NOTE: MINUS SIGN INDICATES COMPRESSION
CHAPTER 6 STATIC ANALYSIS
Describir el sist ema mundo act ual y su probable evolución no es t area f ácil si part imos d e considerar que hoy predomina l a in cert id um br e po lít i ca, su st rat o ést a de l a in cert id um br e est r at ég ica.
La b i p o l ar i d ad exi st en t e en t r e 1949 y 1991 l e ah o r r ó a buena part e de los act ores del sist ema una explicación muy elaborada acerca de lo que ocurría y la dist ribución del po- der, bast aba ref erirse a un cent ro para dif erenciarse del ot ro. Era un mundo de cert ezas, t ant o ideológicas, como polít icas y est rat égi cas.
Todo cambió a part ir de la desaparición de la Unión Sovié- t ica que marcó la ent rada a u n período de incert idumbre el cual, para su correct a lect ura y comprensión, requiere el auxi- lio met odológico de la dialéct i ca de hegeliana y de la t eoría del caos de la mecánica cuánt ica.
Karl Popper observab a que “ ...el sent ido co mún t ien de a af irmar que t odo acont ecimient o es producido por ot ro acon- t ecimient o, de manera t al que un acont ecimient o puede ser previst o o expl icado. También el sent ido co mún le asigna a l o s h o m br es l i b r es l a cap aci d ad d e el eg i r en t r e d if er en t es caminos de acción” . Est o que William James denominaría “ dilema del det erminismo” , juega la r elación de los humanos con el mundo y con el t iempo, ent end iendo que no somos los huma- nos los responsables de la dif erencia ent re pasado y f ut uro, q u e l a f l ech a d el t i em p o n o es f en o m eno l ó g i ca, y q u e el universo, como las sociedades humanas, no est á dado sino en perp et u a con st r ucció n y p rog resió n.
En el sen t ido pl ant eado es imp rescind ible descar t ar cual- quier dogmat ismo o conjunt o d e ideas acabadas o cerradas. Po r aq u el l o d e Heg el d e q u e “ ...el m o vi m ien t o es l o q u e perm anece d e l a desap ar ici ón ” .
El est ud io d e las relaciones in t ernacionales, como la cos- t umbre lo ha impuest o, t oma como sujet o de análisis a los est ados-nación, aunque el t érmino más apropiado sería, qui- * Pro f esor de la M aest ría en Relacio nes Int ernacio nales IRI - UNLP
zás, r elaci on es in t erest at ales, si en do la Organi zaci ón de l as Naciones Unidas la expresi ón jurídica de las mismas.
El concept o de sist ema mundo part e del est udio global de las relaciones de poder e incorpora un conjunt o de act ores que, sin ref erirse necesariament e a un est ado-nación det erminado, in- f luyen sobre el sist ema. Por ejemplo, las empresas t ransnaciona- les, las f inanzas, grupos religiosos y organizaciones t errorist as, ent re ot ros. El sist ema mundo ent onces se basa en int eracciones, y la consideración de las mismas a part ir de la disput a por el poder será el objet o del asunt o a desarrollar en est e t rabajo.
La int eracción como unidad de análisis se f undament a en el em en t o s g eo h i st ó r i co s q u e est u d i an l a evo l u ci ó n d e l o s sist em as espaci ales. Lo s f act o r es t ecn ol ó gi co s, y p ri mo r di al - ment e los cult ur ales, result an imp ort ant es en el análisis del si st em a m u n d o act u al . Raym o n d A r o n t en ía r azó n cu an d o decía que ” ...las máquinas no hacen la hist oria aunque ayu- dan a que los ho mbres la hagan” .
El curso del pensamient o condujo a Hegel a reconocer el con cept o de f uer za como l a verdad de l a percepción: “ ...la cosa y sus propiedades no es la cosa con sus propiedades, sino más bien la f uerza y el juego de las f uerzas” . De acuerdo a est a idea, el punt o de vist a del át omo, o la descomposición de una cosa en muchas cosas, no es suf icient e para ent ender qué es propiament e la realidad, pues el percibir no sabe penet rar más allá de lo ext erior, dado que se perciben propiedades y cosas que t ienen pro piedad es. En consecuencia, lo que est á det rás de est as propiedades es el juego de f uerzas que ejer- cen relación recíproca ent re sí, af irmando de est a manera la con t radicción como b ase d el mo vimien t o.
Part iendo de est e enf oque f ilosóf ico, es que result a impor- t an t e en est as ép o cas el est u d i o d el si st em a m u n d o p ar a reco nst ru ir pr oceso s más q ue esqu emas t er mi nad os o cerr a- do s, con una dinámica qu e p rest e p art i cul ar at ención a l os cambios y a las f uerzas que producen los mismos. El análisis del sist ema mundo recupera la invest igación de los f enóme- nos de poder a escala global.
El sist ema mundo act ual est á caract erizado por el hecho de que la t ot alidad de las t ierras emergent es est á somet ida a algu- na jurisdicción. El mundo se encuent ra parcelizado, desde est a ópt ica es un sist ema cerrado, con balances net os nulos y que bien puede concebirse como un juego int erno de suma cero.
De aq uí sur gen ent onces dos t emas esenciales p ara co m- prender el movimient o de est e sist ema mundo: el juego del poder y las f uerzas, por un lad o; los escenarios y act ores por el ot ro.
El Poder
Raymond Aron observaba que “ ...la gloria se compart e, el poder no” . M ichel Foucault , en sus célebres conf erencias en el Collège de France, cuando describe qué es el poder, dice: “ Co n t am o s, en p r i m er l u g ar , co n l a af i r m aci ó n d e q u e el poder no se da, ni se int ercambia, ni se ret oma, sino que se ejerce y sólo exist e en act o. Cont amos, igualment e, con ot ra af i r maci ó n : l a d e q u e el p o d er n o es, en pr i m er t érm i n o , mant enimient o y prórroga de las relaciones económicas, sino, primariament e, una relación de f uerza en sí misma” (1)
Discut ir el poder en el mund o act ual excede el propósit o de est e t r abajo. Pret endemos acercar punt os de vi st a acerca de la esencia del mismo, para ent ender cómo ést e se manif ies- t a en el sist ema mundo de est os t iempos, at endiendo a una de las conf iguraciones posibles a concret arse, como es la con- f iguración imperial. Part iendo d e la base, para est a discusión, de la dinámica de las relaciones de f uerzas y el análisis dialé- ct ico y no dogmát ico de las mismas.
El proceso en curso, que se ha dado en llamar globalización, se aceleró a part ir de la desaparición de la Unión Soviét ica en 1991 que, como ya f ue dicho, inst aló la incert idumbre reempla- zando a las cert ezas de la bipolridad. Est e proceso ha generado un in crem ent o d e la ri queza a escal a g lobal, per o t ambi én ag ravó co nsi der a-
blement e la dist ri- bución desigual de la misma, concen- t r an do eno rm es cant idades de be- nef icio s en p ocas manos y sumiendo a miles de millones de individuos en la
pobreza más aberrant e, al mismo t iempo que se les priva de la esperanza de un f ut uro mejor. Est a sit uación, cuyos índices más dramát icos se encuent ra en los países en vías de desarrollo, af ect a t ambién a los países cent rales, que no est án exent os de su propio “ t ercer mundo” en t orno a las grandes concent racio- nes urbanas t al como ha podido observarse en Paris. Londres, Nueva York o Nueva Orleans después del huracán Kat rina en agost o de 2005. El discut ido “ choque de las civilizaciones” de Samuel Hunt ingt on en su apreciación geopolít ica, q ueda así desment ido desde el moment o en que aparece un t ercer mundo en el primero, y un primero en el t ercero.
E
l discutido “choque de las civilizaciones” de Samuel Huntington en su apreciación geopolítica, queda así desmentido desde el momento en que aparece un tercermundo en el primero, y un primero en el tercero.
Globalización que inst aló, ad emás, el sálvese quien pueda y el individualismo como met as f inales de la vida, sin objet i- vos t rascendent es para las personas y, de est a manera, que- bran do lazos com uni- t ari o s, an cest r al es en muchos casos, a t ravés d el f u n d am en t al i sm o d el mercad o y del d i s- cu rso ú n i co como sust rat o ideológi co de est as polít icas.
Glo bali zaci ón a l a q ue m ucho s caract eri zan “ sin r ost r o” , co m o el p r o ceso m i sm o , q u e t i en e, en ver d ad , m u ch o d e i n er ci a p r o p i a, p er o en su d even i r co t i d i an o n o s m u est r a cómo la misma benef icia a det erminados act ores del sist ema en perj uici o de ot r os, y có mo est os “ ganado res” empl ean la f uer za par a n o p er d er las p osi ci o mes l o gr adas. Con razón , M aquiavelo decía: “ El oro no sirve para t ener buenas t ropas, pero buenas t ropas sirven para t ener oro” . (2)
Una pregunt a que aquí se impone es acerca de cuál es el papel de la violencia en las t ransf ormaciones del mundo con- t em p o r án eo .
