1 Introduction
1.5 Selection of Cases
delante dedelante de
delante dedelante de
Dios.
Dios.Dios.
Dios.Dios.
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Ministerio Presencia de Dios LOS MENSAJESDE ÉXITODE BERNARDO STAMATEAS
tierra le fue hostil al hombre, el dolor iba a ser el medio para ganar el sustento. Todas esas maldiciones no las dio Dios, porque Dios la única maldición que soltó en el Génesis, fue a la serpiente; todas las otras maldiciones vinieron porque el hombre había comido del árbol de la bendición y de la maldición. Cuando el hombre comió de ese fruto, aprendió a maldecir; es decir, a hablar muerte a las circunstancias, a los animales, a sí mismo y a la tierra. A partir de ese momento todos quedamos con dos miedos:
-El miedo a cómo vamos a morir, y -El miedo al después de la muerte.
¿Cómo vamos a morir?
Es el miedo de mucha gente. Mucha gente dice: “A mí me gustaría morir sin dolor; me gustaría morir como Sarmiento” Dicen que Sarmiento murió cerrando los ojos. ¿Te imaginás? Cerrar los ojos y abrirlos en la presencia de Dios. ¿Te gustaría?
Muchos dicen: “Lo único que le pido a Dios es que a mí no me falle el cerebro”, “Que no necesite depender de nadie”. O sea, el miedo al “cómo.”
¿Qué va a pasar después de la muerte?
Mucha gente no sabe qué va a suceder después de la muerte. Hay tres ideas equivocadas sobre el después de la
muerte...
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!!1- La reencarnación.
Primera idea equivocada. No es bíblica. Hay gente que cree que los espíritus se reciclan; o sea que te morís y de acuerdo a tu karma te reciclás: si te portás mal, te reciclás en pastor; si te portás muy mal, te reciclás en suegra.
Shirley MacLaine, que inició el movimiento de la Nueva Era, decía que en sus vidas anteriores fue una inca en el Perú; y en la Edad Media, una princesa (porque todos eran príncipes).
La reencarnación no es bíblica, la Biblia dice que después de la muerte nos espera un juicio delante del Señor. Sos único e irrepetible.
Hay trillones de trillones de trillones de hojas en la tierra, ninguna hoja es igual a otra en la tierra.
Cuando Dios te hizo rompió el molde, no hay ningún otro como vos en toda la tierra, y no habrá ninguno como vos: ni lo hubo, ni lo hay, ni lo habrá para la Gloria del Señor.
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!!2- El limbo.
Este es otro mito, no está en la Biblia. Lo que pasa es que muchos católicos creen en el limbo porque no leen la Biblia; cuando leen la Biblia dejan de creer en el limbo.
El limbo fue un invento de la Edad Media. Del limbo se dice que es un estado intermedio donde van los espíritus
y mediante oraciones, cultos a los muertos que se hacen en la tierra, esos espíritus que están en el limbo se va purificando hasta llegar al cielo.
En la Edad Media no tenían en claro cuál era el pasa- porte para ir al cielo. Como no leían la Biblia, entonces inventaron un estado llamado limbo. La Biblia no habla de limbo, o sea tenés que “salirte del limbo” de creer en el limbo.
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!3- Consultar a los muertos: Espi-
ritismo.
La Biblia prohíbe invocar a los muertos. No podés ir a ninguna sesión mediúmnica porque eso es abominación a los ojos de Dios. Dios prohíbe consultar a los muertos,
porque los muertos no tienen comunicación con esta tierra. Una vez que parten, los muertos tienen prohibida su comunicación con nosotros.
Entonces cuando uno va a una sesión mediúmnica, lo que baja, por ejemplo, no es el espíritu de tu abuelo, es un demonio que conocía a tu abuelo, que te va a decir cosas de tu abuelo para enlazarte con un espíritu de muerte.
Por eso la mayoría de la gente que consulta a espíritus de muerte son depresivos. La gente que estuvo muchos años en espiritismo (y no quiero ofender a nadie, quiero sencillamente trasmitirte la verdad de Dios), es gente que está atada a un espíritu de depresión.
Por eso no tenés que creer en la reencarnación, en el karma, en el limbo, ni en consultar a los muertos.
¿Dónde está la gente que se muere?
Lucas capítulo 16 explica:
Cuando uno moría, iba a un lugar, que la Biblia llama en este relato Hades.
Hades es una palabra griega que hacía referancia a un lugar donde los espíritus iban a esperar. En el Antiguo Testamento, en hebreo, la palabra Hades era Seol.
O sea, la palabra Seol la vas a encontrar en el Antiguo Testamento, y Hades es la traducción de Seol en el Nuevo Testamento.
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!!
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!Soy un espíritu, que habita en un
cuerpo y que tiene un alma.
No sos un cuerpo, sos un espíritu igual que Dios. Por eso ¿qué es un cadáver? Un cuerpo sin espíritu. ¿Qué es una persona viva? Un cuerpo con espíritu.
Mirando en el relato que cuenta Jesús, hay un rico y un mendigo. Ambos se mueren y van a este lugar donde iban los espíritus.
LOS MENSAJESDE ÉXITODE BERNARDO STAMATEAS Ministerio Presencia de Dios Cuando llega el rico tiene plena conciencia de su
estado y no solamente ésto sino que tiene un profundo deseo de beber agua porque siente el calor de las llamas.
