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4.2 Data Presentation and Discussion

4.2.8 Theme eight Testing/assessment

produjeron contactos

directos entre el

Gobierno de EEUU

y representantes

talibanes

mujeres debían formar parte de cualquier proceso con los talibanes, reconociendo el creciente rol que están jugando en la sociedad afgana, ocupando cada vez más cargos públicos. En paralelo, los talibanes podrían estar suavizando su posición sobre las mujeres, según se desprende de diferentes hechos que sucedieron a lo largo del año. Durante la tregua de junio trascendieron diferentes fotografías de combatientes talibanes con población civil, incluyendo mujeres, entre ellas, profesionales de medios de comunicación. En julio la prensa informó de una reunión en Qatar entre líderes talibanes y una delegación de EEUU encabezada por la diplomática Alice G. Wells. Además, durante la reunión de Moscú en noviembre los representantes talibanes aceptaron conceder entrevistas a mujeres periodistas. En esta misma reunión, Habiba Sarabi, integrante del Alto Consejo para la Paz y única mujer asistente preguntó a los talibanes sobre cuándo pensaban incorporar a alguna mujer a las conversaciones. La delegación talibán respondió señalando que estaban dispuestos a reconocer los derechos de las mujeres que existen en el Islam, educación, trabajo y propiedad, y que la única exigencia era que llevaran velo.

India (Nagalandia)

Actores

negociadores Gobierno indio, NSCN-IM, NNPG: GPRN/NSCN (Kitovi Zhimomi), NNC, FGN,

NSCN(R), NPGN (Non-Accord) y NNC/ GDRN/NA Terceras partes -- Acuerdos relevantes Acuerdo marco (2015) Síntesis:

El estado indio de Nagalandia ha vivido una situación de conflicto armado y crisis sociopolítica desde los años cincuenta, como consecuencia de la aspiración no satisfecha de independencia y creación de un estado soberano de gran parte de la población naga. Desde la década de los sesenta se han producido diferentes intentos de negociación, pero no fue hasta el año 1997 que se logró un acuerdo de alto el fuego con el grupo NSCN-IM, uno de los principales actores del conflicto. A pesar de que el acuerdo se ha mantenido vigente hasta la actualidad, las negociaciones no han logrado avances significativos en los temas centrales, aunque en el año 2012 el proceso de paz experimentó un impulso gracias a un mayor involucramiento del Gobierno naga y parlamentarios del estado. En paralelo a las negociaciones con el NSCN-IM, en el año 2001, el Gobierno alcanzó otro acuerdo de alto el fuego con la organización insurgente NSCN-K, sin que tampoco estas negociaciones hayan avanzado de manera significativa. En 2015, el Gobierno y el NSCN-IM alcanzaron un preacuerdo marco de paz, considerado un preámbulo para la resolución final del conflicto. Sin embargo, ese mismo año se rompió el acuerdo de alto el fuego con el NSCN-K, reiniciándose enfrentamientos de carácter violento.

El año 2018 concluyó sin la firma del esperado acuerdo de paz a pesar de que, como sucediera en años anteriores, los actores protagonistas, especialmente el Gobierno indio, insistieran en la cercanía del fin del proceso. No obstante en la segunda mitad del

año se produjeron algunos avances importantes, al reincorporarse el grupo armado de oposición NSCN-K al acuerdo de alto el fuego que abandonó en 2015. El año se había iniciado con una situación política incierta por el boicot a las elecciones legislativas promovido por varias organizaciones de la sociedad civil naga, que exigían que los comicios no tuvieran lugar hasta que no se hubiera logrado una solución al conflicto en el marco de las negociaciones de paz. Aunque los partidos políticos se adhirieron inicialmente al boicot –incluyendo el partido nacionalista hindú BJP, que actualmente detenta el Gobierno de la India–, finalmente se desdijeron y presentaron a sus candidatos a las elecciones, en las que resultó vencedor Neiphiu Rio como nuevo ministro jefe del estado, que ya había detentado este cargo en anteriores ocasiones. El principal obstáculo en las negociaciones continuó siendo la cuestión de la integración de todos los territorios nagas y la definición del estatus de la población naga en los estados adyacentes a Nagalandia. Por primera vez desde que se firmó el acuerdo marco en 2015, que debía servir de base para un futuro acuerdo final, trascendió parte del contenido, que se había mantenido en secreto. Se reveló que el acuerdo marco contemplaba un acuerdo por el que Nagalandia permanecía en la federación india con un estatus especial y no se modificarían los límites territoriales de los estados. La situación de tensión por la cuestión de los estados fronterizos con Nagalandia se evidenció en el mes de agosto, cuando una reunión entre el Gobierno indio y el grupo armado NSCN- IM que debía celebrarse en el estado de Arunachal Pradesh fue cancelada por las protestas que había generado entre diferentes sectores sociales de este estado. Además, el NSCN-IM señaló que la cuestión de la integración de todas las zonas habitadas por población naga era parte integral de las negociaciones. Previamente a la cancelación de esta reunión, durante el mes de junio, las conversaciones también habían experimentado serias dificultades, cuando los seis grupos armados que integran la plataforma “Grupos Políticos Nacionales Naga” (NNPG, por sus siglas en inglés), decidieron suspender las negociaciones con el Gobierno, como consecuencia de la redada llevada a cabo por las fuerzas de seguridad en la casa de uno de sus líderes que se hallaba en Delhi para participar en las conversaciones. Días después, los NNPG reanudó las negociaciones aludiendo al interés de los nagas y después de que organizaciones de la sociedad civil les instaran a que retomaran el proceso. Los grupos de la sociedad civil destacaron la importancia del alto el fuego e instaron a todas las partes a renovar su compromiso con este.

