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4. Implementation and training of deep learning models

4.3. Supervised training

KarinaFelitti.UniversidaddeBuenosAires–CONICET

Mientras la “explosión demográfica” se convertía en un peligro para el orden capitalista en tiempos de Guerra Fría, en Argentina, la caída de la tasa de natalidad junto a la extensión de las prácticas anticonceptivas y del aborto fue considerada una amenaza para la soberanía del país y para su definición como nación católica. Esta postura fue asumida tanto por los sectores más conservadores como por los grupos de izquierda, que veían en la planificación familiar la materialización de políticas neomal- thusianas solventadas por el “imperialismo yanqui”. (Ramos et al., 2001) En el seno de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires (S.O.G.I.B.A), el interés y la preocupación por la anticoncepción y el aborto cobraron renovado protagonismo; lo mismo sucedió con los cambios en el orden de género y el avance de las mujeres en la sociedad. En general, se trataba de abordajes que ponían en tensión concepciones tradicionales y modernas, reconociendo los beneficios de las transforma- ciones sociales sin dejar de alertar sobre sus potenciales peligros (Doc.1). Para algunos profesionales, la anticoncepción hormonal era una opción que dañaba la salud femenina y atentaba contra la soberanía de un país “despoblado”. Para otros pocos representaba una alternativa frente al aborto y una respuesta a las necesidades de las parejas y sus derechos (Doc. 2 y Doc.3).

A pesar de las resistencias, la planificación familiar se extendió a par- tir de las iniciativas individuales de muchos profesionales, la mayoría de ellos miembros de la Asociación Argentina de Protección Familiar, orga- nización fundada en 1966, que contaba con el apoyo económico de la International Planned Parenthood Federation (IPPF). Fue recién durante el tercer gobierno peronista (1973-1976) que el discurso pronatalista se plasmó en una disposición concreta que, por primera vez en la historia del país, implementó medidas coercitivas a través del control de la comercialización de anticonceptivos y la prohibición de las actividades relacionadas directa o indirectamente con el control de la natalidad. (Doc. 4).

Doc. 1: Ana María Zeno de Luque [ginecóloga, miembro de S.O.G.I.B.A. y de la Asociación Argentina de Protección Familiar]. “Frigidez y rela- ciones extramatrimoniales, con especial referencia a los nuevos roles de la mujer”. Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, nº 701, 1971, pp. 338- 344.

rebeldía, la de ahora no lo hace tanto por rebeldía, sino para ser igual a sus pares y por lo tanto para ser aceptada por ellos.(...) Y entonces se tie- ne relaciones sexuales a nivel genital, sin el contenido afectivo psicológi- co, o sea en forma inmadura. Y eso le hace daño: no se gratifica, tiene sentimientos de culpa, disminuye su autoestima, teme ser utilizada como mero instrumento de placer, teme ser abandonada, no toma medidas an- ticonceptivas y se embaraza, hace un aborto, se casa apresuradamente, etc. (...) Queremos destacar que el hombre puede realizar un acto sexual a nivel genital, sin que ello lo conflictúe mayormente (...)

Con todo esto podemos demostrar que los roles sexuales masculinos y femeninos están bien diferenciados y hechos para integrarse en una pa- reja; no para competir o imitarse. Cada sexo debe afirmarse en su rol: el hombre debe ser macho, no machista. La mujer debe ser hembra, no mo- jigata ni machoide”.

Doc. 2: Debate posterior a la presentación de Roberto Nicholson [ex ti- tular de la Cátedra de Ginecología en la Facultad de Medicina de la Uni- versidad de Buenos Aires y también de la Universidad del Salvador] y Domingo Pujato. Noresteroides asociados a estrógenos en la regulación de la natalidad. Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Bue- nos Aires, nº 603, 1964, 110-117.

