• No results found

3 Models of delivery and collaboration

9.2 Support for staff

2.1 Tipo de Estudio

Esta investigación se presenta utilizando el método cualitativo y se caracteriza por ser un estudio analítico y comparativo que toma fuentes documentales secundarias, a través de textos de autor, estudios especializados y la consulta electrónica, y el análisis categórico de fuentes primarias, especialmente a través de la entrevista y consulta a expertos sobre RSE y el estudio de casos empresariales del contexto nacional.

2.2 Evolución de la RSE en Colombia

Colombia es un país caracterizado por un comportamiento económico algo diferente de sus vecinos latinoamericanos, donde las corrientes ideológicas, políticas y económicas no penetraron con rapidez y profundidad, como si ocurría en el resto del continente suramericano. Es el tercer país más poblado del continente, y en cuanto a su tamaño ocupa el quinto lugar. Si lo vemos desde la riqueza que produce, es decir desde la perspectiva del PIB, ocupa el cuarto lugar. Aunque fue poblada por diferentes culturas, existe una obvia discriminación hacia indígenas y negros, que viene desde los tiempos de la colonización, cuando a estos eran otorgados los peores trabajos, recordemos las encomiendas, los resguardos y las mitas, dándoles el menor rango de importancia en la pirámide social. (Herrera, B. 2001).

En cuanto a sus recursos, Colombia es un país que cuenta con significativos recursos para desarrollarse, lo cual se vuelve irónico al analizar la situación que vivimos de subdesarrollo, es decir, al ser un país visto en la periferia respecto a los centros mundiales de desarrollo. Dice Herrera que la posible causa de nuestro subdesarrollo económico radica en “la estructura de propiedad de los recursos productivos, en la mentalidad aristocrática-feudal de tenencia improductiva de la tierra, en una insuficiente calificación de su recurso humano o en políticas de desarrollo inadecuadas”. (Herrera, B. 2001). A pesar de esta condición

socio histórica que busca explicar el posible atraso del país, Colombia ha sabido posicionarse en el contexto internacional, y en esa perspectiva, ha superado situaciones que afectaron a sus vecinos continentales, como sucedió en los 80`s, que en gran medida le han permitido un proceso de construcción de país “lento pero seguro”. (Herrera, B. 2001).

Entonces, en comparación a sus vecinos, Colombia ha manejado de manera estratégica su política económica, lo cual la ha puesto en un lugar privilegiado ante los ojos de agencias multilaterales y de la banca privada internacional; pero además, le ha facilitado generar condiciones para la inversión extranjera, siendo un país que se ha acostumbrado a pagar su deuda externa con oportuna periodicidad, haciendo de ello un mensaje positivo en lo global y generador de confianza frente al riesgo país.

2.2.1 El modelo de desarrollo en Colombia

Es necesario observar algunos de los fenómenos que han conformado la historia socioeconómica del país para que así quede comprendido el modelo de desarrollo que lo caracteriza. Por consiguiente, haremos una breve reseña que permita contextualizar la situación del país desde la época colonial. En este orden de ideas podemos decir, siguiendo a Herrera (2001) que una vez concluida la independencia de las colonias, el poder en el país pasó de manos de los españoles a manos de los criollos, quienes aunque establecieron una democracia formal, no impulsaron ningún cambio en cuanto a las estructuras económicas, conservando las características del régimen colonial caracterizado por “esclavitud, trabajo y aparcerías similares a la servidumbre limitaciones a la producción, (…) y las tres cuartas partes de las tierras eran propiedad del clero”. (Herrera, B. 2001).No obstante, las tierras fueron expropiadas a la iglesia, se abolió la esclavitud, se eliminó el pago de diezmos a la iglesia y se modificó el régimen de impuestos debido a las reformas liberales de mitad del siglo XIX. (Herrera B, 2001).