A mediados de año trascendió que el grupo armado NSCN-K se estaba dividiendo y que una facción, liderada por Khango Konyak, estaba considerando la posibilidad de unirse a las conversaciones con el Gobierno. Se trataba de una facción integrada mayoritariamente por nagas de la India, frente a otra facción mayoritariamente conformada por nagas de

Myanmar. El anuncio, que efectuó el portavoz del grupo Isak Sumi, se produjo después de que el dirigente naga de Myanmar Yung Aung asumiera el control del grupo armado desplazando a Khango Konyak, en lo que algunos análisis apuntaron a una maniobra orquestada por el Gobierno indio para lograr sumar al proceso a la facción integrada por los nagas de la India. Finalmente, en diciembre la facción del NSCN-K liderada por Khango Konyak e Isak Sumi decidió acabar con la suspensión del alto fuego y sumarse al acuerdo. En respuesta a esta decisión, el negociador gubernamental indio R.N. Ravi señaló que el Gobierno nunca había dado por terminado este alto el fuego y dio la bienvenida al grupo armado al proceso de paz, destacando que el compromiso gubernamental era hallar una solución global y no muchos acuerdos diferentes. En diciembre también se conoció el fallecimiento del histórico dirigente del NSCN-IM Khole Konyak y especialmente remarcable fue la asistencia a su funeral del principal negociador por parte del Gobierno indio R.N. Ravi, así como de múltiples personalidades políticas nagas.

Género, paz y seguridad

Cabe destacar el papel central que la organización de mujeres, Naga Mothers Association (NMA) jugó para lograr que el NSCN-K se reincorporara al acuerdo de alto el fuego. Esta organización lideró las conversaciones paralelas con el grupo armado con este objetivo, y varias de sus representantes se reunieron en al menos tres ocasiones desde 2015 con dirigentes del grupo armado en Myanmar, hasta lograr la decisión de retomar el alto el fuego. La última de las reuniones tuvo lugar en enero en los cuarteles generales de la organización armada. Además, la NMA también se reunió en varias ocasiones con representantes del Gobierno indio para reclamar el fin de la ilegalización del NSCN-K. Una asesora de la NMA señaló que en las

reuniones con los dirigentes del NSCN-K se habían discutido también cuestiones como la justicia de género y la inclusión de mujeres en las negociaciones de paz. La NMA ha jugado un papel crucial de acercamiento entre las partes en conflicto en varias ocasiones en las últimas décadas y ha sido una de las organizaciones de la sociedad civil más activas en la promoción de una solución dialogada al conflicto armado.

Asia Oriental

La organización

de mujeres Naga

Mothers Assciation

tuvo un papel

crucial para lograr

la reincorporación

al acuerdo de alto

el fuego del grupo

armado NSCN-K, que

había abandonado en

2015

China (Tíbet)

Actores

negociadores Gobierno de China, Gobierno tibetano en el exilio

Terceras partes --

Acuerdos

relevantes --

Síntesis:

