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Chapter 4 An Introduction to the Offending, Crime and Justice Survey

4.7 Self-report Offending, Basic Descriptives

Esta sección desarrollo en siete partes; primero, describo el proceso de transcripción de entrevistas; seguidamente, presento la manera como organicé la información; luego, doy cuenta de la forma como hice el análisis y la interpretación de los datos; después, explico cómo hice el mapeo de los datos; posteriormente, describo la forma como hice la reducción de datos,

seguidamente, explico cómo construí las narrativas; y, finalmente argumento la validez y fiabilidad de mi estudio.

El trabajo de análisis e interpretación fue “un proceso continuo e iterativo y cíclico que estuvo presente desde principio de la recolección de los datos y tuvo diferentes niveles de explicitud, abstracción y sistematización” (Strauss, 1987, p.4). Este procesos lo comencé desde

el inicio mismo de recolección de los datos, la primera actividad de mi análisis fueron las notas interpretativas que iba escribiendo a medida que conducía las entrevistas, mi diario de

investigación (Flick, 2004), los cuales utilicé en el proceso de transcripción y organización de la información (Ver Anexo N).A continuación presento de la manera como realicé este proceso.

Siguiendo a Coleman & Unrau (2005) fueron tres los criterios que consideré para la organización de la información: por orden cronológico, por grupo de participantes, y por tipo de datos. Para la organización de la información de las entrevistas tuve en cuenta los criterios cronológicos y grupo de participantes; cronológico según fui teniendo acceso al campo de cada una de las unidades de análisis; y, por participantes porque clasifiqué la información según fuera de estudiantes o de profesores. Para ello, recurrí nuevamente a un formato amplio en Word en razón a que me permitía elaborar tablas de clasificación e insertar comentarios según lo requiriera. Elaboradas las tablas ubiqué la información de acuerdo con la organización de las preguntas del protocolo que había seguido para la conducción de las entrevistas

semiestructuradas y para el trabajo con los grupos focales. Una vez organizada la información, volví a explorar el sentido general de los datos ya procesados, empecé a incluir anotaciones pero no a codificar para evitar imponer categorías (Ver Anexo O). El tercer criterio de clasificación, tipo de datos, lo hice en dos grupos el anteriormente mencionado con las entrevistas; y, el otro corresponde a la organización de la información de los documentos institucionales que obtuve de

cada uno de los casos. Para dicha clasificación tuve en cuenta los mismos criterios cronológicos según fui teniendo acceso a los casos.

Cuando terminé de hacer la primera fases de organización de los datos, ya con la totalidad de la transcripción de las entrevistas, encontré que había algunas preguntas que no habían sido respondidas, o que necesitaban mayor profundad para el completo entendimiento de los registros tanto de estudiantes como de los profesores. Con base en ello, hice una clasificación de la

información a profundizar de acuerdo con lo que faltaba en cada caso; posteriormente, realicé la segunda fase de recolección de datos verbales esta vez con informantes claves, 3 informantes porcada caso un profesor y dos estudiantes. Terminada esta fase, la transcripción de las

entrevistas y la organización de la información tuvieron el mismo proceso y tratamiento que en la primera fase.

El análisis de los datos fue “el resultado del proceso de examinar, categorizar, tabular, y

combinar las evidencias para llegar a conclusiones” (Yin, 2009, p. 126). Como lo menciono anteriormente, el análisis fue un proceso continuo el cual inicié desde la recolección de los datos, triangulando la información de los grupos focales, de las entrevistas, y de los archivos

institucionales, en principio de manera individual por cada caso. Una vez realizadas las tres triangulaciones, hice una cuarta triangulación con el fin de hacer el análisis cruzado de los tres casos. De esta manera logré “tener una secuencia ininterrumpida y recurrente de las

interpretaciones” (Hernández, 2010, p.439). Para este proceso redistribuí los datos de dos

maneras, desde lo metodológico siguiendo la propuesta de Stake (2006) sobre el análisis de estudios de casos múltiple; y, desde lo conceptual desde el enfoque socio-histórico de Lev Vygotsky.

