45.1: Utilities Customer Connections Programs and Services
Offer 45.2: Utilities Information Technology Services
Fuente: Actas del Centro de ex-alumnos de General Acha
Una de las mayores celebraciones del Centro fue el “Día del Ex-alumno”, fecha en que los fes- tejos se hacían notar con “bombas de estruendo”, asados, conferencias y comedias dramáticas. En 1940, por ejemplo, el sacerdote José Del Pino, Asesor General de los Ex-alumnos de Don
Bosco en la República Argentina, visitó el Colegio La Inmaculada y dio conferencias en el local de la Asociación Española por tres noches consecutivas.13 Asimismo, otras de las funciones que
cumplió el Centro fue ser el “pregonero” de las fechas del calendario litúrgico o simplemente de la misa dominical. El “ejercicio de la buena muerte” fue uno de las celebraciones más importantes para los Ex-alumnos. Dicho ritual lo realizaban todos los primeros domingos de mes. Desde la perspectiva salesiana era
(..) el momento en que el hombre se recoge en sí mismo y realiza lo que el comerciante practica de tanto en tanto, el balance de su vida: se analiza la conducta, las realizaciones, se formulan buenos propósitos, se rectifican rumbos. (Leveratto, 1951:87).
Hasta la década de 1940, la agrupación de Ex-alumno no contó con un local propio. Según cons- ta en el acta del Centro del 23 de octubre de 1939, era necesario para el Centro “poseer un Salón para sus reuniones sociales, culturales, religiosas y deportivas”. Para ello, la Comisión directiva organizó, entre otras cosas, rifas. Algunos de los folletos publicitarios decían lo siguiente:
¡Sea localista! Contribuya al progreso social y cultural de General Acha, apoyando al Centro de Ex alumnos de Don Bosco. Gran Rifa Pro construcción de su edificio social.
RIFA RIFA RIFA
He aquí la palabra de orden para los Ex-alumnos: ¡RIFA! Pida talonarios al Sr. Presidente. El beneficio de esta Grandiosa Rifa será el tan deseado LOCAL SOCIAL.
¡TRABAJE EX-ALUMNO!
Durante la primera mitad de la década de 1940, el Centro de Ex-alumnos trabajó en pos de juntar fondos para la tan ansiada “Sede Social del Ex-alumno”. Uno de los obstáculos que tuvo fue la carencia de socios. En 1943, la Comisión advirtió dicha situación e hizo un llamado a aquellos ex-alumnos que no estaban asociados al Centro. Con motivo de la celebración de la misa del ex-alumno y la renovación de las autoridades, la Comisión Directiva los convocó a dichos actos,
¡Ex-alumnos! Concurrid a esto actos, pues, vuestra sola presencia será motivo de orgullo para nosotros y de alegría inmensa, y así ratificaremos una vez más nuestras creencias de que no os habéis olvidado de vuestro Colegio, de vuestra niñez en las aulas y que acudís gustosos a un llamado del Centro, que es quien dirige, encauza y agrupa a los que toman posesión del distintivo como exalumnos de Don Bosco. NECESITAMOS MÁS SOCIOS. El número actual es reducido, reducidísimo, si lo comparamos con la cantidad de exalumnos diseminados en todas partes. ¡HÁGASE SOCIO! (Invitación a los Ex-alumnos, 3 de mayo de 1943. Actas del Centro de Ex-alumnos ).
13 Jueves: La Religión tiene un elemento Doctrinal: El Evangelio. Viernes: La Religión tiene un Elemento Moral: El Decálogo. Sábado: La Religión tiene un Elemento Vital: La Gracia. Folleto de publicidad. Actas del Centro de Ex-alumnos de Don Bosco de General Acha. ACS.
