Chapter 6: Development of data analysis method (Part II)
6.2 Exploratory Study 3: Developing the coding protocol
6.2.4 Warrants to rhetorical appeals
Zamora núm. 8. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real orden de 30 de septiembre de 1837. Primera Guerra Carlista. Sitio y asalto de la fortaleza del santuario de Nuestra Señora de Hort (Barcelona), del 23 de diciembre de 1835 al 23 de enero de 1836.
Ver: SANZ, Laureano.
Teniente del Regimiento de Zamora núm. 8. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real orden de 8 de noviembre de 1837. Primera Guerra Carlista. Acción de Fonallosa, el 12 de enero de 1837.
Resultó herido de bala de fusil.
Teniente del Regimiento de Zamora núm. 8. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real orden de 18 de julio de 1838. Primera Guerra Carlista. Batalla de Gra, el 12 de junio de 1837.
Capitán del Regimiento de Zamora núm. 8. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real orden de 18 de octubre de 1839. Primera Guerra Civil. Sitio, asalto y ocupación de Solsona, del 21 al 27 de julio de 1838.
Cayó herido de bala de fusil en el asalto de la no- che del día 23.
Capitán del Regimiento de Zamora núm. 8. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real cédula de 5 de julio de 1840. Primera Guerra Carlista.
Capitán del Regimiento de Zamora núm. 8. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real cédula de 21 de enero de 1841. Primera Guerra Civil. Acciones de Peracamps, del 1 al 4 de febrero de 1840.
Noticiosos los carlistas de que el general Buerens llevaba un convoy a Solsona, ocuparon las alturas de Peracamps, atrincherando algunas posiciones para opo- nerse al ejército liberal.
Éste se componía de las divisiones Azpiroz, Cle- mente, Borso y Salcedo: en total unos 9.000 infantes, 1.000 caballos y algunas piezas de artillería a lomo. Mandaba las tropas enemigas el general Brujó, que dis-
ponía de la División de Vanguardia y de la 1ª y 2ª del Ejército de Cataluña, a cargo de los brigadieres Porredón e Ibáñez y coronel Castells.
Preparado el convoy en Biosca el 31 de enero, quiso Buerens eludir las fuertes posiciones del enemigo, tomando por la derecha del camino real que conduce a Solsona; mas los jefes carlistas se apercibieron del mo- vimiento, disponiendo de tiempo bastante para hacer emboscar la División de Vanguardia, compuesta de siete batallones escogidos, 500 caballos y tres piezas de montaña, a lo largo del barranco que se encuentra más allá de la casa de los Cuadros, con orden de arrojarse resueltamente sobre la retaguardia, por la derecha, en cuanto las otras dos divisiones acometiesen la vanguar- dia del enemigo por su flanco izquierdo.
Una nutrida descarga hecha a la cabeza de la co- lumna hizo detener al ejército liberal, empeñándose ruda pelea; mas como los jefes carlistas no supieron dar uni- dad al ataque, cada cuerpo lo emprendió aisladamente, cargando con brío a las tropas de Buerens, cuya reta- guardia estuvo a punto de ser cortada, salvándola de un seguro desastre algunos batallones del centro que retro- cedieron y le abrieron paso a costa de bastantes pérdi- das. La brigada Castellón sostuvo la bajada en la parte mas peligrosa, distinguiéndose la Compañía de Cazado- res del Málaga y el 1º Batallón del Saboya, que derrama- ron sangre en abundancia para contener al enemigo y repeler sus reiterados ataques; y aunque el convoy pudo llegar a Solsona, el desorden que se produjo fue espan- toso, entrando a bandadas en dicha plaza, durante toda la noche, las tropas liberales.
A su regreso, esperaban a éstas el 3 de febrero, en sus acostumbradas posiciones, dieciséis batallones ene- migos, extendiéndose desde Peracamps hasta San Pe- dro de Padullers. La División de Vanguardia carlista, con- ducida por Pons, se descolgó de repente hacia la falda del monte y pudo colocarse a retaguardia del ejército, que se vio acometido también por su flanco derecho; y aun cuan- do los batallones liberales pudieron contener por esta par- te el extraordinario empuje de las masas enemigas, se vio la retaguardia muy comprometida, rodeada en su trabajo- sa marcha, durante legua y media, por considerables fuer- zas carlistas, que no cejaron en su empeño hasta mas allá del Estany, haciéndola sufrir muchas bajas.