“Dr. Nicholson: – (...) No me gusta la palabra anticonceptivos, elu- de un panorama social, el anticonceptivo es simplemente un problema negativo. Por eso que he preferido utilizar la palabra que usó el Papa Pío XII, cuando al tomar los problemas sociales de tanta actualidad hablaba de la regulación de la natalidad. Nosotros la hemos usado (...) porque no tengo conocimiento de que en la Sociedad de Ginecología haya un pro- medio de dieciocho hijos por cabeza, de manera que supongo que en al- gún momento de la vida de ustedes mismos, deben haber regulado la na- talidad, de manera que lo (que) podemos hacer nosotros, supongo podremos hacer para los demás. (...)”.

Doc. 3. Domingo Olivares [ginecólogo y miembro fundador de la Asocia- ción Argentina de Protección Familiar]. “El aborto inducido. Estudio des- de el punto de vista de la moral y la ley argentina”. Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, nº 695, 1971, 157-167.

“Se ha visto lo difícil que es decidir la calificación de bueno o malo para un aborto de los llamados inducidos. Más fácil resulta su califica- ción de legal o ilegal. Lo importante es saber si estas operaciones contri- buyen a asegurar la vida o la salud de las mujeres, teniendo en cuenta que la salud mental es una parte del bienestar general y si, en otros casos, van a evitar el nacimiento de un niño con serios defectos físicos o psíquicos. La disminución de los abortos sólo puede lograrse por medio de una campaña de información y asistencia sobre métodos anticonceptivos y

por aumento de las medidas de ayuda para la mujer y la familia”.

Discusión posterior a esta presentación, en Revista de la Sociedad de Obstetricia y Ginecología de Buenos Aires, nº 699, 1971, 260-271.

“Dr. Oscar Blanchard: – (...) El Dr. Olivares al proponer una modi- ficación de nuestra legislación que acepte el aborto por razones éticas o sentimentales, por embarazo no deseado por otras causas y “etcétera”, se inspira, quizás, en una filosofía utilitarista tanto que en esas condiciones no existiría prácticamente limitación para el aborto.

Dr. Fermín Raúl Merchante: – (...) Dice el Dr. Olivares: “La anti- concepción es un derecho humano de primer rango, que ha surgido de la evolución cultural de los pueblos”. En primer lugar, debo contestarte que el derecho humano de “primer rango” no es la anticoncepción, sino el derecho a la vida, según lo sostienen juristas de todo el mundo, y lo ha corroborado la Organización de las Naciones Unidas”

Doc. 4. Decreto 659/74 del Poder Ejecutivo Nacional, que prohibió la venta libre de anticonceptivos y las actividades de planificación familiar en dependencias públicas, Buenos Aires, 28/2/1974. Boletín Oficial, 3 de marzo de 1974, p.2. (Selección)

“(...) Considerando: que la persistencia de los bajos índices de creci- miento de la población del país constituye una amenaza que compromete seriamente aspectos fundamentales del futuro de la República. Que esa alarmante situación demográfica, obedece a causas múltiples y complejas de orden social, económico y cultural que se relacionan estrechamente con- figurando un problema nacional (...). Que, además de tales factores, existen otros – determinados por intereses no argentinos – que auspician y estimu- lan modos de vida antagónicos con los que corresponden al destino de un gran país, desalentando la consolidación y expansión de la unidad familiar, promoviendo el control de la natalidad, desnaturalizando la fundamental función maternal de la mujer y distrayendo en fin a nuestros jóvenes de su natural deber como protagonistas del futuro de la patria.

Por ello. El presidente de la Nación argentina decreta:

Artículo 1º.- Encomiéndese al Ministerio de Bienestar Social […] la rea- lización de un amplio y medular estudio del problema expresado (...) Artículo 2º. – (…) el Ministerio de Bienestar Social, a través de la Secre- taría de Estado de Salud Pública, dispondrá de inmediato lo concernien- te para establecer el control de la comercialización y venta de productos medicinales anticonceptivos, mediante el sistema de receta por triplicado, como así también prohibir el desarrollo de actividades destinadas directa o indirectamente al control de la natalidad, procurando simultáneamen- te, llevar a cabo una campaña intensiva de educación sanitaria que desta- que a nivel popular, los riesgos que amenazan a las personas que se some- tan a métodos y prácticas anticonceptivas” (…)

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