En otras palabras, el país se debate interinamente en la búsqueda en un modelo económico propio, aunque éste será una copia del colonialismo español, con la diferencia de que estará en manos de los nuevos jefes criollos que heredan, no simplemente el poder sino también un gran territorio fragmentado.

Los hechos anteriores llevaron al despliegue de diversas fuerzas económicas, de tal manera que la exportación de bienes primarios se convirtió en la característica principal de la actividad económica

colombiana. Sin embargo, esto la hacía vulnerable al depender de las condiciones de las economías externas, lo cual se vio evidenciado con la caída de la bolsa norteamericana, conocida como la gran depresión, o la crisis del 29. A consecuencia de estos acontecimientos nuestras exportaciones e ingresos se vieron reducidos en una quinta parte, llevando a que los créditos externos entraran en mora y a sustituir las importaciones por producción nacional, incentivando así la industria colombiana.

Empero, algunos investigadores aseguran que en Colombia no ha existido industria ni mucho menos proteccionismo, ya que con esta última medida no sería posible el comercio, y por lo tanto, la economía interna sería aún más deplorable. Es entonces como en este proceso de industrialización se refleja el rol de mediador que desempeñó el estado al aplicar políticas proteccionistas, convirtiéndose en una entidad reguladora capaz de facilitar las condiciones para que las industrias internas lograran salir adelante. No obstante, como afirma Herrera (2001), este nuevo modelo también sucumbió al depender de las exportaciones primarias centradas casi en un mismo producto. Es por eso que a partir 1967 la solución radicó en desarrollar estrategias de promoción y de diversificación de exportaciones, aunque sin liberación de importaciones y manteniendo medidas proteccionistas sobre algunos productos y bienes de consumo que son monopolio de empresas nacionales. Así pues, se da inicio a la configuración de un modelo endógeno de desarrollo, es decir un modelo de desarrollo introspectivo, con amplios detractores, especialmente los defensores de libre comercio y de las aperturas económicas, quienes afirmaban que “el mercado es un asignador eficiente de recursos y la intervención estatal causa distorsión en las economías, y es necesario abrir las economías a la competencia exterior y flexibilizar los regímenes laborales.” (Herrera, B. 2001).

Debido a los hechos anteriores, se plantearon teorías sobre la privatización, desregularización y libre competencia. Los observadores explican que aunque este proceso fue impulsado desde la presidencia de López Michelsen (1974 – 1978), no fue sino hasta los años 90 cuando el proceso despegó, en gran parte debido al deterioro del modelo de desarrollo anterior y a las presiones de entidades multilaterales como el Banco Mundial. La contradicción moral consistía entonces en adoptar la apertura económica o perder la posibilidad de nuevos créditos. Ante esta situación, Colombia no tuvo otra opción que abrirse a la globalización.

Ahora bien, el país implementó una serie de reformas políticas con alto costo social que desprotegieron al individuo, como la Reforma Laboral la cual favorecía la flexibilización de las relaciones laborales, introduciendo mayores facilidades de contratación y despido, salario integral que eliminaba el derecho a acumular pasivos prestacionales, y, entre otras, la posibilidad de extender o reducir la jornada de trabajo

y de trasladar al trabajador para cumplir diferentes funciones dentro de la empresa.” (Herrera, B. 2001). Esta sucesión de nuevas políticas eliminan gradualmente la estabilidad laboral, creando un ambiente de incertidumbre al trabajador desprotegido y forjando relaciones sociales de producción de inseguridad social y económica.

Con estas medidas del sistema político se van a generar procesos de restructuración en el sistema, tales como la privatización de las empresas públicas, dejando a un lado el papel paternalista del Estado; al mismo tiempo, la apertura estimula la reducción de la inflación de forma tal que el desempleo aumenta drásticamente. Además, se van a marcar los cambios que el mundo global determina para que el país condicione su modelo de desarrollo a dichas exigencias, haciendo cada vez más ajustes de la estructura social y económica que ponen en juego las responsabilidades del estado respecto a las solicitas del ciudadano.

