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dificultades

Por lo general, en la mayoría de los centros penitenciarios venezolanos funcionan unas oficinas educativas dependientes del Ministerio de Educación. A estas oficinas de las conoce como “Unidades Educativas”.

Las Unidades Educativas del Centro Penitenciario de Sabaneta e Internado Judicial Vista Hermosa tienen bajo su responsabilidad la coordinación, seguimiento y acompañamiento de todos los programas e iniciativas de formación que se realizan en estos establecimientos. En verdad, el rol de las unidades educativas es fundamentalmente administrativo/pedagógico, pero sobre todo, de registro riguroso de aquellos internos que se encuentran participando en algún programa formativo en curso, puesto que son estas instancias las que deben emitir los certificados de estudios y demás documentos de utilidad para la redención de la pena de los privados.

En el caso del Centro de Sabaneta, la Unidad cuentan con un coordinador de educación y con diez docentes, aproximadamente, aunque en nuestras visitas no llegamos a constatar más de seis educadores. Adicionalmente, el establecimiento de Sabaneta posee un coordinador de cultura, otro de deporte (no integrados completamente a la Unidad Educativa) y una Unidad de Trabajo Social conformada por un equipo multidisciplinario (psicólogo, sociólogo, abogados y personal administrativo). Cada una de estas instancias organiza eventualmente ciertas actividades de formación, como veremos más adelante.

En la actualidad, la jefatura de la Unidad Educativa muestra mucho interés en realizar diversas actividades educativas dentro del penal, ya sea “dictando charlas que el profesor tenga a bien realizar (los adscritos a este departamento) o buscando otras organizaciones que apoyen” (Coordinador de Educación, 2012). Según lo descrito por el propio coordinador, la formación no se ha realizado adecuadamente dentro del establecimiento:

“Lo que sí ha fallado aquí, regularmente, es una cosa que es muy importante tomar en cuenta: le han dado mucho la espalda a la parte educativa, no tiene una aceptación firme, no hay una convicción de que la parte educativa debe ser el mayor factor que puede producir cambios a favor de su inserción social” (Coordinador de la Unidad Educativa del Centro Penitenciario de Sabaneta. Estado Zulia/Maracaibo. Entrevista/Audio. 17 octubre 2012).

Cuando el coordinador de educación alude a la no existencia de una convicción firme sobre la importancia de la educación en el establecimiento de Sabaneta, está

haciendo referencia a los obstáculos y diferencias presentes entre los distintos departamentos que operan dentro del internado (dirección general, coordinación de cultura, trabajo social, deporte y misiones educativas en general). En nuestras visitas, pudimos observar serios problemas de gestión general de las actividades educativas; cada instancia marcha por su cuenta y recibe instrucciones desde Caracas, lo que impide una visión y un esfuerzo colectivo unificado de lo que hay que hacer. Algo similar ocurre en el Internado Judicial Vista Hermosa.

Con todo, la Unidad de Educación de Sabaneta hace esfuerzos por contactar instituciones que acudan al establecimiento a dictar cualquier tipo de cursos. Entre ellos se destacan, principalmente, los cursos socioproductivos proporcionados por el Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (INCES). Hasta los momentos, sobresalen los talleres de capacitación laboral en las áreas de corte y secado de cabello, repostería y piñatería. Ahora bien, estos talleres suelen estar dirigidos exclusivamente a la población femenina del penal. Algunos docentes son del parecer que ésta formación es igualmente importantes para la población masculina, ya que en ciertas áreas del penal existen internos que trabajan y obtienen algún ingreso gracias a sus labores en las áreas de repostería y panadería.

“[…] ellos en las diferentes áreas tienen panaderías. Ellos hacen quesillos, hacen tortas, hacen pan […]. Ya es de conocimiento de todos que hay ciertas panaderías de Maracaibo, y hasta restaurantes, que venden quesillos y tortas hechos por los privados de libertad. Hay ciertas piñaterías que se llevan las piñatas hechas por las privadas de libertad […]” (Docente de la Unidad Educativa del Centro Penitenciario de Sabaneta. Estado Zulia/Maracaibo. Entrevista/Audio. 10 octubre 2012).