Existía una cuota social que se canalizaba hacia las distintas obras que dependían del Centro pero era voluntaria. En la Memoria correspondiente a los años 1949-1950, el tema de la falta de socios vuelve a emerger. El Centro contaba, hasta la fecha citada, con 81 socios y esperaban “aumentar considerablemente el número cuando se inaugure la cancha y se pueda gozar de este nuevo beneficio”. 1949 y 1950 fueron años en los que se destacaron las actividades de los Ex-alumnos porque se adhirieron con mayor ímpetu a las distintas celebraciones y aniversarios religiosos y patrios. Las diversas funciones teatrales, no sólo del cuadro dramático achense sino también la visita del grupo de teatro de los ex-alumnos de Santa Rosa el 17 de agosto, consti- tuyeron momentos importantes para el reconocimiento de la Asociación. A su vez, “una obra de importancia para la vida del Centro” fue la “colocación y bendición de la piedra fundamental de la cancha de pelota” el 9 de julio de 1950. El 9 de noviembre de dicho año, el Centro celebró sus “bodas de plata” y desarrolló un “extenso programa” que contó con la “asistencia de gran canti- dad de ex-alumnos, simpatizantes y adherentes”.
Hacia fines de la década de 1960 y comienzos de la siguiente se desarrollaron los encuentros provin- ciales de ex-alumnos. En 1974, tuvo lugar en general Acha el IV Encuentro provincial de exalumnos. Al respecto, la revista Proa en su número 12 publicó:
“Un reencuentro de lágrimas y recuerdos
Mientras la Banda del Colegio Salesiano interpretaba viejos temas que otrora formaron parte del repertorio de la Banda del maestro Carbajo, mas de 600 personas se aprestaban en un gran grupo fotográfico bajo el monumento a Don Bosco. [...] A las 12,45 el salón del Club Campos mostraba un lleno total. Más de 850 personas habían tomado ubicación, cuando entre sones marciales hizo su entrada la Banda Ceferino Namuncurá, luciendo su nuevo uniforme en impecable formación, que fue fuertemente aplaudida por el público. A los postres, entre números artísticos fueron haciendo uso de la palabra el exalumno Abraham Salim, cuyas frases evocaron los históricos momentos de la llegada a La Pampa. [...] Luego habló el escribano Félix Dardo Vallejos, posteriormente Monseñor Arana y por último un antiguo exalumno: el señor Lorda, que fueron evocando felices momentos y poniendo en claro la posición que debe adoptar el exalumno para que el pensamiento de Don Bosco siga dando sus mejores frutos”.
En un testimonio Ramón Obieta también hizo referencia a los encuentros:
“los Exalumnos de don Bosco han mantenido viva la llama del Exalumnos como tal, gracias a la feliz iniciativa de los “Encuentros Pampeanos”. Estos encuentros a su vez no dejaron apagar la vida del Centro, resultando así como un toque de atención, diría como un recordatorio para los exalumnos dispersos en la vasta geografía pampeana y provincias limítrofes. Los Encuentros nacieron en Eduar- do Castex por feliz iniciativa de un grupo de exalumnos y que entre ellos recordamos a sus princi- pales promotores: Edmundo Cinquina, Félix Vallejo y Jorge A. Picca. Al comienzo estos Encuentros consistieron en u clásico día del Exalumnos con caracter popular: Encuentro provincial o regional con la misa dominical, Asamblea con tema de reflexión, almuerzo familiar y elección del lugar para el próximo Encuentro” (Valla, 1994:33).
