3.2 On Prototyping and Simulation of Decentralized
3.2.7 Using the Simulation Platform in this Thesis and Beyond
2l estar ine$tricablemente vinculada a la pro$imidad humana, parece %ue la moralidad se adapta a la ley de la perspectiva óptica. >erca del o=o, parece grande y densa. 2l aumentar la distancia, la responsabilidad por el otro se consume y las dimensiones morales del ob=eto se desdibu=an hasta %ue amba s llegan al punto de fuga en %ue desaparecen de la vista.
Esta cualidad del impulso moral parece independiente del orden social %ue proporciona el marco de la interacción. 7o %ue sí depende de ese orden es la efectividad pragmática de las predisposiciones morales, su capacidad para controlar las acciones
humanas, para fi=ar límites al da)o %ue se inflige al otro y para definir los parámetros dentro de los cuales todas las relaciones tienden a estar. El significado y el peligro de la
indiferencia moral se hace particularmente acusado en nuestra sociedad moderna, racionaliada, industrial y tecnológicamente competente, por%ue en una sociedad así, la acción humana puede ser efectiva a distancia y a una distancia %ue crece constantemente con el progreso de la ciencia, la tecnología y la burocracia. En una sociedad así, los efectos de la acci!n humana llegan m"s all" del ,punto de fuga. de la visiilidad moral . 7a capacidad visual del impulso moral, limitada por el principio de la pro$imidad, permanece constante mientras %ue la distancia a la %ue la acción humana puede ser efectiva y tener consecuencias importantes y, por tanto, tambi:n el n@mero de personas a las %ue puede afectar esa acción, crece de forma constante. 7a esfera de la interacción influida por los impulsos morales %ueda empe%ue)ecida en comparación con el volumen en e$pansión de las acciones e$cluidas de su interferencia.
El :$ito notorio %ue ha tenido la civiliación moderna al sustituir el resto de los criterios de actuación por los racionales y definir los criterios «irracionales» Alas evaluaciones morales están entre estos @ltimos estuvo condicionado de forma decisiva por el desarrollo del «control remoto», es decir, por la ampliación de la distancia hasta la cual la acción humana puede producir efectos. 7os remotos y apenas visibles ob=etivos de la acción están libres de evaluaciones morales. <, en consecuencia, la elección de la acción %ue afecta a esos ob=etivos se encuentra libre de las limitaciones %ue impone el impulso moral.
>omo demostraron de forma espectacular los e$perimentos de 3ilgram, el silenciamiento del impulso moral y la suspensión de las inhibiciones morales se consigue precisamente haciendo %ue los genuinos ob=etivos de la acción Acon frecuencia
desconocidos para el actor sean «remotos y apenas visibles», y no por medio de una abierta cruada antimoral o por medio del adoctrinamiento para sustituir el antiguo sistema moral por un con=unto de reglas alternativo. El e=emplo más evidente de la t:cnica %ue de=a a las víctimas fuera de la vista y, por lo tanto, inaccesibles a la valoración moral son las armas modernas. El avance de estas @ltimas consistió principalmente en eliminar progresivamente la posibilidad de un combate cara a cara, de poder cometer el acto del asesinato en su dimensión humana y lógica. >on armas %ue distancian y separan en lugar de enfrentar y reunir a los e=:rcitos enemigos, el entrenamiento %ue se da a los %ue mane=an las armas para suprimir sus impulsos morales o los ata%ues directos a la moralidad «pasada de moda» pierden mucha de su anterior importanc ia, ya %ue la utiliación de las armas parece tener solamente una relación abstracta e intelectual con la integridad moral de los %ue las usan. En palabras de &hilip >aputo, el ethos de la guerra «parece ser un asunto de distancia y tecnología. ?unca te puedes e%uivocar si matas a personas a larga distancia y con armas muy perfeccionadas»D//. 3ientras uno no vea los efectos prácticos de la propia acción o
mientras no pueda relacionar claramente lo %ue ve con sus actos min@sculos e inocentes tales como apretar un botón o desviar un indicador, no es probable %ue apareca el conflicto moral o aparecerá de forma silenciosa. &odemos pensar %ue la invención de la artillería, capa de llegar a un blanco invisible para los %ue mane=an los ca)ones, es un punto de partida simbólico del moderno arte de la guerra y de la irrelevancia concomitante de los
factores morales1 esa artillería permite la destrucción de un blanco mientras se apunta el ca)ón en una dirección totalmente diferente.
