta”), se componían con la intención de ser cantadas. Y por último, las cantigas recopiladas en los cancioneros, salvo las del cancionero de Ajuda, se acompañan de su correspondiente notación musical
43 “El rey de Portugal / barcas mandó labrar, / y allá irán en las barcas conmigo / mi hija y nuestro amigo. /
El rey portugués / barcas mandó hacer, / y allá irán en las barcas conmigo / mi hija y nuestro amigo. / Barcas mandó labrar / y meterlas en el mar / y allá irán en las barcas conmigo / mi hija y nuestro amigo”. Traducción anónima.
44 “¡Ha muerto Don Martín Marcos! / ¡Ay, Dios, si será verdad! / Sé que si él ha muerto, habrá muerto la
torpeza, / habrá muerto la estupidez / y estará muerta la necedad, / habrá muerto la cobardía y estará muerta la maldad. / Si Don Martín ha muerto, sin mérito y sin bondad, / desde hoy, malas costumbres, buscad otro señor; / pero no lo encontraréis / desde Roma hasta esta ciudad. / Si queréis un señor así, / buscadlo en otra parte”. Traducción anónima.
para su correcta interpretación y transmisión. Todas estas características hacen de las cantigas un ejemplo perfecto de la unión entre música y literatura.