Basada en lo anterior, y teniendo en cuenta que la categorización es una de las partes fundamentales del análisis de los datos porque su determinación es lo que da peso a una

investigación, lo cual significa una sistematización a priori, no mecánica en tanto se determinan de manera más o menos abstracta (García, 2008, p.13) empecé el proceso de definición de las categorías las cuales fui refinando a medida que se refinaba las preguntas de investigación. Las categorías básicas, conceptualizadas en el capítulo anterior fueron: 1) zona de desarrollo proximal; 2) instrumentos mediadores; 3) procesos interpsicológicos; y 4) procesos de internalización.

Categoría 1: Zona de desarrollo proximal

En esta categoría incluí la información discutida tanto de los participantes como de los archivos, sobre la concepción y percepción del proceso de la acción tutorial, y del proceso de evaluación del aprendizaje. Incluyo adicionalmente registros relevantes de los participantes sobre este tema, en tanto se constituyen como información importante para entender la manera como las tutoría y la evaluación han venido sufriendo rupturas y la forma como influye en la actualidad los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Categoría 2: Instrumentos mediadores

En esta categoría relacioné la información de participantes y archivos respecto a las percepciones sobre las TIC como instrumento de mediación en la interacción, particularmente desde la experiencia de los participantes frente a la incursión de éstas en las licenciaturas. Centré mi interés en la información que daba cuenta de la manera como ellas han influido en las

información particular de las percepciones sobre el material didáctico en cuanto a su caracterización, uso, fortalezas y aspectos por fortalecer.

Categoría 3: Procesos interpsicológicos

En esta categoría ubiqué las reflexiones sobre las interacciones entre profesores – estudiantes; estudiantes – estudiantes; estudiantes – material didáctico; y procesos de autorreflexión de los estudiantes para la consolidación de su aprendizaje.

Categoría 4: Proceso de internalización

En esta categoría relaciono información sobre procesos de aprendizaje; incidencia de la acción tutorial en el proceso de enseñanza y aprendizaje; el impacto del material en la formación; la influencia de la evaluación en el proceso de aprendizaje; y, las percepciones en general de los procesos de aprendizaje. Así mismo incluyo información sobre las percepciones que tienen los informantes respecto a la calidad del aprendizaje, la formación docente en la metodología a distancia; la formación docente en cada universidad, y lo que ellos consideran importante fortalecer respecto a las prácticas pedagógicas en la formación de licenciados, los materiales didácticos, y los procesos de enseñanza aprendizaje.

De esta manera pude establecer los grupos en los que organicé la información, este proceso los hice de manera sistematizada en Word y también con el software ATLAS.Ti Para lograr mayor entendimiento de cada uno de casos y para efectos de la interpretación de los datos obtenidos, hice primero una clasificación, codificación, y categorización apoyada en el uso del fichero basado en las categorías establecidas y las emergentes; delimité la teoría y llegando a su

primer nivel de conceptualización. Finalmente, y siguiendo a Stake (2006), hice la

conceptualización y descripción de los hallazgos teniendo en cuenta que el estudio de caso se basa en las estrategias de interpretación directa y suma categórica, en las cuales se puede hacer interpretación directa de ejemplos individuales, o de la suma de ejemplos hasta que se pueda decir algo sobre ellos como conjunto.

El mapeo de los datos lo hice de manera progresiva a medida que recolectaba la información tanto verbal como de archivo. Para ello, partí de las preguntas y subpreguntas de investigación y organicé la información en tablas de acuerdo con la organización para análisis de caso múltiple (Stake, 2006), esto con el fin de ver la manera como la información podía

ayudarme a responder las preguntas. Por otro lado, el software ATLAS.Ti me facilitó el

almacenamiento, sistematización y manipulación de códigos, me posibilitó la organización de las categorías por familias, y me dio herramientas para crear y examinar nuevas ideas de los datos (Gibbs, 2012).