2.2.2 Primeras acciones de RSE en Colombia

Colombia adquiere un compromiso social con los trabajadores y la comunidad a partir de las reformas de 1936 orientadas a generar políticas para el restablecimiento de la economía y la estabilidad luego de la crisis del 29 y luego de que nuestro país hubiese abonado a la imagen mundial la masacre de las bananeras. Con ello se presenta un abandono del modelo liberal clásico y aparecen políticas para restablecer lo social, como las prestaciones sociales y las jornadas laborales que pretendían mejorar las condiciones del trabajador.

A lo largo de este recorrido encontramos que alrededor de los años 60’s se crean las primeras fundaciones en el país, entre ellas la Fundación Carvajal (1962) y la Fundación Corona (1963), ambas en Medellín. Adicionalmente, en esta década la academia y los empresarios debaten por primera vez el concepto de RSE. Más tarde, en 1977 por primera vez dos empresas antioqueñas, miden su gestión social a través de un Balance Social. Las empresas comienzan a asumir como compromiso la labor paraestatal en términos de reemplazar al Estado prestando servicios. En este sentido, los beneficios sociales para los trabajadores forjaron una dependencia de la comunidad con las empresas. Posteriormente, a finales de esta década (1979) se realiza un estudio que dejó clara la necesidad definir el papel que desempeñaba la clase dirigente frente al desarrollo del país.

Con el tiempo, al estudio se le sumaron una serie de seminarios relacionados con el tema. En la década de los 80, la ANDI elabora el primer modelo de Balance Social, basado en el modelo francés. Por su parte, “el Centro Colombiano de Relaciones Públicas (Cecorp) realiza congreso en Medellín donde se llama la atención sobre necesidad de: Incorporar concepto de RSE en el proceso de toma de decisiones; Alcanzar objetivos económicos en términos éticos y sociales; Efectuar inversiones sociales y proceder por el interés público.” (El Tiempo, 1983). En 1986 se establece un programa, por parte de la Cámara Junior, de reconocimiento hacia la empresa con mejor proyección social. Sin embargo, las prácticas de RSE empiezan a ser estropeadas al ser usadas en favor de la imagen empresarial, en decir, al ser utilizadas como estrategia de maquillaje. No obstante, es en la década pasada que el auge de la RSE se extiende, lo cual se hizo evidente en la Constitución de 1991 donde se plantea el principio de la función social de la propiedad privada. En este sentido, el ciudadano cuenta con el derecho a la propiedad privada, pero también adquiere un compromiso en la medida en que la propiedad privada debe estar al servicio de la sociedad.

Como consecuencia del auge, el concepto como tal de RSE evoluciona haciéndose evidente en la definición de la ANDI: “Es el compromiso que tiene la empresa de contribuir con el desarrollo, el bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de los empleados, sus familias y la comunidad en general” (ANDI, 1993). En este mismo contexto, dos factores significativos influyeron en la adaptación de modelos de Responsabilidad Social por parte de las empresas como ejemplar de solución para salir avante ante la comunidad global y ante la crisis con sus trabajadores. En primer lugar está el hecho de que las empresas privadas, inmersas en el marco de la globalización, se hayan visto enfrentadas a una competencia mundial que desnuda sus ineficiencias y atraso tecnológico; y en segundo lugar está la confrontación con sus empleados por las nuevas condiciones de trabajo a las que habían sido sometidos. En consideración con estas observaciones sociohistóricas procederemos a analizar las percepciones de algunos expertos a los cuales aplicamos una serie de entrevistas estructuradas que presentaremos a continuación, con el fin de establecer las principales divergencias frente a la práctica de la Responsabilidad Social en Colombia. Antes de las exponer las entrevistas presentaremos, a modo de conclusión, la siguiente gráfica que muestra la evolución de la Responsabilidad Social en Colombia: