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The generalization system

6.5 The Newfoundland case study

6.5.2 The generalization system

L as jo r n a d a s de Germ inal y Pradial de 1795 m arcan la definitiva caída de los ja c o b in o s. La burguesía termido- r i a n a s e h a b í a a s e n t a d o f i r m e ­ m e n t e y e j e r c í a a h o r a su im perio particular del terror en lo que se ha ve­ nido a llam ar el «te­ rror blanco», menos ruidoso que el de los s a n s - c u lo t t e s , pero no menos san­ guinario.

bó varios decretos represivos, declarando el estado de sitio en la capital. Para el mando de las tropas fue desig­ nado el general Pichegru: era la primera injerencia del ejército en los asuntos políticos.

Mientras, la crisis de subsistencias continuó durante toda la primavera de 1795, provocando estallidos y «re­ vueltas de hambre» en varias provincias. El 20 de mayo, una muchedumbre armada invadió la Asamblea, rom ­ piendo las barreras de protección. El diputado Feraud fue asesinado y se exhibió su cabeza ante el presidente de la Asamblea. Tres días después, el gobierno obligó a los «sediciosos» a entregar las armas bajo la amenaza de ser tratados com o rebeldes y privados de subsistencias.

Estas «jornadas de Germinal y Pradial» (abril y mayo de 1795) señalan el final de la presión popular sobre la Asamblea. Al fracaso de las jornadas le siguió una siste­ mática represión antijacobina, mediante un prolongado proceso de detenciones y ejecuciones de diputados del anterior gobierno revolucionario.

La represión termidoriana despertó, por otra parte, las esperanzas de los contrarrevolucionarios, que veían ahora más próxima una restauración monárquica. Esta corriente se manifestó primero en los departamentos del Mediodía, donde las bandas monárquicas iniciaron las matanzas de los terroristas más notorios, en lo que se ha dado el llamar el «terror blanco», sin apoyo algu­ no en leyes ni decretos. En el oeste volvió a renacer el

levantamiento de la Vendée fom entado por Inglaterra, aunque muy pronto el ejército logró el control de la si­ tuación.

En París, la agitación realista adquirió mayores pro­ porciones cuando la Asamblea, después de aprobar un nuevo texto constitucional, estableció las futuras nor­ mas electorales. Obligatoriamente dos tercios de los di­ putados de la misma Asamblea debían ser reelegidos; solamente podía ser elegido por los ciudadanos un ter­ cio, es decir, 250 diputados. De esta manera, los con­ trarrevolucionarios veían menguadas sus expectativas de obtener la mayoría en la Asamblea. Su reacción no se hizo esperar; los «jóvenes dorados», que ya habían ini­ ciado una campaña contra la propia Constitución, re­ chazaron violentamente tales normas electorales, pro­ vocando una insurrección armada el 3 de octubre de

1795 (13 de Vendimiario). Las tropas del gobierno, man­ dadas ahora por el joven general Bonaparte, redujeron el motín realista y restablecieron el orden. Poco después, consolidados en su posición, los diputados termidoria- nos disolvieron la Asamblea (26 de octubre de 1795).

El «terror

blanco»

«Los jóvenes d ora­ d o s» ap arecen en esta ilustración en una de sus corre­ rías; sus actuacio­ nes contra la políti­ ca electoral d esa­ rrolladas el 13 del Vendimiario repre­ sentaron una am e­ naza para la autori­ dad del gobierno y fueron cortadas por la decidida actua­ ción de un desco­ nocido general cor­ so llam ado B o n a ­ parte.

f

El Directorio repre­ senta la etapa de equilibrio entre fac­ ciones enfrentadas d u ra n te los a ñ o s anteriores: se puede considerar un pe­ río d o legislativo , político y social di­ rigido por la bu r­ g u e sía m ás influ­ y en te, q u e lu c ía unas galas tal y c o ­ mo vemos aquí.

El Directorio

El régimen político del Directorio (26 de octubre de 1795-10 de noviembre de 1799) surgió de la nueva Constitución del año III (1795). Inspirada en gran parte en los planteamientos de la Asamblea Constituyente de 1791, establecía una completa separación de poderes. El legislativo recaía en dos Asambleas, para evitar los excesos revolucionarios de una sola Cámara: el Consejo de Senadores o de los Ancianos, compuesto de 250 hombres «mayores de cuarenta años»; y el Consejo de los Quinientos: éstos proponían resoluciones y aquéllos las elevaban a la categoría de leyes. Ambas cámaras ele­ gían al ejecutivo, llamado Directorio, form ado por cinco miembros, renovables uno cada año. En cuanto a la Constitución, se mantenía la organización administrativa de 1791 y el sistema electoral respondía al mismo crite­ rio censitario considerablemente reforzado: el sufragio universal fue suprimido y los ciudadanos «pasivos» con­ tinuaron sin tener derecho al voto: para ser elector era necesario poseer tierras o una casa, de valor variable se­ gún las localidades.

Reducida así la representación a una sexta parte de la población, el gobierno del Directorio estaba constitucio­ nalmente en manos de la burguesía moderada o, más concretamente, de los propietarios importantes, tanto urbanos com o rurales. Tras las vicisitudes de la Revolu­ ción. a la burguesía sólo le preocupaba rehacerse e c o ­ nómicamente. en un m om ento en que empezaban a producir rendimiento los «bienes nacionales» adquiridos cinco o seis años antes. Pero si el Directorio fue para al­ gunos una época de «insolente opulencia», para otros muchos lo fue de privaciones. La industria no conseguía recuperar su antiguo ritmo; la miseria continuaba aba­ tiéndose sobre los obreros, y mucho más a medida que la devaluación del asignado se fue haciendo vertiginosa. La plata desapareció del mercado y resultaba imposible organizar correctamente el cobro de impuestos. Por otro lado, la falta de una política social y la diversidad de intereses enfrentados explican en parte la inestabili­ dad del Directorio, amenazado constantemente por go l­ pes de estado de uno u otro signo.

El nuevo gobierno inició sus actividades durante el in­ vierno de 1795-1796, en m edio de una desorbitada su­ bida de precios y de una desesperante escasez. Fue pre­ ciso contener la inflación de forma enérgica, imponer el requisamiento de los cereales y proceder a su distribu­ ción a precio reducido. Sin embargo, la atención prefe-

E1 Directorio

U n e n c o p e t a d o miembro del Direc­ torio (arriba) mues­ tra su perfil con pre­ tensiones de pasar a la posteridad: la gestión de la bur­ guesía moderada al m ando de los asun­ tos de gobierno no sirvió para impedir las crisis económ i­ cas ni el mal funcio- n a m ie n t o de los asun tos p ú blicos; dentro de éstos la fisc a lid a d se g u ía siendo enormemen­ te injusta.

La conspiración