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Fingerprint Evidence

5.1 TERMINOLOGY

Las entrevistas a los miembros del MBR-200 y a civiles y militares cercanos a ellos permiten reconstruir distintas, y en algunos casos contradictorias, versiones sobre el origen del MBR-200. Con apoyo en esas fuentes primarias y en las investigaciones del historiador Domingo Irwin sobre las logias en el ejército venezolano, se presentarán las versiones sobre el origen del MBR-200, el grupo donde se originó el relato del militar- presidente (Irwin y Micett, Logias Militares Venezolanas y Conspiración 61-83). El MBR- 200 es una de las tantas logias militares existentes en el ejército venezolano en las décadas de los 70 y de los 80, entre las que cabe destacar a Los Notables, como ya se mencionó, fue un grupo posiblemente cercano a Acción Democrática que denunció un intento de golpe liderado por otro grupo militar de filiación copeyana en 1988. También hay noticias de la existencia de un grupo llamado Oficiales pro rescate de los valores de las Fuerzas Armadas, de otro nombrado como Fuerza Bolivariana de Salvación Nacional, ideológicamente de extrema izquierda y liderado por Ronald Blanco La Cruz y de Revolución 83 (R-83) (Irwin y Micet, De caudillos a pretorianos, Una periodización de la realidad militar veezolana.Siglos XIX y XX 2013). R-83 fue creado entre 1972 y 1973 por el teniente de la Fuerza Aérea William Izarra como respuesta a la corrupción, en particular en las FAN. Izarra reconoce que mantuvo contactos con Douglas Bravo, miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN) que posteriormente se convierte en FALN- PRV (Partido de la Revolución Venezolana), pero sostiene que la organización fue una iniciativa militar y que de ninguna manera hizo parte de la estructura del PRV. Confiesa también que su propósito

era “(…) la implantación de un sistema socialista serio. Posiblemente distinto a los existentes, pero un sistema socialista" (Wiliam Izarra en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 56). R-83 cambió en los inicios de los años 80 convirtiéndose en una nueva logia, la Alianza Revolucionaria de Militares Activos, ARMA donde competían una tendencia socialista y otra nacional-desarrollista a la que pertenecía Francisco Arias Cárdenas, posteriormente una de las cabezas del MBR-200. La logia se disolvió en 1986 cuando Izarra se retiró de las Fuerzas Militares.

En su mayoría estos grupos tenían poca coordinación entre sí, eran de corrientes ideológicas diversas y fueron integrados por oficiales del Ejército y de la Aviación. Irwin sugiere que la poca participación de la Marina se debió a que sus miembros tuvieron que destinar mucho tiempo a entrenarse para manejar nuevos equipos

cuanto a la Guardia Nacional, la explicación apunta en el mismo sentido pues la institución se mantuvo ocupada en el combate al narcotráfico, al contrabando y en general, al control de las aduanas y las fronteras (Irwin y Micett, Logias Militares Venezolanas y Conspiración 75).

Una primera versión sobre el origen del MBR-200 es la que proviene de los ex guerrilleros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, Douglas Bravo y Nelson Sánchez, alias Harold, quienes en 1969 crean el Partido de la Revolución Venezolana. Esta versión es apoyada en algunos puntos por los testimonios de William Izarra y la historiadora y miembro del MBR 200 Herma Marksman (Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 2002).

Bravo y Sánchez sostienen que el MBR- 200 es producto de la infiltración al ejército que desde los años 50 se había propuesto el Partido Comunista de Venezuela, estrategia con la que continuaron las FALN al separarse del partido en 1967 y desde fines de los 60 las FALN-PRV. Esta acción, según Bravo, habría sido facilitada por las vinculaciones personales y familiares entre militares y comunistas y por el carácter popular del ejército venezolano (Douglas Bravo en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 13-14). De allí habría surgido en 1977 una logia en el ejército que tomó el nombre de Frente Militar de Carrera (FMC) y que en los años 80 se transformó en el Frente de Militares Patriotas, Bolivarianos y Revolucionarios, antecedente del MBR-200. Dice Bravo:

Hay una continuidad que no ha sido nunca interrumpida. Jamás. Una continuidad de organización de las FAN participando conjuntamente con el movimiento político revolucionario. Mucho antes de que se fundara el Movimiento Bolivariano del 4F. Ya te señalé el detalle del partido comunista. Para 1961 contábamos con 170 oficiales, una buena parte de ellos con mando de tropa. Cuando nos vamos a la guerrilla esos militares actúan en los pronunciamientos cívicos militares del Carapunazo y del Porteñazo (Douglas Bravo en Garrido 2002, Testimonios de la revolución bolivariana 16).

El FMC, según esta versión, fue organizado por Nelson Sánchez quien estableció contacto con Hugo Chávez a inicios de los 80 a través de su hermano Adán Chávez, quien se habría incorporado al PRV en 1973. Sánchez sostiene que por esa misma época también se habían establecido contactos con William Izarra y Francisco Arias Cárdenas. Según sus testimonios y los de Douglas Bravo tales intercambios habrían permitido a los militares familiarizarse con una ideología que pretendía adecuar el marxismo a las condiciones venezolanas rescatando los planteamientos de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora. Este ideario fue sistematizado por los pensadores del PRV en el texto "Marxismo- leninismo-Bolivariano" publicado por

Pedro Duno. Así pues, según esta versión, el famoso árbol de las Tres raíces (Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora) que soporta el proyecto político del MBR-200 y posteriormente del Movimiento V República encabezado por Hugo Chávez provendría de la elaboración del PRV y no, como sostiene Hugo Chávez, de los grupos de estudio creados por los militares.

Estas ideas nacionalistas que llegaron por el canal del PRV habrían conducido a inicios de los años 80 -la fecha no se incluye en ningún testimonio- a la creación de la logia bautizada Frente de Militares Patriotas, Bolivarianos y Revolucionarios (FMPBR). Posteriormente, en 1982, militantes del PRV y algunos militares liderados por Hugo Chávez habrían acordaron la creación de una nueva organización que por ser de carácter cívico- militar debía eliminar de su nombre el sustantivo “militares” que ostentaba el FMPBR. Este sería el origen del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200, cuya referencia en el nombre al bicentenario del nacimiento del Libertador habría sido sugerida por Chávez. Varios civiles como Pedro Antonio Solano, profesor de la Universidad de los Andes y Herman Marksman confirman haberse juramentado dentro del movimiento (Solano en Garrido 2002, Testimonios de la revolución bolivariana 118) (Marksman en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 157-174).

Afirma Nelson Sánchez que muchos de los militares que fueron invitados a hacer parte de la nueva logia no sabían, por razones de seguridad, del contacto con el PRV:

El otro sector que estaba en otro nivel de contacto no sabía de esa relación y con ellos se manejaba la tesis del nacionalismo, la lucha anticorrupción y la necesidad de crear un movimiento bolivariano con una nueva filosofía para lo que debía ser la sociedad que queríamos (Sánchez en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 37).

Ya creado el MBR 200 y existiendo el consenso sobre la necesidad de dar un golpe de Estado para tomar el poder, habrían existido diferencias entre los civiles y militares en cuanto al carácter del mismo. Los civiles del PRV pretendían que el levantamiento fuera inicialmente civil y que le siguiera un levantamiento militar. Los militares, y en particular Chávez, no querían la participación civil, conforme lo sostiene Douglas Bravo. Según el ex guerrillero el último encuentro de Chávez y los miembros del PRV se habría producido en 1991.Testimonios de políticos recogidos por Agustín Blanco Muñoz sugieren que de ser cierta la versión de la ruptura de esa larga relación, después de esa fecha seguirían existiendo contactos de los militares del MBR-200 con civiles orientados a planear el fallido golpe del 4 de febrero de 1992, en particular con el partido Bandera Roja -formado por ex miembros del Movimiento de Izquierda

Revolucionaria- y el partido La Causa R- fundado por disidentes del Partido Comunista Venezolano- (Puerta en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 67-87) (Medina en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 107).