El proceso de diálogo entre el Gobierno chino y representantes del Dalai Lama se inició en 1979, tras una reunión en Beijing entre el líder chino, Deng Xiaoping, y el hermano del Dalai Lama, Gyalo Thondup, en la que el primero habría abierto la posibilidad a discutir todos los temas excepto la independencia del Tíbet. En los años siguientes se llevaron a cabo varias medidas de fomento de la confianza entre las partes, como el reconocimiento de errores y la promesa de reformas de gran calado por parte de Beijing, la autorización a que el denominado Gobierno tibetano en el exilio –ubicado en el norte de la India desde 1959– llevara a cabo cuatro misiones al Tíbet entre 1979 y 1980 para conocer la situación de primera mano, e incluso el inicio de conversaciones exploratorias en Beijing en 1982 y 1984. Sin embargo, durante la segunda mitad de los ochenta no llegó a concretarse un proceso negociador entre las partes, entre otras cuestiones por el rechazo de Beijing a entablar una negociación política sobre el conflicto y a discutir algunas de las propuestas tibetanas sobre el estatus del Tíbet –que se concretaron en el Plan de Cinco Puntos para el Tíbet (1987), la llamada Propuesta de Estrasburgo (1988) o el documento Directrices para el futuro del Tíbet y Aspectos Básicos de su Constitución (1991). Tras una visita de Gyalo Thondup a Beijing en 1992 y otra de una delegación tibetana en 1993, el diálogo entre ambas partes estuvo interrumpido durante casi una década –que prácticamente coincidió con el período en el que Jiang Zemin fue presidente de China. Desde 2002 hasta principios de 2010 se llevaron a cabo nueve rondas de negociación entre el Gobierno chino y los representantes del Dalai Lama (Lodi Gyari y Kelsang Gyaltsen) en las que la parte tibetana planteó la llamada Vía Intermedia –renuncia a la independencia y concesión de una autonomía genuina para las regiones habitadas históricamente por población tibetana– y en las que el acercamiento de posturas estuvo obstaculizado por numerosas cuestiones, como el concepto de Gran Tíbet, las acusaciones de Beijing al Dalai Lama de querer desestabilizar el Tíbet y desmembrar China o la insistencia del Gobierno chino en que se reconozca que Tíbet ha formado parte de China desde tiempos ancestrales.

Durante el año se generaron expectativas respecto de una posible reanudación de un diálogo sino-tibetano, interrumpido en 2010, después de que el propio jefe del Gobierno tibetano en el exilio (denominado oficialmente Administración Central Tibetana, ACT) reconociera en el mes de abril que, a pesar de que no existe comunicación oficial con el Gobierno chino, se habían reanudado las conversaciones exploratorias entre ambas partes. En efecto, el líder de la ACT, Lobsang Sangay, declaró públicamente que se habían iniciado contactos exploratorios no oficiales y que enviados de Beijing se habían trasladado en varias ocasiones a India (sede del Gobierno tibetano en el exilio), aunque también hizo un llamamiento al realismo recordando que las nueve rondas de conversaciones que se llevaron a cabo hasta el año 2010 no habían producido resultados tangibles y que China no había alterado su posición original. En cuanto a la posición tibetana, Lobsang Sangay declaró una vez más la disposición a renunciar a la independencia del Tíbet y a centrar las negociaciones en la concesión de una autonomía genuina para la región. El presidente de la ACT reconoció su disposición a involucrarse en un eventual

diálogo con el Gobierno chino, pero también señaló que como éste no reconoce al Gobierno tibetano en el exilio, la interlocución se producía entre enviados del Dalai Lama y de Beijing. Más tarde, en el mes de octubre, un destacado miembro del Parlamento tibetano en el exilio, Youdon Aukatsang, confirmó los contactos exploratorios entre las partes y confió en que éstos desemboquen en la reanudación de unas negociaciones más formales a la mayor brevedad posible. Youdon Aukatsang recordó que el Parlamento tibetano había aprobado por unanimidad la llamada “vía intermedia” –consistente en renunciar a la independencia y en reivindicar una autonomía genuina para las regiones chinas habitadas históricamente por una mayoría tibetana– y señaló que algunos de los temas que podrían estar en la agenda sustantiva de las negociaciones serían la seguridad interna, el estatus del tibetano como lengua principal en la región o la retirada de los asentamientos ilegales de población no tibetana en China.