2 Las que experimentaron, en total, ambos ejérci- tos en tan sangrientos combates, fueron de algunos mi- les de hombres, rivalizando en valor, con los batallones carlistas, los de Almansa, San Fernando, Valladolid, Toledo, Jaén, Badajoz, Málaga y Saboya. Entre los heri- dos se contaron el jefe de brigada Durana, el coronel Prim, el comandante de Estado Mayor Orozco y mu- chos otros valientes jefes y oficiales.
Teniente coronel mayor del Regimiento de Guadalajara núm. 20. Cruz de 1ª clase, Sencilla. Real cédula de 11 de agosto de 1844. Sucesos políticos. Asalto y toma de Mataró (Barcelona), el 24 de septiembre de 1843.
Teniente coronel del Regimiento de América núm. 14. Cruz de 2ª clase, Laureada. Real cédula de 3 de julio de 1845.
Le fue concedida en permuta de cuatro Cru- ces de 1ª clase, de las siete que había ganado.
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Nació en Selma (Tarragona) en 1804 e ingresó en el Ejército a los dieciocho años con el empleo de cabo primero, concedido por gracia particular.
Formando parte de la división del general Juan Romaguera, entró enseguida en operaciones contra los liberales, luchando en las acciones de Villafranca del Panadés y de La Bisbal, y en la entrada a los fuertes de Urgel y defensa de los mismos, viéndose obligados a aban- donarlos por falta de víveres en el mes de febrero de 1823, refugiándose en Francia, ya con el empleo de subteniente, conseguido un mes antes por gracia especial.
Dos meses después regresó a España con el Batallón de Voluntarios de Cataluña núm. 7, combatien- do en el Principado en la entrada a la Seo de Urgel y en el bloqueo de sus fuertes hasta su rendición.
En los años siguientes, luchó contra partidas ene- migas en Palamós, Puigcerdá y Ripoll, y prestó servi- cios de guarnición en diversas plazas, siendo en 1829 ascendido a teniente y destinado al Regimiento de Zamora.
Al comenzar la guerra civil, luchó en Cataluña con- tra los carlistas, tomando parte en 1835 en el sitio y toma del santuario de Nuestra Señora de Hort y alcanzando en 1837 el ascenso a capitán por méritos de guerra tras combatir en la batalla de Gra.
En 1838 intervino en las tomas de Ripoll, fuerte de Oris y plaza de Solsona, y al año siguiente en el de la
villa de Ager, luchando también en las acciones de Biosca y de las alturas de Peracamps.
Volvió a combatir en Peracamps en los meses de febrero y abril de 1840, así como en Torre Nargó, donde fue de nuevo herido de bala y recompensado con el as- censo a mayor sobre el campo de batalla.
En 1842 se encontró en el bloqueo de Barcelona con el Regimiento de Zamora, ganando el empleo de pri- mer comandante por méritos de guerra, y al año siguien- te fue destinado al Regimiento de Guadalajara, con el que intervino en el levantamiento del sitio de Teruel y en la acción de Torrejón de Ardoz, siendo agraciado con el empleo de teniente coronel mayor, que volvió a ganar en la toma de Mataró y le fue permutado por una Cruz de San Fernando. A continuación se halló en los sitios y tomas de Gerona y Figueras.
En 1844 fue destinado al Regimiento de América, con el que los años siguientes prestó servicios de guar- nición. En 1847 fue trasladado al Regimiento del Prínci- pe y nombrado comandante general de Vich, intervinien- do enseguida en operaciones contra facciones carlistas, siéndole concedido por su destacada actuación el as- censo a coronel en 1848.
Tras permanecer en situación de reemplazo los años de 1849 y 1850, en 1851 se le concedió el mando del Regimiento de Iberia, en Barcelona, volviendo al año siguiente a la situación de reemplazo. Su hoja de servi- cios se cerró en el mes de abril de 1853.
