Las cosas se anudan por mil razones que convergen en un mismo esquema fundamental: contradicción insoluble entre dos conciencias o dos exigencias igualmente justificadas (en la tragedia clásica); conflicto* que remite a contradicciones sociales fabricadas por el hombre y por lo tanto superables (BRECHT). En el primer caso, el nudo queda finalmente eliminado por la intervención del sentimiento de concilia ción, que “ la tragedia nos procura al referirse a la justicia eterna que impregna con su poder absoluto la justificación relativa de los fines y de las pasiones unilaterales“. (HEGEL, 1965:379). En el segundo caso, BRECHT remite a la intervención exterior del espectador, el único que puede vencer las contradicciones sociales en que se enredan los personajes (véase el Deas ex machina * en El ulma buena de Se- Chuan).
Objeto
Objeto escénico es un término que en los escritos críticos tiende a reemplazar los de utilleria* o decorado*. La neutralidad, incluso la vacuidad del objeto explica su éxito en la descripción de la escena contemporánea, que participa del decorado figurativo, de la escultura moderna y de la plástica animada de los actores. La dificultad en establecer una frontera distintiva entre el actor y el mundo, la voluntad por aprehender integralmente la escena y de acuerdo con su modo de significación, llevaron al objeto al rango de ociante* primordial del espectáculo moderno. Una tipología de los objetos escénicos estableci da según su forma, materiales o grados de realismo, tendría poco sentido, pues el objeto varía en función de la dramaturgia empleada, se integra —si se lo utiliza bien en el espectáculo, del que es soporte visual y significante esencial.
I. FUNCIONES DHL OIUI Tf) A. Mimesis del marco de la acción:
El objeto, una vez identificado por el espectador, sitúa inmediata mente el decorado. Cuando es importante para la obra caracterizar el medio escénico, el objeto debe presentar algunos rasgos distintivos. El objeto naturalista es auténtico como una esencia y un objeto rea!. En cambio, el objeto realista reconstituye solamente un número limitado de características y funciones del objeto imitado. El objeto simbolista establece una contra-realidad que funciona de una manera autónoma.
OBJETO 338
B. Intervención en la representación:
Al igual que en la realidad, el objeto teatral es utilizado para ciertas operaciones o manipulaciones. Esta función pragmática es parti cularmente importante cuando la escena muestra a los hombres sus ocupaciones cotidianas. Cuando el decorado no es figurativo, ciertos elementos sirven como tramoya (practicable*, planos inclinados, móvi les, máquinas constructivistas, etc.). El objeto es. pues, menos funcio nal que lúdico: "produce'' sentidos escenográficos que se injertan en el texto.
C. Abstracción y no-figuración:
Cuando la puesta en escena se organiza sólo a partir de la actuación pura, sin presuponer un lugar de acción especifico, el objeto a menudo es abstracto, no se utiliza de una forma social y adquiere un valor como objeto estético (o poético).
D. Paisaje mental o estado de espíritu:
El decorado da una imagen subjetiva del universo mental o afectivo de la obra: el objeto es allí rara vez figurativo, sino más bien fantásti co, onírico o ‘‘lunar” . El propósito perseguido es familiarizar visual mente al espectador con la imaginación de los personajes de la obra (ej.: el cuadro de FRIEDRICH. “Naufragio” en Empedokles, Hölder lin lesen de GRUBER. Berlín, 1975).
II. POLIMOKHSMO DEL OBJETO A. Desviación del sentido:
El objeto no mimetico se presta para todo tipo de usos, particular mente aquellos que pudieran parecer los más remotos (técnica surrea lista del objeto descubierto, desviado o distanciado). A través de una serie de convenciones*. el objeto se transforma en signo de cosas muy variadas (técnica del teatro popular y del teatro que descansa sólo en la presencia de actores, así por ejemplo, los ladrillos y la rueda en la puesta en escena de Uhu Rey realizada por P. BROOK en París en 1978).
B. Niveles de captación:
El objeto no se reduce a un solo sentido o nivel de captación. El mismo objeto a menudo es utilitario, lúdico, simbólico, según los momentos de la representación y sobre todo según la perspectiva de la captación estética. Por lo tanto, funciona como un experimento proyec- tivo de Rorschach y estimula la creatividad del público.
C. Desmultiplicar ion de signos:
No hay ningún objeto en ’ bruto'' que no tenga un sentido social y que no se integre en un sistema de valores. El objeto se aprecia tanto
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por su connotación como por su función primera. Con mayor razón, el objeto teatral es siempre signo de alguna cosa. De manera que se encuentra preso en un circuito de sentido (de equivalencias) y remitido por connotaciones a una multitud de significaciones que el espectador le hace “adoptar" alternativamente.
D. Artiflclalizaclón'materiali/ación:
Debido a este circuito de sentido, el objeto funciona como significa do. es decir que su materialidad (su significante) y su identidad (su referente) llegan a ser inútiles. Todo objeto puesto en escena experi menta este afecto de artificialización/abstracción (es decir, de semiotiza· ción+), lo cual lo aísla del mundo real y lo intclectualiza. Es el caso sobre todo de objetos simbólicos no-utilitarios que designan su referen te de manera abstracta, incluso mítica (símbolos religiosos c idealizacio nes de la realidad).
Pero la tendencia inversa —la del objeto material, intraducibie en categorías abstractas— está igualmente presente en la puesta en escena actual. El decorado escoge uno o dos materiales de base: madera, cuero, metal, tapicería (véase Hamlet llevado a la escena por LIOUBI- MOV) según la atmósfera material de la obra y la tonalidad de base de la representación. Estos materiales están apenas trabajados (“rough look") y no remiten a ningún significado particular, actúan como mate ria prima de la cual hay que extraer un sentido según la situación escénica. El objeto-material, al igual que el objeto-“gadget*\ no confi gura una realidad imitada; existen como cuerpos autónomos y partici pan de la acción más que de la caracterización. El objeto se eleva al estatuto de plástica móvil, actuando para y con la escena, produciendo, gracias a su dimensión poética, teatral y lúdica. una miríada de asocia ciones mentales en el espectador.
—* Puesta en escena, realidad representada, signo.
VEKTRl'SKY, 1940 - BAl'DRILLARI), 1968 - HOPPE, 1971 - SAISON, 1974 - BASKET, 1975 - PAVES, 1976a - UBERSFELD,
1978a.