6.2 Evaluation of SOP for Varying Pattern and Window Parameters
6.2.2 Varying Window-Specific Parameters
Según un informe publicado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) los países más pobres se encuentran más expuestos que los más ricos a los
anualmente a causa de los accidentes de tránsito en las vías abiertas al tránsito vehicular y 50 millones sufren de traumatismos por la misma causa.
La directora de la OMS, Margaret Chan, y el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, presentaron un estudio sobre la situación de la seguridad vial en las carreteras de 178 países realizado entre el mes de marzo y septiembre del 2008. Los resultados de la investigación, apuntan a que las heridas y las lesiones causadas por accidentes de tráfico, suponen un "importante problema para los sistemas de salud pública, en especial, en los casos de los países de ingresos bajos y medios", donde ocurren el 90% de las muertes, a pesar de que solo tienen el 48% de todos los automóviles del mundo.
Los peatones, los ciclistas y los motociclistas son los grupos vulnerables de mayor riesgo y a ellos pertenecen "casi la mitad de los usuarios que mueren en las carreteras, lo que subraya la necesidad de que esas personas sean las que reciban mayor atención en los programas de seguridad en carretera", afirma el informe.
Chan se refirió también a que, según esos resultados, en muchos países las leyes de seguridad en carretera "tienen que ser más globales y ver reforzado su cumplimiento" por las autoridades.
"La prevención es la mejor opción", estima Chan, subrayando además que la construcción de vehículos y carreteras más seguras, el diseño de infraestructuras viales que contemplen la protección integral de peatones y ciclistas, dinamizar el transporte público y mejorar los comportamientos personales de los involucrados en el sistema ayudará a reducir las cifras.
El documento revela que en Colombia, Guatemala y Perú el 70% de los accidentes les ocurren a esos grupos vulnerables, mientras que en otros países de la región como República Dominicana, Honduras o EE.UU., ese índice es
menor y se sitúa en el 25%. Sin embargo en este estudio no se menciona datos sobre este tema en nuestro Ecuador.
Los expertos de la OMS pronosticaron, por ejemplo, que en 2030 los accidentes de carretera serán la quinta causa de muerte a nivel global (3,6%), mientras que en 2004 ocupaban el décimo lugar (2,2%).
La velocidad, la falta de seguridad en las infraestructuras viales o el consumo en exceso de alcohol, son algunos de los factores de riesgo que coadyuvan a la producción de los accidentes de tránsito, al igual que la no utilización de cascos, cinturones de seguridad o asientos adaptados para niños.
El documento indica que en menos de la mitad de los 178 países estudiados, tienen leyes específicas que contemplan esos factores de riesgo y solo el 15% dispone de leyes globales que los contemplen.
Así por ejemplo, aunque el 90% de los países dispone de legislación sobre el consumo de alcohol estando al volante, solo el 49% estipula que el límite de concentración de alcohol en sangre no puede superar los 0,05 gramos por decilitro.
"Solo el 57% de los países exigen el uso de cinturones de seguridad para todos los pasajeros de un automóvil, mientras en el 90% de los países con altos ingresos se requiere asientos especiales de retención adaptados para los niños, solo el 20% de los de bajos ingresos lo hacen" agregan los expertos.
Otro aspecto que aborda el documento es que las pérdidas económicas globales por este tipo de accidentes en los países menos desarrollados está en torno a los 518.000 millones de dólares anuales, lo que para los Gobiernos representa un costo de entre el 1 y el 3% del producto nacional bruto y mucho más de lo que muchos de ellos reciben en asistencia para el desarrollo.