La versión sobre la formación del MBR-200 que elaboran Hugo Chávez y varios de los militares miembros de esa organización difiere en muchos puntos de lo expuesto y con el paso del tiempo Chávez completa algunos aspectos de la versión. Una primera versión es la recogida por Ángela Zago en La Rebelión de los Ángeles producto de un trabajo académico presentado como requisito para ascenso en el escalafón docente en la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela. La investigación se apoyó no sólo en entrevistas a los actores cuando estaban presos después del fracasado golpe, es decir, entre 1992 y 1994, sino en la correspondencia, las notas, e incluso en un diario escrito por Chávez en el año 1974, fuentes recopiladas por Herman Marksman.

En esta versión el origen del movimiento debe buscarse en las características de las primeras cohortes de militares que se graduaron en el marco del Plan Andrés Bello. Al haber elevado este programa los requisitos de ingreso a la Academia militar y al permitir que los graduados en ciencias militares siguieran cursos de posgrados en diversas universidades, los militares se familiarizaron con distintos pensadores de las ciencias sociales, pero también nació en ellos el espíritu crítico. Este espíritu de discusión habría llevado a Chávez y a varios de sus compañeros a crear en los años 70 un grupo de estudio exclusivamente castrense que tomó el nombre de Sociedad Bolivariana. De este grupo, en el marco de la crisis desatada por la devaluación del bolívar decretada por el gobierno de Jaime Lusinchi, habría surgido el MBR-200 fundado con el juramento que hicieran los capitanes Chávez, Jesús Urdaneta Hernández y Felipe Acosta bajo la sombra del Samán del Güere, un árbol bajo cuyas ramas descansó Bolívar. El plan de los militares habría sido construir un proyecto político basado en los textos de Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, es decir, que ellos afirman haber comenzado el estudio para consolidar el ideario (Zago, La rebelión de los ángeles 57). Tras el Caracazo, el grupo habría diseñado el Plan Ezequiel Zamora para hacerse con el poder. Con el transcurso del tiempo se habrían incorporado al grupo algunos civiles y otros militares, entre ellos Francisco Arias Cárdenas.

En estos testimonios no hay referencias a ningún contacto con los grupos de izquierda. Las referencias a esos contactos aparecen de manera tímida en las entrevistas que Hugo

historiador publicó en 1998 Habla el Comandante y con mayor detalle en las cien horas de entrevistas concedidas a Ignacio Ramonet desde 2008 hasta 2010 (Blanco, Habla el comandante 1998) (Ramonet 2013) La explicación de esta ausencia en los testimonios de los militares que entrevista Ángela Zago se debe seguramente a que, como lo señala Chávez, los contactos los hacía él personalmente y prefirió no divulgarlos, pues el marxismo era mal visto en las filas del ejército. Sobre el particular señala

Yo comencé a percibir, desde muy temprano, 1978 ó 1979, en algunos compañeros con los que podía hablar de política en base a su sentimiento de inconformidad, que cuando, con infinito cuidado, citaba el nombre de Douglas Bravo, por ejemplo, o el de Alfredo Maneiro, el rechazo era absoluto. El marxismo era visto como algo muy hostil, muy negativo (Hugo Chávez en Ramonet 461).

La versión de Hugo Chávez en los dos textos de entrevistas sobre la creación del MBR- 200 es similar y coherente. Sostiene que al entrar a la Academia Militar tuvo acceso al pensamiento de Simón Bolívar y de varios pensadores de izquierda, por lo que se

convirtió, en sus palabras “en un rebelde sin causa”. En un contexto marcado por la corrupción de los gobernantes y la pobreza de los sectores populares, pensó que la opción era retirarse del ejército e irse a la guerrilla, pero al darse cuenta que la guerrilla asesinaba al pueblo, estando asignado a Cumaná en 1977 creó con cuatro de sus compañeros un grupo conspirador llamado Ejército de Liberación del Pueblo de

Venezuela, que sería el “embrión del MBR-200”. Plantea que el grupo no tenía ni ideología ni estrategia clara y que se disolvió cuando lo trasladaron a Maracay (Hugo Chávez en Ramonet 358).