RAFOLS, José Antonio. Cabo del Regimiento Ligero de Cataluña núm. 1 Peninsular. Cruz de 2ª clase, Laureada. Real orden de 9 de febrero de 1827. Guerra de Independencia de Hispanoamérica. Defensa del castillo de San Juan de Ulúa (Nueva España), del 28 de enero al 18 de noviembre de 1825.
Ver: CASTELLÁ, Ignacio; y COPPINGER, José. RAMÍREZ DABÁN, Carlos. Segundo teniente del Regimiento de Wad Ras núm. 50. Cruz de 2ª clase, Lau- reada. Real orden de 19 de agosto de 1915 (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra núm. 183). Campañas de Marruecos. Defensa de la posición de Kudia Riba, el 15 de octubre de 1914 (Fig. 1).
Al iniciar el enemigo el ataque a la posición, re- unió la fuerza de su sección, que estaba dedicada a tra- bajos de fortificación, y una vez cubierto con ella el frente más peligroso de la posición, que se le confió a ruego suyo, desarrolló en la defensa una grandísima actividad unida a un valor sereno con absoluto desprecio del peli-
3 gro, puesto que animó constante y personalmente a los 30 hombres de su mando, proveyéndoles de los paque- tes de municiones necesarios para continuar el fuego, recogió y trasladó en sus brazos a los heridos, entre ellos al comandante jefe de la posición, y pidió no ser retirado de la línea de fuego después de haber sido heri- do gravísimamente, herida que le causaría la muerte al día siguiente.
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Nació en Sevilla en 1896, ingresando a los cator- ce años en la Academia de Infantería. Terminados sus estudios, fue promovido al empleo de segundo teniente a los diecisiete años, incorporándose al Regimiento de Covadonga, con el que al poco tiempo embarcó hacia Larache.
Formando parte del Regimiento de Wad Ras, in- tervino en numerosas operaciones de campaña, recibien- do por ello merecidas felicitaciones.
Al morir en Kudia Riba tenía tan solo dieciocho años, y al recibir al año siguiente la Laureada se conver- tía en el infante más joven recompensado con la máxima condecoración destinada a premiar el valor heroico. Fue ascendido a primer teniente por méritos de guerra a título póstumo.
Era nieto del general Dabán, uno de los militares artífices de la Restauración.
RAMÍREZ VALERA, Antonio. Guardia del Real Cuerpo de Guardias Alabarderos y subteniente de Infan- tería. Cruz de 2ª clase, Laureada. Real cédula de 22 de diciembre de 1841 y real orden de 28 de diciembre de 1841. Sucesos políticos. Defensa del Palacio Real de Madrid, el 7 de octubre de 1841.
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Nació en Lorca (Murcia) en 1805 e ingresó en 1824 como cabo segundo voluntario en el Batallón Provincial de Lorca, siendo en ese mismo año ascendido a cabo primero y destinado a la Guardia Real Provincial, donde en 1830 alcanzó el empleo de sargento segundo, ingre- sando en 1835 en el Cuerpo de Guardias Alabarderos.
Por la defensa del Palacio Real, en 1841, fue re- compensado con la Cruz Laureada y el ascenso a subteniente de Infantería. En 1842 solicitó la baja en el Ejército y se empleó como portero en el Archivo General de Rentas, regresando al Cuerpo de Alabarderos en ese mismo año, alcanzando el empleo de cabo en 1850 y el de sargento segundo cuatro años más tarde.
En 1861 se le concedió el retiro para Madrid con el empleo de teniente, falleciendo en esta plaza el 25 de abril de 1884. Estaba casado con doña Joaquina Muñoz Lausac.
RAMOS VÁZQUEZ, Generoso. Cabo de la Divi- sión Española de Voluntarios. Cruz Laureada. Orden cir- cular de 1 de diciembre de 1944 (Diario Oficial del Minis- terio del Ejército núm. 274). Campaña de Rusia. Combates en el Sector Norte, del 4 al 7 de diciembre de 1941 (Fig. 2).
Cuando con un grupo de siete hombres guarnecía una avanzadilla, un enemigo muy superior le atacó súbi- tamente, resultando muertos o heridos todos los compo- nentes del grupo. Siendo materialmente imposible el en- vío de refuerzos durante el día, el cabo Ramos continuó solo hasta el anochecer, rechazando con granadas de mano al adversario, al que causó numerosas bajas.