O sea que cuando uno se muere, va a seguir teniendo los mismos deseos que tenía en la tierra. El drogadicto va
a querer seguir drogándose, pero no se podrá drogar; el alcohólico va a querer seguir tomando; el golpeador va a querer seguir pegando. O sea, los deseos van a seguir.
Habrá una plena conciencia: había llamas en el lugar.
En ese lugar no es que haya fuego, la llama es un símbolo que la persona está lejos de Dios. O sea este rico se muere y no tiene posibilidad de convertirse; no tiene posibilidad de cambiar de estado. Este rico se muere sin fe, y su destino se ha fijado eternamente.
Después el rico se encuentra con Abraham, o sea dos muertos empiezan a hablar, y le dice: “¡Abraham ayudame!” No se queja, no dice: “¡Que Dios injusto, qué malvado que me mandó acá!”. O sea, reconoce que está en el lugar donde él decidió estar por no aceptar a Jesús en su corazón. Y le agarra un espíritu evangelístico y le dice: “¡Tengo cinco hermanos, decile al mendigo que les vaya a predicar!” Parece que se convirtió, porque él toma conciencia de que su familia no debe venir adónde él está. Y Abraham le dice: “Mirá, acá hay una cima que nos divide; de acá están los injustos y de acá los justos. Pero los justos no pueden ir a predicarles porque los que están vivos ya tienen a los profetas, ya tienen a Moisés, ya tienen la Biblia, tienen a Bernardo, a Felipe, a Alejandro: Oiganlos a ellos. Pero si no los escuchan a ellos, ni a un muerto que resucite lo van a escuchar”.
O sea, en su desesperación el rico, dice: “Yo sé que si se les presenta un espíritu...” Le estaba diciendo a Abraham que hagan una sesión mediúmnica y que baje Lázaro así todos se convierten...
Quinientas personas vieron a Jesús resucitado; ciento veinte esperaron en el aposento alto por el Espíritu Santo. Pregunta: ¿Dónde estaban los otros trescientos ochenta? Se mandaron a mudar.
Entonces Abraham le dice: “No, no; ellos ya tienen oportunidad porque hay un ministerio que se llama Presencia de Dios que está anunciando que cree en el
Señor Jesucristo y serás salvo tú y tu casa”.
Esa es una convicción inalterable, una verdad profunda, que los que hemos creído en Cristo, tenemos vida eterna.
¡No podés tener miedo al después!
Jesús dijo: “EL QUE CREE EN MÍ, AUNQUE SE MUERA, VIVIRÁ”
Y si no recibiste a Jesús en tu corazón, en el lugar en que te encontrás tenés que decirle: “Cristo, te recibo como el Señor de mi vida”. Y Dios te da la convicción profunda,
la promesa inalterable, la seguridad eterna que cuando pases de esta tierra, te recibirá Cristo en la Gloria para bendecirte por siempre y para siempre junto ÉL.
Cuando Jesús murió en la cruz, estuvo muerto tres días. El espíritu de Jesús bajó al Hades, y fue a este lugar que se dividía en dos secciones: para los justos y para los injustos.
EL SENO DE ABRAHAM.
El lugar de los justos se llamaba el Seno de Abraham, porque allí estaban los justos. Jesús bajó a ese lugar y anunció a esos muertos, a esos espíritus y les dijo: “He muerto, y en la cruz he vencido al diablo, a la muerte y al pecado”. “Yo Jesús llevé cautiva a la cautividad”. Es decir los sacó de ese lugar, y ahora todo el que muere a partir de la cruz en adelante, no va al Seno de Abraham, va directamente a la Presencia del Señor.
Cuando dejemos esta tierra, ángeles nos van a escoltar y Cristo nos recibirá personalmente, para que estemos por siempre y para siempre con Él.
Llega uno al cielo y San Pedro lo agarra y le dice: “¿Por qué usted cree que lo tengo que dejar pasar acá?”
- “Bueno, yo iba a la iglesia Presencia de Dios...” - “Bueno, mire,- le dice San Pedro-. Acá hay un cartel con mil lucecitas, me tiene que decir los motivos que usted tuvo, y si se encienden las mil lucecitas, usted entra al cielo”.
- “Bueno, -el cristiano feliz, le dice- Yo iba a Presencia de Dios” Tin, una lucecita. “Bueno, también yo ayudaba a las viejitas a cruzar la calle”. Tin, dos lucecitas más. “También leía la Biblia, oraba y diezmaba”... Tin..., cuatro lucecitas más.
El tipo empezó a transpirar.
“Bueno, y también ayudé a los pobres”. Tin..., tres lucecitas más.
Y entonces no sabía ya que decir y le dice a San Pedro: “Ya está, no hay manera de encenderlas las mil luces , esto es solo por gracia”. Tintintitntin... SE ENCENDIERON MIL LUCECITAS.
Gracia es que Dios te ofrece a Jesucristo, y si lo recibís como Señor y Salvador, aunque estés muerto vivirás por siempre y para siempre con Él.
Por eso, para los cristianos, la muerte es un éxodo; es un dormir (porque el cuerpo duerme y el espíritu parte al Señor); es una carpa que se desmonta y que se vuelve a armar en otro lugar.
Enseñanza:
Hay gente que aunque vea a un muerto resucitar, no va a creer en Jesús de todo corazón.