La glo bali zaci ón h a hecho del sist ema int ernacional un o, unif icado, el que a su vez se decompone en subsist emas que in t eract ú an d ial éct i cam en t e en t r e sí y co n el co nj unt o. Por ot ro lado, la globalización present a como uno de sus compo- nent es f undament ales al sist ema f inanciero int ernacional, sis- t ema que en su desarrollo cuent a con dinámica propia y que, se cal cu la, mu eve di ar iament e en las bo lsas y m er cado s de cambio del mundo más de dos b illones de dólares nort eame- ricanos, de los cuales sólo el 4% corresponde a t ransacciones vinculadas a la producción real , siendo el rest o especulación p u r a. Est o l e o t o r g a a est e m ecan i sm o u n p o t en ci al desest abil izador not able sob re l as econ omías nacio nales, t al como f ue el caso de Japón en 1998.
A los f lujos f inancieros debemos agregar los f lujos de las comunicaciones, el t ransport e, comercio, et c., sin soslayar lo que podríamos denominar “ f luj os milit ares” , compuest os poe la capacidad de proyección de f uerzas, la logíst ica y los servi- cios de int eligencia. Formas, t odas ellas, que no son nuevas, pero que adquirieron en años recient es un volumen e impor- t ancia sin preceden t es en la hist oria.
M anuel Cast ells en su t rabajo “ El surgimient o de la socie- dad de redes” (3) dice: “ Espaci o y t iempo son las dimensiones mat eri ales f undam ent ales de l a vida humana” , para agregar luego: “ Tant o el espacio como el t iempo han sido t ransf orma- dos bajo el ef ect o combinado del paradigma de la t ecnología
“El oro no sirve para tener buenas tropas, pero buenas tropas sirven para tener oro”
de la inf ormación y de las f ormas y procesos sociales inducidos por el proceso act ual de cambio hist órico” .
También Francis Fukuyama en su célebre “ f in de la hist o- r i a” co n si d er ó , a i n i ci o s d e l o s n o ven t a, q u e l a caíd a d el comunismo y las ideologías co nducirían a la humanidad por una dirección más pacíf ica, exent a de los conf lict os t radicio- nales y dedicada principalment e al progreso de la ciencia y de la t écnica. Idea que part e de una base f undament al que es la de la paz et erna a part ir de un modo de producción domi- nant e, capit alist a, en el caso d e est e invest igador de Harvard, o comunist a, par a los marxist as.
Est os punt os de vi st a, el em en t o cent ral d el pensa- m i en t o ú n i co d e l a g l o b al i zaci ó n , se adscri ben a las amt iguas concep- ciones de la f ísica clásica q ue consi- deraban al univer- so como algo t er- minado a part ir de
det erminadas f ormulaciones vinculadas al desrrollo del cono- cim ient o hu mano en u na et apa hist óri ca. Concepcio nes que se han revelado como limit adas desde los aport es ef ect uados por la t eoría de la relat ividad y la mecánica cuánt ica.
Desd e un enf o qu e más f il osóf ico, o qu izás sico ló gi co , el int errogant e sin una respuest a hast a hoy convincent e es por qué los humanos necesit an en t odos los casos encont rar res- puest as y cert ezas a sus angust ias, cuando lo que predomina en el universo y en el mundo es la incert idumbre y el movi- mient o. En est e aspect o t an t rascendent e e import ant e para def inir el rol del hombre en el sist ema mundo, la dialéct ica f i n i t o -i n f i n i t o d e Heg el o f r ece u n a r esp u est a sat i sf act o r i a. Rabbindranat h Tagore decía q ue “ el hombre se def iende de ser un objet o impot ent e en el Universo” , crit icando, de algu- na manera, la t endencia de los occident ales, muy visible des- de la Ilust ración, a encont rar explicaciones cerradas y comple- t as a t odo con una prof esión de f e det erminist a.
Uno de los post ulados f undament ales del pensamient o único en est e sist em a mu nd o g lo bali zado es aqu él q u e señala l a inut ilidad del Est ado-nación para promover el desarrollo eco- nómico al impedir, se est ima, la libre circulación de los f lujos y la expansión del mercado. Est ado-nación cuya const rucción
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abbindranath Tagore decía que “el hombre se defiende de ser un objeto impotente en el Universo”, criticando, de alguna manera, la tendencia de los occidenta- les, muy visible desde la Ilustración, a encon- trar explicaciones cerradas y comple-tas a todo con una profesión de fe determinista.
es la expresi ón f undament al d el hecho comunit ario a p art ir de una ent idad def inida y su component e o base espacial. No se eq u i vo ca Cast el l s cu an d o o b ser va el r o l p r i m o r d i al d el espacio y el t iempo como element os cent rales en la vida hu- m an a.
