• No results found

7 Predictive Quantization for Data Volume Reduction in Staggered

4.2 The TanDEM-X Mission

La atención voluntaria es la que actúa en los casos en que los sujetos son libres para determinar su foco de atención, es decir, |para elegir el objeto en que se desea concentrar. En cambio, la atención in voluntaria se aplica más bien a aquellos casos en los que el individuo no es el responsable directo de su fijación atencional, sino que se siente atraído y llevado por fuerzas ajenas a su propio centro de decisión. En ambos casos, los determinantes de la atención son bien distintos. Por eso conviene saber cuántos y cuáles son los determinantes de la aten ción. Una división ya familiar establece estas categorías de determinantes.

3.1. Determinantes externos

La atención es una propiedad, un mecanismo del sistema nervioso y, por tanto, dotada de cierta autonomía para determinar el ámbito de su propia actividad, lo cual no impide que sea sensible también a las influencias ambientales que ponen en marcha y modulan los dispositivos de la actividad atencional. Los determinantes ambientales o exter- nos de la atención han sido objeto de numerosas investigaciones, estimuladas casi siempre por el deseo de las agencias de publicidad de encontrar medios cada vez más efectivos de extender la veta de sus productos. Señalamos a continuación algunos de los mecanismos o determinantes externos más conocidos:

El tamaño. El tamaño de los objetos es un poderoso activador de la atención; de forma que tos objetos de gran

tamaño llaman la atención más que los objetos medianos o pequeños. Esto lo saben muy bien tos anunciantes que, para aumentar la fuerza de su mensaje, aumentan el tamaño del anuncio, aunque queda por ver si hay una correspondencia entre uno y otro. Según los datos de la investigación, doblar el tamaño aumenta el valor de la aten- ción de isa 42% a un 60%, y no un 100% corno se podría esperar.

La posición. La posición que ocupa un objeto dentro dé un contexto es un determinante de su ca pacidad de llamada atencional. En este sentido, la parte superior de una página atrae más la atención que la mitad inferior, y la mitad izquierda más que la derecha, de forma que el cuadrante superior izquierdo puede ser tres veces más favorable que el cuadrante inferior derecho.

El color. También el color tiene poder de atraer la atención. En una lámina, libro o revista, los elementos coloreados

tienen más poder evocador que los representados en blanco y negro. Sin embargo, este poder es relativo, pues el efecto del color se pierde cuanto todos los anuncios, por ejemplo, son en color; incluso es posible que un anuncio en blanco y negro pueda resaltar, por efecto de contraste, como una novedad, en una revista impresa casi toda en color.

El movimiento. Los seres humanos, como casi todos los organismos con sistemas visuales desairo* liados, se sienten visualmente atraídos hacia objetos en movimiento. Como la detección del movimiento es precisamente una función de los bastones, el movimiento resulta un estímulo especialmente llamativo por la noche, que es cuando los bastones son más efectivos. De ahí la eficacia de los anuncios nocturnos luminosos.

Novedad. Los experimentos han demostrado con toda claridad que, dentro de estímulos equivalentes; el más

novedoso atrae con más fuerza la atención del organismo. La evidencia en éste caso proviene, en la experiencia humana, de la medida de os movimientos del ojo de los observadores humanos cuando están examinando elementos visuales de distintos grados de familiaridad. Los estímulos inusuales o extraños tienden a atraer la atención y se aprenden más rápidamente. Por ejemplo, si una palabra de una serie que se tiene que memorizar se imprime en un color diferente que contrasta con el resto, se ve y se aprende antes.

La repetición atrae más la atención cuando ocurre con alguna ligera variante en el modo de ser presentada. Los políticos saben, por ejemplo, que la familiaridad puede favorecer el olvido. Es verdad que cuando se va de compras o a depositar el voto, el nombre se selecciona es él del producto o del político familiar, pero á veces surge él efecto boomerang, es decir, un efecto contrario al pretendido. De hecho, se elige a veces lo desconocido para probar, como si uno tuviera la necesidad de huir de lo ya experimentado.

Los determinantes internos de la atención pueden ser fisiológicos o psíquicos/ y los fisiológicos pueden, a su vez,

ser periféricos y centrales.

a) Determinantes fisiológicos periféricos

Los factores fisiológicos periféricos pueden reducirse a estos tres: ajuste de los órganos de los sentidos, ajustes corporales y tensión muscular.