Si bien la formación en el área laboral es una de las demandas expresadas con mayor fuerza, y a pesar de lo realizado hasta ahora, tanto en el establecimiento de Sabaneta como en el Internado de Vista Hermosa, la capacitación para el trabajo se aprecia espasmódica e insuficiente. En uno y otro establecimiento, las razones de esta realidad son diferentes: en el caso de Sabaneta se alude a la situación de ingobernabilidad del penal, así como también a la imposibilidad, por razones de seguridad, de dotar o construir espacios con herramientas o utensilios necesarios para impartir una formación laboral más rigurosa. En el caso de Vista Hermosa, el freno lo establece, además de los aspectos mencionados, su condición de Internado Judicial y no, de Centro Penitenciario, con lo cual, sencillamente, la formación laboral no está contemplada entre sus funciones o competencias.

Adicionalmente a los cursos de capacitación laboral, la Unidad de Trabajo Social de Sabaneta suele realizar talleres asociados al área jurídica, particularmente en lo referente a la obtención de beneficios y formas de alcanzarlos, así como talleres de autoestima y crecimiento personal. Para esto cuentan con el apoyo de instituciones del Ministerio de Interior y Justicia, Fiscalía, Defensoría del Pueblo y Tribunales de Justicia. Estos apoyos son igualmente esporádicos y se limitan a la presentación de charlas puntuales. Por su parte, la coordinación de cultura es la responsable de mantener las actividades de la Orquesta Sinfónica, del grupo de gaita y de organizar talleres y concursos de pintura o máscaras, entre otros, dependiendo siempre de la posibilidad de contar con un “voluntario” que se anime a facilitar este tipo de formación en la cárcel.

Algo semejante podría señalarse de la coordinación de deporte: en cada pabellón, el coordinador realiza diversas actividades deportivas y, en determinadas épocas del año, organiza campeonatos o competencias. Las actividades deportivas, como es de esperarse, gozan de bastante aceptación por parte de los internos.

“[…] la misma coordinación de deporte […] organiza encuentro deportivos, intercambio entre áreas de reclusión, intercambio entre grupos de visitas […] en fin, entre todas las disciplinas que puedan adaptarse aquí dentro del sistema […] Casi siempre son actividades que se hacen después de las cuatro de la tarde, los sábados, los domingos, dependiendo de la ocasión” (Coordinador de la Unidad Educativa del Centro Penitenciario de Sabaneta. Estado Zulia/Maracaibo. Entrevista/Audio. 17 octubre 2012).

Con relación a la presencia de las misiones educativas, tanto en el caso de Sabaneta como en el Internado de Vista Hermosa, funcionan las tres Misiones Educativas de mayor relevancia para el gobierno central: Misión Robinson (alfabetización y Educación Primaria); Misión Ribas (Educación Media o Bachillerato) y Misión Sucre (Educación Superior). En ambos establecimientos, estas misiones han tenido sus altos y bajos. En esencia, no han sido constantes, bien sea por falta de facilitadores, por falla en la entrega de materiales, por ausencia de un espacio adecuado para el aprendizaje, o bien, por la ausencia de una pedagogía que estimule el interés de los internos. En el caso de la Misión Ribas, por ejemplo, se trata de escuchar clases filmadas y transmitidas a través de un televisor, con apoyo de materiales y de un facilitar que, al presentarse una duda, detiene el aparato e intenta despejarlas. Algunos testimonios de internos indican que el sistema no estimula ni anima la participación de los internos, quienes acuden a él y se mantienen con el objeto de alcanzar algún tipo de beneficio procesal.

