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Las historias de vida de las mujeres entrevistadas de la Ruta narraron sus múltiples capacidades para construir resistencias en medio de la guerra que les ha generado en sus vidas, desapariciones y desplazamientos.

En mi caso a mí los paras me mataron dos hermanos, las fuerzas armadas me mataron otro o sea uno el ejército y la fuerza pública otro. Desde el momento en que eso se da en un intervalo de doce años yo digo esto no puede seguir y siendo una analfabeta yo no puedo entonces valide el bachillerato…Tengo un hermano desaparecido desplazado de la Sierra Nevada y no sabemos si es vivo o muerto y mi mamá espera continuamente que él se reporte cierto, de eso por ahí 5 o 6 años.56

A mí me mataron dos hijos, hombre y mujer. Una compañera madre comunitaria me llevo a la Coordinación Solar de Mujeres. En el 97, estando ahí ya en ese proceso de mujeres me mataron la hija y el crecimiento personal que yo he tenido en esa Corporación pues ha sido mucho.57

Ya que hace como cuatro años fui amenazada, cuando vivía en Girón, puesto que fui candidata al concejo de Girón. Entonces me hicieron unas amenazas y pues me asuste bastante por lo que hacia poco tiempo habían matado una concejal en su propia casa. De allí pues me fui inicialmente para Manizales donde viví como dos años con mi familia pero en vista de que la economía de este lugar es bastante mínima, entonces vivimos dos años pero nos vimos en la obligación de venirnos a Bogotá.58

No todas han sido víctimas directas de la violencia en su familia como en los casos anteriores. Otras como Beatriz Saldarriaga, trabajan con mujeres que han sido desplazadas y que han llegado a algunos sectores de Medellín, empezando un proceso de concientización a través de talleres sobre sus derechos y deberes como mujer.

56 Ver Entrevista a Teresa Gallo. Marzo de 2008. (anexo 1). 57 Ver Entrevista a Cecilia Arboleda. Marzo de 2008. (anexo 1). 58 Ver Entrevista a Dora Lis Vargas. Noviembre de 2007. (anexo 2)

36 Como señala Olga Amparo Sánchez, este proceso no es dificultoso porque es a partir de lo que significa la violencia para las mujeres que se les entrega elementos que les permitan comprender su situación y buscarle una mejor salida.

3.2.1. Miedos y nuevos roles. Los grupos armados generan diferentes temores a las mujeres que las maten, que maten a alguno de sus seres queridos, que las violen (a las jóvenes en los barrios les ha pasado); sus temores están basados en su experiencia o en la de otras mujeres.

A las mujeres son las que violan para mandarle a decir al papá, al hermano, al tío o al novio pues que tienen un problema, pero la violan a ella. Entonces es también como instrumentalizan el cuerpo de las mujeres, como ser joven también es un problema, y ser mujer joven es doblemente conflictivo. Como nos instrumentalizan a la hora de ser la novia de uno de los chicos desmovilizados o de la policía.59

Parte de los temores de la mujeres en el caso de Medellín se encuentran en los barrios donde aseguran que existen bandas vinculadas a paramilitares, que controlan la vida de la gente del barrio, el manejo del territorio, lo permitido y lo prohibido, el control sobre el cuerpo de las mujeres pues intervienen en como se visten, como actúan e influyen en su vida cotidiana. Las mujeres siguen reconociendo a grupos ilegales como lideres de sus barrios y denuncian como su poder se ha extendido hasta el cuerpo y autonomías femeninas.