El sacerdote Roberto Grosso, al hablar sobre el origen y esencia del movimiento de exalumnos, dijo: Los alumnos, en efecto, asociados libremente, pueden y deben ser considerados como: El instrumento principal para la unión de la masa de los exalumnos: la Asociación ha de ser levadura y ha de intentar el “retorno” de los alejados. Un instrumento, no secundario, para la acción educativa de la Congregación, que halla, en sus exalumnos, colabores calificados por su competencia, y sobre todo por su testimonio. El Centro no estuvo exento de ciertos altibajos alternados con períodos de plena actividad, de intenso trabajo con iniciativas llevadas a cabo a término. Como hemos explicitado los Ex-alum- nos colaboraron no solo con el Colegio y la Parroquia sino también en fiestas patrias, festejos populares, carreras de bicicletas y de destreza criolla, kermeses, deportes y también intervino en reuniones sociales, charlas, conferencias y obras teatrales. En palabras de Ramón Obieta:
Quizás lo más importante haya sido la permanente participación de los exalumnos, tanto en actos in- ternos propios del colegio, como litúrgicos, pudiendo citar: Día del Padre Director, Fiesta de San Juan Bosco, día del Sumo Pontífice, el Oratorio Festivo, fiesta de fin de curso escolar y entrega de distintivos, Comunión Pascual de Hombres y Jóvenes, Ejercicio dela Buena Muerte, Santa Misa en el día del Exalum- no, Conmemoración del 8 de diciembre, Día de la Inmaculada Concepción de General Acha con proce- sión cánticos y oraciones, organización de grandes kerneses en los patios del colegio, obras de teatro.
Exploradores patrióticos
Al hablar sobre los Exploradores de Don Bosco debemos hacer referencia a algunas caracterís- ticas de la pedagogía salesiana. Las acciones llevadas a cabo por Don Bosco con el objetivo de salvar a la niñez pobre y/o abandonada fueron de diversa índole. Entre ellas podemos mencionar “La Sociedad de la Alegría” o “Las escuadras de Oratorio de Valdocco”. Estas iniciativas se consti- tuyeron a modo de instituciones pedagógicas que impartían una educación del tiempo libre con contenidos morales y religiosos así como también una educación física y artística. Siguiendo esas ideas directrices del fundador de la comunidad salesiana surgieron en Argentina los Exploradores de Don Bosco. Estos grupos exploradoriles rescataron los principios directivos de las Escuadras de Blossio, las influencias del movimiento scout y se conjugaron con las actividades que realiza- ban las escuadras gimnásticas del Oratorio San Francisco de Sales de Buenos Aires. La gimnasia, el deporte y otras actividades como el cine y la perstidigitalización se convirtieron en prácticas habituales de los exploradores. También se realizaban viajes, campamentos, competencias, des- trezas y cuadros gimnásticos en todas las celebraciones religiosas o patrióticas. Los escuadrones de Exploradores, conformados por niños de entre 10 y 15 años de edad que asistían a los ora- torios festivos, tuvieron por objetivo rescatar a la niñez de las actividades consideradas ociosas y las “diversiones peligrosas”. En este sentido, eran espacios donde los salesianos inculcaron valores y deberes cristianos y patriótico-cívicos, asociados a la educación moral y física.
Los batallones que se originaron en el Territorio Nacional de La Pampa lo hicieron en algunos pueblos donde existían colegios salesianos como General Acha, Santa Rosa, Victorica, Eduardo
Castex, General Pico y Guatraché. De acuerdo con el clima de época, los exploradores represen- taban los valores del patriotismo y el nacionalismo, por ello las autoridades territorianas cons- tantemente agradecían a la iglesia, especialmente a la congregación salesiana, la transmisión de dichas actitudes en los niños. Una de las participaciones más importantes de los Exploradores fue en las fiestas patrias. Durante las décadas de 1920, 1930, y 1940, todos los 25 de Mayo y los 9 de Julio desfilaban junto a sus bandas de música y realizaban demostraciones gimnásticas. En General Acha, se conformó el Batallón N°18 “Manuel J. Campos” de los exploradores y fue el más antiguo del Territorio. Surgió a principios de la década del 20 y en 1923 fue conde- corado con una medalla de oro que entregó el Gobernador de La Pampa, Arturo Nuñez, por su participación en la fiesta patria del 9 de julio. Un año después realizaron un viaje a Buenos Aires, para participar junto a otros 60 Batallones, de los actos conmemoratorios del cincuentenario de la obra de Don Bosco en la Argentina.
Desde las páginas de la revista La Moderna se resaltó la presencia del Batallón en diferentes celebraciones y festejos como también en torneos patrióticos-gimnásticos de los alumnos del Colegio.
