Chapter 3 Theoretical Perspectives 25
3.4 Theoretical perspective IV: Group Dynamics 65
Teniendo como base el análisis histórico de la vulnerabilidad y la propuesta del modelo de presión y liberación para conocer la progresión de la vulnerabilidad y, por ende, de la construcción social de la vulnerabilidad, se puede observar que las actuales condiciones de vulnerabilidad de las poblaciones de estudio tuvieron su origen en procesos económicos, políticos, sociales y ambientales.
7.2.2.1.Causas de fondo
Dentro de las causas de fondo –encontradas históricamente en el Distrito de Barranquilla– que se reproducen en los barrios Villas del Rosario y Las Terrazas, se encuentra el acceso limitado al poder. Que Villas del Rosario sea un barrio ilegal y tenga un antecedente de poblamiento paulatino, ha configurado los esquemas de segregación y poca participación ciudadana, hasta el punto que algunos de sus habitantes consideran inoportuno reclamar:
Uno que puede exigir si esto fue una invasión, así que cada cual a defenderse como pueda porque la Alcaldía sabe que es un mal negocio invertir aquí y no va a invertir (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 14 de mayo de 2016).
Frente a la causa de fondo sistemas políticos, el Distrito de Barranquilla se ha caracterizado por las escasas acciones políticas que ha emprendido relacionadas con el ordenamiento territorial; esto se debe, tal vez, a lo que Panza Mejía (2010) ha denominado alta movilidad administrativa, una mecánica que alienta la improvisación (particularmente en el área de la planeación) y desestimula el trabajo que permite definir acciones a largo plazo, dado que, en escasas oportunidades, las peculiaridades de la dinámica local han impedido que la política sea un instrumento al servicio de la ciudad, y por el contrario, se haya convertido en el canal que usan las diferentes administraciones para beneficiar cargos administrativos, lo que
favorece la discontinuidad en planes a largo plazo y deja una percepción de abandono en los habitantes de la ciudad; a este respecto alguien afirmó:
Trabajan es para la conveniencia de ellos; no miran nuestras necesidades, este barrio está
completamente abandonado, la política la usan es para favorecer los amigos (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 14 de mayo de 2016).
Finalmente, el sistema económico como causa de fondo, es identificado por diferentes autores con momentos de auge y decadencia. Llanos (2007) plantea que con el comercio y los intereses de la élite se constituyó el motor de configuración espacial de Barranquilla. En periodos más recientes este fenómeno fue altamente influenciado por un proceso de tercerización de la economía a partir del desplazamiento de la industria y el comercio como actividades predominantes, dando paso a la economía informal y de rebusque por parte de la población que no encuentra ubicación en el sector formal de la economía. Con relación a esto, un habitante del barrio Villas del Rosario afirmó:
Cuando llegamos a Barranquilla, llegamos a este barrio, aquí empezamos a trabajar con los bolis* y el arroz de lisa. ** Para nosotros fue muy difícil ubicarnos en las empresas (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 14 de mayo de 2016).
Para la primera década del 2000, la configuración espacial de Barranquilla pretendía responder a las exigencias de la globalización, y aunque el proceso de tugurización no declinó como se esperaba, sí disminuyó (Llanos, 2007). En la Figura 21 se evidencia que las ocupaciones más predominantes de los jefes de hogar en la zona de estudio, particularmente en el barrio Villas del Rosario, responden a trabajador independiente (36 %) y trabajador informal (19 %). Los entrevistados afirmaron con insistencia que:
La mayoría de la gente del barrio somos [sic, por el mal uso del plural] vendedores informales (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 8 de mayo de 2016).
* Es un tipo de helado hecho a base de jugos de frutas naturales o de saborizantes artificiales. Se envuelve en una
bolsa de plástico y se congela.
Figura 21: Actividad principal del jefe de hogar
Fuente: elaboración propia (a partir del censo hecho por Idom, el BID y la Alcaldía de Barranquilla, 2014) 7.2.2.2.Presiones dinámicas
Que Barraquilla no contara con una dependencia que asumiera las funciones de planeación sino hasta 1985, la condicionaron a la falta de instituciones locales; no obstante, se han diseñado planes urbanos para Barranquilla como el estatuto urbano (1993) y el Plan de Ordenamiento Territorial (POT [2001]). El primer POT se generó cuando los barrios objeto de estudio ya estaban construidos, pues sus habitantes cuentan que el barrio Villas del Rosario inició su poblamiento en 1980; para esa misma época el barrio Las Terrazas ya estaba conformado como una urbanización legal. En ambos barrios los procesos de ocupación del territorio sucedieron sin mediación de procesos urbanísticos controlados desde la
administración distrital. Esto continúa sucediendo en la actualidad; los entrevistados manifiestan que en el afluente del arroyo El Salao II, especialmente, el del lado norte del barrio, continuamente siguen asentándose familias que se ubican sobre el cauce del arroyo (ver Figura 22).
Figura 22: Asentamiento sobre el cauce del afluente del arroyo El Salao II Fuente: elaboración propia
Mediante la observación directa y las entrevistas realizadas, se pudo identificar que las familias –en su mayoría provenientes de zonas rurales– se encuentran emplazadas a lado y lado del arroyo. Los habitantes de la zona manifestaron que como no tienen otro lugar en donde vivir, y dadas sus condiciones
económicas, se ubicaron en ese lugar donde les han vendido “patios” como una alternativa para establecer su vivienda. En ese sitio la Alcaldía de Barranquilla, según los habitantes del barrio, ha intentado tener control de la zona sin obtener resultados:
El año pasado vinieron unos funcionarios de la Alcaldía a realizar encuestas, […] para saber cuántas familias hay en la zona, pero este trabajo fue abandonado porque a los funcionarios que iban de casa en casa, los sacaron corriendo y por eso no volvieron. Es la única vez que se les ha visto por aquí (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 8 de mayo de 2016).
En el barrio Las Terrazas el proceso de ocupación fue distinto. La problemática de la atención en la zona durante el primer deslizamiento ocurrido en 1978, evidencia la falta de instituciones. Discursos de
una de las personas entrevistadas más las conversaciones con quienes más tiempo han vivido en el sector, reafirman lo expuesto en el párrafo anterior:
Cuando se derrumbaron las casas, aquí vinieron personas de la Alcaldía los primeros días,
después, nadie regresó […] sabemos que se reubicaron algunas familias, y que a algunas el Banco Hipotecario les estaba cobrando las casas […] porque el urbanizador se desapareció […] y nadie dijo nada (habitante del barrio Las Terrazas, entrevista en profundidad, 22 de mayo de 2016).
Igualmente, otro habitante mencionó la ausencia de las instituciones:
Cuando se nos cayeron las casas hasta el Banco perdió, el Estado no tenía o no usó las
herramientas para establecer responsabilidades y no se sabía a quién reclamarle, los damnificados solo quedaron con la deuda […] con los años no se supo qué pasó (habitante del barrio Las Terrazas, entrevista en profundidad, 22 de mayo de 2016).
Respecto a las habilidades de capacidad de gestión de los funcionarios, según el Madrid Malo, M., & Díaz, L. H. (2002)., Barranquilla es uno de los municipios de los que se esperaría mejor capacidad de gestión, cuya evaluación se hace a partir de la profesionalización de los funcionarios, la estabilidad, capacitación de los profesionales y el fortalecimiento de la función de planeación, entre otros aspectos relevantes. En el último punto, p. ej., el estudio del Madrid Malo, M., & Díaz, L. H. (2002). ha establecido que Barranquilla presenta una buena gestión; sin embargo, en cuanto a mejorar el nivel de profesionalización de los funcionarios es calificada de manera deficiente, lo que es corroborado por Efraín Llanos Henríquez (2007) y Edgardo José Panza Mejía (2009) cuando afirman que a pesar de la existencia de mecanismos de planificación, la no aplicación de los mismos, o su aplicación parcial –debido a la ausencia no solo de oficinas responsables sino a la estabilidad de los funcionarios y la capacidad o el modelo de planeación aplicado– han dejado como consecuencia el crecimiento caótico de la ciudad.
Un ejemplo de lo anterior, es lo que ocurre en Villas del Rosario, que de acuerdo con la observación directa realizada, carece de espacios públicos, puntos de encuentro para los habitantes, colegios, parques, centros de salud; y pese a que la comunidad sí cuenta con los servicios públicos básicos, sus miembros se quejan por los altos costos. Se puede decir que el barrio en su crecimiento y expansión en el tiempo es un continuum de la historia de Barranquilla frente a su poblamiento espontáneo. Así lo manifiesta uno de los pobladores del barrio Villas del Rosario:
Cuando llegamos aquí, esto era puro barro. Decían que estos lotes eran terrenos de engorde y baldíos del municipio. Empezamos a hacer nuestros cambuches. Éramos tres o cuatro familias. Poco a poco fuimos diciendo esto es mío y cerrábamos con palos el espacio. Como nadie dijo nada […] luego vimos como los llamados urbanizadores piratas fueron empezando a vender patios a la gente que venía, y así, poco a poco, se fue conformando el barrio. Una vez alguien dijo que dejáramos un pedazo para hacer un parque, pero cuando nos dimos cuenta ese pedazo ya estaba con casas y cambuches (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevistas en profundidad, 15 de mayo de 2016).
Como se evidencia en la Figura 23, las calles son tomadas por los niños como zonas de recreación, esta forma de apropiación del espacio público evidencia ausencia de planificación y configura tensiones en el espacio vivido.
Figura 23: Apropiación del espacio público Fuente: elaboración propia
El tema de las normas éticas en la vida pública es recurrente tanto en los análisis de los textos, como en el discurso de los habitantes de los dos barrios que ocupan el interés de este trabajo de investigación. En los dos niveles del discurso se manifiesta que Barranquilla ha sido controlada políticamente por sectores de los partidos políticos tradicionales que ven en la actividad política una forma de ascenso social y de enriquecimiento y, que basan la política en el clientelismo, la burocratización del Estado y la compra de votos. Panza Mejía (2010) asegura que el desgreño administrativo ha contribuido de manera manifiesta al deterioro de la ciudad.
Por su parte, los habitantes del sector argumentan, a su manera, la misma visión que tienen de las normas éticas en la vida pública:
Yo como veedor de la ciudad he recurrido a los amigos que uno tiene en la administración distrital para lograr que nos pavimenten las calles o hagan obras como las que hicieron de canalizar el arroyo. Cuando hablé con mi amigo y le conté la problemática del barrio, él sabía que aquí había votos y yo tenía que aprovechar eso, así que le dije ayúdeme, que nosotros hablamos con la gente para que lo ayude y, así fue, nos arreglaron las calles (habitante del barrio Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 28 de mayo de 2016).
En Las Terrazas la situación es muy similar. En varias de las visitas que se hicieron a este barrio, sus habitantes afirmaron que cuando el padre Hoyos los visitó, lograron que se les diera prioridad a las obras de manejo de aguas
Cuando nos dimos cuenta que aquí había un gran problema con los viejos alcantarillados,
aprovechamos la amistad de uno de nuestros vecinos con el alcalde recién llegado y lo trajimos, le mostramos la situación y listo, las cosas se dieron (habitante de Las Terrazas, entrevista en profundidad, 22 de mayo de 2016).
En estos discursos se observan los mecanismos usados por la comunidad para que los problemas que la afectan trasciendan los linderos locales y se conviertan en situaciones que exijan la atención de los niveles decisorios. Los patrones de interacción social en la ética de la vida pública, como constructos, tienen raíces históricas y culturales que modelan las relaciones de los individuos con las organizaciones. La calificación de ético o antiético no es arbitraria, ni puede ser definida de manera individualizada, responde a valores y prácticas validadas socialmente por la historia y cultura, de tal manera que la ética constituye
un modo que propicia y, contribuye a la comunicación y acción de las personas en sus comunidades (Alcázar, 2013).
Según las proyecciones hechas por el DANE para 2016, Colombia tiene 48.747.632 habitantes, el departamento del Atlántico 2.489.709 habitantes y Barranquilla tiene una población de 1.219.731 habitantes. Estas cifras ubican a la ciudad como la más poblada de la Región Caribe y la cuarta a nivel nacional (ver Tabla 5).
Tabla 5 Población de Barranquilla, proyección DANE (2016)
Año Núm. de habitantes 2005 1.142.312 2006 1.150.529 2007 1.158.864 2008 1.167.008 2009 1.174.899 2010 1.182.493 2011 1.189.787 2012 1.196.638 2013 1.203.066 2014 1.209.034 2015 1.214.513 2016 1.219.731
Fuente: elaboración propia a partir de datos del DANE
Sobre el total nacional, la participación de la población de Barranquilla se ha mantenido alrededor del 4 % (Meisel A. 2007). Cabe destacar que, a pesar de que la ciudad de Barranquilla solo representa el 4.7 % del área departamental, allí se concentra el 49 % de la población del área metropolitana. El crecimiento poblacional y la rápida urbanización en los barrios de la zona de estudio se puede observar en la Figura 24.
Figura 24: Década de llegada de las familias y tiempo de estar ocupando el predio
Fuente: elaboración propia (a partir del censo hecho por Idom, el BID y la Alcaldía de Barranquilla, 2014)
En la Figura 24 se puede observar que en la primera década del 2000, el 57 % de la población llegó a los barrios de la zona de estudi. El promedio de tiempo que esta población tiene de estar viviendo en la zona es de 16 años. En ese sentido, dicha figura muestra el crecimiento del asentamiento en términos de construcción de predios en la zona, aunque, tal como lo mencionan los habitantes, los barrios inician su poblamiento en los años 80. Llama la atención que es durante la primera década del 2000 cuando hay más construcción de viviendas, a la vez, es cuando más se registra la llegada de los habitantes a la zona, tal como lo indica
No obstante, los ochenta fue la década en la que se gestaron los barrios como urbanizaciones ilegales, que hasta el día de hoy permanecen con su condición de ilegalidad.
Desde el punto de vista de la deforestación y, particularmente, cambio en el uso del suelo, al igual que los orígenes de la ciudad, los habitantes de los barrios estudiados tienen diferentes versiones de sus inicios; p. ej., aseguran que el barrio fue zona de explotación minera y, que una vez abandonada, se conformaron los asentamientos; por eso creen que es el tipo de suelos el que genera deslizamientos.
Los comentarios de los pobladores dejan entrever un escaso conocimiento de los orígenes geológicos, planteados en el estudio realizado por INGEOMINAS, y de la evolución en los cambios del uso del suelo, en este aspecto los relatos de los habitantes se enfocan hacia lo siguiente:
Cuando llegamos esto era puro matorrales, había pocos árboles pequeños, pero tocó quitarlos para hacer las casas (habitante de Villas del Rosario, entrevista en profundidad, 21 mayo de 2016).
Otro de los entrevistados del barrio Las Terrazas mencionó con relación a esto:
En el patio de mi casa y en casi todas las casas de este barrio había palos de mango, plátano y […] pero los hemos ido quitando, porque eso da mucho trabajo. Dicen que eso ayuda a sostener el suelo, pero la verdad es mejor poner baldosa, los árboles dan [sic, por el uso equivocado del verbo] mucho desorden (habitante de Las Terrazas, entrevista en profundidad, 22 de mayo de 2016).
7.2.2.3.Condiciones inseguras
Como ya se mencionó, en el año 2014 Idom, el BID y la Alcaldía de Barranquilla realizaron un censo cuyos datos fueron retomados por este estudio, específicamente, la información relacionada con Las Terrazas y Villas del Rosario.
Como se observa en la Figura 25, desde el punto de vista de riesgo alto no mitigable, en el barrio Las Terrazas prevalece el riesgo alto, mientras que en el barrio Villas del Rosario, el riesgo medio; esto responde a una condición física de riesgo, pero que por las condiciones de vulnerabilidad y, con base en el mejoramiento integral de los barrios de las laderas occidentales de Barranquilla, Idom recomienda a la Alcaldía mejorar la calidad de vida de los pobladores del territorio.
Figura 25: Nivel de riesgo no mitigable por barrios
Fuente: elaboración propia (a partir del censo hecho por Idom, el BID y la Alcaldía de Barranquilla, 2014)
De acuerdo con la Figura 26, el 60 % de los predios se encuentra en riesgo medio; igualmente, con base en el censo, en los dos barrios hay 824 predios y habitan aproximadamente 1000 familias.
31%
10%
60%
Alto Bajo Medio
Residencial
Figura 26: Predios de uso residencial por nivel de riesgo
Fuente: elaboración propia (a partir del censo hecho por Idom, el BID y la Alcaldía de Barranquilla, 2014) En la Figura 27 aparecen imágenes de viviendas ubicadas en lugares peligrosos; son viviendas situadas en pleno cauce del arroyo que cruza el barrio Villas del Rosario.
Figura 27: Viviendas ubicadas en pleno cauce del arroyo Fuente: elaboración propia
Las imágenes de la Figura 28 corresponden a los patios de dos casas que son utilizados para el
desarrollo de actividades domésticas y como hogar de las mascotas. Las casas que tienen patio en la parte de atrás son muy valoradas por sus habitantes, pues se convierten en los espacios ideales para albergar a los animales domésticos y guardar los objetos que usan en su trabajo. Pese a que estas personas ven esto como una ventaja, acumular objetos u animales en espacios como este, conducen a riesgos sanitarios; por ello, es que la presencia de plagas en el sector es una constante.
Figura 28: Patios de las viviendas Fuente: elaboración propia
De otra parte, se pudo identificar una infraestructura frágil, tanto en el barrio Las Terrazas –donde se observa que para la construcción de las casas se usó material de mejor calidad (ver Figura 29) – como en el barrio Villas del Rosario, que se caracteriza por la heterogeneidad de las construcciones, dado que algunas casas están hechas con materiales tradicionales de construcción como viviendas de madera. Frente al fenómeno de deslizamiento la infraestructura es frágil desde cualquier punto de vista de la construcción.
Figura 29: Afectaciones en las fachadas de las viviendas Las Terrazas
Fuente: elaboración propia
En la Figura 30 se ve el inicio del deslizamiento en Las Terrazas. Este espacio abandonado atrae delincuentes, situación que ha catalogado al barrio como uno de los más inseguros de Barranquilla. De acuerdo con los pobladores entrevistados, que la zona esté cubierta por matorrales y sin intervención de las autoridades, hace que se convierta en el espacio ideal para que los facinerosos huyan y escondan a sus víctimas allí.
Figura 30: Barrio Las Terrazas Fuente: elaboración propia
La Figura 31 muestra imágenes de una vivienda que tiene diferentes lugares afectados. Es necesario destacar que algunos habitantes de estas casas decoran con dibujos las grietas que tienen las paredes, al parecer, porque desconocen la razón por la que las hendiduras aparecen y, por lo tanto, no le dan la suficiente importancia.
Figura 31: Afectaciones de las viviendas en el barrio Villas del Rosario Fuente: elaboración propia
La Figura 32 evidencia la fragilidad que tienen las viviendas del barrio Villas del Rosario; es la misma inestabilidad que tienen las casas del barrio Las Terrazas.
Figura 32: Fragilidad de las viviendas en Villas del Rosario Fuente: elaboración propi
7.2.2.4.Subsistencia en riesgo
Los patios de las casas (que corresponden a huellas del deslizamiento) son usados en actividades para el sustento de la familia, tal como lo menciona Blaikie (1996), la solución a la vulnerabilidad debe tener en cuenta que la población trata de incrementar su acceso a recursos de subsistencia para obtener ganancias a corto plazo, aun cuando sea necesario sobrevivir al impacto inmediato de las amenazas (ver Figura 33).
Figura 33: Patio de una casa del barrio Villas del Rosario