Tanto en el caso de Sabaneta como en Vista Hermosa, la Misión Sucre es la que se muestra más activa de todas. En Sabaneta, esta misión ofrece Educación Superior en “Estudios Jurídicos” y, recientemente, en “Gestión Ambiental”. Sus coordinadores y docentes confiesan no haber sido fácil la entrada al establecimiento, careciendo de espacios físicos adecuados y de facilitares que se animen a trabajar en la cárcel.

“Al principio esto fue duro, muchacha. Comenzamos sin nada dando clases en la cancha que está ahí; después de pelear y pelear (con los directivos del centro), nos dieron ese saloncito donde estábamos (un salón que se encuentra fuera de las áreas de reclusión y muy cercano a la garita de la guardia de entrada), y con los mismos internos lo acondicionamos, lo pintamos, le pusimos el aire acondicionado y así […]. Luego nos metimos en el edificio del albergue de menores, que estaba abandonado y nosotros mismos lo acondicionamos y creamos ahí la primera Aldea Universitaria Cárcel de Sabaneta.” (Coordinadora de la Aldea Universitaria de Misión Sucre. Testimonio transcrito de entrevista no grabada. 12 de septiembre 2012).

El problema mayor que presenta la Misión Sucre es la baja matrícula de estudiantes privados de libertad. En todos los casos, en este sistema participan aquellas personas que se encuentran bajo Régimen Abierto o en Libertad Condicional. Esta situación se repite en el Internado Vista Hermosa:

“La Misión Sucre está y son muy constantes, pero son muy pocos los que están inscritos, unos 4 o unos 5, no sé si se inscribieron más y quedaron esos. El local está en la entrada y no siguen […] no funcionan dentro, dentro del penal” (Docente IRFA. Internado Judicial Vista Hermosa. Estado Bolívar/Ciudad Bolívar. Entrevista/Audio 20 octubre 2012).

El mayor logro de la misión ha sido el acercamiento que han tenido grupos de pobladores de las comunidades aledaña hacia la cárcel, por lo menos en el caso de Sabaneta. De hecho, los distintos grupos de estudios de la Misión Sucre (no pudimos precisar la matrícula de estudiantes) están conformados tanto por personas de las comunidades como por exinternos, algunos de los cuales iniciaron sus estudios universitarios estando privados de toda libertad.

En el caso de Sabaneta, los responsables de los distintos programas educativos, intentan involucrar en los procesos formativos a la familia y a los Consejos Comunales cercanos al centro. De hecho, los docentes del Unidad Educativa, intentan mantener activa la Escuela de Familia que funciona en dicho establecimiento. Veamos sus razones:

“Incluso, trabajamos también con la familia, que es muy importante […] porque así se dan cuenta que en verdad su familiar que está privado tiene interés de aprender algo, en seguir adelante, y ellos a su vez, les gusta ser acompañados por la familia para demostrarles que si son capaces de cambiar y de aprender” (Docente de la Unidad Educativa del Centro Penitenciario de Sabaneta. Estado Zulia/Maracaibo. Entrevista/Audio. 10 octubre 2012).

También estimulan que los estudiantes en condición de libertad de la Misión Sucre, particularmente los que han egresado de Estudios Jurídicos, se incorporen activamente en la dinámica de los Consejos Comunales de sus respectivas comunidades, ya sea brindado asesorías a estas organizaciones o coordinando dentro de ellas algún tipo de atención jurídica dirigida a la población en general, buscando abrir posibilidades de inserción al campo laboral por esta vía. Sin embargo, de acuerdo a los testimonios ofrecidos por los mismos estudiantes en libertad, esta posibilidad no termina de convencerlos, en parte, por la fuerte estigmatización de la cual son objeto por parte de la población en general. De allí que los coordinadores de la Misión Sucre estén intentando formalizar, en la actualidad, convenios de ingreso laboral de los estudiantes en instituciones vinculadas al sistema judicial venezolano, para los casos de los egresados de Estudios Jurídicos; y con el Ministerio de Ambiente y Misión Vivienda para los casos de los estudiantes egresados de Gestión Ambiental.

