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8 RANDOM AND SAMPLING ERRORS IN FLUX FIELDS

8.3 Systematic Errors

fueron modificados y ampliados en posteriores Asambleas Mundiales de la

Salud (OMS, 2002).

En la actualidad, la consecución de los objetivos de salud pública exige la cooperación de una amplia variedad de actores que integran asociaciones y alianzas múltiples. Aunque el papel primordial en lo que a protección de la salud se refiere corresponde a los gobiernos nacionales, numerosos actores de la sociedad civil participan cada vez más en la formulación y puesta en práctica de políticas y programas de salud (OMS, 2002:2).

En los últimos años, ha existido un incremento sin precedentes de la actividad e influencia de las organizaciones de la sociedad civil en la esfera de la salud pública5. La colaboración de estas organizaciones con la OMS ha

incluido el apoyo en la aplicación y ejecución de sus programas en los Estados Miembros, ha logrado que el desarrollo de sus actividades incluyan zonas y poblaciones aisladas y ha impulsado el interés entre un público más extenso por inquietudes que tiene la OMS. Por otro lado, también las ONG han podido asumir papeles importantes en asuntos delicados en los que la OMS no lo ha hecho por motivos políticos, así como también se han asociado con la Organización para lograr una mayor eficiencia en la movilización de fondos (OMS, 2002).

Involucrar a los actores transnacionales puede ayudar a mejorar la eficiencia de las políticas. Si bien los Estados tienen la intención de establecer los parámetros de la colaboración, poner en práctica las políticas con frecuencia requiere de actividades programáticas en un campo que ni los Estados ni las instituciones se encuentran adecuadamente adaptadas para hacerlo (TALLBERG, 2010:48).

Esta importancia y ventajas de esta colaboración se ve reflejada en la solicitud a la Directora General en la Resolución WHA63.10 aprobada en mayo del 2010, referente a la participación de la OMS en las Alianzas, para que continúe colaborando con las organizaciones no gubernamentales para la aplicación del Plan Estratégico a Plazo Medio 2008-2013, a fin de seguir avanzado en el programa de acción sanitaria mundial establecido en el Undécimo Programa General de Trabajo, 2006-2015 (OMS, 2010).

A medida que estas interacciones han incrementado y las ONG han ido desempeñando un rol cada vez más importante en el ámbito de la salud pública

5La expresión sociedad civil se utiliza para fines de esta investigación como concepto que incluye a los movimientos

sociales, las organizaciones de voluntarios, las organizaciones no gubernamentales, las organizaciones de base comunitaria y otros actores no estatales y sin fines de lucro.

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por los beneficios mutuos derivados de estas colaboraciones, las exigencias para la OMS en su rol de encauzar la energía de las distintas voces que se expresan para mejorar la salud pública también han aumentado. De esta manera, los órganos deliberantes han tenido que ir buscando la manera de robustecer esa colaboración mediante la adopción de diversas resoluciones en busca de regularlas. En la actualidad las relaciones con las ONG están regidas por un conjunto de principios establecidos en la Resolución WHA40.25, aprobada en la 40ª Asamblea Mundial de la Salud en 1987, en los cuales se determina que los objetivos de la colaboración entre la OMS y las ONG son los de promover las políticas, las estrategias y los programas de la Organización, colaborar en la aplicación de éstos y coordinar y armonizar los intereses intersectoriales de los diferentes órganos sectoriales interesados, tanto a nivel nacional, regional o mundial (OMS, 2011).

Es importante destacar que como se lo mencionó en el punto 2.1.3, parte del Consejo Ejecutivo es el Comité Permanente de Organizaciones No Gubernamentales, el cual se encarga de evaluar las propuestas de las ONG para mantener relaciones oficiales con la Organización y revisa las que ya han sido establecidas (OMS, 2011). De hecho la colaboración con las ONG es un

punto permanente del orden deldía de las reuniones del Consejo Ejecutivo. Sin

embargo, en varias ocasiones los órganos deliberantes han discutido la posibilidad de revisar los principios establecidos hace 15 años y recientemente la necesidad de la revisión del mandato de dicho Comité, sin embargo éstos no han conseguido aprobar una política revisada. Pero si ha existido consenso en cuanto a la necesidad de que el Comité Permanente de Organizaciones No Gubernamentales cuente con una función más normativa respecto a la mayor participación de actores no gubernamentales (OMS, 2011).

También se considera exageradamente burocratizado el cometido asignado al Comité Permanente de Organizaciones No Gubernamentales del Consejo Ejecutivo, que tiene que examinar cada año entre 60 y 80 solicitudes de establecimiento o mantenimiento de relaciones oficiales. De hecho, en la mayoría de los casos, la labor del Comité se ha limitado a aprobar las recomendaciones de la Secretaría (OMS, 2002:16).

Cabe destacar que pese a la importancia y ventajas que la colaboración con las ONG brinda a la OMS también existen limitaciones y desafíos que necesitan ser abordados a través de políticas actualizadas que abarquen problemas como los de la falta de transparencia en lo referente a las actuaciones de la OMS, en sus tres niveles, y las limitaciones que existen para

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las ONG en el acceso a toda la información correspondiente a la labor de la OMS. Así como también existe una falta de información acerca de las posibilidades de que las ONG participen en sus reuniones, funciones y actividades, y la limitada posibilidad de participación de éstas como se evidenció en las reuniones del Órgano de Negociación Intergubernamental sobre el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco, cuando algunas ONG con las que no se habían establecido relaciones oficiales pero que tenían una relación muy estrecha con la Organización no fueron ampliamente representadas. De manera general existe una participación irregular de las ONG en las reuniones de los órganos deliberantes en los tres niveles (OMS, 2002).

Por otro lado, el procedimiento en sí para el establecimiento de relaciones oficiales con las ONG también incluye procesos de larga duración, entre tres a cuatro años, lo que implica una carga importante de trabajo no solo para la ONG sino que también para la Secretaría (OMS, 2002). “De hecho, se considera que figura entre los procesos más complejos utilizados dentro del sistema de las Naciones Unidas” (OMS, 2002:16).

También es importante mencionar que los actuales Principios que rigen las relaciones entre la OMS y las ONG desde 1987 no cuentan con alguna disposición para diferenciar entre las ONG de interés público y las que están ligadas a intereses comerciales, por lo que en varias ocasiones estas últimas son incluidas en la categoría de ONG y no en las del sector privado donde corresponderían. En realidad, las ONG con las que la OMS interactúa son muy dispares en cuanto a la estructura, mandato y especialmente fuentes de financiación, entre las cuales constan el Estado, el sector comercial, las fundaciones, los ciudadanos, las instituciones eclesiásticas y las entidades benéficas (OMS, 2002).

“Los principios que rigen las relaciones entre la OMS y las ONG no exigen formalmente

que la información que se reciba sobre las ONG se analice y se haga pública” (OMS,

2002:15).La información básica sobre las ONG con las que se mantienen

relaciones oficiales en muchas ocasiones no es actualizada o publicada. Aunque al momento de la solicitud de admisión se les pregunte sobre sus mecanismos y fuentes de financiación, en los exámenes trienales no se lo vuele hacer. De esta manera existe una clara falta de información actualizada acerca de los patrocinadores y los grupos de intereses que están detrás de las

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