proceso mucho más diversificado y ramificado de producción social de distancia. ;ohn 7achs ha localiado las características unificadoras de las distintas manifestaciones de este proceso en la introducción, a escala masiva, de la mediaci!n de la acci!n y del
intermediario, el %ue «se sit@a entre mi acción y yo y me impide e$perimentarla directamente».
7a distancia %ue percibimos con respecto a nuestras acciones es proporcional a nuestra ignorancia sobre ellas. ?uestra ignorancia, a su ve, es en gran parte la medida de la longitud de la cadena de intermediarios %ue hay entre nosotros y nuestros actos D" 2 medida %ue va desapareciendo la conciencia del conte$to, las acciones se convierten en movimientos sin consecuencias. 2l no percibir las consecuencias, las personas pueden tomar parte en los actos más abominables sin plantearse si%uiera la cuestión de cuál es su función o su responsabilidad. A"
DEs e$tremadamente difícil ver cómo han contribuido nuestras acciones, por medio de sus efectos remotos, a causar sufrimientos. ?o es evadir la responsabilidad considerar %ue uno es inocente y condenar a la sociedad. Es el resultado de una mediación a gran escala %ue conduce inevitablemente a una ignorancia monstruosa.D/0
!na ve se ha mediado la acción, sus efectos finales se sit@an fuera de esa ona relativamente estrecha de relaciones dentro de la cual los impulsos morales conservan su fuera reguladora. &or el contrario, los actos contenidos dentro de esa ona cargada de moralidad son, para la mayor parte de las personas %ue toman parte en ellos o para sus testigos, lo suficientemente inocuos como para no someterlos a censura moral. (anto la minuciosa división del traba=o como la longitud absoluta de la cadena de actos %ue median entre la iniciativa y sus efectos tangibles dispensa a la mayor parte de los componentes, por decisivos %ue sean, de la empresa colectiva de la =ustificación y el escrutinio morales. 'iguen estando sometidos al análisis y a la evaluación, pero los criterios son t:cnicos, no morales. 7os «problemas» e$igen dise)os más certeros y racionales, no e$ámenes de conciencia. 7os actores se ocupan de la tarea racional de encontrar medios más adecuados para llegar a un fin dado Ay parcial, no de la tarea moral de evaluar el ob=etivo final Adel
cual no tienen más %ue una vaga idea y del %ue no se sienten responsables.