Entre otras actividades de formación, en el centro penitenciario de Sabaneta, cabe destacar la incorporación de los programas de alfabetización y de Educación Primaria (EBA 1 y EBA 2) del Instituto Radiofónico de Fe y Alegría Maracaibo (IRFA), a partir de noviembre del presente año, particularmente en dos áreas de máxima seguridad del centro. Asimismo, existe una valoración positiva de Fe y Alegría entre los docentes de la Unidad Educativa y en el resto de los funcionarios de este establecimiento.

En el caso del Internado Judicial Vista Hermosa, el IRFA viene desarrollando sus programas de formación desde hace tres años. Esta experiencia nos ha proporcionado algunas luces sobre qué y cómo formar en los establecimientos carcelarios

Con todo, en líneas generales, en ambos establecimientos, la oferta educativa se aprecia deficiente y reducida a espacios relativamente seguros (salones ubicados en la periferia externa del penal). En el caso de Vista Hermosa, el facilitador del IRFA expresa esta situación de la siguiente manera:

“La población del penal es ahorita mismo de casi 1.250 internos y, este, realmente, la oferta educativa debería ser mucho más amplia, debería estar en más lugares, de los 13 lugares, solamente la que está al principio, donde están los de régimen abierto, donde están los locales de Misión Ribas, Misión Sucre y cultura, entonces claro, no hay más. Uno está porque nos metemos dentro, estamos en el centro del internado y ahí pueden venir de todos lados (del penal), de todas las áreas.”(Docente IRFA. Internado Judicial Vista Hermosa. Estado Bolívar/Ciudad Bolívar. Entrevista/Audio 20 octubre 2012).

Finalmente, intentando hacer una síntesis de las dificultades que presentan en la práctica la realización de cada una de las propuestas educativas que hemos mencionado, formales y no formales, tanto en la Cárcel Nacional de Sabaneta como en el Internado Judicial de Vista Hermosa, tenemos:

a. Ausencia de facilitadores profesionalizados con conocimientos y habilidades ajustadas a las necesidades educativas de los privados de libertad y al contexto penitenciario venezolano. A esto hay que sumarle, la inconstancia con la que han trabajado varias instituciones de formación.

(1) […] básicamente, el sistema educativo necesita más ingreso de personal educativo, necesitamos más docentes institucionales, del ministerio, ¿por qué?, porque en el área de las misiones... muy poco, el sueldo es básicamente un voluntariado, no tenemos las condiciones óptimas para dar una educación a nivel estructural de calidad, ¿no? Y la persona que cuenta con unos 200 Bs mensuales y tiene que venir tres o dos veces por semana, pasando, incluso, por una serie de situaciones que pueden ser hasta riesgosas, no permanece, no permanece más allá de un año, máximo dos […]. (Docente de la Unidad Educativa del centro penitenciario de Sabaneta. Estado Zulia/Maracaibo. Entrevista/Audio. 10 octubre 2012).

(2) “[…] Normalmente entran (algunas instituciones), están un tiempo y luego los dejan (a los internos), y se desaniman y pierden toda ilusión […].(Docente IRFA. Internado Judicial Vista Hermosa. Estado Bolívar/Ciudad Bolívar. Entrevista/Audio 20 octubre 2012).

b. Ausencia de espacios físicos y materiales de estudio. Los espacios y los materiales son, prácticamente, proporcionados por los líderes de los distintos pabellones. Contrario a lo que se pueda pensar, los líderes respetan y apoyan toda iniciativa a favor de los internos, puesto que también es una manera de ganarse el respeto de ellos, manteniendo así un mayor control sobre la población encarcelada. Por otra parte, las posibilidades de espacio son más difíciles de obtener por instituciones no gubernamentales.

