7. THE MULTIFACETED LONE CARRIER
7.2. Shipowner vs Time Charterer
La gran preocupación de muchos padres de jóvenes en relación con la musculación radica en la posibilidad de que sus hijos se lesionen o sufran problemas principalmente relacionados con la columna verte- bral. Esta preocupación es inevitable y justificada por el desconoci- miento de los padres, que posiblemente nunca tuvieron contacto con actividades de musculación o acumulan una experiencia negativa, creada por una práctica mal orientada.
Otra situación, no menos intrigante, se relaciona con los comenta- rios de las personas ajenas y materias obtenidas de publicaciones de los medios no especializados. Existe una obsesión para que todo y cualquier ejercicio se realice bajo un riguroso y estricto control de pro- fesionales de la educación física, competentes y especializados. Los riesgos reales de lesión son bajos cuando los ejercicios son supervisa- dos (Howley y Powers, 2000).
Un concepto más profesional es el llamado traumatismo, que con- siste en lesiones externas provocadas por caídas, accidentes de traba- jo, atropellos y agresiones físicas provocadas por tirones. Desafortuna- damente, el traumatismo ocupa el segundo lugar entre las causas de muerte en Brasil (130.000 al año); apenas las dolencias vasculares y el cáncer sobrepasan estos números (Revista Movimento em Medicina, año 10, nº 01, 2000).
En los deportes, debido a las frecuentes lesiones, surgió el término “traumatismo deportivo”. Este término engloba referencias como el ex- ceso de uso u over-use y over-training o exceso de entrenamiento. En el trabajo profesional no deportivo, términos como LER (lesiones por esfuerzos repetitivos) y DORT (dolores articulares relacionados con el trabajo) son los conceptos más actuales y que se hallan con más fre- cuencia.
Las lesiones ocurren en la mayoría de especialidades deportivas y en la vida diaria por poca pericia o imprudencia. Cabe destacar que la falta de preparación profesional manipulando las variables científicas del entrenamiento deportivo aplicadas cotidianamente a los alumnos, la falta de conocimiento técnico en relación con el uso adecuado de los aparatos y la ausencia de mantenimiento preventivo de los equipa- mientos podrá facilitar la aparición de traumatismos.
En general encontramos un número bastante bajo de lesiones pro- vocadas por entrenamientos contra resistencia, aproximadamente me- nos de un 0,35 por cada 100 jugadores de fútbol americano por tem- porada, mientras que las lesiones en la sala de musculación por abandono de los atletas en la temporada representan un 0,74 % (Fleck y Kraemer, 1999). Según Castropil (2000), por cada 1.000 horas de ac- tividad practicada, se producen 2,88 lesiones en baloncesto, 3,22 en fútbol, 4,23 en voleibol y 4,8 en judo.
Un detalle que no debe olvidarse es el hecho de que actividades tan difundidas, recomendadas y saludables como correr provocan lesiones mucho más graves que las que presentan deportes donde la inciden- cia de traumatismos es mayor. La gravedad de la lesión es lo que más importa (Castropil, 2000).
Es extremadamente seguro practicar musculación en las acade- mias que utilizan medidas de mantenimiento, así como las que pre- sentan en su plantilla profesionales capacitados. El mantenimiento de los equipos es obligatorio para los propietarios; en caso de que el gim- nasio no haga regularmente este tipo de trabajo, esto pasa a ser un motivo de alerta para padres y usuarios, en relación con la seriedad y
la competencia de la instalación. Este tipo de gimnasios no ofrecen se- guridad, y por tanto los interesados en entrenar musculación deben buscar otro local.
Los actuales enfoques de trabajo de los equipamientos promueven un alto nivel de belleza y seguridad en los trabajos en sala; en caso de que sean privados de buenos profesionales y técnicas de entrena- miento actualizadas, así como del seguimiento continuo del alumno, los equipamientos presentan el mismo riesgo de provocar lesiones que por falta de mantenimiento.
Los equipamientos antiguos no son necesariamente un impedimen- to para que se obtenga un buen rendimiento y acompañamiento profe- sional, lo cual posibilita la reducción de traumatismos deportivos. El as- pecto más importante en relación con la evolución de la condición física es evitar lesiones y la competencia profesional, y el sentido correcto pa- ra mantener un óptimo estado de conservación y funcionamiento de los equipos.
Debemos prestar atención al espacio de movimiento libre en la sala de musculación; las máquinas no deben estar excesivamente cercanas entre ellas, y los equipos de peso libre y máquinas con pesos de disco deben estar dispuestos en el espacio apropiado y lejos de cualquier tra- bajo realizado en el suelo, como los ejercicios abdominales, apoyos de frente sobre el suelo y los glúteos, entre otros.