>hristopher 5. BroNning, en su detallado relato de la historia de la invención y utiliación del infame camión de gas, la solución inicial nai para la tarea t:cnica de llevar a cabo el asesinato en masa de forma rápida, limpia y barata, nos ofrece la siguiente descripción del mundo psicológico de la gente %ue participaba1
7os especialistas, cuyos conocimientos t:cnicos normalmente no tienen nada %ue ver con el asesinato en masa, de repente se encontraron con %ue eran una piea sin importancia en la ma%uinaria de la destrucción. 8cupados con procurar, despachar, mantener y reparar vehículos de motor, inesperadamente, cuando les encargaron producir camiones de gas, sus conocimientos e instalaciones pasaron a estar al servicio del asesinato en masa D" 7o %ue les molestaba eran las críticas y las %ue=as por los fallos del producto. 7os defectos de los camiones de gas eran un refle=o negativo, %ue había %ue solucionar, sobre su destrea. >omo estaban al corriente de los problemas %ue se planteaban en el
campo, se afanaron por conseguir ingeniosos a=ustes t:cnicos para %ue su producto fuera más eficiente y les resultara aceptable a los %ue lo tenían %ue mane=ar D" 'u mayor preocupación parecía ser %ue los consideraran inadecuados para realiar la tarea %ue se les
había asignado.D/J
En estas condiciones de división burocrática del traba=o, «el otro» situado dentro del círculo de pro$imidad donde la responsabilidad moral gobierna sin rival es un compa)ero de traba=o, y el %ue pueda llevar a cabo con :$ito su propia tarea depende del empe)o del actor en la realiación de su parte del traba=oS o el inmediato superior, cuya posición depende de la cooperación de sus subordinadosS y la persona inmediatamente por deba=o en la línea =erár%uica, %ue espera %ue se definan claramente sus tareas y %ue sean factibles. 2l tratar con estos otros, esa responsabilidad moral %ue tiende a generar la pro$imidad adopta la forma de la lealtad a la organiación, la e$presión abstracta de la red de las interacciones cara a cara. Ba=o la forma de lealtad a la organiación, los impulsos morales de los actores se pueden utiliar para ob=etivos moralmente abyectos sin socavar la corrección :tica de la relación con el área de pro$imidad %ue cubre el impulso moral. 7os actores pueden seguir adelante creyendo sinceramente en su propia integridad. #e hecho, su comportamiento se a=usta a las normas morales de la @nica región en la %ue seguían en vigor otras normas. BroNning investigó las historias personales de cuatro funcionarios %ue traba=aban en la conocida 'ección ;udía A# RRR del 3inisterio del E$terior alemán. #escubrió %ue dos de ellos estaban satisfechos con lo %ue hacían y %ue los otros dos preferían %ue les destinaran a otro puesto.
2mbos consiguieron finalmente salir del # RRR, pero mientras estuvieron allí llevaron a cabo su traba=o de forma meticulosa. ?o se oponían abiertamente a la tarea, pero traba=aban en silencio para %ue les concedieran el traslado. 'u prioridad absoluta era mantener sus archivos en orden. >on celo o a rega)adientes, el hecho es %ue los cuatro traba=aban con eficiencia D" 3antenían la má%uina en movimiento y el más ambicioso y con menos escr@pulos de ellos le dio un empu=ón adicional.D/K
7a división de tareas y la posterior separaci ón de las miniZcomunidades morales de los efectos finales de la operación hace %ue se consiga la distancia entre los autores y las víctimas de la crueldad %ue reduce o elimina la contrapresión de las inhibiciones morales. 'in embargo, la distancia adecuada, física y funcional, no se puede conseguir a lo largo de toda la cadena burocrática =erár%uica. 2lgunos de los autores deben encontrarse con las víctimas cara a cara o, al menos, estar tan cerca de ellas como para no poder evitar, ver o ni si%uiera suprimir, los efectos %ue tienen sus acciones. 'e necesita otro m:todo para garantiar la distancia psicol!gica adecuada, incluso en ausencia de las distancias física y funcional Este m:todo lo proporciona una forma específicamente moderna de la autoridad1
los conocimientos t:cnicos.
7a esencia de los conocimientos t:cnicos es la suposición de %ue para hacer las cosas bien hace falta cierto conocimiento, %ue este conocimiento se distribuye desigualmente, %ue algunas personas tienen más %ue otras, %ue %uienes lo poseen deben estar encargados de hacer cosas y %ue el estar encargados de hacer cosas les confiere la responsabilidad de %ue las cosas se hagan. #e hecho, se considera %ue la responsabilidad no
reside en los e$pertos, sino en las t:cnicas %ue representan. 7a institución de los conocimientos t:cnicos y de la postura asociada hacia la acción social se apro$ima mucho al famoso ideal de 'aintZ'imon A%ue 3ar$ aprobó con entusiasmo de la «administración de las cosas, no de las personas». 7os actores son simples agentes del conocimiento, portadores del «saber hacer», y su responsabilidad personal se limita a representar
adecuadamente este conocimiento, esto es, en hacer las cosas de acuerdo con el «estado del conocimiento», con lo me=or %ue pueda ofrecer ese conocimiento. &ara los %ue no poseen ese saber hacer, una acción responsable implica seguir el conse=o de los e$pertos. En el proceso, la responsabilidad personal se disuelve en la autoridad abstracta de los
conocimientos t:cnicos.