Reforzada la avanzadilla durante la noche, el ene- migo siguió atacando al día siguiente, siendo de nuevo rechazado. Se enviaron más refuerzos, y su jefe, a pesar de hallarse enfermo y aconsejarle sus hombres que per- maneciese en el refugio, volvió a hacer gala de su espíri- tu militar en los combates sufridos los dos días siguien- tes, lanzándose el primero fuera de la posición y animando a sus hombres con un arrojo sin límites, muriendo por fin gloriosamente.
RAPELA RODRÍGUEZ, Manuel. Cabo del Bata- llón de Cazadores de Montaña de Mérida núm. 3. Cruz Laureada. Real orden de 18 de marzo de 1931 (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra núm. 65). Campañas de Marruecos. Combate en la descubierta de la posición de Estigua, el 14 de marzo de 1925 (Fig. 3).
Por corresponderle efectuar el servicio de des- cubierta, salió de la posición al mando de cinco solda- dos, reconociendo uno de los frentes sin novedad, y como en otro de ellos observase unos parapetos he- chos por el enemigo, retiró a retaguardia parte de la fuerza, y avanzando con el resto ordenó a un soldado procediese a deshacerlos, pero al cumplir esta orden el soldado cayó herido por un disparo enemigo, acu- diendo rápidamente en su defensa el cabo Rapela, en cuyo momento recibió una descarga que le produjo una herida grave en el pecho y continuando el servicio que se le había ordenado fue herido nuevamente, y no obs- tante la gravedad de sus heridas siguió haciendo fue- go apoyándose en unas piedras, resultando herido en la mano derecha por una terce-ra descarga, no aban- donando su puesto, en el que se defendió con singular arrojo, permitiendo, con su decidida y valerosa acti- tud, que salieran en su apoyo fuerzas de la posición,
4 que alejaron al enemigo, pudiendo retirarse todos los heridos con su armamento.
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Nació en Gustey (Orense) en 1901, donde, hasta su incorporación a filas como soldado en 1922, desem- peñó el oficio de labrador.
Comenzó prestando sus servicios en el Batallón de Montaña núm. 5, de guarnición en Orense, embar- cando en 1924 hacia Larache, donde fue destinado al Batallón de Cazadores de Mérida, pasando a formar par- te de la guarnición de diversas posiciones.
Ascendido a cabo, fue destinado a la posición de Estigua, donde ganó la Cruz Laureada, que le sería con- cedida en 1931, junto con el ascenso a sargento por méritos de guerra.
Debido a la importancia de sus heridas, ingresó en el Cuerpo de Inválidos, en el que en 1933 ascendió al empleo de alférez, que conservaba al iniciarse la Guerra Civil.
REAL y BIENERT, León del. Primer teniente de la Milicia Voluntaria de Ceuta. Cruz de 2ª clase, Laurea- da. Real orden de 15 de abril de 1915 (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra núm. 83). Campañas de Marrue- cos. Combate del monte Mahara, el 3 de octubre de 1913 (Fig. 4).
Formando parte de la columna destinada a practi- car el reconocimiento y establecimiento de un reducto en el punto denominado Mahara, desplegó en vanguardia para que con su protección pudiera llegar el grueso de la columna al monte, objetivo principal de la operación, rea- lizando este servicio bajo un fuego nutrido y eficaz del enemigo, arrostrándolo con serenidad y valor, y sufriendo una herida en una pierna, no obstante lo cual y haberle ordenado se retirase, continuó al frente de su fuerza, consiguiendo con sus disposiciones asegurar convenien- temente la realización de la operación.
Herido nuevamente y muerto su caballo, quedó todavía en la línea de fuego y, ya en tierra, dirigió enérgi- cas y patrióticas palabras a los soldados hasta que, des- vanecido por la pérdida de sangre y después de tres ho- ras de fuego, fue retirado del lugar que ocupó desde el principio del combate, que era el de mayor peligro.
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Nació en Toro (Zamora) en 1889, ingresando a los diecinueve años en la Academia de Infantería. Siendo
cadete, en el verano de 1909 asistió a las operaciones de Melilla, distinguiéndose en los combates de Sidi Musa y Lavaderos, por los que se le concedió la Cruz roja al Mérito Militar.
En 1911 salió de la Academia promovido a segun- do teniente y destinado al Regimiento de Ceuta, con el que se incorporó en Melilla al ejército de operaciones.
En 1912 intervino en la conquista de Tifasor y poco después fue destinado a la Milicia Voluntaria de Ceuta. Al mando de la 3ª Compañía de Moros, destacó por su actuación en la posición de Malalien, en la ocupación de la Alcazaba de Tetuán y de Laucien, y en el combate de Ben Karrich.
En julio de 1913 ascendió a primer teniente, concediéndosele la continuación en la Compañía de Moros, con la que se trasladó al Rincón del Medik. En agosto fue ascendido a capitán por méritos de guerra, y en octubre perdió la pierna izquierda como conse- cuencia de las heridas recibidas en el combate de Mahara, en el que ganó el ascenso a comandante y la Laureada.
En 1914 ingresó en el Cuerpo de Inválidos, donde fue ascendido a teniente coronel en 1924, a coronel en 1928 y a general de brigada en 1931, fijando su residen- cia en Ceuta. En 1936 se adhirió al alzamiento nacional, prestando durante la guerra los servicios que su mutila- ción le permitía.
Finalizada la contienda, pasó a la situación de mutilado de guerra por la Patria y continuó residiendo en Ceuta, donde falleció en 1944. Estaba casado con doña África Zalote Martínez.
REBOLLEDO de PALAFOX y MELCI, José de. Capitán general. Cruz de 5ª clase, Gran Cruz. Concedida en 1815. Guerra de la Independencia. Actuación durante la campaña (Fig. 5).
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Nació en Zaragoza en 1775, ingresando a los die- ciséis años en el Cuerpo de Guardias de la Real Perso- na, en el que siguió sus estudios hasta alcanzar en 1807 el empleo de segundo teniente, equivalente a brigadier de los Ejércitos.
Al ser trasladado a Bayona Fernando VII, fue co- misionado para informarle de que Godoy había sido puesto en libertad, y a su regreso de Francia se incorporó a la plaza de Zaragoza, donde fue proclamado capitán gene- ral de Aragón, siendo en ese mismo año ascendido a
5 mariscal de campo y a teniente general, y a capitán ge- neral al siguiente.
Resultó herido en la acción de Alagón, el 14 de junio de 1808, y tras la batalla de Bailén se le dio el mando del Ejército de Reserva.
Se distinguió en los dos sitios que sufrió Zarago- za, resistiendo el segundo de ellos postrado en cama atacado por una epidemia. Llevado a Francia prisionero, permaneció incomunicado en Vincennes hasta el mes de diciembre de 1813.
A su regreso a España fue nombrado capitán ge- neral de Aragón. En 1821 se le encomendó el mando de los Reales Guardias Alabarderos, siendo cesado tras el triunfo del levantamiento de Riego.
En 1836 fue nombrado de nuevo capitán general de Aragón, pasando posteriormente a desempeñar los cargos de director general de Inválidos, inspector general de Milicias Provinciales y jefe de la Guardia Real.
Falleció en Madrid el 15 de febrero de 1847. Es- taba casado con doña Manuela Soler Onrán. Poseía las Grandes Cruces de San Fernando, San Hermenegildo -de la primera de estas Órdenes fue vocal y de la se- gunda presidente- y de Carlos III. En 1834 se le había concedido el título de duque de Zaragoza con Grandeza de España. En 1958 fueron trasladados sus restos a la Basílica del Pilar de Zaragoza.
REY CASTIÑEIRA, Perfecto. Sargento del Grupo de Fuerzas Regulares de Alhucemas núm. 5. Cruz Lau- reada. Real orden de 24 de julio de 1929 (Diario Oficial del Ministerio de la Guerra núm. 162). Campañas de Ma- rruecos. Combate del río Guix, el 29 de mayo de 1926 (Fig. 6).
Su compañía, que tenía por objetivo la ocupación de unas lomas en la parte derecha del río Guix, destacó una sección, que ocupó, tras reñido combate, una de las mencionadas lomas y desalojó al enemigo de unas pie- dras en las que se hallaba fuertemente parapetado.
Al observar desde ellas que el enemigo situado en una casa próxima hacía intenso fuego, el alférez jefe de