4.4 Results
4.4.2 Rule-level Analysis
El presente informe recoge los principales resultados obtenidos a través del estudio y evaluación de los niveles y variación diaria y estacional del material particulado atmosférico llevado a cabo a lo largo de 2007 e inicios de 2008 en la Ciudad Autónoma de Melilla. Para ello, se ubicó una estación de medida del material particulado atmosférico en la céntrica Plaza de España, representativa del fondo urbano de la ciudad, sobre una de las terrazas del Ayuntamiento. Dicho emplazamiento fue seleccionado debido a que representa los niveles de material particulado y otros contaminantes atmosféricos a los que se encuentra expuesta la población de forma habitual. La metodología aplicada se basó en la determinación
gravimétrica de los niveles de PM10 y PM2.5 a partir del muestreo de estas fracciones
del material particulado utilizando captadores de alto volumen, y en el registro
automático con un contador óptico láser de los niveles de PM10, PM2.5 y PM1.
Asimismo, se recopilaron datos meteorológicos y relacionados con la dinámica atmosférica en (velocidad y dirección del viento, temperatura media, precipitación) de la estación del aeropuerto de Melilla (datos suministrados por AEMET).
La dinámica atmosférica en Melilla, a escala regional, se caracteriza principalmente por la alternancia entre procesos advectivos de levante y poniente. Dicha alternancia constituye un factor determinante para la calidad del aire en la ciudad, ya que no sólo determina los niveles de partículas registrados sino también sus fuentes, como se ha visto en secciones anteriores. Mientras que las circulaciones de levante favorecen el transporte de material particulado desde las zonas portuarias (tanto de Melilla como de Marruecos) hacia la ciudad, las circulaciones de poniente lo hacen desde las áreas en las que predominan las actividades de extracción de áridos, por ejemplo. Asímismo, los periodos de transición entre ambos tipos de circulación, con vientos en calma, se caracterizan por presentar niveles elevados de partículas, esta vez por factores locales como el tráfico rodado, la construcción/demolición, la generación eléctrica y las emisiones residenciales y domésticas, entre otras. Se evidencia así la especial relevancia de la alternancia entre vientos de levante y poniente.
Como resultado de los muestreos de material particulado llevados a cabo entre
10/01/2007 y 28/04/2008 se obtuvieron niveles medios diarios de 39-42 µgPM10/m3, 19
µgPM2.5/m3 y 12 µgPM1/m3. Estos niveles se encuentran dentro del rango habitual para
estaciones de fondo urbano en España, tanto para PM10 como para PM2.5. Sin
embargo es necesario destacar que, con respecto a la población de la ciudad, los niveles registrados en Melilla pueden considerarse elevados. La causa principal de estos elevados niveles es la influencia significativa de material particulado de origen mineral en la ciudad, cuya procedencia son las intrusiones de masas de aire desde los desiertos africanos, por una parte, y por otra la resuspensión de partículas depositadas sobre las calles y vías de tráfico procedentes de actividades antropogénicas (tráfico, construcción/demolición, actividades portuarias, extracción de áridos) y naturales (polvo africano, resuspensión a escala regional). Consecuentemente, el origen de la contaminación por materia mineral en Melilla presenta una componente antropogénica y otra natural. La naturaleza mineral (y por tanto de granulometría gruesa) de las
partículas se evidencia por medio de la comparación entr los niveles de PM10 y PM2.5,
ya que el promedio de PM10 obtenido en Melilla se encuentra entre los valores más
elevados del rango para estaciones de fondo urbano españolas, mientras que el
promedio de PM2.5 se encuentra entre los valores más bajos.
Al comparar los resultados obtenidos en 2007 con los valores limite establecidos por la directiva 1999/30/CE se observa que los niveles en la estación de Plaza de España se
encuentran muy próximos al valor límite anual (establecido en 40 µgPM10/m3),
2.1. Melilla Niveles, composición y fuentes de PM10, PM2.5 y PM1 en España
38
no según los gravimétricos (38 µgPM10/m3). La misma Norma establece un máximo de
35 superaciones anuales del valor límite diario (50 µgPM10/m3), el cual se encontraría
dentro de lo permitido en Melilla (20 superaciones anuales) si se descuentan aquellos días con influencia africana (59) del total anual (79), tal como se contempla en la Norma. Por otra parte, la identificación de los días con aportes de los desiertos africanos permite calcular de forma cuantitativa su contribución al promedio anual. En el año 2007, la contribución neta de material particulado de los desiertos africanos a la
media anual fue de 5, 3 y 1.5 µg/m3 en las fracciones PM10, PM2.5 y PM1,
respectivamente. El resultado para PM10 es similar aunque en el rango inferior de los
obtenidos en Andalucía y Canarias (5-7 µg/m3).
Uno de los parámetros más característicos del material particulado en Melilla, en comparación con otras ciudades españolas, es su granulometría. Los resultados demuestran que la distribución por tamaños de las partículas en suspensión en esta zona de estudio es relativamente constante a lo largo del año, a diferencia de lo observado en otras ciudades españolas. Dado que la granulometría es un reflejo de las fuentes del material particulado, ello indicaría que el origen del material particulado en Melilla es también relativamente constante a lo largo del año. Dados el perfil
mayoritariamente grueso (PM2.5 /PM10= 0.46) de las partículas, la elevada frecuencia
de aportes de partículas desde los desiertos africanos, y los procesos de resuspensión a escala local, se concluye que las partículas de origen mineral se encuentran en el origen de esta distribución granulométrica.
Estacionalmente, los resultados muestran una evolución de los niveles de partículas
marcada por tres máximos de PM10, dos de ellos puntuales en los meses de enero y
abril, y un tercero más prolongado en los meses de verano. A pesar de su diferente comportamiento, el origen de estos incrementos mensuales de partículas se encuentra relacionado en gran medida con los aportes de partículas de los desiertos africanos. Sin embargo, y tal como se ha descrito anteriormente, al margen de estos episodios los niveles de partículas en Melilla se rigen también por procesos de origen antropogénico y meteorológico.
Como resultado del análisis diario de los datos obtenidos a lo largo de 2007, y en combinación con la evaluación de los principales escenarios de transporte identificados en la zona de estudio, se pone de manifiesto la existencia de una serie de episodios con altos y bajos niveles de partículas que se producen de forma reiterada y característica en Melilla. Los principales episodios identificados son: a) intrusiones de masas de aire africano, b) episodios de contaminación de origen antropogénico local, c) episodios de recirculación regional de masas de aire, d) aporte de material particulado desde el continente europeo, y e) advección atlántica. Se trata así de episodios con impacto en los niveles de material particulado atmosférico, y todos ellos se caracterizan por generar incrementos en los niveles de partículas con la excepción de los periodos de advección atlántica. Los resultados han permitido observar que los niveles más elevados de partículas se registran claramente bajo episodios de origen africano, mientras que los niveles más reducidos corresponden a los periodos de
advección atlántica. Mientras que la relación PM2.5 /PM10 es relativamente constante
para todos los episodios, se observa que la proporción de las partículas más finas
(PM1) es máxima durante los episodios antropogénicos locales, seguido de aquellos
de transporte europeo. La evaluación del ratio PM1/PM2.5 nos permite detectar el
mayor grado de influencia de las emisiones antropogénicas (de granulometría fina) en estos tipos de episodio.