(1) “Fui a hablar con el pran para decirle que nos mejorara la luz del salón donde daríamos las clase, que eso está muy oscuro. El dijo que se encargaba de eso. Le dije también que nosotros poníamos todo el material de estudio pero que necesitábamos mesas, sillas, algo donde los muchachos pudieran estudiar. Me dijo que le trajera el presupuesto.” (Docente del Instituto Radiofónico de Fe y Alegría, Maracaibo. Testimonio no grabado. 26 septiembre 2012)

(2) “Claro, hay muchas deficiencias […] no hay aulas, estudiamos en cualquier lado […] Hemos luchado bastante por conseguir el espacio, cuando lo conseguimos después vino la Misión Sucre o la Misión Ribas y nos quitaron el espacio y no podíamos usarlo, y no importa, nosotros no hemos sido guerreros en el sentido de luchar un espacio que normalmente le dan la preferencia a otros por ser del gobierno” (Docente IRFA. Internado Judicial Vista Hermosa. Estado Bolívar/Ciudad Bolívar. Entrevista/Audio 20 octubre 2012).

c. La inadecuada interpretación de los reglamentos penitenciarios por parte de funcionarios de cierta jerarquía o poder, que frenan las posibilidades de un mayor despliegue de las actividades educativas.

“Las posiciones que sostienen los reglamentos que ya se han establecido en estas instituciones carcelarias. Hay instituciones carcelarias a nivel nacional que todo es un límite, todo está supeditado a una persona circunscrita en eso, mientras que en otros no, hay más libertad de poder expresar uno, la parte educativa se va a dar con mejor calidad, porque se va atender con mayor tiempo, más disponibilidad, mientras que aquí (en Sabaneta) se limita. Y es lo que nosotros tratamos de hacer ver (a las autoridades superiores) la importancia que tiene la parte educativa y extenderla lo más que se pueda.” (Coordinador de la Unidad Educativa del centro penitenciario de Sabaneta. Estado Zulia/Maracaibo. Entrevista/Audio. 17 octubre 2012).

d. Restricciones en los horarios y días disponibles para la formación. En la Cárcel Nacional de Sabaneta es posible contar con tres días de formación (martes, miércoles y viernes). Algo parecido sucede en el Internado Judicial de Vista Hermosa. Sin embargo, el tiempo de formación está supeditado a las normas de los establecimientos y a lo dispuesto por los líderes de los centros. De esta manera, casi nunca se tiene una verdadera certeza de cuándo se puede facilitar la formación, ya sea porque la pernocta de los familiares se ha extendido, o bien, por conflictos dentro de los establecimientos durante los cuales está prohibido la entrada de personal ajeno a los internados.

“Aunque no tengamos ningún local, estamos en el mismo pasillo y nos sentamos y damos las clases, pero sigo pensando que ese sitio es mucho más clave que el sitio de la entrada, porque muchos no tienen esa facilidad de desplazamiento, hay que pedir permiso a los líderes, al pran, para desplazarse y entonces no es tan fácil desplazarse por todas las áreas.” (Docente IRFA. Internado Judicial Vista Hermosa. Estado Bolívar/Ciudad Bolívar. Entrevista/Audio 20 octubre 2012).

e. Ausencia de una coordinación mancomunada entre los distintos departamentos y programas de formación.

“A veces yo veo […] que hay la comisión de educación, a veces el mismo personal de la dirección del penal veo que no quiere trabajar mucho y entonces uno trabaja un poquito solo y no trabaja aliado con el mismo personal, que sería ideal, trabajar con Robinson, socioproductivo, Ribas, crear alianza para sacarle mayor provecho a todo lo que hacen todos los organismos que están en la cárcel. Creo que falta integración […] a pesar que siempre el trato ha sido bueno con el director, con la propia coordinadora de educación. El trato ha sido de mucho respeto, pero a la vez, de poco implicarse, ¿no? Todo muy bien, te respeto, haz lo que tú quieras pero casi no me pidas nada, ni yo te pido nada, ni tú me pides nada.” (Docente IRFA. Internado Judicial Vista Hermosa. Estado Bolívar/Ciudad Bolívar. Entrevista/Audio 20 octubre 2012).

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