CHAPTER SIX THE STUDENT EXPERIENCE
STUDENT RETENTION AND COURSE COMPLETION
David Romero (DR): Cuál ha sido el trabajo de la CNRR en el tema específico de Violencia Sexual contra la Mujer en el marco de Justicia y Paz y en el marco de Conflicto Armado.
Adriana Serrano (AS): Yo creo que para hablarte de casos, debo comentar dos cosas. La primera es que como se puede evidenciar en la investigación, no existen muchos casos denunciados en justicia y paz. No son más de 130 casos. Esa es como la primera línea que esta ligada al proceso como tal. ¿qué ha hecho la CNRR en temas de violencia sexual? en su trabajo la CNRR,sobre todo en las regiones, la Comisión se ha encontrado con muchos casos de mujeres que han sido víctimas de violencia sexual y que no están dispuestas a denunciar aún. ¿Qué hizo la CNRR al respecto? Eso se remonta desde 2007, que la comisión y el área de género empezó a acompañar terreno…
DR: Hago un pequeño paréntesis ¿Por qué las víctimas no quieren denunciar?
AS: … Las víctimas no quieren denunciar por muchas razones, nosotros hemos destacado algunas la primera por miedo a retaliaciones. Porque muchas de ellas saben o sienten o tienen conocimiento de que actores que las victimizaron están presentes o por redes que tienen contactos con integrantes de ese grupo armado. Miedo porque muchas mujeres temen a la estigmatización de ellas y de sus familias. Nos hemos encontrado con muchas mujeres que nos han contado que han sido víctimas de violencia sexual pero a renglón seguido nos dicen que el esposo no sabe y no quiere que él se entere. Muchos casos no hay denuncia por que no existe el conocimiento que sobre ella se cometió un delito, entonces no hay esa cercanía al proceso
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judicial y una vez ellas conocen y se acercan al proceso judicial, ellas evidencian que puede ser algo que las visibilice mucho, entonces muchas mujeres no están dispuestas a hacerlo por eso. Otras porque sencillamente no quieren volver a hablar de lo que les paso. Esas son para nosotros las principales razones, además pues a esto se le suma como la barrera histórica del acceso a la mujer a la institucionalidad y a al acceso a la justicia. Entonces nosotros qué hicimos. Nos encontramos con sedes regionales y trabajo en terreno que nos preguntaban con frecuencia cómo atender a las víctimas de violencia sexual. a raíz de eso, se intentó hacer un primer borrador de una ficha y un manual de cómo documentar casos de violencia sexual. Este manual se distribuyó en 2007 a nivel interno, tenía 10 hojas en donde encontraba los derechos de las mujeres, legislación internacional sobre derechos humanos y aspectos básicos para que una persona pueda documentar un caso de violencia sexual y para referenciarlos. Lo segundo fue una ficha donde se daban pautas de sistematización de casos. Esto se repartió en las sedes regionales de la CNRR. Su funcionamiento fue bueno en algunas regiones, no fue uniforme, en algunos lugares fue adoptado y usado pero otros fue sencillamente olvidado y archivado. En otras sedes regionales reportaban bajo otros formatos, por ejemplo nos enviaban copias de formatos de justicia y paz, que curiosamente no denunciaba violencia sexual sino que denunciaba homicidio y en el relato decía: “ah y a mí me violaron”.
DR: En qué regiones se trabajo con esta cartilla?
AS: La CNRR tiene 12 sedes regionales, nosotros recibidos documentación de casos y trabajamos muy de cerca con la sede regional Sucre y Putumayo, de hecho, está última fue la más juiciosa y constante en el proceso de recolección de información. Algunos de la zona del Magdalena y del Atlántico. Y unos pocos de la zona nororiental, es decir, Santander y Norte de Santander.
DR: En esas regiones que menciona, ¿cuáles son los tipos de violencia sexual que son más denunciados y que conoce la CNRR?
AS: Yo creo que por ser como tal casi uno de los únicos tipos de violencia sexual y por ser el que más se presenta en las regiones es el acceso carnal violento. Ese es el que más nos encontramos. Con que más nos hemos encontrado. Ese tipo de acceso carnal, con el agravante que es múltiple. Es decir, por que varias personas están en el momento, o porque varias personas violan a una mujer o por qué se hace de forma reiterada hacia la mujer. Es decir un actor que constantemente realiza esta acción. En algunos lugares encontramos temas de desnudez forzada, pero quizá por el tema que la desnudez no es un delito como tal ante el
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código penal, y también es un poco naturalizado ya que muchas personas no lo ven como un delito. Pero básicamente que dentro de los caso que CNRR ha conocido los más comunes son acceso carnal violento, acompañado de muchas otras cosas. Eso si es algo muy típico, que son casos que encontramos que están acompañados de varios delitos, ya sean cometido hacia la misma víctima de violencia sexual o hacia su núcleo familiar, es decir, por ejemplo mientras hay asesinatos, la mujer es violada. O mientras hay una incursión del grupo armado la mujer es violada.
DR: En ese sentido, ¿cuál ha sido la región que más denuncias e información que CNRR ha recolectado?
AS: Sin lugar a dudas, la región de donde nosotros hemos recibido más información sobre violencia sexual es el departamento de Putumayo. Sin embargo, hay que hacer una claridad a este hecho, y es que es la sede que más se comprometió con esta búsqueda. Nosotros no podríamos decir que la CNRR encontró que el departamento que más sufrió de violencia sexual fue el Putumayo, sino que fue el más juicioso en la recolección de la información.
DR: Y en qué se basaba que Putumayo fuera más juicioso. Había más acceso a las víctimas? O las víctimas se acercaban más? Ó había más voluntad y disposición por parte de los funcionarios para recolectar esa información?
AS: Eso último. Efectivamente encontramos que en la sede de Putumayo había más disposición más sensibilidad para abordar estos temas. ¿Qué hizo la CNRR desde el 2007? A medida que se creaban las sedes regionales, se realizaba un proceso formativo, presentando el área de género. Se mostraban varios temas, se hablaba del trabajo de género en temas de violencia sexual, se presentaban manuales y fichas. Se explicaba como documentarlo. Es decir, todas las sedes regionales que existían tenían las mismas condiciones. Hay que tener presente que unas sedes son más recientes que otras. Pero todas al año pasado – las doce sedes regionales – conocían la información. Entonces, ya en el momento del uso de la información que se les dio, se encontró la diferencia. Entonces encontramos sedes regionales que se comprometieron con el trabajo y que empezaron a hacer todo ese proceso de documentación, ó que simplemente ante la identificación de casos de violencia sexual se iban a las herramientas que se le había entregado.
Había otras sedes que no, no tenemos información de sedes regionales, porque podemos decir que no hubo voluntad o no hubo quizá la capacidad y la capacitación necesaria para que estas
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personas se acercaran a estos temas. No tenemos casos documentados de regiones enteras, a pesar de que teníamos las herramientas.
DR: Pero esa recolección y capacitación en la doce regionales de CNRR se inició al mismo tiempo, estuvo por fases? O cómo fue la implementación?
AS: La recolección de la información se dio a medida que se iban creando las sedes regionales. La CNRR comenzó siendo sólo a nivel nacional. Después tuvo tres sedes regionales y actualmente tenemos 12 sedes regionales. Estas últimas se terminaron de crear entre 2008 y 2009. Entonces fue un proceso lento. A medida que se creaba una nueva sede, nosotros íbamos a presentar las herramientas y demás. Entonces no fue un proceso constante ni una sola vez, ni por fases, sino que simplemente se acomodaba la dinámica de ampliación de regiones de la CNRR.