BroNning cita con detalle el memorándum %ue preparó un e$perto, Tilly ;ust, en relación con la me=ora t:cnica de los camiones de gas. ;ust proponía %ue la compa)ía %ue mentaba los camiones redu=era el espacio de carga. 7os camiones e$istentes no podían pasar por los difíciles terrenos rusos totalmente cargados, de forma %ue se necesitaba
demasiado monó$ido de carbono para llenar el espacio %ue %uedaba vacío y la operación llevaba mucho tiempo y perdía mucha de su eficiencia potencial.
!n camión más corto completamente cargado podría funcionar con mucha más rapide. 2cortar el compartimento trasero no afectaría de forma negativa el e%uilibrio del peso sobrecargando el árbol delantero, por%ue «de hecho se produce de forma automáticauna corrección en la distribución del peso debido al hecho de %ue el cargamento, en la
lucha por alcanar la puerta trasera durante la operación, siempre se sit@a cerca de ella». >omo el conducto de enlace se o$idaba rápidamente debido a los «fluidos», se debe introducir el gas por la parte superior, no por la inferior. &ara facilitar la limpiea, se debe practicar en el suelo un orificio de *4 a 04 cm con una cubierta %ue se pueda abrir desde el
e$terior. El suelo debe estar ligeramente inclinado y la cubierta tiene %ue tener un pe%ue)o cedao. #e esta manera, todos los «fluidos» se dirigirán al centro, los «fluidos ligeros» saldrán durante la operación y los «fluidos más densos» se pueden limpiar con una manguera despu:s.D/L
7as comillas son de BroNning. ;ust pensó %ue era in@til utiliar metáforas ni eufemismos y utilió el lengua=e de la tecnología, directo y práctico. >omo e$perto en la construcción de camiones, intentaba solucionar el problema del cargamento, no de los seres humanos %ue luchaban por respirar. 'e enfrentaba con fluidos ligeros y densos, no con e$crementos y vómitos humanos. El hecho de %ue la carga fueran personas a punto de ser asesinadas %ue perdían el control de su cuerpo no le restaba valor a la dificultad t:cnica del problema. #e todas maneras, en primer lugar había %ue traducir este hecho al lengua=e
neutral de la tecnología de la producción de vehículos antes de %ue se convirtiera en un «problema» %ue había %ue «resolver». !no se pregunta si los %ue leyeron el memorándum de ;ust harían una segunda traducción y se encargarían de poner en práctica sus instrucciones t:cnicas.
&ara los cobayas de 3ilgram, el «problema» fue el e$perimento organiado y administrado por e$pertos científicos. 7os e$pertos de 3ilgram consideraron %ue los actores por ellos guiados no debían, a diferencia de los traba=adores de la fábrica Sodom>a a
los %ue iba destinado el memorándum de ;ust, tener ninguna duda sobre los sufrimientos %ue producían sus acciones, %ue no tenía %ue haber ni una sola oportunidad para %ue se pudiera decir «yo no sabía» como e$cusa. 7o %ue el e$perimento de 3ilgram ha
demostrado al final es el poder de los conocimientos y su capacidad para triunfar sobre los impulsos morales. 'e puede inducir a personas morales a cometer actos inmorales incluso en el caso de %ue sepan Ao crean %ue esos actos son inmorales, siempre y cuando est:n convencidos de %ue los e$pertos Apersonas %ue, por definición, saben algo %ue ellos no saben han determinado %ue esos actos eran necesarios. #espu:s de todo, la mayor parte de las actuaciones %ue se producen en el seno de nuestra sociedad no están legitimadas por%ue se hayan discutido sus ob=etivos, sino por el conse=o o la instrucción %ue ofrece la gente %ue tiene conocimientos.