Por esta misma época reconoce en las entrevistas concedidas a Ramonet que estableció contactos con el Partido de la Revolución Democrática- Ruptura dirigido por Douglas Bravo impulsado por su hermano Adán Chávez que militaba en esta organización. Afirma que llegó a ser miembro del Comité Central del PRV- Ruptura y que asistió a reuniones de estudio. En 1978 comenzó a reunirse también con los militantes de La Causa R buscando consolidar una unión de esos partidos de izquierda y el sector militar, pero las diferencias entre Douglas Bravo y Alfredo Maneiro no permitieron concretar el proyecto.

En el texto de Muñoz Blanco es más elusivo al reconocer los contactos, sostiene

(…) nos topamos en el camino de la conspiración con movimientos viejos y nuevos de izquierda y derecha, independientes, etc. (...) En una primera fase fue de aproximación, yo me acercaba para hacer reconocimiento del terreno político y cuando se consolidó nuestro movimiento ya tenía muchos contactos. En muchas ocasiones conversamos con sectores de izquierda que venían de la guerrilla, sectores de la derecha, militares retirados, etc., pero eran sólo contactos que no llegaban a acuerdos (Chávez en Blanco,

Aunque los contactos con los grupos de izquierda continuaron hasta el momento de la intentona golpista, Chávez sostiene que por iniciativa militar se creó en 1982 el Ejército Bolivariano Revolucionario que luego cambió su nombre a Movimiento Bolivariano revolucionario 200, pues entre sus miembros no sólo se encontraban hombres del ejército sino de la aviación y de la marina, al igual que algunos civiles ( Hugo Chávez en Ramonet 469).

En relación con la tesis de la infiltración de la izquierda en el ejército señala que después de la transición democrática Rómulo Betancourt depuró el ejército y que, como ya se ha señalado, el marxismo no era aceptado en las filas.

Francisco Arias Cárdenas quien compartirá con Chávez la dirección del MBR-200 ofrece una versión intermedia a las precedentes. Reconoce el liderazgo de los militantes del PRV en la creación del MBR 200, en particular en lo ideológico, pero plantea que los militares buscaron autonomía frente a ellos. Afirma:

Chávez comprendía que de mi parte existía poca convicción para la relación con el PRV. Pensaba que teníamos que ser más autónomos y que nosotros mismos deberíamos controlar el movimiento y el proceso. A veces la intervención de Harold tendía a enclaustrarnos en un proyecto preconcebido, que no nos permitía pensar, que no nos permitía crear, que nos cerraba muchísimo el horizonte. Yo creo que Chávez captó también esa actitud mía y fue poco a poco aislándose del PRV (Arias Cárdenas en Garrido,

La historia secreta de la revolución bolivariana 125).

Después de una rigurosa crítica y de hacer contraste de fuentes, el historiador Domingo Irwin ofrece una versión cercana a la de Arias Cárdenas. Señala como antecedente del MBR-200 la logia llamada Ejército de Liberación del pueblo de Venezuela, creada por Hugo Chávez, Jesús Urdaneta Hernández y otro oficial en 1977. En 1980 Chávez habría promovido la creación de otro grupo, el Comité de Militares Patrióticos y Revolucionarios que se apoyaba en la denuncia de la corrupción y en el incumplimiento de las promesas electorales de los gobiernos democráticos (Irwin y Micett, Logias Militares Venezolanas y Conspiración 73). Según Irwin esta logia habría sostenido contactos con el PRV, pero el historiador nunca afirma que haya sido creada por los civiles ni que su ideario provenga de ellos, pues una de las tesis derivadas de sus investigaciones es que existe una tradición de pretorianismo y de grupos conspirativos desde la formación misma del ejército venezolano. Algunas de estas logias militares conspirativas se hicieron conocer en los golpes de 1945, 1948 y 1958 (Irwin, Relaciones civiles y militares en Venezuela, 2009).