DR: Perfecto. Y haciendo un corte a 2010 o primer trimestre de 2011: ¿Cuántos casos de Violencia Sexual contra la Mujer conoce la CNRR?
AS: A diciembre de 2010, por que este año no hemos recibido reporte. Pero también porque paramos el proceso. Teníamos documentados aprOximadamente 55 casos de violencia sexual…
DR: ¿En todo el país?
AS: En todo el país.
DR: Y ¿Cuál fue la zona que más reportó?
AS: La zona que más reportó casos fue Putumayo, seguida por Sucre.
DR: ¿Cuántos casos se dieron en Putumayo y en Sucre?
AS: No tengo los datos exactos, pero están en la base de datos.
DR: En ese sentido, ¿Cuál fue el actor armado que más denuncias tiene?
AS: Por la naturaleza de la Comisión y por el perfil de víctimas que se acercan a la CNRR. Sin lugar a dudas los grupos paramilitares que se acogieron a la Ley de Justicia y Paz en muchos de los casos. Sin embargo, la política que también nosotros difundimos desde el área es que no nos íbamos a sesgar al mandato de la ley 975 que son grupos armados organizados al margen
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de la ley, desmovilizados y acogidos a él. En ese sentido, tenemos casos documentados – no muchos – de grupos guerrilleros. Tenemos casos documentados – también no muchos uno o dos – de personas del ejército. Y tenemos casos documentados, uno o dos, atribuidos a águilas negras y a los nuevos grupos armados ilegales.
DR: Ese seguimiento realizado por la CNRR, ¿Cuál es el registro que ustedes llevan sobre la visibilización y qué necesitan para recoger mejor la información para la documentación de los casos?
AS: Básicamente, tras una evaluación de la ficha realizada en 2007, que era algo muy básico. Se llegó a la conclusión que se necesitaban hacer varias cosas. La primera de ellas era una actualización, es decir, implica una actualización normativa, una actualización de estándares internacionales, una actualización que recogiera lo que la CNRR había visto de cómo se debería atender en términos éticos los casos. Se tomó la decisión de actualizarlo, de proponer una herramienta que facilitará la sistematización de la información, y facilitará su análisis, porque nosotros teníamos una ficha muy abierta, que era casi un relato. Entonces cuando uno quería sistematizarla y quería comparar la información era casi imposible. Entonces nosotros tenemos cifras pero en cuanto al análisis de la información ha sido demasiado complejo. Debido a esto, el año pasado nos dedicamos a construir un nuevo manual y una nueva ficha, que básicamente lo que busca es recoger esos aprendizajes para aumentar las garantías para la atención de estas personas y la orientación. Entonces armamos un paquete que no solamente era actualizar normativamente, es decir, Auto092 que para la fecha en que se creó la ficha anterior no existía. actualizarlo al manual y a la ficha para colocar variables de análisis para conocer los riesgos y si se unieron victimizaciones según lo establecido por la Corte.
A estándares internacionales, como las resoluciones del Consejo de Seguridad, debido a que salieron tres en cadena y que no fueron incluidas. La ley 1257 tampoco estaba. Entonces primeros se hizo esa actualización para darle al funcionario toda la información en un paquete: si usted quiere saber todo lo referente a la protección de la mujer acá esta la legislación.
DR: Ese material que usted habla es orientado a funcionarios, sin embargo, tengo curiosidad sobre publicaciones que estén orientadas para las víctimas. Una mujer víctima de región como sabe del trabajo de acompañamiento que ustedes realizan.