Unas cosas que ahora salen como Águilas negras, donde ponen ellos unas condiciones a la gente de los sectores, es que de tal hora a tal hora usted puede estar en la calle…Tonces al principio decíamos sería de nuestro sector que queda pues como en esta situación y vemos en los volantes que dicen: “los chicos buenos los acuestan sus padres, los chicos malos los acostamos nosotros” y vemos la situación que se da pues empezamos como a indagar y son los mismos pelados de la mayoría por ejemplo pues nuestros sectores y nos dimos cuenta de que los mismos desmovilizados son los que están haciendo eso… estamos viendo que después de las 9 de la noche una mujer o un joven ya no pueden andar en la calle. Y tienen una regla: es que si usted estudia, tiene digamos permiso hasta las 10 que a esa hora llega. 60

Razón por la cual han decidido participar en organizaciones y en el movimiento de mujeres, para ayudar a la capacitación de la comunidad, para hablar sobre el respeto hacia los derechos humanos a través de acciones colectivas como semanas culturales, denuncias, proclamas, marchas y talleres preparatorios.

59 Ver Entrevista a Laura Zuleta. Marzo de 2008. (anexo 1). 60 Ver Entrevista a Demetria Ibarbuez. Marzo de 2008. (anexo 1). 

37 Esto ha llevado a una trasformación en los roles desempeñados por las mujeres, tanto en lo privado como en lo público. Las mujeres ya no sólo se centran en su rol de madres atendiendo el hogar y a sus esposos. Las mujeres empiezan a tomar decisiones, modificando su rol tradicional de madres y amas de casa, asumiendo responsabilidades económicas y de liderazgo social.

Mi esposo si, él llega temprano el tiene que poner a hacer la comida, lo mismo al otro día si yo tengo que madrugar a salir, él tiene que ayudar a lavar, a hacer el desayuno, ya mi espacio es respetado totalmente y como te digo para cualquier cosa yo miro la agenda.61 Las que estamos por ejemplo en Ruta decimos en la cría ya tenemos muchos problemas porque los hombres ya dicen : ya usted se fue para el grupo de feministas, ya usted se liberó, pero se fue para el extremo, porque ya las mujeres ya nos estamos concientizando “ahh llegamos y si hay comida hacemos y si no estamos el hombre verá si hace o si no hace, lo mismo él muchacho si lava la ropa si no la lava porque estamos concientizadas de que ya la mujer ya no está para estar en la cocina haciendo arepas y lavándole los calzoncillos, cierto. Entonces desde ahí hay que comenzar también a hacer esa transformación desde lo más pequeñito.62

Las mujeres aseguran tener conflicto con sus compañeros por su rol de líderes. Sin embargo, en este proceso juega un papel decisivo la relación con otras mujeres dispuestas a salir adelante. Las mujeres construyen alianzas solidarias y proyectos comunes, lo cual se traduce en una mayor conciencia de sus ser femenino. El intercambio de sus experiencias les permite a las mujeres construir acciones de resistencia contra el conflicto armado, que van desde nuevas formas de organización, marchas de protesta, acciones para reclamar sus derechos hasta acciones de tutela, aprender a acceder a lo público. Ellas saben que a través del trabajo colectivo sus demandas tienen mayor importancia.

El encuentro con otras mujeres se convierte en la forma de resistencia más importante para las mujeres entrevistadas. Por ello tienen claridad, que es en la acción colectiva con otras mujeres en donde tienen la opción para salir adelante. Tres elementos son claves en la resistencia de las mujeres: palabras, unión y organización.

3.2.2. Las resistencias de las mujeres de Ruta. La fortaleza que asumen las mujeres cuando están juntas es lo que les da potencialidad para enfrentar las consecuencias de la guerra en sus vidas. La Ruta es un movimiento diverso, con

61Ver Entrevista a Marlén Segura. Noviembre de 2008. (anexo 2). 62Ver Entrevista a Beatriz Saldarriaga. Marzo de 2008. (anexo 1).

38 mujeres académicas, amas de casa, rurales, urbanas, pero entiende que su proyecto político es un proceso de construcción con todos los actores que la conforman, en donde cada una de las mujeres se involucra, como actora o sujeto político importante dentro del proceso, permitiéndole desarrollar sus habilidades y capacidades a través del relacionamiento con otras experiencias y con otros mujeres.

Un elemento importante que nace de este proceso, es el de mostrar la capacidad de movilización proactiva en el espacio público de las mujeres donde se reflexiona sobre su situación de víctima y cómo desde esta posición tienen derechos que pueden exigir a través de las herramientas que la Ruta les da en los talleres y con las experiencias de las mujeres.

Entonces en Ruta nos reunimos y nos organizamos para ver cómo nos apoyamos, como nos solidarizamos, como nos formamos para vivir este conflicto armado que no es fácil.63

La experiencia de las mujeres ha fortalecido el movimiento y ha permitido llevarlo a espacios públicos, a través de las movilizaciones y de los plantones que se realizan. Las movilizaciones más que el desplazamiento físico, representan un proceso de formación para la Ruta en donde se expresan nuevas formas simbólicas, acompañadas de estrategias de visibilización con “incidencia política” desde la sociedad civil.

Todo eso lo lleva a uno como a pensar, bueno puede que una sola persona que esta yendo a los grupos o que está siendo esas cosas no genere como mucho impacto pero si somos todas esas mujeres a donde estamos yendo y estamos concientizando y nos vamos uniendo y nos vamos acercando yo creo que en este momento somos muchas y que en un futuro vamos a ser muchas más, ese es el sueño de que muchas mujeres que sean violentadas o no por quien sea, sean capaces de denunciar, de hacerse visibles, de mostrar que están siendo violentadas, de servir de ejemplo a otras mujeres, y decir “si salimos a la calle, salgo a la calle porque soy o porque conozco de otras mujeres que están siendo violentadas en sus derechos”.64

Las movilizaciones producen significados de la realidad social, a través de la experiencia colectiva, del lenguaje propio del que se valen las mujeres para explicar y actuar en la sociedad. Este lenguaje se construye sobre las experiencias, deseos, aspiraciones de las mujeres del movimiento, convirtiéndose en representaciones colectivas que hacen visible lo que ha primera vista parece invisible. La Ruta,

63 Ver Entrevista a Beatriz Saldarriaga. Marzo de 2008. (anexo 1). 64 Ver Entrevista a Durfay Quintero. Marzo de 2008. (anexo 1).

39 construye formas de comunicación e interacción en las cuales lo simbólico y las prácticas corporales, cobran sentidos nuevos y trasformando los imaginarios sociales sobre los cuales se intenta dar sentido a la violencia y a la guerra.

En su pretensión de transformar el sentido de la guerra la Ruta en las movilizaciones recoge la práctica de las regiones: colores con diversos significados, cuerpos pintados, danza, expresión corporales como una nueva forma de construir mensajes y participación, usando las movilizaciones como los escenarios de prácticas y discursos en donde se ha podido visibilizar el impacto del conflicto armado en la vida de las mujeres y la necesidad de una salida novio-lenta a la guerra. La acción discursiva de la Ruta ha funcionado como organizadora de subjetividades, reconstruyendo el papel de la mujer en la guerra.

Yo creo que Ruta es un movimiento que está muy fortalecido, porque somos las que hemos dicho lo que está pasando y cada vez que pasa algo en Medellín salimos, y los plantones es eso en silencio y de negro porque eso hace parte de nuestra identidad, diciendo: “estamos acompañando a esas mujeres que no están aquí y que han perdido su familia y es un luto por esas familias” en silencio no se dice nada de pronto una que otra consigna por ejemplo la que dice Tere :“Nosotras no parimos ni forjamos hijos e hijas para la guerra” . Entonces la gente ya sabe que hay un movimiento y que todos los últimos martes de mes nos reunimos en el parque Berrío, porque es un lugar donde se aglomera toda la gente que viene de los barrios, de sus trabajos, de las universidades y es un punto clave donde pasa la gente, entonces para que se vaya visibilizando más el conflicto armado que hay aquí, la denuncia que se hace públicamente. 65

Así, las mujeres de Ruta tienen conciencia del sentido político que tienen sus acciones: las movilizaciones, los plantones de Mujeres de Negro (ver anexo 3), los comunicados de prensa, los documentos y acciones de denuncia porque permiten visibilizar y difundir las propuesta política de la Ruta, y crear solidaridad y apoyo entre las mujeres.

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