• Ajuste de los órganos de los sentidos. Este ajuste se refiere a los distintos movimientos que realizan los órganos de los sentidos para orientarse con- venientemente en la dirección del mensaje/En la atención visual es fácil observar frecuentes ajustes de los órganos de los sentidos, como, por ejemplo, el movimiento constante de los ojos de los espectadores en un partido de tenis/cuando la pelota va de un lugar a otro. A través de instrumentos fotográficos se pueden medir también tanto los movimientos finos de los ojos como el período de tiempo que los ojos están focalizados en un área determinada. De esta manera, es fácil calcular el valor de atención p de fijación de diferentes partes de una página o diferentes aspectos de una obra de arte. Las zonas que atraen o fijan más tiempo los ojos tienen probablemente un valor atencional más alto.

Algunos ajustes son especialmente visibles por su espectacularidad, como, por ejemplo, cuando el perro aguza sus orejas, y hasta las dobla, ante un estímulo de particular interés, o en los seres humanos con un solo oído que lo orientan en la dirección de la voz para facilitar la recogida completa del mensaje.

La respuesta pupilar es uno de los índices mejor estudiados. El tamaño de la pupila puede aumentar bastante cuando la atención de un individuo está comprometida por un estímulo visual, o incluso cuando está resolviendo problemas mentales, es decir, ante estímulos no visuales, Éste fenómeno ha sido plenamente confirmado por los resultados de Hess en una investigación en la que trató de averiguar la medida de hombres y mujeres (V H) ante diversos estímulos (fotografías de figuras femeninas, masculinas, madre con niño, paisaje...), que era de esperar motivaran de forma marcadamente diferenciada a los representantes de uno y otro sexo.

• Ajuste de la postura. En este caso, el ajuste se refiere a las posiciones que adoptan distintas partes del cuerpo en general, para facilitar la localización y la entrada de los mensajes. Los ajustes posturales son especialmente evidentes cuando uno se detiene a mirar algo hacia el fondo, o se dirige hacia adelante en su asiento durante una conferencia. A veces el organismo es capaz de sostener una postura de atención durante períodos largos de tiempo sin acusar cansancio, como se puede observar en la postura del gato cuando espera la salida del ratón, o de los atletas a la espera de comenzar el asalto; son todas ellas posturas sostenidas de atención.

• Tensiones musculares. A veces la atención supone un gasto más elevado de energía, que se traduce en una tensión muscular. Estas tensiones están implicadas en cualquier ajuste de postura, pero los cambios producidos son demasiado sutiles. Cuando se hacen, por ejemplo, esfuerzos para distraer a los sujetos en la atención a una tarea, no aparece el esperado decremento en la ejecución, pero sí hay un incremento de gasto de energía, para compensar la distracción, lo cual es atribuible a la elevada tensión muscular.

b) Determinantes fisiológicos centrales

La estructura central más importante es el sistema de activación reticular (SAR) que consta, como se sabe, de una red extremadamente interconectada de neuronas. Una parte del sistema de activación reticular puede considerarse como una especie de estación central a la que llegan los impulsos nerviosos desde los órganos receptores para ser conducidos, desde allí, hasta la corteza, alertándola. Hay r que tener en cuenta, por ejemplo, que los impulsos

visuales procedentes de la retina, que atraviesan el sistema de activación reticular, pueden llegar y activar toda la corteza, de modo que esta modalidad sensorial (visual) facilitará la recepción de otra modalidad (auditiva, por ejemplo). Así, las ondas actúan a la vez como estímulo específico y como alertador general. Si se obstaculiza el envío de estos estímulos a la corteza, el individuo cae en un sueño profundo.

Antes del trabajo de Magoun, los psicólogos pensaban que la información sensorial alcanzaba el cerebro sólo de una manera, es decir, los inputs procedentes de los receptores iban directamente hasta el cerebro y el cerebro procesaba el mensaje. Esto quiere decir que la información caminaba sólo en una dirección: de los receptores al cerebro y del cerebro a los músculos. Magoun24 hizo tres grandes descubrimientos: 1) El input sensorial llega al cór-

tex a través de dos rutas diferentes; 2) las rutas sensoriales hacia el cerebro son una especie de autopis tas por las cuales caminan los mensajes en dos direcciones, y 3) el córtex determina qué información va a conseguir pasar hasta él y qué mensajes son bloqueados en los centros inferiores y, por tanto, no alcanzan la conciencia.

Lo importante, sobre todo, es que en el tronco cerebral la ruta al córtex se divide en dos. Una ruta conduce directamente al córtex sensorial (se llama sistema sensorial de línea directa y permite al cerebro conocer qué parte del cuerpo ha sido estimulada y la fuerza de esa estimulación). Una segunda ruta conduce al sistema de activación reticular, que actúa como un sistema de alerta para el restó del cerebro; mejor, como el timbre del teléfono. Cuando el sistema reticular es activado, suena, comunicando al córtex que un mensaje importante está llegando a través del teléfono de línea directa. Los experimentos con animales han encontrado que el SAR aprende qué estímulos necesitan la atención inmediata y qué estímulos es improbable que requieran una respuesta consciente. Ahora bien, el SAR dice al córtex que un mensaje es interesante, pero no lo que es el mensaje. El contenido del mensaje es manejado por el sistema sensorial de línea directa.

Conviene recordar que el sistema de activación recibe también impulsos procedentes de varias áreas corticales que permiten retroalimentar la conducta y mantener un alto nivel de alerta en la corteza.

No todas las fibras que salen del sistema de activación reticular ascienden hasta la corteza. Algunas llevan impulsos que colaboran, en varias estaciones intermedias, con los mensajes sensoriales procedentes de los receptores* Esta influencia del sistema de activación reticular descendente sobre los impulsos ascendentes originados en los órganos sensoriales puede ser facilitadora, como lo demuestra su participación en la respuesta de orientación.

Por último, otros impulsos procedentes del sistema de activación reticular son inhibidores y disminuyen la sensibilidad del organismo a los estímulos entrantes. La orden viene de arriba. Los impulsos nerviosos originados en un sistema sensorial del cerebro (por ejemplo, el visual) pueden enviar señales al sistema de activación reticular a fin de evitar que otros impulsos sensoriales (por ejemplo, auditivos) tengan su efecto acostumbrado en las áreas auditi - vas de la corteza. Estos efectos inhibidores selectivos tienen lugar en el cortex y explican, desde posiciones científicas, la experiencia tan frecuente de no oír a alguien que nos habla cuando tenemos ocupada totalmente la atención en observar un objeto. No oímos, porque literalmente nos deja sordos nuestra intensa ocupación visual. Esta idea ha sido confirmada plenamente por el célebre experimento de Hernández Peón y otros, en el que utilizaron un gato como sujeto y tres estímulos adecuados para manipular la atención del animal.

24 H.. MAGOUN, The ascending reticular system and wakefulness, en J.F. Delafresnaye, Brain mechanisms and consciusness. Blackwell, Oxford 1954

Los estímulos eran: 1) dos ratones en una botella de cristal (estímulo visual); 2) un clic (estímulo auditivo), y 3) olores de pescado (estímulo olfativo). Él sonido del clic produce, en condiciones normales, un marcado aumento de la actividad eléctrica en el cortex auditivo del gato. Ahora bien, cuando se coloca frente al gato una botella de cristal con dos ratones, la respuesta neural al clic desaparece prácticamente, indicando que la respuesta auditiva queda suprimida o, al menos, atenuada cuando la atención se dirige a otra parte (a los estímulos visuales u olfativos). Cuando el gato presta atención a otros inputs-los ratones o el pescado-, se produce una exclusión selectiva de las señales auditivas entrantes. Esto sugiere una especie de ultraje de información irrelevante y una acentuación de la información relevante. Esto es lo que constituye realmente la atención.

c) Determinantes psíquicos

Entre los determinantes psíquicos de la atención están, entre otros, los intereses, las expectativas y las actitudes del sujeto. Resulta del todo evidente que los intereses de un sujeto constituyen un poderoso determinante de la atención. Es lógico que un sujeto preste atención destacada a aquellas tareas o actividades que le entusiasman y que, por el contrario, la atención decaiga o se suspenda cuando está implicado en tareas que le aburren o le molestan. En este sentido, el perfil de intereses actúa como una especie de antena que capta con fidelidad y anticipadamente los mensajes relacionados con su centro de interés, de forma que los estímulos que están dentro del campo de intereses se perciben antes y mejor que otros estímulos lejanos a las pre ferencias del sujeto, aun cuando tengan el misino nivel de intensidad. Una forma de educar y sostener la atención sería pues centrar y extender el campo de intereses de cada sujeto.

También las expectativas son factores importantes para la atención. La función de las expectativas como reguladoras de la actividad atencional y de ^percepción subsiguiente es, como señala Pinillos, la de introducir un ingrediente anticipatorio en la sensibilidad; de esa forma facilitan el proceso exploratorio – al reducir su ámbito al de lo esperable-disminuye las alternativas de interpretación, actúan como refuerzos cada vez que son confirmadas por la percepción, sostienen la atención cuando no son confirmadas y alertan al individuo anticipando el refuerzo o la amenaza.

De la misma manera las actividades, del individuo hacia el objeto de atención señalan la dirección y la intensidad eje los dispositivos atencionales. Hay que tener en cuenta, no obstante, que todos estos conceptos son constructos de carácter especulativo difíciles de verificar en la realidad, aunque constituyen valiosas hipótesis de trabajo para la investigación futura.