4.5 Pairwise Matching
4.5.2 Statement mapping algorithms
La actividad económica en Bahía Blanca puede caracterizarse como “dual” en el periodo bajo análisis (1991- 2003). Por un lado, se identifica un sector industrial ligado al Polo Petroquímico y al puerto que tuvo un gran desarrollo durante los primeros años (1991-1995), impulsado por las privatizaciones y por la producción de commodities destinadas principalmente al mercado externo (productos petroquímicos, derivados del petróleo, fertilizantes y oleaginosas). Este sector, si bien mantuvo siempre bajos índices de empleo, generó impulsos en el empleo en sectores encadenados hacia adelante (especialmente la construcción y determinados servicios), que ocultaron momentáneamente el carácter netamente capital-intensivo del sector.
Por otro lado, existía un sector industrial y terciario compuesto por PYMEs locales, que empleaba alrededor del 70% de la población económicamente activa de la ciudad. Este sector, mucho más heterogéneo en su composición y dinámica, mostró importantes diferencias a lo largo del período en cuanto a la participación de cada subsector en el empleo total de la ciudad. Mientras que ciertos sectores mostraron un crecimiento en sus actividades – los Lácteos, Fiambres y Embutidos, y Alimentos y Bebidas, la industria textil y los frigoríficos fueron las industrias más afectadas por la apertura comercial. Hacia 1997, estas empresas comenzaron a tener graves problemas financieros, una gran cantidad de ellas se presentaron a concurso de acreedores y muchas debieron declararon su quiebra.
Por otra parte, contrariamente a la estabilidad que se observa en las tasas empleo a lo largo del período, el desempleo muestra una dinámica más compleja: se duplica pasando del 10% al 20% entre 1991 y 1995, y continuará en niveles muy altos hasta 2003, con la excepción de una breve baja en el desempleo entre 1998 y 2000. No obstante, debe tenerse en cuenta que esta situación se da en el marco de flexibilización laboral, de modo que la creación de empleos y (reconversión de los existentes) implicó una precarización generalizada de puestos, con la consiguiente inestabilidad de ingresos salariales; por otro lado, los años que exhiben una disminución en el desempleo abierto evidencian que el mercado absorbió la mano de obra femenina, juvenil y de adultos mayores que había ingresado a la PEA en los años anteriores, a partir de la pérdida de empleos estables durante los primeros años de la década del noventa.
Las cifras estables que exhiben las tasas de empleo están asociadas al proceso de flexibilización laboral, que oculta la creciente precarización del trabajo y sus consecuencias. Por un lado, las condiciones de laborales, salariales y de inestabilidad tienden a igualar hacia abajo las condiciones de existencia tanto del sector formal como informal, y transforma el pasaje de ocupado a desocupado y viceversa en una cuestión
cotidiana. En este sentido, el cuentapropismo se inserta en un debate sobre las condiciones de vida, pero no como una ventaja o privilegio en un momento determinado de la coyuntura. Originado masivamente como resultado de la expulsión de trabajadores estatales y privados en diferentes ámbitos, el cuentapropismo no fue acompañado por políticas estatales que permitieran proteger su mercado y en general terminaron como trabajos de autoexplotación, que se desintegraron en un breve lapso entre 1992 - 1994, acorde con el nacimiento de las organizaciones de desocupados.
Asimismo, se verificó un aumento significativo del empleo no registrado, pasando del 24% en 1995 a casi un 40% en 2003, lo que explicaría el aumento en la población sobrante medida no solo a partir de los desempleados del sector formal sino también del desempleo en sus variables latentes, intermitentes y por estancamiento.
A pesar de las alarmantes cifras de desempleo en la ciudad, el discurso oficial y de los medios en general se limitó a argumentar que las causas del desempleo radicaban en la falta de competitividad de las PYMEs, que les impedía competir en el nuevo escenario de apertura comercial, y en la falta de “capacitación” de los trabajadores, poniendo en relieve cierta “obsolescencia”, tanto en la oferta como de la demanda laboral. En este discurso se omite deliberadamente señalar la falta de inversiones, de encadenamientos productivos y la escasa absorción de mano de obra que presentan las principales industrias de la ciudad.
En síntesis, los procesos de asalarización y precarización laboral que se verifican en Bahía Blanca requieren un análisis más amplio del puede derivarse de las cifras de empleo y desempleo abierto, debido fundamentalmente a la estrechez que implican estas categorías binarias (empleo/desempleo), que esconden problemáticas más complejas e invisibles.
A fin de intentar comprender el fenómeno en su totalidad, se recurrió al concepto de población sobrante, que permite incluir no solo a la población desempleo abierto de la EPH, sino también todos los conjuntos poblacionales (subocupados, sobreocupados, jóvenes, niños y jubilados que ingresan al mercado de trabajo, empleo no registrado, trabajadores informales, población carcelaria, etc.). En este sentido, la población sobrante se volvió estructural en la ciudad de Bahía Blanca, formando parte de la dinámica del capitalismo local, no solo en sus etapas de crisis sino también como forma de acumulación permanente y de control social sobre la población ocupada. En este sentido, la población pauperizada comenzó a recibir programas de asistencialismo que requerían una contraprestación laboral o bien eran beneficiarios directos de entrega de alimentos.
La desocupación fue una preocupación importante en el gobierno local y en las diversas organizaciones sociales y políticas (incluyendo sindicales) frente a la necesidad de contener socialmente el desborde y la provocación de situaciones de estallidos sociales. El temor a la extensión de las manifestaciones colectivas que se estaban dando en otros lugares del país derivó en una fuerte presencia estatal y empresarial para evitar posibles intentos de organización comunitaria.
CAPITULO III: Caracterización histórica de las organizaciones del movimiento de trabajadores