En algunas de sus novelas, imitando a Shakespeare, se produce un intercambio de cartas, tramado por una figura diabólica: En A Fairly Honourable Defea¿’, Julius King intercambiará las cartas entre Rupert y Alison y en Tite Nice and ¿‘he Cood, Mc Garth, también establecerá un intercambio de cartas entre Jessica y Kate, produciendo confusión y sorpresa para ellas. Hay otras muchas influencias a nivel formal de Shakespeare que analizaré en el capítulo VI como los emparejamientos finales de algunas novelas especialmente en Tite Nice and Tite Coodo las grandes familias, donde se incluyen también amistades, que forman como una gran ‘corte’ viviendo en la misma mansión y siendo partícipes de los mismos problemas, como en el caso de Tite Nice and
tite Good oAn Unofficial Rose.
De igual forma el legado formal de la novela gótica es un aspecto importante para comprender la novelística de Murdoch y que será analizado en el siguiente capítulo.
2.5.10.5.- INTROSPECCIÓN PSICOLÓGICA Y RETROSPECCIONES
Desde un punto de vista técnico, las retrospecciones (flash-backs) aparecen en sus novelas. Por citar un ejemplo, en el capítulo cuarto de Under tite Nel, después de la situación actual en la que Jake ha acordado ir a vivir a casa de Sadie, al enterarse por ésta que Hugo está enamorado de ella, Jake nos cuenta el pasado de Hugo y de cómo le conocio.
Otro ejemplo donde aparecen oscilaciones entre el presente y el pasado se refleja en su última novela, Jackson ‘s Di/emma: mientras que los dos primeros capítulos se refieren al presente, los capítulos tercero y cuarto nos trasladan al pasado de los personajes, volviendo de nuevo en el quinto capítulo al momento presente. Esto es característico de otros novelistas como Nadine Gordimer enLa Historia de mi Hijo.
En Tite Book and (he Brotheritood se narran paralelamente el pasado y el presente de los personajes; por ejemplo, los acontecimientos anteriores y posteriores a la ruptura entre Duncan y Jean.
Especialmente en las novelas narradas en primera persona, aunque también en el resto de sus novelas, y a veces cuando hay oscilaciones entre el presente y el pasado, Murdoch aprovecha las posibilidades de la narración introduciendo al lector en el
pensamiento de sus personajes informándole en ocasiones de sucesos pasados, y permitiendo que el personaje exprese la intensidad de sus sentimientos y sus conflictos, dándole ocasión de reflexionar antes de tomar una decisión. Martin, el narrador en primera persona de A Severed Mead, se expresa en los siguientes términos al hablar sobre sus sentimientos hacia Honor:
In so far as it was possible to do so 1 thought about Honor alí the time. She filled my consciousness to the brim( )But what 1 chiefly clung to was one thing: she had not toid Palnier about the scene in ihe cellar. At least she had not (¡¡en told him; and with that, as my thoughts rata frantically again and again through the same circuit, 1 measured with despair the gap between then and now. Theta 1 had been free and thought that she was. Now 1 was caught, and somehow more profoundly and irrevocably caught than before, while she- 1 did not know what to think( )coming back again to the fact of her silence to Palmer, 1 was confldent that 1 existed for Honor. Yet, and 1 concluded for the hundredth time, 1 was powerless. Atad yet, starting out again for the hundred atad first time, 1 could not stop thinking about Honor and with every reason for despair, somewhere,(...) there filtered a ray of hope to make in the dark labyrinth of my bewildered thoughts a little dim twilight.149
Según Peter J. Conradi en Iris Murdoch: Pie Sain¿’ ami (he Artist, en Pie
B/ackPrince sentimos la presencia de la autora estar más cercana de Bradley que del
resto de sus otros narradores en primera persona. Aquí Murdoch también está escribiendo en primera persona pero situándose, como en Hamle¿ en la cima de la perfección artística (“at the pinnacle of artifice”1l. Esta meditación en primera persona en la novela tiene carácter de soliloquio, en homenaje a los que aparecen en Hamlet. Tanto los soliloquios de Bradley como los de Hamlet son a menudo quejas metafisicas que meditan sobre los horrores de la vida.
Esta introspección psicológica puede estar focalizada en el narrador en primera persona o en la tercera persona de otros personajes. Antonio Garrido Domínguez en su libro El Texto Narrativa Teoría de la Literatura y Literatura Comparada distingue, a la hora de reproducir el pensamiento de los personajes, entre la narrativa personal o en primera persona y la narrativa impersonal o en tercera persona. Tanto si el narrador está en primera como en tercera persona Iris Murdoch utiliza lo que Garrido Dominguez denomina, dentro de las formas indirectas de narración, la psiconarración. En las novelas de narrativa personal (en primera persona)
En la psiconarración es el propio narrador el que hace en el marco de su propio discurso, el recuento o exposición de sus vaivenes interiores,
Cuando este punto de vista o focalización del narrador va en primera persona, en las novelas de Murdoch percibimos la historia a través de él pero su percepción del mundo y de las personas suele estar equivocado hasta que, mediante un proceso de aprendizaje, llega a ‘ver’ la realidad. Este es el caso, por ejemplo, de Charles Arrowby de Pie Sea, ¡‘he Sea, que a sus más de sesenta años piensa equivocadamente que una antigua novia que tuvo en su juventud, Hartley, y de la que todavía cree estar enamorado, ahora que se vuelven a reencontrar después de muchos años, todavía le sigue queriendo y que su matrimonio es un desastre, cuando la realidad es que los sentimientos de Hartley han cambiado y ama a su marido:
Ita my earlier reflection 1 had somehow vaguely taken it for granted that once it was clear ( )that Hartley’s marriage was a disaster, it would not be hard for me to break it up atad remove her. 1 did not doubt that,( )she would want to come, that to ruta to me at last would be a blessed joyfúl escape
(
Cuando todos o casi todos los personajes son vistos desde su interior la psiconarración tiene lugar en tercera persona y nos encontramos con un narrador omnisciente, que sabe todo sobre la acción de la novela y sobre sus personajes, aunque, en el caso de Murdoch, su omnisciencia se realiza de fonna muy sutil pues no hay prácticamente comentarios de la autora y aparentemente parecen relatos objetivos. En este caso el relato no está focalizado en el punto de vista de un personaje determinado. El discurso narrativo altema entre la referencia al mundo interior de los personajes y el análisis exterior. Según Garrido, dentro de la narrativa impersonal o en tercera persona:
En la psiconarración es el narrador omnisciente el encargado de reflejar con sus propias palabras el flujo interior del personaje.’52
Por ejemplo, al principio de Pie Beil el narrador, Murdoch, refleja los sentimientos de Dora con respecto a su marido Paul:
Dora Gireenfleld lefl her husbatad because she was afraid of him. She decided six months later to returta to him for the same reasons. The absent Paul, haunting her with letters and telephone belís and imagined footsteps on the stairs had begun to be the greater torment. Dora suifered from guilt, atad with guilt came fear. She decided at last that the persecution of his presence was to be preferred to the persecution of bis absence.’53
Por otro lado, y también como factor de la omnisciencia de la autora, ésta se permite revelar acontecimientos producidos simultáneamente en diversos lugares, tal es
el caso del paralelismo temporal que aparece en Henry and Cato, donde Murdoch va revelando lo que sus dos protagonistas, Henry y Cato, por separado y en lugares diferentes, pero en el mismo tiempo, piensan y realizan.