El Comité de Militares Bolivarianos Patrióticos y Revolucionarios habría mutado unos años después en el Ejército Bolivariano Revolucionario y en 1982 en el Movimiento

Bolivariano Revolucionario 200. Esta organización que tras el golpe se presentó como una estructura homogénea estaba en realidad compuesta por varios grupos con idearios y liderazgos distintos: la fracción de Hugo Chávez que se inclinaba hacia el socialismo; la de Felipe Acosta Carlés que a la muerte de éste se unió a una tercera fracción dirigida por Francisco Arias Cárdenas, exmilitante de ARMA, de orientación nacional- desarrollista.

El MBR-200 intentó infructuosamente tomar el poder a través de una acción que se inició a las 12 de la noche del 3 de febrero de 1992. Son también múltiples las versiones sobre las causas del fracaso del golpe y mucha la sombra que se cierne sobre el hecho. Hugo Chávez hace referencia a errores de coordinación, muchos de ellos debidos a que los golpistas no tuvieron los radios necesarios para comunicarse, a que varios de quienes iban a participar se arrepintieron, en especial algunos miembros de la aviación y a la delación del golpe por alguno de los implicados, lo que también explicaría que algunos batallones hubieran decidido no movilizarse (Zago, La rebelión de los ángeles 102). Jesús Urdaneta Hernández, por su parte, le atribuye la mayor responsabilidad del fracaso a Chávez, por no haber controlado los objetivos que le correspondían en Caracas (Blanco, Habla Jesús Urdaneta Hernández. El comandante irreductible 2003). Francisco Arias Cárdenas también ha cuestionado la actuación de Chávez, aunque termina planteando que el fracaso se debió a la falta de Estado Mayor (Arias Cárdenas en Garrido, Testimonios de la revolución bolivariana 142).

Los testimonios que sostienen que el ministro de Defesa Fernando Ochoa Antich supo anticipadamente del golpe, que previno la movilización de algunos batallones, pero que aun así recogió en el aeropuerto a Carlos Andrés Pérez que regresaba de la Cumbre de Davos y lo llevó al Palacio de Miraflores donde estuvo a punto de ser capturado, han alimentado la tesis del Plan Jirafa consistente en que militares de más alto rango que los del MBR-200 favorecieron el golpe con el fin de que una vez derrocado el gobierno por el MBR-200, ellos pudieran dar un contragolpe que se presentara como salvador de la democracia, y así hacerse al poder70.

70 Quienes sostienen esta tesis se apoyan hechos como que el ministro de Defensa, aun a sabiendas de la trayectoria conspiradora de muchos de las cabezas del MBR-200, les dio mando sobre unidades élites cerca de Caracas, por ejemplo a Chávez se le dio comando sobre un batallón de paracaidistas y les proveyó de armamento sofisticado (Zago, La rebelión de los ángeles 158) (Francisco Arias Cárdenas en Garrido 2002, Testimonios de la revolución bolivariana 138). Ochoa Antich se defiende de esto en su libro Así se rindió Chávez donde explica cómo por casualidad se dieron esos nombramientos y señala que él le advirtió varias veces a Pérez que había rumores de golpe (Ochoa, Así se rindió Chávez 2007).

300 golpistas fueron aprehendidos y a 32 de ellos se les inició un juicio juico militar que fue sobreseído por el Presidente Rafael Caldera recogiendo las peticiones de amnistía para los alzados que se levantaron después del golpe71. En 1998 el MBR-200 se transformó en el Movimiento Quinta República, que en coalición con otras fuerzas políticas creó en 1998 el Polo Patriótico que obtuvo 56,6 % de los votos y permitió la llegada de Hugo Chávez al poder en 1999.