A causa de los f lujos de t odo t ipo que hoy circulan veloz- m en t e en el si st em a m u n d o : f i n an ci er o s, co m er ci al es, comunicacionales, empresariales y milit ares, se ha vist o debi- lit ado el Est ado como act or cent ral, al menos en los países perif éricos, al revelarse impot ent e para cont rolar est os f lujos y h acer q u e l os m i sm o s si r van al b i en co m ún y al i nt er és g en er al .
Es curio so co mprob ar có mo, en aq uello s países d esde los cu al es se em i t en l o s m en saj es h eg em ó n i co s acer ca d e l a subsi diariedad del est ado -el ya menci onado di scurso ú nico- y que en t odos los casos son naciones alt ament e desarrolla- das, el Est ado se f ort alece y se af ir- man cada vez más l os i n t er eses na- cionales: el ejem- p l o d e l o s Est a- dos Unidos result a b i en d emo st r at i - vo para est e caso. Aquí, el Est ado ac- t ú a t am b i én , o pret ende hacerlo, como f act or de orden ext erno en un mun- do cada vez más desordenado y sin perspect ivas implícit as de orden, al menos por ahora.
También los est ados ven reducido su margen de maniobra cuando se conf orman inst ancias de int egración regional, cuyo f in es acumular f uerzas para disput ar poder en mejores con- diciones en un mundo globalizado y alt ament e compet it ivo. Las megalópolis, por ot ro lado, con crecient e poder económi- co y capacidad comercial, empiezan a relacionarse con ot ras region es d el mund o p asan do, en much os caso s, p or enci ma de los est ados nacionales y en ot ros reclamando lisa y llana- ment e mayo res cuo t as de aut ono mía.
Product o de est a nueva sit uación es que act úan cada vez con más f uerza en el sist ema mundo ent idades f inancieras o empresariales que han adquiri do una enorme capacidad para modif icar, para peor o mejor, l a vida de miles de millones de seres, pero carecen de legit imi dad de origen: nadie los eligió para ello. Tienen poder, pero no legit imidad. Por ot ro lado,
E
sto es lo que ha llevado al debilitamiento ydesprestigio de la política como expresión del hecho colectivo, en un mundo en el cual lo individual es lo esencial y la consideración del interés nacional aparece como una
antigûedad, como algo que pertenece al pasado
aq u el l o s i n d i vi d u o s que en los países t ie- n en l eg i t i m i d ad d e origen porque la so- cied ad l o s h a el egi - do para cond ucir su d est i n o , car ecen d e poder. Est o es lo que
h a l l evad o al d eb i l i t am i en t o y d esp r est i g i o d e l a p o l ít i ca como expresión del hecho colect ivo, en un mundo en el cual l o i n d i vi d u al es l o esen ci al y l a co n si d er aci ó n d el i n t er és nacional aparece como una an t igûedad, como algo que per- t enece al pasado. Sin embargo l a ant ít esis a t odo est o exist e y a ella nos ref eri remos más adelant e.
El d eb il i t am ient o señalad o d el Est ad o g en er a u n a can t i - d ad de d esó r den es y li b er a f u er zas o p uest as en el sist em a mundo que carecen de una con t ención adecuada como se vio durant e el período de la bipolaridad. Terrorismo, narcot ráf i- co , cr i m en o r g an i zad o , t r áf i co d e ar m as, et c., cat al og ad o s como “ nuevas amenazas” por l os cent ros de poder mundial, no surgieron de la noche a la mañana sino que se han pot en- ciado a part ir del debilit amien t o de las necesarias inst ancias polít icas de cont ención. En realidad, más que hablar de “ nue- vas” am en azas, ser ía m ás ad ecu ad o co n si d er ar al d eb i l i t a- mient o del Est ado como el gran riesgo que habilit a el accio- nar de est os pert urb adores.
También, est a ausencia de const rucción polít ica no ha sido reemplazada por una inst ancia superadora que unif ique a la humanidad según la idea que alguna vez f ormuló Inmanuel Kant de un “ est ad o universal” . Aunque la ONU t iene como pr opó si t o avanzar en la di recció n señ alada, a t r avés de un ordenamient o jurídico adecuado, consensuado y respet ado por la t ot alidad de los act ores del sist ema mundo, la realidad cruel de ést e muest ra cada vez más el imperio de la f uerza y de las relaciones de f uerzas para represent ar int ereses part iculares.
Los ser es h u man o s, d esd e l o s t i em p o s m ás r em o t os, no s hemos iden t if i cado co n un esp acio , co nst ruim os u na i dent i- dad y desarrollamos sist emas de creencias y valores que han perm t ido la conf or mación de una comuni dad. El Est ado , en