Imágen 5
“Batallón de exploradores
Ha cumplido con altura el programa de las Fiestas Patrias, haciendo su aparición con 140 plazas y di- rigiendo el Himno y el desfile con su acreditada Banda de Música. Ascendieron de grado los siguien- tes exploradores: A Cabo 1°: Manuel Lorese; a Cabos: Juan Echegaray, Carlos Zamora y Juan Sack; a Dragoneantes: Pedro Bahl, Kees, Ferrero, Baler, Guinder Roberto, Rau Enrique, Di Nardo, Obieta fer- nández Olivar, García Ricardo, Gómez Armando, Echegaray Domingo, Barreiro, Lorda, gómez Ismael.
Excursión a Bahía Blanca
Para el mes de octubre tiene proyectado el Batallón 18 su gran excursión a Bahía Blanca, a la que se prepara tan febrilmente, que para esa fecha estará pronto a renovar sus pasadas hazañas de Buenos Aires”.
(La Unión, 4 de junio de 1943)
En el año 1941 se trasladaron a Buenos Aires, para participar de un encuentro de Exploradores de todo el territorio nacional. Allí
en franca competencia con 42 batallones y un centenar de colegios salesianos, los alumnos achenses recibieron el primer premio, después de desfilar ante el vicepresidente de la Nación, doctor Ramón Cas- tillo; edecantes militares y autoridades eclesiásticas. Extractamos así de La Prensa del 12 de octubre: En el desfile de los diferentes institutos pudo advertirse una entusiasta emulación que fue más evidente en las bandas de música, cuyas ejecuciones fueron calurosamente aplaudidas. En este sentido se destacó la que trajo el Colegio La Inmaculada de General Acha, por la limpieza de la ejecución y el ritmo marcial que imprimió a la música. (Tavella y Valla, 1974: 127).
Sin duda una de las actividades que generaba mayor movilización en los pequeños exploradores eran los viajes realizados a Sierra de la Ventana, Bahía Blanca, Punta Alta y otros lugares del país, donde realizaban campamentos.
Excursión a Buenos Aires
Con ese título, el colega parroquial “La Unión”, anunciaba la próxima excursión a Buenos Aires, de 105 exploradores organizados en nuestro colegio “La Inmaculada”, de los RR. PP: Salesianos. Al res- pecto, daba a conocer los detalles siguientes:
1°) Partirán con el tren del viernes 10 de octubre. 2°) Desfilarán el sábado 11.
3°) Concentración de Batallones en Plaza Congreso el domingo 12
4°) Por la noche del domingo, recorrido de autobuses, por la ciudad iluminada.
5°) El jueves 16, excursión a La Plata con su Catedral y Museo, Zoológico, Casa de Gobierno, Colegio Salesiano. De paso visita a la Cervecería Quilmes.
6°) El domingo 19, gran peregrinación a Luján con toda la Obra Salesiana, alumnos, alumnas, exalum- nos y cooperadores.
Las visitas al Tigre, San Isidro, Ramos Mejía, Puerto Nuevo, Congreso, fábricas, iglesias, monumen- tos, etc., se van ubicando en los demás días.
Entre tanto el grupo expedicionario se ha fijado en 105 exploradores. He aquí el orden: Capitán: Sr. Raúl M. Carbajo.
Tambor Mayor: Oscar Fueyo.
Banda de Guerra. Tambores: Omar Otero, Heraldo Fernández, Arol Obieta, José Ruggeri (h), Carlos Montalvo, Miguel Di Nardo, Oscar Mansón, Olivar Omar Fernández.
Cornetas: Gaspar Aguilera, Claudio E. Martín, Delfín Zaragozi, Juan J. Obieta.
Banda. Clarinetes: Julio Obieta, Joaquín López, Manuel Lovesse, Ignacio Montenegro, Juan Weinzt- tel, Hugo Vaschetti, Manuel Mársico, Benito Bargar.
Pistones: Juan Echegaray, Pedro Kaufman, Martinelli Aníbal, Oscar Pereyra, Héctor Martinelli, Pedro Mársico, Pedro Weinzettel, Eduardo López.