AS: Esta herramienta que he descrito es un poco técnica. Sin embargo, nosotros también hemos diseñado una cartillita de bolsillo que se ha repartido por todas las regiones en donde hemos estado. Más que desde la sede nacional, desde las sedes regionales, tenían un stock de
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cartilla que acompañaban todos los procesos formativos y que eran de fácil acceso para todas las personas que llegaban a las sedes regionales. Adicional a eso, nosotros desde hace un tiempo hemos intentado ser unos aliados del área de prensa y comunicaciones para términos de difusión. Por medio de las herramientas que ellos ofrecen hemos participado y hecho varios documentales en temas de poblaciones específicas y género en una serie documental que se llama “nunca más”. Hay un capítulo específico de violencia sexual, uno de mujeres líderes, otro sobre mujeres indígenas víctimas que aborda todo un análisis sobre la perspectiva étnica. Que incluso a partir de hoy participa en un festival internacional. Además de las alianzas con las organizaciones de mujeres que son muy fuerte. Además, debo mencionar trabajos muy profundos en Putumayo. En Sucre, que tenemos una asesora muy incidente en el trabajo de género que no solo se ha acercado a las instituciones y organizaciones sino también hemos creado una mesa de género para conocer que otros temas surgen con respecto a este delito. Tenemos trabajo en el Departamento de Nariño, donde liderábamos las mesas de género y creaba alianzas para compartir información en distintos niveles y entre distintas instituciones y organizaciones. En Pasto ocurría que si una mujer se acercaba a una institución gubernamental como la alcaldía, conocía sobre el trabajo de la CNRR. Todo esto permitió la creación de una red de información.
DR: Con los casos que ustedes conocen en las diferentes regiones. ¿Qué ha pasado con ellos? ¿Se han resuelto?
AS: Bueno, esto es algo que yo no sé si es tan correcto decir. Son los errores que la CNRR cometió, que hay que decirlo. Es al crear una herramienta como está, no era fácil hacerle un seguimiento. Lo cual desde la sede nacional se dejó a criterio de las sedes regionales el acompañamiento. Lo cual en algunos casos fue muy éxitoso como en Putumayo y en Sucre, pero pues en otros no podemos dar cuenta de que sucedió. Lo cual es ya un problema muy grave. Adicional a eso, tenemos una cosa que no sabemos si es un problema o no. Es que nosotros hicimos una ficha, siempre explicamos que esta ficha no tenia propósitos judiciales, sino era más para visibilizar, evidenciar. Entonces, para curarnos en salud, y darles una garantía a las víctimas, todos esos casos tienen en su primera parte un acuerdo de confidencialidad. Entonces pues tenemos la información, pero no podemos divulgarla. Entonces la forma en que hemos presentado la información ha sido distinta, como un análisis contextual, sin entrar en detalles. En algún momento se presentó de esta forma a la Unidad de Justicia y Paz de la Fiscalía. Eso no es suficiente, nosotros tenemos como misión es hacer recomendaciones sobre política pública para una reparación integral. Entonces que hizo la comisión con esta información, que le permite intuir que hay lugares donde toca prender los
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focos. En primer lugar, todo esto va dirigido a las instituciones, como una herramienta para que las instituciones no se puedan escudar en que desconocen cómo abordar este tipo de delitos. Contribuyendo un poco a la lucha contra la impunidad.
Adicional a esto, hemos venido acompañando procesos grandes de formulación de política. Este año será nuestro tema central, el programa institucional de reparaciones colectivas. Primero, aprovechamos los pilotos de la reparación colectiva y la coincidencia de los casos de violencia sexual y pilotos de reparación. Coincidencial o no, los mayores índices registrados por la CNRR en violencia sexual es Putumayo y Sucre. A la vez en esos dos departamentos también hay pilotos de reparación colectiva. La CNRR tiene ocho pilotos de reparación colectiva. Entonces tomamos la decisión de profundizar esos temas con esos pilotos. Cogimos el piloto de Libertad (sucre) y tomamos el piloto de El Tigre (Putumayo), que son pilotos de reparación colectiva e hicimos un proceso de identificación medidas de reparación colectiva para mujeres. Entonces trabajamos con estas mujeres con diferente información que ella convalidara. En primer lugar, hicimos un listado de impactos y aceptaciones sobre delitos con las mujeres.
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ENTREVISTA DIANA MONTEALEGRE