A medida que se avanza en el mapeo de la información y teniendo la perspectiva del estudio como un todo, empecé a dar cuenta de cada caso de manera precisa de acuerdo con las categorías principales de la investigación. Por tanto, empecé a reducir individualmente la información según el caso. Para entender cada caso a profundidad el proceso inicial fue fragmentar la información de las entrevistas de cada uno; primero, tomé la información recolectada de los estudiantes y luego la de los profesores. Seguidamente, realicé el mismo procedimiento para interpretar la información de los estudiantes, de los profesores, y de los archivos institucionales por cada uno caso. Posteriormente, crucé la información de cada caso con el fin de examinar simultáneamente los aspectos importantes de cada uno; para ello, hice una

codificación asignando conceptos o palabras que interpretaran el significado de la información. Los conceptos obtenidos los agrupé en las categorías que organicé para empezar a hacer

comparaciones.

Para hacer las comparaciones, una vez realizado el mapeo de los datos, hice su reducción en tablas las cuales me permitieron “identificar la cantidad de veces que un código aparecía

encontrándolo así como indicador de importancia para el caso”. (Stake, 2006, p.73). En el proceso de reducción, al tiempo que completaba las tablas, retomaba la información de los archivos documentales, y las transcripciones de las entrevistas. También retomé las notas al margen que había hecho en la organización inicial de los datos y las notas que fui haciendo en mi diario.

Cuando terminé la reducción de los datos de cada caso a tablas, continué con el análisis cruzado de los tres casos para dar cuenta no sólo las relaciones comunes entre ellos sino también de las diferencias con el fin de encontrar respuestas a las preguntas de investigación. Por tanto, leí nuevamente los reportes de cada uno y empecé a relacionar los hallazgos situándolos en las preguntas de investigación, hice un escaneo de los archivos y de los registros de las entrevistas a fin de identificar los aspectos de mayor relevancia para cada categoría, empecé a establecer los hallazgos, luego retomé los hallazgos más importantes de cada categoría para empezar el proceso de construcción de narrativas y de teorización.

La construcción de las narrativas fue el resultado del análisis de los datos textuales y de la manera como los participantes contaron sus experiencias de acuerdo con cada caso, esto me

permitió analizar los significados de sus experiencias y de sus percepciones (Coffey & Atkinson, 2003. p.64). Para este proceso volví a leer la información de las tablas, y seleccioné las citas que consideré importante para ejemplificar y sustentar mis aseveraciones; incluí también referencias textuales de los documentos. La escritura la hice utilizando como base las preguntas y

subpreguntas de investigación.

Para asegurarme de la precisión de mi análisis recurrí a diferentes formas de eliminación de errores a fin de generar un conjunto más objetivo y más rico de explicaciones de los datos (Gibbs, 2012. p.127). Recurrí a la revisión de citas, a la validación de los datos por parte de los participantes, y a la triangulación.

Las citas las verifiqué varias veces antes de escribir el reporte final, escuché nuevamente las entrevistas comparándolas con las transcripciones e hice las correcciones que fueron

necesarias, hice un escaneo detallado de la citas esperando encontrar otras citas que dieran mayor soporte a las ya citadas tratando de no caer en redundancias. Decidí dejar en las citas

información puntual eliminando las expresiones paralingüísticas y onomatopéyicas.

Siguiendo Kvale (2011), para la validación de los datos verbales pedí a los participantes que revisaran la información transcrita y organizada para verificar si había sido copia fiel de lo que ellos habían expresado y para obtener una lectura crítica sobre la calidad de mis

descripciones y la captación del significado. Para el caso de los grupos focales pedí los

informantes claves de cada caso hacer la validación de la información del grupo, y lo mismo hice con los docentes; una vez recibí las respectivas validaciones y comentarios los incorporé y continué con el proceso de análisis.

3.

La formación inicial de docentes en metodología a distancia en