Género, paz y seguridad

No existe constancia de que ninguna mujer forme parte del diálogo exploratorio que en 2018 reiniciaron el Gobierno chino y represantes tibetanos, ni que éste haya incluido la agenda de mujeres, paz y seguridad en los temas a abordar. Cabe destacar que agosto de 2018 el Centro Tibetano para los Derechos Humanos y la Democracia (TCHRD, por sus siglas en inglés) presentó a la Administración Central del Tíbet su informe de recomendaciones sobre equidad de género y empoderamiento de las mujeres, después de haber llevado a cabo un proceso consultivo con alrededor de 30 mujeres de distintos ámbitos en el mes de junio. Algunas de las recomendaciones incluídas en el documento, que pretendía revisar y fortalecer la política de empoderamiento de las mujeres elaborada por la ACT por primera vez en 2008 y revisada en febrero de 2017,fueron las siguientes: llevar a cabo revisiones anuales o bianuales de la mencionada política de equidad de género; adoptar el enfoque de género y basado en derechos humanos; desarrollar un plan de acción para la prevención de la violencia sexual y de género; crear una infraestructura institucional con un mandato claro en cuestiones de equidad de género y empoderamiento de las mujeres y dotar a la actual Oficina de Empoderamiento de la Mujer con los suficientes recursos humanos como para incorporar la perspectiva de género a todas las políticas y programas de la ACT. Según ésta, en 2017 un 45% de las personas que trabajan en la ACT son mujeres, y tal porcentaje alcanza el 48% en el departamento de Educación y el 60% en el de Salud.

Corea, RPD-Corea, Rep. de

Actores

negociadores Corea del Norte, Corea del Sur

Terceras partes --

Acuerdos

relevantes Declaración de Panmunjom (abril de 2018)

Síntesis:

A pesar de que los momentos álgidos del diálogo entre Corea del Norte y Corea del Sur han sido las cumbres presidenciales que se han celebrado en el siglo XXI (2000, 2007 y 2018), desde los años setenta ha habido algunos intentos de acercar posiciones y de avanzar en la senda de la reunificación y la cooperación. Así, en 1972 ambos países firmaron la Declaración Conjunta de Corea del Norte y del Sur, en la que se esbozaban algunas medidas para la reunificación o la reducción de la carrera armamentísitica, entre otras cuestiones. A finales de 1991 ambos países firmaron el Acuerdo sobre Reconciliación, No-agresión, Intercambios y Cooperación y, pocas semanas más tarde, la Declaración Conjunta sobre la Desnuclearización de la Península Coreana. El primero, que se logró tras cinco rondas de negociación iniciadas en septiembre de 1990 entre los primeros ministros de ambos países, fue considerado por buena parte de la comunidad internacional como un acuerdo histórico y un punto de inflexión en la relación entre ambos países por cuanto incluía compromisos de no agresión mutua, respeto de los sistemas políticos y económicos de cada país, resolución pacífica de conflictos, cooperación económica e impulso de medidas para la reunificación de los dos países. Sin embargo, las medidas comprendidas en dicho acuerdo no se implementaron plenamente, en parte por las tensiones que generó el programa armamentístico de Corea del Norte. En 1994 el ex presidente estadounidense Jimmy Carter ejerció sus buenos oficios entre los líderes de ambos países para contener la crisis que generaron los avances en dicho programa o la decisión de Pyongyang de no permitir las inspeccciones de la Agencia Internacional de la Energía Atómica o de abandonar el Tratado de No Proliferacion Nuclear. Ya en el siglo XXI, al amparo de la política de acercamiento a Corea del Norte –denominada Política del Sol– impulsada por Kim Dae-jun y continuada por su sucesor, Roh Moon-hyun, Pyongyang acogió en 2000 y 2007 las dos primeras cumbres presidenciales desde el fin de la Guerra de Corea, en las que ambos países nuevamente se comprometieron a incrementar su cooperación para avanzar hacia una mayor estabilidad y una eventual reunificación de la península coreana.

En paralelo al inicio del diálogo entre Corea del Norte y EEUU, durante el año se produjo la mayor aproximación de las últimas décadas entre Corea del Norte y Corea del Sur, con la celebración histórica de hasta tres cumbres entre los líderes de ambos países y la implementación de numerosos acuerdos y medidas de fomento de la confianza. Tras el ofrecimiento de conversaciones inmediatas e incondicionales a Corea del Sur por parte del líder norcoreano Kim Jong-un durante su habitual mensaje de año nuevo y el anuncio de Corea de Sur sobre la postergación de los ejercicios militares conjuntos anuales con EEUU, ambos países llevaron a cabo numerosas rondas de conversaciones en las que alcanzaron varios acuerdos. Entre ellos, desfilar bajo una misma bandera y competir conjuntamente en varias disciplinas durante los Juegos Olímpicos de Invierno que se llevaron a cabo en febrero en la ciudad surcoreana de Pyeongchang o bien el establecimiento de una línea de comunicación militar para facilitar la logística de las conversaciones. Con motivo de los mencionados Juegos, se llevaron a cabo varias actividades culturales y deportivas conjuntas entre las delegaciones de ambos países, incluyendo una recepción en el palacio presidencial por parte del presidente surcoreano, Moon

Durante el año se