El suelo de una zona de musculación no debe ser resbaladizo y de- be prestársele mucha atención en los días de lubricación de los apara- tos, para que no quede ningún tipo de residuo en el suelo.
Otro detalle importante en referencia a las lesiones en los entrena- mientos se relaciona con no seguir las normas de conducta, como es el caso de la obligatoriedad al realizar actividades de calentamiento, del uso de calzado apropiado (los alumnos deben entrenar con zapatillas deportivas) y ropa adecuada.
El control en la progresión del entrenamiento (periodización) posibi- lita que no se produzcan desgastes orgánicos y articulares que, en al- gunos casos, son tan intensos que incapacitan permanentemente al in- dividuo para la práctica de determinada actividad. Como ejemplo tenemos la hernia discal, y en los casos en que se presenta se deben excluir totalmente el levantamiento de cargas sobre la columna y el transporte de pesos.
En la musculación estipulamos un determinado número de movi- mientos para cada ejercicio. El límite prescriptivo está relacionado con el porcentaje de carga (peso) utilizado para desarrollar la cualidad físi-
ca trabajada. Este hecho hace que haya una exigencia menor para las articulaciones, principalmente por no haber impactos y torsiones arti- culares.
El desarrollo de la fuerza, de la resistencia y también de la flexibili- dad articular, la cual es mantenida en un mínimo (Fleck y Kraemer, 1999), crean condiciones favorables para reducir las lesiones cotidia- nas (caídas, torceduras, etc.) y problemas cardiovasculares (hiperten- sión, taquicardia, etc.). Mantener los niveles de fuerza elevados reduce la exigencia de esfuerzo exagerado en tareas diarias comunes y hace que el organismo experimente un desgaste menor y sufra menos con la llamada ruptura homeostática (estado de equilibrio orgánico).
Un entrenamiento de musculación para jóvenes debe tener como objetivo el desarrollo de una estructura muscular equilibrada y simétri- ca. El estímulo para el desarrollo de las estructuras óseas ya es un he- cho positivo y relacionado con el entrenamiento de fuerza e hipertrofia muscular.
Los trabajos que estimulan el sistema cardiorrespiratorio (activida- des de ciclismo, carreras, escalada, fútbol y natación) no deben ex- cluirse; un entrenamiento generalizado es necesario en esta fase de de- sarrollo de la maduración (Bompa, 2004).
Para que haya una garantía de la preservación de la integridad de la columna vertebral, debe realizarse una verificación postural simple, y en caso de que se constate cualquier desequilibrio estructural, se acon- sejará al alumno que acuda a un médico ortopedista y se le encamina- rá hacia una evaluación postural más profesional.
Cualquier dolor experimentado durante o tras el entrenamiento de- be explicarse inmediatamente al profesional de educación física para que se evalúe e identifique su origen. Si se constatara cualquier pro- blema estructural de la columna vertebral, los ejercicios sin protección y que posean como técnica de ejecución la realización de cargas sobre la columna (squat, desarrollos, etc.) deben excluirse permanentemente de las series.
Los dolores que surgen normalmente tras el inicio de las actividades (dolor muscular tardío), aproximadamente entre 24 y 36 horas, son co- munes cuando son poco intensas y no perjudiciales para el entrena- miento del día siguiente, y desaparecen tras 36 ó 48 horas. Los dolo- res localizados en los tendones que provocan una actitud refleja de contractura del músculo e imposibilitan el movimiento son indicativos de exceso de carga. Estas cargas deben ser revisadas para que no pro-
voquen una lesión más grave y posible baja del alumno por sufrir ten- dinitis.
Para intentar evitar las lesiones se deben hacer unos chequeos que incluyan un análisis y verificación postural, planificación de las activi- dades (periodización), ejercicios de calentamiento, entrenamiento pro- gresivo y regular y por encima de todo consultar constantemente al pro- fesor.
Cualquier actividad física posee un riesgo de lesión intrínseco. En cualquier trabajo de musculación se debe comprobar el control sobre las posibilidades de traumatismos y lesiones que pueden generarse por descontrol del entrenamiento o por falta de mantenimiento de los equi- pamientos. En caso de que ocurran accidentes en este sentido, se de- be culpar al profesor y al gimnasio de esta falta grave.
A pesar de existir un riesgo de traumatismo en la actividad física, no olvide que muchas veces es más peligroso el desplazamiento desde donde vive hasta el local donde practica que el propio entre- namiento. Las estadísticas de accidentes anuales de tráfico prueban este hecho.
Los problemas citados no deben transformarse en motivo o discul- pa para apartar a los jóvenes y a las personas en general de la activi- dad física y mucho menos de la musculación. La musculación bien do- sificada y progresivamente entrenada es extremadamente beneficiosa para la salud y la estética.