Bombardinos: Roberto Gaviot, Guillermo Masson, Germán Ruggeri, Néstor Torres, Néstor Herold. Genis: Oscar B. Ferrero, Romualdo Pasini, Elvio Zamora, Raúl Marinsalta, Aurelio Fuhr.
Trombón de acompañamiento: Rubén Cantero, Carlos Zamora, Cripriano Azcona. Baterías: Miguel Kaufmann, Rodolfo Lorda, Arturo García, Enrique Moyano. Bajos: José Veneri, Ramón Mazuchini, Oscar Pérez.
(Fuente: La Moderna, Año VIII, N° 87, septiembre 1941, pp. 17)
Una de las figuras que formaron parte de la historia del Batallón de Exploradores fue Raúl Carba- jo. Llego al pueblo en el año 1924 y se desempeñó como maestro de grado, profesor de educa- ción física y director de la banda. También fue presidente del centro de ex alumnos de Don Bosco y concejal, en época del intendente Martín Larraburu.
Gracias a la labor tesonera del maestro Carbajo, la banda tuvo una actuación destacadísima. No era fácil adquirir los instrumentos necesarios para la banda y además mantenerlos en buen estado. Para ello en los años 40 contaban con la ayuda de una comisión Pro Banda del Colegio Salesiano. La misma estuvo integrada por:
Presidenta: Sra. María L. F. de Ruiz Pérez; vicepresidenta: Sra. Rosa C. de Gutierrez; secretaria, Sra. Car- men S. de Di Liscia; prosecretaria: Sra. María L. R. de Castells; tesorera: Sra. Juana M. de Aguilera; pro- tesorera: Sra Aurora S. de Arredondo; vocales: Sras Petrona A. de Speratti Piñeiro, Sara L. de Gómez, Encarnación G. de García, María E. Gulla de Busquet, Donata L. de Gil, Evangelista P. de Monti, Eva S. de Feito, Elma P. de Rugeri, Srrtas. Yoli E. Ruggeri, Lilia Jozami, María Rosa Brun, Sres. Dr. Angel Barni, José Ruggeri, Agustín Domínguez, Vicente Megale, Raúl M. Carbajo, José V. Caggiano, Lucinio V. Di Liscia, Juan M. Garmendia, Reinaldo E. Prandi…” (La Moderna, Año XII, N° 136, octubre de 1945, pp. 19). Además, año tras año, egresaban los niños del colegio y el maestro debía incorporar nuevos alumnos a la banda. En este sentido, gracias a su participación fue constante la formación y en- señanza de los nuevos aspirantes.
La música, un instrumento infaltable
Según los registros, la banda de música del colegio La Inmaculada se formó en 1924. Para sus bodas de plata en 1949 brindó un concierto “al pueblo de General Acha”. Por aquellos años Raúl Carbajo había tomado la batuta de la banda integrada por estudiantes y ex-alumnos de La Inmaculada y por integrantes del batallón de Exploradores de Don Bosco. Los primeros treinta años de la Banda estu- vieron llenos de premios, presentaciones en pueblos y diversas fiestas locales, pero en 1960 el grupo musical se diluyó ante la escases de personal. Sólo en tiempos de los sacerdotes Carmelo Mammana y Adán Quette la banda volvió a conformarse. Mammana consiguió un subsidio del Fondo Nacional de las Artes y pudo de esa manera conseguir instrumentos afines. Quette comenzó a impartir clases de música a 45 niños aspirantes y de esa forma la banda tuvo su debut un 25 de mayo de 1971 ya con el nombre de “Ceferino Namuncura”.
Entre sus directores estuvieron Juan Mecca, Osbaldo Barral, Juan B. Fernández, Ricardo Vidale (oriundo de Santa Rosa, formó músicos para que se desempeñaran como directores de la banda), Alberto Del Pos, Martín Verdugo, Darío Villafañe, Martín Gallero, Jorge Rivara, Favio Miranda, Julieta Monti y Walter Virgili.