Según los datos de la OMS, el 62% de los accidentes mortales en carreteras ocurren en 10 países: India, China, EE.UU., Rusia, Brasil, Irán, México, Indonesia,
Sudáfrica y Egipto, pero las diez naciones en que más muertes ocurren son:
China, India, Nigeria, EE.UU., Pakistán, Indonesia, Rusia, Brasil, Egipto y Etiopía. El estudio reveló también que los países con menos accidentes de tráfico son aquellos que tienen mayores ingresos, como Holanda, Suecia y Reino Unido. Además de la tragedia humana que generan, los impactos económico y social producidos por la siniestralidad vial, obligan a afrontar una estrategia coordinada de prevención y control. Como lo ha señalado el Secretario General de Naciones Unidas, “la voluntad política es fundamental para encauzar y coordinar estos esfuerzos”. El nacimiento en 2007 de la “Semana Mundial de la Seguridad Vial”, viene a marcar un hito en la conciencia internacional de una problemática generalizada que precisa la decisión y el compromiso de todas las administraciones que velan por el bienestar del ciudadano.
La Unión Europea, se propuso el reto de reducir hasta el año 2010 el 50% de las víctimas mortales en accidentes de tráfico respecto a las registradas en el año 2000. Además, en dicho proyecto se especifican cuatro objetivos específicos: la reducción en un 25% de los atropellos a peatones, de un 25% en el número de heridos graves en accidentes de circulación, de otro 25% en el de víctimas en accidentes de circulación por cada 1.000 ciudadanos y se fija la reducción en un 30% en la cifra de intersecciones y zonas de mayor concentración de accidentes, todo ello para el periodo 2007-2010, respecto a la media del anterior cuatrienio.
El reporte sostiene que hay que crear mayor seguridad en las vías, a través de la integración multisectorial (gobierno, policía y sectores de la salud) tanto para evitar los accidentes como para atender oportunamente a las víctimas derivadas de los accidentes de tránsito.
En el año 2008 en Estados Unidos murieron 43,313 personas en accidentes de tráfico, según manifiesta la National Highway Traffic Safety Administration.
En España, por ejemplo, la Dirección General de Tráfico revela que en el 2008 ha habido 930 muertes en la carretera, 10% menos que el año pasado.
En Puerto Rico, los informes de la Policía indican que ocurren más de 50 mil accidentes de tránsito cada año. Estos causan un promedio de 500 muertes y 30 mil heridos.
En Ecuador en año el 2008 se produjeron 14.152 accidentes de tránsito, que generaron: 1353 muertos, 10.118 heridos y 199 personas con traumatismos, tomando en cuenta que estos datos no incluyen la Provincia del Guayas.
La Organización Panamericana de la Salud (O.P.S), con mucha razón, cataloga a los accidentes de tránsito como un problema social, tecnológico, cultural, económico, ambiental de alta complejidad y por el daño que produce a las personas, la familia, la comunidad y a la sociedad en general como un problema de “Salud Pública”.
Lo anotado no considera las consecuencias que tienen carácter de intangible, como sería el efecto que produce en la dinámica familiar la pérdida de un ser querido, el estigma de la inseguridad que produce en la población la ocurrencia de accidentes de tránsito.
Por su parte, en muchos países se reproducen pautas de conducta violenta que a su vez se constituyen en factores de riesgo, tales como, "los piques", la conducción bajo los efectos de alcohol y drogas, los conductores temerarios que exceden los límites de velocidad e irrespetan las señales de tránsito, la negativa a usar los puentes peatonales y el cinturón de seguridad, el alto grado de descortesía con que se conduce y se camina por las vías públicas, la ausencia de dispositivos de seguridad en motociclistas y ciclistas, el uso indiscriminado de la publicidad en las vías, irrespeto a la luz roja del semáforo e irrespeto a los agentes de Tránsito.
Estas conductas perfilan una cultura de inseguridad vial, que a todas luces representan múltiples formas de agresión y auto agresión entre los usuarios del sistema de tránsito.
Los accidentes de tránsito producen y reproducen fuentes complejas de violencia; atacan la economía, el ambiente, las personas en sus ámbitos físico, psicológico, el esquema de valores socioculturales, específicamente la protección, la solidaridad y el concepto que tiene la población de su calidad de vida.
Ante estas circunstancias los países han adoptado varias estrategias para reducir el índice de mortalidad en accidentes de tránsito, como por ejemplo han evolucionado en las acciones de seguridad vial, esta evolución ha tenido un comportamiento por generaciones:(BID, 1998).